AWE – Capítulo 1259 – EDITADO
Capítulo 1259: ¡Una Cosa Tras Otra!
El Emperador-Santo quedó boquiabierto, sus vellos se pusieron de punta y el temor creció dentro de él, provenía de su misma alma, y aún más que eso, ¡provenía de las profundidades del ciclo de la reencarnación!
Era la sensación de peligro que uno experimentaría frente al mayor enemigo, ¡y esa sensación la compartían todos los que vivían en los Dominios Inmortales Eternos!
¡Cada uno de sus seres vivientes pudo sentir un terror sin precedentes y estaban impactados por lo que albergara el futuro!
—El Enemigo de Más Allá… ¡se movió!
—¡Las leyendas son ciertas! Si ese gigante se despierta, ¡¡lo exterminará todo!! —Incontables gritos alarmados llenaron el mundo. Hasta el Mar Eterno respondió, como si tuviera un espíritu, y enormes olas surgieron sobre su superficie.
Bai Xiaochun estaba igual de conmocionado, y sentía como si acabara de posar los ojos sobre su archienemigo predestinado. Dado todo lo que había visto en las memorias del Daoísta Terrenal, sus emociones eran aún más complejas. Justo cuando respiraba hondo, se dio cuenta de que mientras los parpados del Renegado Mortal temblaban, ¡¡ahora se podía ver que sobre su cuerpo había dos tiras que casi parecían de papel!!
Una de ellas se extendía desde su frente, hasta la región de su dantían, ¡mientras que la otra iba de su hombro derecho hasta el mismo lugar!
La tira que se extendía desde su hombro se había oscurecido en un veinte por ciento, lo que indicaba que había perdido parte de su poder, y solo le quedaba el ochenta por ciento.
Lo que era peor, la tira que se extendía desde la frente ya se había opacado en un ochenta por ciento, ¡apenas le quedaba un veinte por ciento de su poder!
Bai Xiaochun no estaba seguro de lo que representaban esas líneas, y lo misma iba para la mayoría de las personas en los Dominios Inmortales Eternos. Muy pocas personas entendían lo que eso significa. Pero en cuanto el Emperador-Santo las vio, su rostro cambió dramáticamente y empezó a temblar sin control.
—¡¡Se ha roto una de las tiras!! —dijo en voz alta. Bai Xiaochun quedó conmocionado, y se concentró en la tira que iba de la frente a la región del dantían, y entonces se dio cuenta… de que esta provocaba ciertas fluctuaciones en su sangre, como si esa tira estuviera de algún modo conectada al linaje de la Dinastía del Archi-Emperador.
Sus pupilas se contrajeron en ese instante y entendió lo que eso significaba.
Antes de poder decir más, el Emperador-Santo le explicó.
—Debería haber tres tiras. Cuando la Madre Eterna creó a los tres Hijos eternos, estos lucharon con el Enemigo de Más Allá y dieron sus vidas en el proceso. La Madre Eterna también tuvo que pagar un gran precio… para forjar esas tres tiras de sellado, ¡¡las cuales están respaldadas por el poder de tres linajes!! —El Emperador-Santo proveyó rápidamente más detalles, y le explicó todo lo que sabía al respecto. La verdad era que ahora que el Renegado Mortal se movía, estaba claro que había una catástrofe inminente para los Dominios Inmortales Eternos.
En un momento como este, al Emperador-Santo no le importaban sus conflictos por poder. Solo le importaba la existencia de los Dominios Inmortales Eternos. Si el Gran Enemigo despertaba, y no había nadie allí para detenerlo, ¡toda la creación caería finalmente sumergida en una oscuridad infinita!
—Cada una de esas tiras selladoras es de importancia crítica. Fueron creadas con una magia mundial de nivel soberano, ¡y son exactamente lo que ha mantenido hibernando al Enemigo de Más Allá hasta ahora! —El Emperador-Santo estaba tan nervioso que sus palabras salieron como un torrente.
—Solía haber una tira que iba del hombro izquierdo a la región del dantían, esa fue creada con el poder del Ancestro-Vil. La tira del hombro izquierdo proviene del Ancestro-Santo, ¡y la del medio proviene del Archi-Ancestro!
—Ya se rompió la tira del Ancestro-Vil, lo que demuestra que el Emperador-Vil realmente ha muerto, su linaje ha sido suprimido y contaminado a través de los años por el impostor… Aunque solo se ha roto una de las tiras, ya eso le permite al Gran Enemigo empezar a moverse.
—A la tira que está conectada a la Dinastía del Emperador-Santo aún le queda un ochenta por ciento de su fuerza. Pero… Archi-Emperador, la tira conectada a su linaje se ha debilitado a un nivel peligroso, probablemente es debido a que su pueblo tardó demasiado en volver, ¡y también por lo que ha tardado en llegar al Reino Arcaico!
—Si esas dos tiras que quedan se quiebran… ¡¡el Enemigo de Más Allá despertará!!
El Renegado Mortal temblaba mientras el Emperador-Santo aún hablaba, y claramente se notaba como se sacudían sus párpados, ¡como intentando quebrar las dos últimas tiras selladoras de esos linajes!
Esas tiras empezaron a oscurecerse aún más con sus esfuerzos; ¡estaba claro que serían destruidas en apenas unos meses!
La muerte del Emperador-Vil falso había hecho que se le acabara la paciencia al Renegado Mortal. Ya no quería esperar a que las tiras selladoras se desgastaran gradualmente; quería romperlas y despertar lo más pronto posible.
—¿¡Qué podemos hacer para fortalecer los sellos!? —le preguntó Bai Xiaochun. Le temía mucho a la muerte, pero también sabía que si el Renegado Mortal despertaba, el mundo entero caería en la oscuridad. Así que solo tenía dos opciones. O sentarse a esperar la muerte, ¡o hacer algo para combatir!
—Solo podemos hacer una cosa. Si nos acercamos lo suficiente para entrar a las tiras selladoras, ¡podemos usar el poder de nuestra sangre para reforzarlas!
—Pero si fallamos… ¡lo que nos deparará será la destrucción de los Dominios Inmortales Eternos! Al que llamamos el Enemigo de Más Allá posee el aterrador poder de un soberano, un poder para el que ninguno de nosotros es rival…
—Y solo aquellas con al menos el poder de un arcaico podrían hacer algo para fortalecer esas tiras selladoras. ¡Lo que significa que solo tú y yo podemos hacerlo! —Ahora los ojos del Emperador-Santo estaban llenos de determinación. Aunque normalmente era una persona hipócrita y santurrona, en este momento debía echar a un lado ese aspecto de su personalidad. ¡Ya había tomado la decisión sobre lo que debía hacerse!
Cuando Bai Xiaochun se dio cuenta de que el Emperador-Santo básicamente hablaba de entrar al cuerpo del Renegado Mortal, casi se queda sin aliento. Pero este no era el momento de pensar la situación. Si el Renegado Mortal lograba abrirse paso hasta oscurecer completamente la tira selladora del Archi-Ancestro, entonces solo quedaría una tira selladora más.
—¡No hay tiempo que perder! —dijo el Emperador-Santo nervioso, y empezó a volar de inmediato hacia lo alto del cielo, hacia el Renegado Mortal. A medida que se alzaba más y más, ¡un gran símbolo de la luna apareció tras él!
Bai Xiaochun apretó los dientes y salió volando tras él. Ambos se convirtieron en rayos de luz brillantes que iban disparados cada vez más cerca del enorme Renegado Mortal. Hasta acercarse tanto que ya no podían ver su cabeza, ¡solo su pecho!
Conforme avanzaban, se les hacía más y más evidente lo mucho que se resistía el Renegado Mortal. Era casi como un terremoto, los sonidos tan intensos y la increíble presión hicieron palidecer al Emperador-Santo. Aunque la pizca de aura de soberano que Bai Xiaochun poseía la facilitaba un poco las cosas.
Los dos terminaron por dirigirse a dos lugares distintos, el Emperador-Santo iba hacia la tira selladora en el hombro derecho, ¡y Bai Xiaochun iba a toda velocidad hacia la frente del Renegado Mortal!
¡Esos eran los lugares dónde se originaban las dos tiras selladoras!
La expresión del Emperador-Santo cambió tras poco tiempo, y hasta Bai Xiaochun quedó impactado, pues descubrieron que había alguna especie de barrera invisible alrededor del cuerpo del Renegado Mortal.
El Emperador-Santo gritó con fuerza y encendió su símbolo de la luna, un tesoro de esencia vital que le daría el poder necesario para pasar a través de la barrera. Poco después, una luz color sangre se iluminó a su alrededor, logró llegar a la tira selladora y desapareció.
Para Bai Xiaochun no fue tan difícil. Recurrió a su Restricción Imperecedera, la cual ahora estaba respaldada por su base de cultivo arcaica. Así atravesó la barrera y apareció frente a la tira selladora ligada al linaje del Archi-Ancestro. Entonces bajó la mirada hacia la tierra.
Las personas de los Dominios Inmortales Eternos apenas se podían distinguir a lo lejos, todos miraban hacia arriba nerviosamente. Aunque la mayoría no podían verlo ni a él ni al Emperador-Santo, todos prestaban atención a lo que sucedería.
Todas estas cosas habían ocurrido tan súbitamente que era difícil procesarlo todo. Sin embargo, Bai Xiaochun sabía lo que tenía que hacer. Respiró hondo, ¡apretó los dientes y entró a la tira selladora!
Allí abajo, todos los cultivadores de los Dominios Inmortales Eternos esperaban, aterrados y profundamente al tanto del peligro en el que estaban. Pero no podían hacer más que esperar y rezar.
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