AWE – Capítulo 172 – EDITADO

❤️📚 Descarga la app de uno nuestros lectores: lee novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
[nightmode]
Síguenos en Facebook

Capítulo 172: Lo Siento Bai Xiaochun

Esa noche, se impuso ley marcial sobre la Ciudad del Bosque del Este. Todos los clanes de cultivo se pusieron en movimiento, realizando una investigación exhaustiva de toda la ciudad. En cuanto a Bai Xiaochun y Du Lingfei, estos desaparecieron en medio de la noche.

Du Lingfei le explicó a Bai Xiaochun que su encargo ya casi había terminado, y no habría ningún problema en volver a la seca un poco antes. Por lo tanto, lo acompañaría en el camino de regreso.

***

Era tarde de noche. Las estrellas titilaban en el cielo y la luna brillaba en lo alto. Bai Xiaochun y Du Lingfei estaban sentados en la cumbre de una montaña viendo a las estrellas. Du Lingfei se veía aún más hermosa de lo usual bajo la luz de las estrellas. Sonriendo, volteó hacia Bai Xiaochun mientras este le contaba los eventos que ocurrieron durante los años que estuvieron separados.

“No lo creerías Buu. En la ribera sur realmente me bombardearon con rocas. Joder eso dolió mucho…”

“¡No quería que las cosas salieran así en el Valle de las 10.000 Serpientes! Solo quería que las serpientes se vieran un poco más adorables…”

“Buu cuando vuelvas a la secta, ¡definitivamente tienes que decirme si ves a ese maldito conejo!”

“Esos tipos de la ribera norte son unos abusadores. Me mandaron a la ribera norte, solo y empobrecido. Paseé con la cola entre mis piernas, asustado de ofender a nadie, pero aun así no me dejaron tranquilo…” Mientras le contaba las historias de la Secta Corriente Espiritual, Du Lingfei ocasionalmente lo reconfortaba y ocasionalmente se reía. Las miradas de sorpresa y elogio que le daba hacían que Bai Xiaochun se emocionara aún más en sus historias.

Se quejó del uso del apodo ‘Buu’, más de una vez de hecho, pero no sirvió de nada. En realidad, mientras más se quejaba, más lo usaba él.

“Buu, Buu, Buu…”

Finalmente, simplemente sacudió su cabeza y suspiró resignada.

Eventualmente, encontraron una cueva de montaña donde se pararon a pasar la noche. Bai Xiaochun se sentó de piernas cruzadas a meditar, y después de que pasó un corto tiempo, una gentil brisa apareció. Extrañamente, Bai Xiaochun no notó la brisa en lo absoluto.

Du Lingfei abrió sus ojos y le dio un vistazo a Bai Xiaochun, en sus ojos había emociones encontradas. Después de un momento, se puso de pie y caminó afuera de la cueva para ver la brillante luna sobre ellos. Una ráfaga de viento pasó despeinando su cabello, y usó su mano para colocárselo detrás de la oreja.

Sin embargo, cuando su dedo alcanzó el cabello, pasó directamente a través de él. Du Lingfei observó a su transparente dedo índice, y la complejidad en sus ojos se hizo más profunda. Apretó sus manos en un puño haciendo que sus dedos se solidificaran nuevamente, después de lo cual se acomodó el cabello.

“No queda mucho tiempo…”

Pasó algo de tiempo. Viéndose muy melancólica, Du Lingfei caminó de vuelta a la cueva y se quedó viendo a Bai Xiaochun sentado allí tranquilamente. Con mucho cuidado de no empujarlo, se sentó a su lado y posó su cabeza sobre su hombro. Después de lo cual cerró sus ojos y apareció una sonrisa en su rostro.

El tiempo pasó mientras viajaban. Tres días vinieron y se fueron, lo cual no parecía mucho tiempo para Bai Xiaochun. Estuvo fantaseando sobre cómo sería volver a la secta como un experto en el Establecimiento de la Fundación del Dao de los Cielos, y como sería ser el centro de atención. Siempre que pensaba en ello se emocionaba.

Du Lingfei quería que viajaran un poco más lento, pero cuando se dio cuenta de lo emocionado que él estaba, simplemente sonrió y se contuvo de hablar. En el tercer día, la base de cultivo de Bai Xiaochun se estabilizó en el Establecimiento de la Fundación, y ya estaban bastante cerca de la Secta Corriente Espiritual.

En lo profundo de la noche del tercer día, cuando estaban a solo un día de viaje de la Secta Corriente Espiritual, Du Lingfei propuso pararse a descansar un poco. Encontraron una cueva de montaña, donde Bai Xiaochun empezó a relatarle sus aterradoras experiencias en el Mundo de la Espada Caída. Mientras hablaba, empezó a sentirse cansado, y antes de que pudiera darse cuenta de lo que ocurría, cayó dormido.

Todo estaba muy tranquilo, y el único sonido que se escuchaba era el siseo del pequeño fuego que habían encendido. Dentro de la cueva, las llamas proyectaban sombras danzantes, y afuera, todo estaba totalmente oscuro. Todo era muy pacífico.

Du Lingfei observó el fuego un rato, luego volteó hacia el durmiente Bai Xiaochun con una mirada cálida en sus ojos mientras recordaba el pasado. A estas alturas, no le estaba prestando atención a su cuerpo físico, el cual estaba empezando a titilar y volverse traslucido.

Después de un largo rato, suspiró. Dándole una profunda mirada a Bai Xiaochun, se puso de pie un poco temblante. En este punto, notó que su boca estaba dibujando una pequeña sonrisa mientras dormía. Aparentemente estaba teniendo algún sueño maravilloso.

Se inclinó frente a él y lo besó suavemente en los labios, luego se volteó y caminó afuera de la cueva, una mirada de determinación llenó su rostro.

Cuando emergió, el aire se llenó de ondulaciones y se distorsionó, a la vez que aparecían nueve figuras sombrías. Eran enigmáticas y misteriosas, incluso extrañas, y mientras permanecían allí, el aire alrededor de ellos titilaba y como que temblaba.

Inesperadamente, las nueve figuras juntaron sus manos y se inclinaron profundamente hacia Du Lingfei. Por el respeto que mostraban, casi parecían sirvientes.

Una de las figuras sombrías dio un paso adelante y habló con una voz áspera que casi parecía estar emanando desde un distante pasado. “Joven Matriarca, la tarea que nos has asignado ha sido completada. Los once individuos están aquí.”

Dicho esto, sacudió su mano, haciendo que cayeran al suelo once cabezas cortadas. El rostro de cada una de ellas estaba retorcido con una expresión de terror e incredulidad.

Increíblemente, estos eran todos los espías que se había infiltrado a la Ciudad del Bosque del Este con la intención de matar a Bai Xiaochun.

Du Lingfei ignoró las cabezas cortadas y a las nueve figuras sombrías. Volteándose le dio otro vistazo a Bai Xiaochun allí dormido.

“Todo sobre mí en la Secta Corriente Espiritual fue una farsa,” murmuró con sus ojos brillando como si estuvieran a punto de salir lágrimas. “Lo único real fue ese tiempo cuando el Clan Luochen nos estuvo persiguiendo.”

“Mi misión se ha completado, pero por alguna razón, no estoy feliz. Espero que puedas perdonarme… lo siento Bai Xiaochun.” Mientras las lágrimas se derramaban sobre sus mejillas, corrieron por su rostro y se transformaron en cenizas que fueron llevadas por el viento.

Una de las figuras sombrías juntó sus manos y dijo respetuosamente, “Joven Matriarca, este cuerpo mortal que el patriarca creó para usted no durará mucho. Nos envió para escoltarla de vuelta. ¿Vendrá señorita?”

Du Lingfei se le quedó viendo a Bai Xiaochun por un largo rato y luego asintió ligeramente. Parecía exhausta. Finalmente se volteó para partir. Y al hacerlo, su cuerpo se desvaneció lentamente, transformándose en solo humo. Las nueve figuras sombrías también se desvanecieron…

En cuanto a las once cabezas cortadas, estas se hicieron cenizas.

Al amanecer de la mañana siguiente, cuando los primeros rayos de luz alcanzaron la cueva, Bai Xiaochun abrió los ojos lentamente.

“Tengo sed Buu” dijo bostezando. Estaba un poco sorprendido; después de empezar a practicar el cultivo, descubrió que no necesitaba dormir muy a menudo, pero justo ahora, acababa de dormir por un buen tiempo. Frotándose los ojos, se paró y miró alrededor buscando a Du Lingfei.

Al no verla, no pensó mucho al respecto. Caminó afuera de la cueva y le dio un vistazo al sol del amanecer mientras se estiraba perezosamente.

“Debí de haberme cansado mucho recientemente. Esa sí que fue una buena noche de sueño.” Al momento, se sentía con más energía que nunca, como si una inconmensurable fuerza vital estuviera pulsando dentro de él. Sus nueve mares espirituales eran completamente dorados y ya estaba completamente asentado en la etapa del Establecimiento de la Fundación del Dao de los Cielos.

Su aura dejó de concentrarse dentro de él, y con cada respiro que tomaba, casi podía escuchar olas impactando en sus mares espirituales.

En este momento se sentía mejor que nunca antes, y decidió meditar un poco, tanto para familiarizarse con su Establecimiento de la Fundación del Dao de los Cielos y su aura, como para esperar por Du Lingfei.

Después de que pasaran dos horas y Du Lingfei no hubiera regresado aún, Bai Xiaochun abrió sus ojos, sintiéndose algo nervioso.

“¿Aún no está de vuelta?” pensó. Sacó una tablilla de jade de transmisión para enviarle un mensaje, pero hizo tanto como el arrojarle una roca al mar. No hubo ninguna respuesta.

“¡¿Qué está pasando?!” Se puso de pie inmediatamente y empezó a buscar en el área. Para cuando cayó la noche, ya había buscado por todos lados, y no encontró el más mínimo rastro… Du Lingfei… ¡Había desaparecido!

A estas alturas estaba lleno de ansiedad y sentía que algo malo había ocurrido. Con el rostro pálido y los ojos inyectados de sangre, expandió el radio de su búsqueda.

“¿¡Dónde estás Buu!?”

“¿¡¿¡Du Lingfei dónde estás!?!?”

“Du Lingfei…” Buscó por cuatro días seguidos, revisando todos los sitios que se le ocurrían. En poco tiempo ya tenía el cabello todo desaliñado y las ropas arruinadas, y parecía que estaba perdiendo peso. Sin embargo, Du Lingfei no estaba por ninguna parte.

“¿Dije algo malo Buu? ¿Por qué te escondes de mí? ¡Dime!”

“¡Du Lingfei, sal de donde quiera que estés!”

“¿¡Qué ocurrió!?”

A este punto se estaba volviendo loco de ansiedad. Eventualmente, volvió a la cueva donde la vio por última vez, y buscó por todos lados por pistas con un peine de cerdas finas. Desafortunadamente, el resultado fue el mismo de antes.

No estaba seguro del por qué, pero le dolía el corazón. Sentía que alguien lo estaba haciendo pedazos, un sentimiento que jamás había experimentado antes. Apretando sus manos fuertemente en la boca del estómago, recordó como había caído dormido por ninguna razón aparente, y luego se le encogió el corazón. Eventualmente, apareció una mirada vacía en sus ojos.

***

El hecho de que Bai Xiaochun había estado afuera por tanto tiempo sin volver, hizo que la secta mandara aún más personas a buscarlo. Hou Yunfei encabezó un equipo, y lo mismo hicieron otros discípulos importantes de las riberas norte y sur. Incluso Li Qinghou ayudó.

Cuando finalmente lo encontraron, estaba sentado afuera de esa cueva con los ojos inyectados de sangre y el rostro demacrado. Se veía como atormentado por algo.

Cuando Li Qinghou lo vio, sintió una punzada de dolor por la escena y le preguntó, “Xiaochun, ¿¡qué pasó?!”

Bai Xiaochun se estremeció. Con los ojos vacíos se volteó a ver a Li Qinghou y murmuró, “Tío Li, Du Lingfei… ya no está.”

Capítulo extra, patrocinado por: ¡El Ancestro Dagoberto Mendez! ¡Muchísimas Gracias!

Guardar Capitulo
Inicia Sesion para guardar capitulos Close
tunovelaligeras.com
❤️📚 Descarga la app de uno de nuestros lectores: leen novelas románticas en FoxyNovel. Descargar
🦊

FoxyNovel

Lee Gratis

★★★★★
Descargar