AWE – Capítulo 151 – EDITADO
Capítulo 151: ¡¿Quieres Pelear Conmigo Bai Xiaochun?!
Dos horas después, Bai Xiaochun todavía estaba escapando y sumiéndose en lástima por sí mismo simultáneamente. Ya tenía un cristal de captura de hebra terrestre, todo lo que necesitaba era una oportunidad de esconderse en alguna parte y usarlo, pero la pequeña niña simplemente no dejaba de perseguirlo.
Cuando recordaba el terror y el peligro que acababa de sentir, su corazón se estremecía. Llegado el anochecer, miró alrededor y no vio a nadie en el área. Finalmente y jadeando, encontró una cueva en una montaña, lugar donde se sentó de piernas cruzadas. Cuando se puso a ver alrededor con cautela, intentando decidir si este realmente era el mejor lugar para intentar su Establecimiento de la Fundación, el aire frente a él repentinamente empezó a distorsionarse.
Duró solo un instante, y casi no parecía ser algo que ocurriera en el mundo alrededor de él, sino más bien en sus propios ojos. Cuando las cosas volvieron a la normalidad, había alguien de pie justo delante de él.
No era más que la pequeña niña del vestido blanco, viéndolo fijamente con sus ojos negros.
“No te vayas hermanito. Ven a jugar conmigo…”
Bai Xiaochun casi colapsa. Con sus ojos inyectados de sangre, realizó un gesto de conjuro desplegando un gran poder espiritual para formar un enorme caldero violeta el cual se movió hacia adelante.
Mientras la tierra aun temblaba, salió disparado por el aire. Y cuando bajó su mirada, descubrió que la niña no estaba en ninguna parte. Aparentemente, todo lo que ocurrió hace un momento había sido una ilusión.
“¡Maldita sea!” rugió con una expresión horrible. Había algo muy raro sobre toda la situación, y Bai Xiaochun estaba empezando a especular que la pequeña extraña niña quizás había usado algún tipo de técnica mágica sobre él.
Ya sin ánimos de quedarse en ese sitio, apretó sus dientes y siguió adelante. Después de proceder por alrededor de dos horas, vio a tres cultivadores frente a él enfrentándose en combate. Repentinamente, se detuvo…
Hacía un momento, cuando alcanzó a verlos, habían estado solos. Pero ahora, vio a la niña en el vestido blanco. Estaba viéndolo fijamente con una pequeña sonrisa, una sonrisa que se hacía cada vez más amplia hasta que su boca se abrió como unas enormes fauces que salieron disparadas hacia él.
Con la piel de gallina, desplegó todo el poder de su base de cultivo. Apretó su mano derecha en un puño y la Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre se activó a toda potencia. El golpe de su puño hacía que todo temblara. Sin embargo, la niña repentinamente se desvaneció, y los tres cultivadores a la distancia se quedaron viendo asombrados como Bai Xiaochun golpeaba como loco a una roca cercana.
Cuando vieron la gran roca hacerse pedazos, quedaron boquiabiertos y se fueron volando.
Bai Xiaochun permaneció allí en silencio por un momento, antes de apretar sus dientes y seguir adelante.
Durante los dos días que procedieron, vio a la niña del vestido blanco una y otra vez. Inclusive podía verla cuando cerraba los ojos para meditar. Ya estaba llegando a un punto de cansancio extremo.
La situación solo seguía empeorando. Al principio, la veía cada dos horas más o menos. Pero ahora, cada vez que pasaba el tiempo de unos trescientos respiros, la veía. A este ritmo, jamás sería capaz de alcanzar el Establecimiento de la Fundación.
Durante estos dos días que pasaron, se encontró con otros discípulos, incluso algunos de la Secta Corriente Espiritual. Sin embargo, siempre aparecía la niña del vestido blanco, a pesar de que nadie más podía verla.
Al anochecer del segundo día, los ojos de Bai Xiaochun estaban completamente inyectados de sangre, y podía sentir que estaba llegando a su límite. Incluso sentía que su fuerza vital estaba escapando de su control y podría irse flotando en cualquier momento. Estaba aturdido y tan mareado que sentía que podría caer en cualquier momento.
“Volverá a pasar en cualquier instante…” murmuró. Olvidándose de escapar, se sentó en una gran roca cercana y apretó los puños. Solo le quedaba una píldora extraña, y no se atrevía a usarla en la niña. Por alguna razón, tenía la sensación de que la razón por la que aún no había muerto era debido a esa misma píldora medicinal.
Si la arrojaba y la niña la atrapaba, quizás enfrentaría el mismo destino que Lei Shan. Tan solo pensar en ello parecía ser una poderosa advertencia para que no confeccionara más píldoras de manera casual.
“Es como si estuviera vagando entre la realidad y una ilusión,” pensó. “Supongo que podría tratar esto como si hubiera sido envenenado. En ese caso, ¡quizás pueda prepararme un antídoto!”
Mientras pensaba en este asunto, un rayo de luz apareció a la distancia. Al acercarse a Bai Xiaochun, se detuvo de golpe y apareció un joven.
“¿Eee?” Era de la Secta Corriente de Sangre, y se veía tal cual un ‘pantalones de seda’. Viendo a Bai Xiaochun con una expresión emocionada, bajó su mirada hacia la brújula Feng Shui que tenía en su mano, la aguja del cual apuntaba directamente a Bai Xiaochun con una luz brillante e intensa.
“¡¡No puedo creer que ya has recolectado suficiente energía de hebra terrestre para formar un cristal hebra terrestre!!
“¡Jajaja! ¡Supongo que es el destino que yo, Xu Xiaoshan, sea el primero en alcanzar el Establecimiento de la Fundación!” Este joven no era otro que Xu Xiaoshan de la Secta Corriente de Sangre, y estaba viendo a Bai Xiaochun de manera claramente emocionada.
Bai Xiaochun ya estaba bastante irritado, y de acuerdo a sus cálculos, sabía que solo faltaba el tiempo de diez respiros para que la niña apareciera de nuevo. “¡Metete en tus asuntos imbécil!”
“¡Te conozco! Eres Bai Xiaochun, el supuesto as bajo la manga de la Secta Corriente Espiritual. Bueno, obviamente estás bastante débil en este momento. La llama de tu fuerza vital se ve como si pudiera apagarse en cualquier momento. ¡Eso significa que a Xu Xiaoshan le ha caído una gran oportunidad del cielo!
“Bai Xiaochun, sé que tienes un cristal de captura de hebra terrestre. ¿Qué tal si hacemos un trato? Déjame usar ese cristal un rato, ¿de acuerdo? ¿Qué dices?” A Xu Xiaoshan le brillaban los ojos con codicia y levantó su cabeza para reírse felizmente. Aceleró hacia Bai Xiaochun y realizó un gesto de conjuro, haciendo que, alrededor de él, aparecieran ocho objetos mágicos. Una gran luz irradiaba mientras Xu Xiaoshan sacudía su mano, haciéndolos salir disparados hacia Bai Xiaochun.
Bai Xiaochun levantó su mirada fríamente hacia Xu Xiaoshan, y estaba justo a punto de actuar, cuando repentinamente, se le nubló la vista, y la chica en el vestido blanco apareció, de pie justo al lado de Xu Xiaoshan. Allí estaba con su sonrisa ampliándose hasta volverse unas enormes fauces.
Fue en ese mismo instante que Xu Xiaoshan repentinamente gritó y retrocedió tan rápido como podía. Sus ojos estaban llenos de terror, y empezó temblar violentamente.
“¡Un alma nociva consciente! ¡Cielos! ¿Cómo puede haber almas nocivas conscientes aquí? ¿No las habían exterminado a todas? ¡Maldita sea! Esa alma nociva te tiene en la mira. Con razón te ves tan débil. ¡Te han maldecido! ¡Estás muerto!” Tomando un respiro profundo, retrocedió más, al mismo tiempo que levantaba su mano derecha para sacar un colgante de jade antiguo que tenía un punto naranja encima, el cual casi parecía una mancha de sangre. Tan pronto Xu Xiaoshan lo sacó, dejó salir un suspiro de alivio y retrocedió aún más.
Abajo de él, a Bai Xiaochun se le abrieron los ojos de par en par y gritó, “¡¿También puedes verla?! ¿¡Hey, qué es esa cosa en tu mano!?”
Bai Xiaochun justo acababa de presenciar a la pequeña niña del vestido blanco volteándose hacia Xu Xiaoshan. Sin embargo, tan pronto Xu Xiaoshan sacó esa pieza de jade, la expresión de la niña cambió y escapó en la dirección opuesta.
Xu Xiaoshan no se molestó en responderle a Bai Xiaochun, en cambio se concentró en escapar tan rápido como le fuera posible. Sin embargo, antes de que pudiera llegar muy lejos, Bai Xiaochun se puso en movimiento. Atrás de él aparecieron sus alas y salió disparado para aparecer directamente frente a Xu Xiaoshan, allí apretó su mano y le arrojó un puñetazo.
“¡Xu Xiaoshan! ¿Qué tal si hacemos un trato? ¿Por qué no me dejas usar esa pieza de jade un rato? ¿Qué dices?”
Xu Xiaoshan invocó ocho objetos mágicos destellando sus manos con un gesto de conjuro, y los envió para defenderse. “Tienes suerte que no te quitara tus cosas. ¡Cómo te atreves a tratar de robarme! ¡Estás maldito, estás frente a las puertas de la muerte! ¡¿De dónde sacas los huevos para actuar contra mí?!”
Alrededor de Bai Xiaochun titiló una luz plateada en el momento que su puño hizo contacto con los objetos mágicos de Xu Xiaoshan.
Un gran estruendo se escuchó, y los objetos mágicos se hicieron pedazos. Bai Xiaochun era como el viento de un gran huracán acelerando directamente hacia Xu Xiaoshan. Este ondeó su mano ferozmente y soltó un brazalete de perlas de su muñeca. Instantáneamente, se transformó en dieciséis cadáveres, cada uno de los cuales emanaba un poder equivalente al gran círculo del décimo nivel de Condensación de Qi. Rebosaban con el aura de la muerte, y atacaron todos al mismo tiempo.
Esta era la primera vez que Bai Xiaochun veía una magia de manipulación de cadáveres como esta. Increíblemente, todos estos cadáveres tenían un cabello gris largo que era negro en sus raíces, como si su cabello se estuviera volviendo negro lentamente de nuevo.[i]
Cada uno de ellos parecía ser completamente extraordinario.
Un enorme estruendo retumbó y el gran wok en la espalda de Bai Xiaochun se hizo pedazos. Sin embargo, no recibió ninguna herida en lo absoluto. En cambio, sus manos ondearon por el aire y un impresionante poder de control apareció llenando toda el área, sujetó fuertemente a los cadáveres y les hizo imposible moverse. Inclusive empezaron a emitir sonidos de crujidos como si se estuvieran quebrando.
Xu Xiaoshan hizo un sonido de como de siseo y sus dos manos se sacudieron por el aire.
Su mano izquierda invocó nueve ataúdes de bronce. Y mientras salían volando, se hacían cada vez más grandes, emanando una intensa presión sobre Bai Xiaochun.
Su mano derecha hizo que apareciera un gourd, el cual emitió una enorme ráfaga de grava hacia Bai Xiaochun.
Luego, sacudió su cabeza, haciendo que su cabello se agitara. De allí salieron volando varias campanas pequeñas, las cuales se transformaron en figuras sombrías que salieron disparadas hacia Bai Xiaochun.
Lo más impresionante de todo fue que después abrió su boca y escupió un abanico del color de la sangre. Este ondeó por el aire haciendo que de la nada, apareciera una niebla también del color de la sangre, con un diámetro de 300 metros. Se transformó instantáneamente en una formación de hechizos, la cual emanaba unos sonidos de rugidos intensos a la vez que incontables garras afiladas como cuchillas aparecían y se dirigían hacia Bai Xiaochun.
“¡Tengo objetos mágicos y cadáveres refinados! ¡¿Quieres pelear conmigo Bai Xiaochun?!” Riendo de manera complaciente, Xu Xiaoshan le dio una palmada a su bolso de almacenamiento, para sacar más de veinte botellas con píldoras de gran calidad, las cuales se tragó una tras otra velozmente, restaurando instantáneamente toda la energía espiritual que acababa de consumir. Si hubiera habido una tercera persona presente para presenciar lo que estaba ocurriendo, esa persona hubiera quedado completamente atónita.
Sin embargo, fue en este instante que la grulla divina se materializó alrededor de Bai Xiaochun, transformándose en un pequeño escudo que giraba alrededor de él. Luego, un destello negro se pudo ver y una luz negra se esparció por su cuerpo.
Le dio un golpe a su bolso de almacenamiento, e hizo que cientos de talismanes de papel aparecieran, los cuales se pegó por todo el cuerpo, en un abrir y cerrar de ojos, aparecieron más de cien capas de escudos, creando una defensa con un grueso de 150 metros.
“Tengo bastante talismanes defensivos,” le respondió orgullosamente. “¿Te atreves a pelear conmigo con esos objetos mágicos de mierda tuyos?” Los cuerpos fueron tumbados hacia atrás. La ráfaga de grava no pudo ni acercarse a penetrar sus escudos, y la mayoría salió rebotando. Los nueve ataúdes de bronce también rebotaron y chocaron contra el suelo, incapaces de causar ningún daño.
A Xu Xiaoshan se le abrieron los ojos de par en par y se quedó mirando completamente impactado. Cuando peleaba con otros, siempre dependía del gran número de objetos mágicos y cadáveres refinados que tenía a su disposición. Esta era la primera vez en su vida que se encontraba con alguien como Bai Xiaochun, alguien que de hecho estaba al mismo nivel que él.
A pesar de que no estaba usando objetos mágicos, cuando Xu Xiaoshan pensó en lo valiosos que eran esos cientos de talismanes de papel, se le estremeció el corazón.
“La información sobre Bai Xiaochun decía que es misterioso y poderoso, ¡¡pero nunca dijo que era rico!!” Xu Xiaoshan se rio amargamente. Sabía exactamente lo aterradora que era una figura como él mismo, así que naturalmente se daba cuenta de lo aterrador que era Bai Xiaochun. De hecho, el ver tantos talismanes de papel hizo que sus ojos brillaran con envidia. Después de todo, los objetos mágicos requerían de poder espiritual para ser operados, mientras que los talismanes de papel no requerían casi nada de eso. El poder que requerían estaba almacenado dentro de los mismos talismanes.
Eran costosos, y solo funcionaban por un tiempo limitado; incluso Xu Xiaoshan los consideraba un poco lujosos.
Parpadeo y repentinamente se dio cuenta que Bai Xiaochun realmente era formidable. De hecho, incluso en cierta medida, era digno de su admiración. Después de pensar por un momento, le arrojó el colgante de jade a Bai Xiaochun. “Maldita sea, Xu Xiaoshan jamás le había dado nada a nadie. Eres el primero Bai Xiaochun. Sé que necesitas esta cosa, adelante tómala. ¡Pero no es un regalo! ¡Tienes que regresármelo cuando estés listo!”
[i] En las historias tradicionales chinas que involucran zombis o cadáveres reanimados, es común que su poder se determine por el color de su cabello.