AWE – Capítulo 1167 – EDITADO

❤️📚 Descarga la app de uno nuestros lectores: lee novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
[nightmode]
Síguenos en Facebook

Capítulo 1167: Una Reunión

Le hizo falta descansar un poco, pero Bai Xiaochun se recuperó bien. Después de pensar en lo difícil que había sido el nivel setenta y ocho, no pudo evitar suspirar.

—Puedo ver que cada vez es más difícil… Qué bueno que el pequeño autómata no estaba por aquí, o las cosas realmente habrían sido espantosas. De ahora en adelante debo tener mucho cuidado. No le puedo dar a ese pequeño autómata ninguna ventaja en nuestra batalla de fuerza y astucia.

Suspiró y decidió no desafiar más niveles.

El espíritu autómata despertó poco después de su partida. Y se alegró mucho al descubrir que Bai Xiaochun estaba cada vez más cerca del nivel ochenta.

Ya había pagado un gran precio en el nivel de las hojas para intentar derrotar a Bai Xiaochun. De hecho, debido a eso, la dificultad de los niveles siguientes se había reducido.

Dicho esto, no había sido una reducción muy dramática. Por lo que el progreso tan veloz de Bai Xiaochun lo tomó un poco desprevenido.

—No. Esperen. Tengo que ajustar mejor las cosas. ¡Maldita sea! Muy bien, ya sé. Reduciré completamente la dificultad del nivel cien, y la redistribuiré en los niveles anteriores. ¡¡Así podré detener a ese maldito Bai Xiaochun!! —El espíritu autómata actuaba de manera un poco enloquecida. Pero de verdad le preocupaba el progreso de Bai Xiaochun. Así que procedió con su plan de reducir la dificultad de último nivel, ¡al mínimo posible!

En tanto, Bai Xiaochun había vuelto a su recámara privada en la embajada en la Ciudad del Emperador-Vil. Después de abrir los ojos, sacó una botella azul para píldoras que tenía en su bolso de almacenamiento.

Pero no había píldoras medicinales adentro, solo un líquido medicinal, eran ocho gotas en total. Esta era la recompensa que había adquirido del nivel setenta y ocho. Cada gota de ese líquido se podía comparar a una píldora inmortal, o quizás fueran aún más efectivas.

En general, eran perfectas para el Reino Celestial intermedio.

Aunque el nivel setenta y ocho había sido difícil, las recompensas también fueron considerables. Con su habilidad de gran maestro en el Dao de la medicina, podía ver fácilmente que este líquido medicinal era extraordinario, tanto que ni estaba seguro de cómo había sido creado. Sin embargo, al analizarlo un poco, confirmó que todos los ingredientes eran objetos legendarios en los Dominios Inmortales Eternos, y se consideraban hierbas inmortales.

Solo uno de sus ingredientes, el cuerno de dragón espiritual, un valioso material entre los Cielos y la tierra, podía considerarse relativamente común en los Dominios Inmortales Eternos. Aun así, era algo increíblemente costoso. Bai Xiaochun había visto un espécimen en la Ciudad del Emperador-Santo, y sabía que hasta los celestiales tendrían que desembolsar una gran fortuna para conseguirlos.

—¡Valió la pena! —pensó mientras dejaba caer una pequeña gota de ese fluido en su lengua.

Esta se disolvió al instante, y generó un calor intenso en todo su cuerpo. Su base de cultivo empezó a rotar de inmediato y los agentes nutritivos del líquido medicinal recorrían rápidamente sus canales de energía.

El tiempo pasó mientras cultivaba. Ya que sus cálculos le indicaban que el espíritu autómata debía estar despierto, decidió no volver al abanico dañado. Pasaba todo su tiempo cultivando, e intentando mejorar.

Las nueve gotas de líquido medicinal resultaron ser aún más poderosas de lo que se había imaginado. Después de absorberlas, descubrió que había conseguido un progreso considerable. Ahora estaba muy cerca del Reino Celestial avanzado, y casi sentía cómo si ya no estuviera en el Reino Celestial intermedio.

Y ni siquiera había usado su Píldora Celestial todavía. Incluso le había hecho refuerzos espirituales, y se preparaba para usarla al último momento, con la esperanza de mejorar lo más posible sus posibilidades de avanzar.

La mayoría de las personas quedarían totalmente atónitas por su progreso, y lo encontrarían muy difícil de creer. Al fin y al cabo, apenas había doce celestiales en todos los Dominios Inmortales Eternos, y muchos requerían de años y años, y muchos golpes de buena fortuna, tan solo para progresar un poco.

Bai Xiaochun era el único que podía seguir avanzando a ritmo constante de este modo. Después de todo, estaba usando las recompensas dejadas atrás por el valioso tesoro de un soberano, un tesoro capaz de sacudir los Cielos y la tierra.

Gracias a ese tesoro, su cultivo progresaba muy velozmente, y parecía no encontrarse con ningún problema. Un día, en medio de este rápido progreso, ¡un amigo vino a visitarlo!

Era nada más y nada menos que… ¡el Gran Gordito Zhang!

Bai Xiaochun ya había preguntado sobre el Gran Gordito Zhang después de llegar a la Ciudad del Emperador-Vil, y sabía que tenía una posición bastante única en la dinastía. Pero le habían informado que el Gran Gordito Zhang no se encontraba, pues estaba en una misión.

Después de dos meses, el Gran Gordito Zhang finalmente había vuelto. Al enterarse de que Bai Xiaochun se encontraba en la ciudad, lo primero que hizo fue correr a la embajada.

Cuando Bai Xiaochun recibió las noticias, también salió de prisa de su recámara privada y se dirigió al salón principal, allí… ¡una persona alta y delgada lo estaba esperando!

La silueta de la persona se le hacía muy poco familiar, pero cuando se volteó a ver a Bai Xiaochun, este quedó conmocionado. A pesar de lo distinto que se veía, sus facciones faciales eran las mismas, y Bai Xiaochun no pudo evitar correr a abrazarlo.

—¡¡Hermano mayor!!

El Gran Gordito Zhang se veía igual de emocionado que Bai Xiaochun y le regresó el gesto.

—¡¡Xiaochun!!

Se vieron el uno al otro de arriba abajo, y recordaron todas las memorias que compartían. Desde Los Hornos en la Secta Corriente Espiritual, a la Secta Desafiadora del Río, desde la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado, a la batalla en el buque de guerra de la Madre Fantasma. Y luego al punto en el que fueron separados por un mundo entero.

—Xiaochun… pensaba que jamás te podría volver a ver…

—Xiaochun, ¿recuerdas cómo te conté de mi sueño cuando estábamos en el Mar Alcance Celestial…?[1]

—Bueno, mi vida realmente ha sido como estar alucinando. De hecho, pasé años preguntándome si estaba atrapado en un sueño… El mundo en el que vivía era el cuerpo de un gran gigante. Apenas podía creerlo en aquel entonces…

—Y luego escuché que el Reino Alcance Celestial fue destruido… —Cuando llegó a ese punto, las lágrimas del Gran Gordito Zhang ya fluían por sus mejillas. Tenía tantas cosas que decir, y tantas cosas que contar sobre sus dificultades en los años recientes. Para él, Bai Xiaochun no era solo su Hermano Menor de la secta, también era un querido amigo, como un verdadero hermano de sangre.

El corazón de Bai Xiaochun se estremeció mientras escuchaba al Gran Gordito Zhang. Recordó Los Hornos, y todos los años que habían pasado desde entonces, esto hizo de su reunión algo aún más memorable.

Permanecieron allí sentados por un buen tiempo, rememorando y hablando sobre las cosas que habían ocurrido desde su separación. Dada la posición actual de Bai Xiaochun, le era fácil hacer que sus subordinados les trajeran un poco de alcohol, y luego activaron la formación de hechizos de la embajada, por lo que ningún sentido divino podría espiarlos.

—En aquel tiempo, no tenía ni idea de que ese galeón fantasma… me llevaría en un viaje tan descomunal… Me trajo a estas tierras extrañas, a esta extraña ciudad, y a esta extraña gente… Xiaochun, no tienes idea de lo inútil que me sentí en aquel entonces. —El Gran Gordito Zhang levantó amargamente su botella de alcohol y le dio un buen trago.

Bai Xiaochun hizo lo mismo.

—Hermano Mayor, —le respondió—, fuiste el primero en llegar, así que no sabes todo lo que ha pasado… La Secta Desafiadora del Río ya no está. Las Tierras Desoladas ya no están… Todo ha desaparecido… Mi aprendiz Hao’er ya no está. El Cuidador de tumbas no está. El mundo entero… no existe más. —Mientras más hablaba, más desolado se escuchaba.

—Tantas personas han muerto… tantas… ¡Y todo por el Daoísta Alcance Celestial! —En ese momento apretó fuertemente las manos. Y el humor del Gran Gordito Zhang se encontraba en un estado similar.

Ya era bien entrada la noche para cuando terminaron de hablar sobre el pasado, y sobre su situación actual. Habían derramado muchas lágrimas y suspirado muchas veces. De vez en cuando reían, y otras veces incluso a carcajadas. Otras veces era como durante aquellos tiempos en Los Hornos, en aquellos días en los que no tenían temores o preocupaciones…

En aquellos tiempos, el Gran Gordito Zhang había sido una persona muy entusiasta y firme.

En aquellos tiempos, Bai Xiaochun había sido una persona orgullosa y confiada, y soñaba constantemente con vivir por siempre.

Habían pasado muchos años desde entonces, y ya no eran los mismos jóvenes que habían sido alguna vez. Habían crecido, y en ese proceso, el deber y la responsabilidad habían empezado a pesar fuertemente sobre sus hombros.

—Después del colapso del Reino Alcance Celestial, —dijo el Gran Gordito Zhang—, me esforcé mucho para buscar a nuestra gente… Pero como dice el dicho, las palabras del humilde, poco peso tienen. Fui uno de los primeros en llegar aquí, y logré establecerme en la Dinastía del Emperador-Vil gracias a mis habilidades para el refuerzo espiritual. Pero tengo poco poder o influencia… Xiaochun, ni siquiera tenía permitido salir de este lugar para buscarte.

—La única manera de salir sería ir volando. Los portales de teletransportación están sellados. —Aunque la voz del Gran Gordito Zhang estaba llena de amargura, cuando llegó a este punto su rostro se iluminó.

—Por cierto, Xiaochun. Quizás no tenga mucho poder, pero he podido ayudar a algunas personas de Alcance Celestial. ¿Sabes qué? ¡Ya sé dónde está el Patriarca Corriente Espiritual! Y también el Tío Li Qinghou. ¡¡Ya han reunido a muchos discípulos de la Secta Desafiadora del Río!!

Bai Xiaochun se estremeció cuando escuchó estas noticias, y extendió los brazos para sujetar al Gran Gordito Zhang por los hombros. Estaba temblando físicamente y le preguntó, —¿¡Sabes dónde está el Tío Li!? ¿Y el Patriarca Corriente Espiritual? ¿Y los discípulos de la Secta Desafiadora del Río? ¿Dónde? ¿Dónde están ahora?

Bai Xiaochun hasta pensaba que no había escuchado bien. Al fin y al cabo, a pesar de lo mucho que había buscado en la Dinastía del Emperador-Santo, no había podido encontrar nunca a sus conocidos.

—¡SI! Sé dónde están. Pero me preocupaba revelar su ubicación, así que nunca he ido a verlos. ¡Pero te puedo garantizar que están en el lugar más seguro de todo este dominio inmortal! —El Gran Gordito Zhang podía ver claramente lo emocional que estaba Bai Xiaochun, y procedió a explicarle todo lo que sabía.

—Nunca has ido a verlos… Eso está bien. Es lo más seguro. Mientras estén vivos, eso es lo que importa… Eso es lo que importa… —Bai Xiaochun tuvo que recordarse a seguir respirando. Eventualmente soltó al Gran Gordito Zhang, y recordó un poco la mirada que le dirigía a menudo Li Qinghou, una mirada estricta pero llena de cariño. Los ojos de Bai Xiaochun repentinamente se llenaron de lágrimas.

—Tío Li…

Guardar Capitulo
Inicia Sesion para guardar capitulos Close
tunovelaligeras.com
❤️📚 Descarga la app de uno de nuestros lectores: leen novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
🦊

FoxyNovel

Lee Gratis

★★★★★
Descargar