AWE – Capítulo 1283 – EDITADO
Capítulo 1283: El Dao de Bai Xiaochun.
La puerta de su recámara privada fue como una puerta que lo separó del mundo entero.
Se sentó de piernas cruzadas, cerró sus ojos y calmó sus emociones. Le tomó un tiempo, pero logró apartar todas las ideas externas, y cuando abrió de nuevo sus ojos… ¡resplandecían con la más absoluta determinación!
Ahora estaba en un estado en el que rara vez se encontraba. Su base de cultivo había avanzado constantemente con el transcurso de los años, y tomando en cuenta todas las cosas que había experimentado, y todos los giros que había dado en su vida, en algún momento… Bai Xiaochun se había dado cuenta de que había crecido.
Después de visitar la nueva versión del Reino Alcance Celestial, y de volver a mirar el sendero que había caminado, su corazón se calmó cada vez más y más.
Al mismo tiempo, empezó a formular las mismas ideas a las que se había referido la Madre Eterna…
—El Dao del Renegado Mortal es de la completa exterminación de todo. Se trata de tomar el cielo estrellado y apagarlo como a una vela, sumergirlo todo en la oscuridad, ¡convertir toda la vida en muerte!
—Lo contrario a su Dao, sería lo opuesto. Sería encender nueva vida en el fuego ya extinto del cielo estrellado… Si el Renegado Mortal representa la exterminación nirvánica, ¡entonces mi Dao debe ser el de la luz y el fulgor! —Los ojos de Bai Xiaochun se iluminaron mientras reflexionaba el asunto; ¡esta era la meta de esta sesión de cultivo!
Y en cuanto a cómo hacerlo, ya Bai Xiaochun tenía una idea. De hecho, ¡estaba relacionada a una planta que había adquirido hacía mucho tiempo!
Cerró sus ojos, y llamó suavemente en su corazón, un llamado que estremeció toda su recámara privada. De hecho, todo el palacio imperial se sacudió, y finalmente… ¡toda la Ciudad del Archi-Emperador!
Los habitantes se quedaron perplejos mirando a sus alrededores, aunque no por mucho tiempo. Después de unos momentos, se abrió una gran fisura dentro de la ciudad, desde la cual emergió una gigantesca planta similar a una liana. Poco después apareció una segunda liana, seguida de una tercera y una cuarta… Se levantaron cientos de ellas en apenas un parpadeo, y danzaban en la brisa.
—¿¡Qué son esas cosas!?
—¡No puede ser! ¡¡No puedo creer que exista una planta así debajo de la Ciudad del Archi-Emperador!!
—Esa aura… ¡sobrepasa al Reino Semidiós! ¡¡Es más como la del Reino Celestial!!
En medio del escándalo, las plantas respondieron al llamado de Bai Xiaochun, y empezaron a brillar con una luz lunar que se elevó por el aire y dio vueltas sobre la ciudad.
En medio de la asombrada mirada de todos, esa luz lunar se reunió, y creó una luna radiante cuya luz sacudió los corazones de todos. Era casi como si hubiera una verdadera luna allí mismo, justo encima de la Ciudad del Archi-Emperador, con un resplandor brillante. Luego esa luna empezó a caer.
Salió disparada hacia la recámara privada de Bai Xiaochun antes de que nadie más pudiera reaccionar. El Sumo Pontífice del Cielo y los demás expertos intentaron interferir al principio, pero el sentido divino de Bai Xiaochun les instruyó que retrocedieran. Entonces se quedaron mirando como esa luna radiante desaparecía lentamente en la recámara de meditación de Bai Xiaochun.
Una vez adentro, Bai Xiaochun extendió su mano derecha y sujetó la luz en su mano, la cual empezó a titilar y a saltar alegremente, como si fuera su señor y su maestro.
Bai Xiaochun dejó salir una sonrisa y envió un poco de su sentido divino, con lo que la luz en su mano empezó relucir y luego reveló una semilla hecha de luz lunar, un suave resplandor que iluminaba cada rincón de su recámara privada.
¡Esa era justamente su flor lunar!
Había plantado la flor lunar bajo la ciudad hacía muchos años, la primera vez que entró en reclusión, la había dejado como un arma secreta para defender la ciudad. Pero no fue necesario que actuara para defender la ciudad. Ahora, mientras formulaba su plan para avanzar, ¡se dio cuenta de que la flor lunar sería crucial!
Para ser precisos… recordaba que, de vuelta en el Reino Alcance Celestial, la flor lunar una vez había llegado a un punto en su crecimiento en el que se había convertido en incontables semillas de amargón, las cuales se extendieron por todos los Cielos y la tierra. Un evento que había presenciado con sus propios ojos.[1]
Había sido un momento muy profundo, algo que jamás olvidaría, ni siquiera tras todo lo que había experimentado después.
—Si quiero caminar el sendero opuesto al Renegado Mortal, —murmuró—, entonces tengo que encender todas las llamas apagadas que alguna vez llenaron el cielo estrellado… Y para hacer eso, necesito el poder de la flor lunar…
Hacía tiempo que se le había ocurrido esta idea, y ahora que llegaba la hora de ponerla en acción, sus ojos se llenaron de determinación.
—Quizás funcionen otros métodos, pero no hay suficiente tiempo… Lo más rápido será fusionarme con la flor lunar, y usar su habilidad para multiplicarse y extenderse, así enviaré semillas de mi propio sentido divino hacia el vacío… —Estaba seguro de que esta era la mejor idea, y cubrió sin dudar a la semilla de la flor lunar con su sentido divino.
Una vez hecho esto, cerró su mano sobre la semilla, y luego esta se desvaneció. Después reapareció en su mente, y empezó a germinar de inmediato, estaba echando raíces por todo su cuerpo. Tras poco tiempo, se había fusionado completamente con la flor lunar, el proceso no hería a ninguno de los dos. De hecho… si el plan tenía éxito, y lograba llevar la luz al oscuro vacío de afuera, entonces la flor lunar sería su planta compañera, en cierto modo, ¡¡sería como otra Flor Eterna!!
La flor lunar entendía eso, y no hizo nada para oponerse al proceso. Se fusionó con Bai Xiaochun y cayó lentamente en un estado de hibernación, y le entregó todo el control a él.
Hubiera sido difícil saber cuánto tiempo pasó. Bai Xiaochun estaba tan envuelto en su trabajo que se olvidó de todo lo demás. Se convirtió a sí mismo en la flor lunar, y entonces una suave luz lunar empezó a irradiar de su cuerpo, la cual empezó a flotar fuera de su recámara de meditación y a alzarse al cielo.
Al principio solo eran unas diez motas de luz, las cuales se elevaron hasta el vacío y empezaron a vagar desde los Dominios Inmortales Eternos. Pero esas motas de luz empezaron a multiplicarse rápidamente. Llegaron a 100, luego a 1.000, luego 10.000… Los números poco a poco incrementaban. 1.000.000. 10.000.000. 100.000.000. Alcanzaron rápidamente una cantidad incontable, era una corriente de luz interminable que se alzaba desde Bai Xiaochun y luego salía hacia el cielo y hacia el vacío más allá.
Se veían como semillas de amargón brillantes hechas de luz lunar, y eran bastante llamativas, de hecho, atrajeron la atención de todos los seres vivientes en los Dominios Inmortales Eternos. Aunque nadie sabía que eran, o cual era su propósito, podían sentir la poderosa llama de fuerza vital que contenían.
Al fin y al cabo, no eran solo una manifestación del sentido divino de Bai Xiaochun. También contenían su fuerza vital, su Dao, y todo lo demás que conformaba su ser…
Su cuerpo dentro de la recámara de meditación empezó a marchitarse lentamente, se hacía más y más viejo, hasta que apenas quedó atrás un cascarón vacío. Su alma, su Dao, su base de cultivo, todo su ser había entrado a las semillas de amargón, y se estaba extendiendo por el vacío.
Tampoco se movían sin rumbo. Tenían destinos específicos, todas esas ruinas destruidas que llenaban el vacío… lugares en lo que alguna vez había existido la luz de la vida, pero que luego habían sido extinguidos.
Cada vez que encontraban uno de estos lugares, las semillas de amargón se asentaban y germinaban…
Los días empezaron a transcurrir. Aunque todos en los Dominios Inmortales Eternos seguían muy nerviosos por la catástrofe inminente, sabían que el Emperador-Santo y Bai Xiaochun hacían todo en su poder para darles esperanza.
Y lo único que podían hacer todos los demás era esperar y cultivar. Aunque mejorar su cultivo no podría proveer mucha ayuda, nadie estaba dispuesto a abandonar cualquier posible ventaja. Y por supuesto, también servía para calmar sus corazones.
Aún había personas que se habían abandonado a la desesperanza. Pero los celestiales de las dos grandes dinastías imperiales se encargaron de apagar esas llamas y de deshacerse de los individuos que habían perdido su humanidad.
Y así fue como procedió la vida de los Dominios Inmortales Eternos, y las cosas se estabilizaron en mayor parte…
Diez años pasaron de este modo. Xiaobao ya tenía diez años de edad, y su personalidad era muy similar a la de su padre. Siempre que Hou Xiaomei y el resto de su familia lo veía haciendo travesuras y con temor a la muerte, no podían evitar voltear con nostalgia hacia el lugar en el que estaba la recámara de meditación de Bai Xiaochun.
Allí adentro de esa recámara, Bai Xiaochun permaneció sentado de piernas cruzadas, inmóvil durante una década entera…
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