AWE – Capítulo 1306 – EDITADO
Capítulo 1306: El Despiadado Cielo Absoluto
Ni siquiera tuvo tiempo de temblar. Bajo el poder de ese misterioso cuarto ataque, colapsó en un montón de cenizas que intentaron escapar. La misteriosa energía siguió persiguiendo la ceniza para erradicarla, pero esta era muy tenaz, y se reformó en Exterminación Sagrada tras unos momentos. Esta vez sus ojos titilaban con temor, y escapó de nuevo.
Sin embargo, no tenía manera de escapar de su destino de muerte. La misteriosa energía lo siguió de nuevo y lo volvió cenizas una vez más. Para cuando las cenizas volvieron a tomar forma humana, ya Exterminación Sagrada estaba mucho más débil.
El proceso se repitió una y otra vez.
Después de poco tiempo, ya sus piernas no podían reformarse, ni sus brazos ni sus piernas. Eventualmente solo quedaba la mitad de su torso y su cabeza.
—¡¡Me niego a aceptar esto!! —aulló amargamente. Había estado a un paso de tener éxito hacía apenas unos momentos, tan cerca de volverse Eterno. Pero ahora… se encontró a sí mismo aplastado bajo la derrota de manera completamente inesperada.
Luego, con su cabeza al borde de disiparse, volteó hacia Bai Xiaochun en los Dominios Inmortales Eternos, ¡y sus ojos brillaban de manera profundamente siniestra!
—Si no puedo lograrlo… entonces dejaré que otro Cielo Absoluto nazca en el Mundo Espiritual Eterno…
—Se supone que Cielo Absoluto sea despiadado, pero tienes demasiadas conexiones. ¿Cómo podrías ser realmente Cielo Absoluto…?
—Pero bueno, supongo que puedo darte la ayuda que te hace falta. De ahora en adelante… serás despiadado e impasible. No tendrás familia ni amigos. Tu pasado será enterrado y la inmisericordia te empapará. Entonces, como Cielo Absoluto, ¡exterminarás el Dominio Dao Interminable! —En medio de las desquiciadas risas de Exterminación Sagrada, un resplandor de luz oscuro insólito salió disparado por sus ojos.
En ese instante… ¡esa luz negra salió disparada hacia los Dominios Inmortales Eternos!
En cuanto se acercó, empezó a dar vueltas hasta crear un vórtice descomunal allí abajo. Los intensos estruendos se mezclaban con los gritos alarmados de las personas que yacían allí, y esa misteriosa energía lo abrumó todo como para erradicarlo. Pero Exterminación Sagrada sabía que no podía destruir los Dominios Inmortales Eternos. Al fin y al cabo, resucitar a personas con bases de cultivo más bajas no era imposible, así que destruir toda la tierra no serviría para sus propósitos.
Así que su meta no era la destrucción. Era algo más…
—Con mi inconmensurable fuerza vital como el precio, y con los tres grandes tesoros del Dominio Dao de la Vasta Extensión… ¡abriré el Río del Espacio y el Tiempo! —Su voz estremeció el cielo estrellado, el vórtice daba vueltas con locura y se movía cada vez más rápido, hasta que se pudieron ver tres objetos adentro. Uno era una brújula feng shui, otro era una perla negra, y la otra era una perla blanca.
Los tres irradiaban un aire completamente antiguo, e hicieron que el vórtice empezara a entrar en un frenesí.
—Mis tres tesoros del dominio fueron sellados por toda la eternidad y no pueden ser desatados por completo. ¡Pero definitivamente son suficientes para abrir el Río del Espacio y el Tiempo! —En medio de la voz de Exterminación Sagrada, empezó a extenderse y distorsionarse. Parecía que el vórtice estaba haciendo una abertura a un mundo extraño e indescriptible, el cielo estrellado y todas las ruinas que lo llenaban se vio sumergido en un total caos.
Bajo los Dominios Inmortales Eternos, y dentro de ese vórtice, se podía ver un enorme río con gigantescas olas. En cuanto se pudo ver ese río, surgió una fuerza de atracción descomunal, ¡una fuerza que se aferró a los Dominios Inmortales Eternos y los atrajo hacia el río!
El río contenía una energía familiar y misteriosa, y la sensación de lo Eterno. Contenía el tiempo mismo, así como una infinidad de Esencias. Era incomparablemente sagrado, ¡como si fuera la cosa más importante de todo el cielo estrellado!
Cuando Bai Xiaochun se dio cuenta de lo que sucedía, sus ojos se abrieron de par en par y su mente empezó a dar vueltas.
—¡¡Nooooo!! —gritó con locura, con grandes venas azules que sobresalían por su cuello y su rostro, su cuerpo temblaba fuertemente. Lamentablemente, estaba demasiado débil como para moverse, sin mencionar detener lo que sucedía.
—Este… es mi regalo para ti, Cielo Absoluto. Ni se te ocurra intentar traerlos de vuelta. Ahora están sellados dentro del Río del Tiempo y el Espacio. Aún en toda la creación, incluyendo los nueve grandes Dominios Dao, ¡jamás he oído de una sola persona capaz de sacar un mundo entero del Río del Tiempo y el Espacio! —Exterminación Sagrada se disipó riendo…
Por su parte, ese enorme río sagrado y los Dominios Inmortales Eternos… también se desvanecieron.
Todo entró en total silencio.
El Río del Tiempo y el Espacio ya no estaba, Exterminación Sagrada estaba muerto. Todo había acabado… El cielo estrellado ahora estaba en total calma, se había deshecho el sello en las 1.080.000 ruinas congeladas. Y la luz empezó brillar por todos lados…
Sin embargo, en el lugar en el que habían estado los Dominios Inmortales Eternos, Bai Xiaochun se quedó flotando, viendo con una mirada vacía a dónde había aparecido ese río. No podía pensar. Era casi como si se hubiera vuelto una persona vacía, técnicamente viva, pero en esencia muerta. Sin alma…
Después de un buen rato, tosió una bocanada de sangre y luego cayó inconsciente. De no ser por el hecho de que sus labios aún temblaban un poco, como si hablara consigo mismo, habría sido fácil confundirlo con un cadáver que flotaba por siempre en el cielo estrellado.
Aunque las 1.080.000 ruinas ahora brillaban, solo quedaba una persona, inconsciente y sin rumbo.
El tiempo pasó, aunque era difícil determinar cuánto tiempo. Bai Xiaochun despertó finalmente. Y antes de poder abrir sus ojos, escuchó unas voces llamándolo.
—¡Al fin despiertas papá! Mira, ya crecí…
—Papá, Xiaoxiao ha avanzado con su base de cultivo. ¡Ahora es una celestial!
—Padre… me quiero casar.
En cuanto Bai Xiaochun escuchó las voces de sus hijos, apareció una sonrisa en su rostro. También escuchó voces cálidas y cariñosas hablándole, sabía que eran Song Junwan, Zhou Zimo, Hou Xiaomei y Gongsun Wan’er. También había otra voz femenina, aunque no tan familiar.
—Soy yo Xiaochun… Du Lingfei…
En cuanto las voces se unieron, Bai Xiaochun sintió como si incontables ojos lo estuvieran mirando, todos sonriendo. Podía sentir al Tío Li, al Sumo Pontífice del Cielo, al Rey Fantasma Gigante, el Gran Gordito Zhang, Song Que, el Maestro Deidad Adivina y a otros…
Estaba contento. Sentía el sol brillando sobre él, podía oler el fragante aroma de la primavera. Todos estaban felices y sanos.
Aunque no quería… finalmente tuvo que abrir los ojos. Allí estaba él flotando en el cielo estrellado, las lágrimas fluían por sus mejillas.
Las voces se desvanecieron. Y ahora lo único que podía ver era el cielo estrellado, completa y absolutamente en paz…
Eventualmente se recompuso, miró sus alrededores, y empezó a viajar por el cielo estrellado, hasta regresar al lugar en el que alguna vez habían existido los Dominios Inmortales Eternos.
Entonces empezó a sollozar.
—Derroté al Renegado Mortal, solo para perderlo todo… —A medida que sus lágrimas caían por el cielo estrellado, extendió su mano como para sujetar algo, pero no había nada allí. Quería sacar un poco de alcohol de su bolso de almacenamiento, pero ya no tenía un bolso de almacenamiento.
Solo podía quedarse allí flotando en el cielo estrellado, con una mirada vacía pensando en el pasado. Hasta que un día levantó la mirada, y un destello de locura pasó por esos ojos, entonces realizó un gesto de conjuro. Desató el poder del Códice de Tiempos Inmemoriales, retorció el tiempo y se desvaneció.
Sin embargo, regresó después de poco. Ni siquiera usar sus habilidades para retorcer el tiempo le servía para ubicar los Dominios Inmortales Eternos.
Al parecer, cuando algo entraba al Río del Tiempo y el Espacio, todas las muestras de su existencia eran removidas.
—El Río del Tiempo y el Espacio… —dijo con una voz áspera. Parecía contener un inconmensurable dolor del que no se podía deshacer, ni con lágrimas ni con nada más. Y el dolor se acumulaba en su interior a tal punto que hasta su voz se veía cambiada.
—Fueron sellados en el Río del Tiempo y el Espacio… ¡pero no han muerto! Si Exterminación Sagrada lo pudo abrir… ¡entonces yo también! —Ya estaba sin aliento, y desató el poder de su base de cultivo para intentar varios métodos con los cuales acceder al río. Intentó usar la Esencia de lo Eterno y su misteriosa energía, pero se dio cuenta rápidamente de que, con la partida de la Flor Eterna, la energía misteriosa estaba vastamente más débil. Era prácticamente como si no estuviera. Sin su fuente original, la Esencia de lo Eterno era casi inútil.
El cielo estrellado ahora estaba brillante, pero ahora que la Flor Eterna no estaba, Bai Xiaochun era el único ser viviente que existía. Así que la Esencia de lo Eterno se había disipado.
Aun así, no estaba listo para rendirse. Realizó una prueba tras otra, un proceso que lo desgastó hasta más no poder. Pero nada funcionaba. Al final no tenía ni idea de cómo abrir el Río del Tiempo y el Espacio.
Aunque se encontraba lleno de dolor, no se había abandonado a la desesperanza. Cerró sus ojos para pensar un tiempo, y para cuando los reabrió, resplandecían con más determinación que nunca.
—Si el Reino Soberano no es lo bastante fuerte para abrirlo, —murmuró—, entonces… ¡quizás eso signifique que tengo que alcanzar el Reino Eterno!
Supuestamente, la única manera de llegar al Reino Eterno era absorber la Flor Eterna. Pero durante la batalla contra el Renegado Mortal, él mismo había logrado controlar la misteriosa energía que era la Esencia de lo Eterno, ¡por lo que se dio cuenta de que sin duda alguna había otros caminos!
—La Esencia de lo Eterno contiene todos los seres vivientes. Está en todas las Esencias… Aunque está débil, siempre estará allí… Si los seres vivientes pudieran existir y poblar de nuevo el cielo estrellado, y entonces empezaran a cultivar, estos se multiplicarían… ¡y la Esencia de lo Eterno aparecería de nuevo!
—Si lo Eterno no existe ahora… ¡entonces yo lo crearé!
—A medida que los seres vivientes despierten y la fuerza vital se extienda, la Esencia aparecerá. Si comprender una Esencia no basta, estudiaré diez. Cien. Mil. ¡Diez mil! Si hace falta, comprenderé la Esencia de todos los seres vivientes en los 1.080.000 mundos del cielo estrellado.
—Después de combinar todas las Esencias… ¡podré alcanzar el Reino Eterno! —Sus ojos se iluminaron casi con histeria, ¡y decidió que esa era sin duda alguna su única opción!
Se volteó hacia dónde estuvieron los Dominios Inmortales Eternos, y habló con una voz que contenía la determinación más absoluta.
—Los Dominios Inmortales Eternos. Mi hogar… Solo espérenme. Prometo que los encontraré…
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