AWE – Capítulo 1092 – EDITADO
Capítulo 1092: Demasiado Amable
—¡¡Esto es imposible!! —chilló el Príncipe Ur-Demonio, estaba tan cerca de colapsar mentalmente que no podía sino quedarse mirando a los minotauros a su alrededor.
A pesar de ser un celestial de alto rango en la Dinastía del Emperador-Vil, el tipo de persona a la que incontables individuos miraban con asombro… estar rodeado de más de 1.000 monstruos minotauros era algo que apenas podía soportar.
La verdad era que esta cantidad de monstruos minotauros… era algo que dejaría boquiabierto incluso al Emperador-Vil. Era un nivel de poder que probablemente podría arrasar con todos los Dominios Inmortales Eternos.
Y aunque en realidad eran seres ilusorios, se veían muy reales para el Príncipe Ur-Demonio y el Reverendo Voraz.
—¿¡Este de verdad es el nivel veinte!?
—Este tiene que ser el nivel cincuenta u ochenta. ¡¡O quizás hasta el cien!!
—¿Por qué está pasando esto? ¡¡Este nivel de dificultad es absurdo!!
Irónicamente, el Celestial Virūpākṣa se estaba tomando las cosas aún peor que el Príncipe Ur-Demonio y el Reverendo Voraz.
Bai Xiaochun no había actuado específicamente contra esos dos, pero sí contra el Celestial Virūpākṣa. Su confianza ya había sido aplastada una vez antes, y eso no era algo de lo que pudiera recuperarse tan fácilmente. Por lo que la situación era aún más aterradora para él.
Lo único que le ofrecía algo de confort… era que esta vez había alguien que lo acompañara en su miseria…
Escaparon consternados. Pero su meta no era simplemente apartarse, sino esperar que se activara la función de la teletransportación. Después de todo, a pesar de que la dificultad del nivel los había aplastado mentalmente, no temían morir. Todos sabían que esta prueba de fuego no era letal.
El peor resultado sería el fracaso y salir heridos.
Y estos celestiales eran personas decisivas por naturaleza. Por lo que empezaron a luchar de inmediato, abandonando toda esperanza de ganar. Además, correr podría ayudarlos a evitar heridas. A medida que huían, los monstruos minotauros los perseguían como un enjambre.
Sin embargo, ni siquiera el Celestial Virūpākṣa se hubiera podido imaginar jamás… que la situación actual no era nada comparado a la pesadilla que estaban por vivir…
Bai Xiaochun estaba furioso con la manera en la que habían transcurrido las cosas, y furioso con el Celestial Virūpākṣa por haber encontrado una mejor manera de hacer trampa… También le preocupaban las implicaciones de lidiar con un celestial que podía encontrar fallas en los sistemas del abanico dañado. Por tanto… decidió que de ningún modo podía permitirle pasar este nivel.
—Lástima que no se puede matar. ¡Supongo que lo mejor será atraparlo aquí! —Con cada momento que pasaba, más se convencía de que esto sería lo mejor. En tanto, dentro del nivel… la luz de la teletransportación empezó a acumularse y los ojos de los tres celestiales se iluminaron.
Por otro lado, Bai Xiaochun no estaba nada contento. Sus ojos se iluminaron, y convocó su conexión con el abanico dañado para limitar la función de teletransportación. Justo cuando el Celestial Virūpākṣa, el Reverendo Voraz y el Príncipe Ur-Demonio empezaban a disiparse…
Se escucharon unos sonidos fuertes, y estos nuevamente se aclararon. ¡La luz de la teletransportación se había desvanecido!
—¡¡Imposible!!
—¿¡Qué está pasando!? —Estos quedaron boquiabiertos y empezaron a evadir los ataques de los minotauros, sus corazones repentinamente se llenaron de inquietud y ansiedad. Estaban aún más nerviosos que al primer momento de ver esos 1.000 monstruos minotauros.
Bai Xiaochun estaba muy contento con su nivel de control. Pero aún no estaba muy seguro de que podía hacer, así que empezó a poner más presión cuidadosamente para ver sus límites.
—Sella el poder de teletransportación. ¡¡Sella el poder de teletransportación!! —Sus pensamientos eran como órdenes para el abanico. Unas ondulaciones llenaron de inmediato el vigésimo nivel, tanto que hasta el Celestial Virūpākṣa, el Reverendo Voraz y el Príncipe Ur-Demonio se dieron cuenta.
Para su asombro… se escucharon estruendos, y aunque los tres celestiales no tenían manera de entender por qué estaba pasando… ¡el poder de teletransportación del vigésimo nivel fue completamente sellado!
Aunque no era algo permanente, ¡no habría manera de que el Celestial Virūpākṣa, el Reverendo Voraz o el Príncipe Ur-Demonio pudieran salir de este nivel hasta que el espíritu autómata despertara!
—¿Querían desafiar este nivel no? Muy bien. ¡Pueden quedarse aquí a retarlo! —Bai Xiaochun apretó los dientes y se preparó para retirar su sentido divino, pero se detuvo repentinamente.
—Esperen, eso no es suficiente. Tengo que asegurarme de que estos tres villanos estén demasiado exhaustos para intentar más desafíos una vez que el espíritu autómata se despierte y los libere. —Después de pensarlo un poco… sacó un puñado de Píldoras Afrodisíaca.
—Lástima que no me quedan muchas, sino usaría más. Ah, lo que sea. Esto debería ser suficiente. ¡Me niego a creer que tendrán energía para seguir una vez que terminen las cosas! —Dejó salir un bufido, aplastó las píldoras y envió el polvo a los monstruos minotauro…
A medida que el polvo se extendía… Bai Xiaochun simplemente retiró su sentido divino. A pesar de que no estaba interesado en quedarse a mirar los resultados, no pudo evitar disfrutar con la idea del lugar tan amargo en el que estaba a punto de convertirse el vigésimo nivel…
Aunque Bai Xiaochun ya no estaba mirando. El Celestial Virūpākṣa, el Reverendo Voraz y el Príncipe Ur-Demonio estaban justo allí. Después de un instante, los monstruos minotauro empezaron arremeter repentinamente con aún más fervor.
Tenían los ojos de color rojo brillante y la manera en la que aullaban le puso la piel de gallina a los celestiales.
—¿¡Qué está pasando con los monstruos minotauro!?
—Por qué… ¿¡por qué tengo un mal presentimiento sobre esto!?
—Maldita sea, ¿acaso se volvieron locos?
Para el asombro de los celestiales, empezaron a ocurrir cosas aún más extrañas con los monstruos minotauro. Empezaron a hacerse más grandes, venas azules sobresalían por sus cuerpos. Y mientras eso ocurría, sus aullidos llegaron a tal intensidad que los celestiales temblaban violentamente con temor.
—¡¡Esto no es bueno!!
Por la manera en la que los minotauros los miraban, parecía que fueran las criaturas más hermosas y tentadoras de toda la creación. Después de poco, los monstruos empezaron a competir entre ellos con locura para ser los primeros del grupo.
En cuanto a lo ocurrido después de eso… esa historia jamás se revelaría al público…
Bai Xiaochun no le prestó mucha más atención al vigésimo nivel. De vez en cuando revisaba su sentido divino para revisar rápidamente, y por lo general temblaba y apartaba la mirada.
—No me pueden culpar. Esos tres bastardos fueron los que se metieron conmigo. ¡Y hasta intentaron competir haciendo trampa! —Se aclaró la garganta, y decidió centrar su energía en los demás cultivadores. Durante el transcurso de los días siguientes, se divirtió mucho evitando que los demás avanzaran sus niveles. Hasta que todos terminaron simplemente suspirando.
Pasaron quince días más volando. Ahora la mitad del tiempo límite había pasado. Las personas eventualmente se dieron cuenta de que el Celestial Virūpākṣa, el Reverendo Voraz y el Príncipe Ur-Demonio habían desaparecido, cosa que asombro mucho a todos, y dejó muy inquietos a los cultivadores de la Dinastía del Emperador-Vil.
Ni Gu Tianjun y Sima Yunhua tenían idea de lo que sucedía, y sentían que debían estar más en guardia que nunca.
Cuando Bai Xiaochun escuchó que todos susurraban sobre los celestiales desaparecidos, empezó a sentirse un poco culpable. De momento, consideró revisar cómo iba el vigésimo nivel, pero al final decidió que no sería una buena idea.
—De verdad soy demasiado amable. ¿Qué pasaría si me sintiera muy mal por ellos y los dejara salir…? Eso no sería bueno… —Suspiró y empezó a reflexionar una vez más sobre por qué tenía esta gran debilidad…
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