AWE – Capítulo 319 – EDITADO
La figura que volaba hacia él se veía muy conocida. El rayo de luz que creaba en el aire mientras volaba era deslumbrante, y su voz resonaba por todos lados de manera grandiosa.
Esa era precisamente la pequeña tortuga.
Bai Xiaochun quedó boquiabierto, y su cabello empezó a ponerse de puntas. Sentía que su mente estaba siendo impactada por 100.000 relámpagos, acompañados del retumbar de los truenos en sus oídos. Y de inmediato dejó salir un grito alarmado.
“¿Cuándo saliste de mi bolso de–?”
Pero antes de que pudiera terminar de hablar, alcanzó a ver lo que estaba pasando detrás de la pequeña tortuga. Una montaña estaba explotando haciendo que salieran una gran cantidad de rocas y escombros por todos lados. La tierra temblaba y un gran número de aves y bestias escapaban aterrorizadas, al mismo tiempo que un sapo descomunal salía desde abajo de la superficie de la tierra.
Ese sapo era enorme, de más de 30.000 metros de largo… Cuando se alzó para volar por el aire, tapó completamente el sol y proyectó su enorme sombra por el suelo. Al mismo tiempo, ¡un aura de locura y brutalidad indescriptible llenó sus alrededores!
Los ojos del sapo estaban de color totalmente carmesí y veía con furia a la pequeña tortuga que parecía una mosca a su lado. ¡Luego dejó salir un rugido que hizo que la tierra temblara violentamente y hasta el cielo se distorsionara!
¡AAOOOWWW!
El aire se hacía pedazos y se escuchaban estallidos sónicos por todos lados.
La pequeña tortuga también parecía enfurecida conforme volaba, y dejó salir un montón de insultos.
“¿Para qué gritas? ¡Sé que eres macho! Ni siquiera eres digno de tus propios padres, ¡eres un degenerado! La última vez que tu Lord Tortuga estuvo por aquí, no eras más que un renacuajo, ¡pude haberte aplastado hasta morir en un segundo! No espera. ¡Podría haber aplastado a tu padre! No espera. ¡¡Pude haber aplastado a tu abuelo!!”
Los ojos del sapo ardían con una luz roja brillante y cayó al suelo de golpe, haciendo que en un área de 3.000 metros, todo colapsara. Se extendían fisuras en todas direcciones que casi parecían una telaraña, a medida que el sapo se lanzaba por el aire una vez más, volando salvajemente hacia la pequeña tortuga.
El cabello de Bai Xiaochun daba vueltas salvajemente a su alrededor y fue enviado hacia atrás dando vueltas, gritando durante el trayecto.
“¡Maldita seas tortuga bastarda! ¡¡Te odio!!” Bai Xiaochun parecía estar al borde de las lágrimas. El sapo tenía una apariencia extremadamente feroz y brutal. Aunque no era tan aterrador como el cocodrilo dorado, definitivamente era el tipo de criatura que era mejor no provocar. Y sin embargo, la pequeña tortuga había logrado enfurecerla totalmente. Bai Xiaochun ya tenía ganas de matar a la pequeña tortuga, especialmente por el hecho de que estaba volando directamente hacia él. Sentía que se volvería loco y desató toda su velocidad posible para escapar en la dirección opuesta.
Usó su Cuerpo de Demonio Celestial, sus alas y lo poco que podía controlar de los poderes de gravedad y repulsión. A esto, le añadió la Embestida Sacude Montañas, dándolo todo para convertirse en poco más que un montón de imágenes residuales.
Aunque la velocidad que era capaz de desatar no podía ser descrita como lenta, la pequeña tortuga era aún más rápida. Alcanzó a Bai Xiaochun en un abrir y cerrar de ojos.
Al verlo, sacó su labio inferior y dijo burlándose “¿A qué le temes? ¡Aquí está tu Lord Tortuga! Hace muchos años aplasté a un montón de esos renacuajos. Aah. Lord Tortuga ya está cansado. Necesito descansar un poco. ¡No me molestes o te insultaré hasta la muerte!” La pequeña tortuga bostezó y se convirtió en un rayo de luz que se desvaneció dentro del bolso de almacenamiento de Bai Xiaochun.
Justo antes de desaparecer, gritó fuertemente, “¡Hey pequeño renacuajo! Si crees que tienes lo necesario, ¡ven a pelear con mi maestro! ¡Ni te molestes en buscarme hasta que hayas podido vencerlo!”
Bai Xiaochun solo pudo rugir de ira, y estaba a punto de empezar a maldecir a la pequeña tortuga, cuando un rugido aún más intenso se escuchó detrás de él, y al voltear, ¡pudo ver al enorme sapo viéndolo fijamente con una furia absoluta!
Volvió a ver hacia su bolso de almacenamiento, y le empezaron a salir lágrimas de los ojos. “¡Lo siento!” dijo. “Lord Tortuga, por favor, ¡perdóname! En realidad, me gustan mucho las tortugas…” Pero la pequeña tortuga no respondía nada.
Bai Xiaochun estaba lleno de dolor. Recordó al cocodrilo dorado, y se dio cuenta de que, si las cosas seguían de esta manera, la pequeña tortuga le podría costar su pequeña e insignificante vida…
“¡¡Uno de estos días tendrás lo que te mereces!!” dijo rugiendo mientras se ponía en movimiento de nuevo. “¡¡Sénior Cuerno Celestial, sálveme!!”
A lo lejos, el dragón de tinta Cuerno Celestial aun daba vueltas por el aire. Y apenas escuchó el rugido del sapo, volteó sorprendido a ver, y se le abrieron los ojos de par en par.
Luego escuchó a Bai Xiaochun, lo vio escapando a toda velocidad y se le pusieron todas las escamas de punta.
“¡Maldita sea!” rugió. “¿¡¿¡Cómo lograste enfurecer tanto a ese viejo bastardo!?!?” El dragón de tinta Cuerno Celestial de hecho ya estaba temblando por dentro. Aunque era una criatura poderosa, había algunas bestias más viejas en este mundo que ni siquiera él se atrevía a provocar. Y resultaba que este sapo era precisamente una de ellas.
“¡Aléjate!” gritó el dragón. “¡No vengas para acá!” Por supuesto, Bai Xiaochun no lo estaba escuchando, y siguió volando hacia el dragón tan rápido como podía.
Mientras el dragón de tinta Cuerno Celestial temblaba, el sapo dejó salir otro rugido. Luego, los ojos aterrados del dragón se pusieron totalmente rojos, casi como si estuviera a punto de desatar toda su furia.
Bai Xiaochun quedó conmovido al instante por lo bien que lo trataba el viejo dragón, y aceleró aún más.
“¡Sénior Cuerno Celestial, que ser tan amable y virtuoso! Yo, Bai Xiaochun, siempre recordaré esto, y definitivamente te lo compensaré cuando regresemos a la secta…”
Aparentemente la gratitud de Bai Xiaochun era inconmensurable. En lo que a él concernía, el dragón debía de estar aún agradecido por lo mucho que le ayudó hace tantos años. Repentinamente, el sapo rugió de nuevo pero esta vez, también sacó disparada su lengua, la cual era indescriptiblemente larga, y se movía con una velocidad muy difícil de explicar con palabras.
En un abrir y cerrar de ojos, el dragón de tinta Cuerno Celestial se había convertido en el nuevo objetivo. Estaba claro que el sapo quería eliminar primero al dragón y luego encargarse de Bai Xiaochun.
Los ojos del dragón se abrieron de par en par y una sensación de crisis mortal lo inundó.
“Compañero Daoísta Sapo, ¿acaso este mocoso te molestó? ¡Me encargaré de él por ti! Chico, cómo te atreves a provocar a mi hermano mayor ¿¡Acaso te quieres morir!?” Aunque las palabras del dragón de tinta Cuerno Celestial resonaban de manera dramática, estaba temblando por dentro. El viejo sapo por otro lado, quedó sorprendido. Su lengua se detuvo por un momento, y en vez de seguir atacando al dragón de tinta Cuerno Celestial, repentinamente salió disparada hacia Bai Xiaochun. Antes de que pudiera reaccionar, esta se envolvió a su alrededor y se aferró a él.
Bai Xiaochun gritaba constantemente. Aunque quería llorar, no le salían las lágrimas. Antes de que pudiera hacer más nada, el sonido del viento pasando velozmente le atravesó los oídos, y todo se oscureció.
Todo lo que el dragón de tinta Cuerno Celestial pudo hacer, fue ver como esa enorme lengua se envolvía alrededor de Bai Xiaochun y luego en un abrir y cerrar de ojos se enrollaba nuevamente hacia la boca del sapo.
El dragón de tinta Cuerno Celestial temblaba, y puso una sonrisa halagadora en su rostro mientras el sapo lo observaba, este luego se volteó y se fue saltando a lo lejos.
Después de confirmar que el sapo ya no estaba, el dragón de tinta Cuerno Celestial respiró profundamente.
“Eso es todo. Se acabó. Al Joven Bai se lo comió el viejo sapo… Aunque ahora que lo pienso, ese sapo tarda bastante digiriendo las cosas. El cuerpo carnal de Bai Xiaochun es bastante fuerte. Debería estar seguro por un buen rato.” El dragón rápidamente fue a hacer contacto con los patriarcas, con la esperanza de rescatar a Bai Xiaochun tan rápido como fuera posible.
***
Bai Xiaochun ahora estaba dentro del sapo. Todo a su alrededor al principio estaba oscuro y negro, pero su visión se ajustó lentamente, después de lo cual, quedó totalmente pálido. Estaba rodeado de mucosa y otros fluidos. Todo se retorcía de manera extraña. Era algo demasiado aterrador como para siquiera describirlo, además, un hedor punzante espeluznante llenaba el aire y casi hace que Bai Xiaochun vomite.
En este momento estaba tirado en el suelo y pegado contra un trozo de carne, y cuando intentó levantar su brazo, un gran número de hebras de moco se extendían hacia abajo.
“¡¡Maldita seas pequeña tortuga, te odio!!” Para su gran horror, se dio cuenta de que sus ropas se disolvían lentamente. Afortunadamente, su Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre y su poderoso cuerpo carnal se aseguraban de que no saliera herido.
Le tomó bastante esfuerzo, pero logró zafarse hasta sentarse. Luego se puso de pie y observó a su alrededor frunciendo el ceño.
“Ese sapo definitivamente me tragó. Debo estar dentro de él…” Estaba a punto de intentar caminar por allí, suspirando en desesperación, y entonces se dio cuenta de que el camino frente a él estaba totalmente sellado. Realizó un gesto de conjuro con su mano derecha, con cada vez más furia, y convocó una espada de qi de sangre. Sin dudar en lo más mínimo desató una cuchillada frente a él.
“¡Ábrete!”
Solo se pudo escuchar un sonido como el de metal chocando contra metal, y no se pudo ver ni un rasguño.
“Esto no va a funcionar. Necesito encontrar la manera de abrir la boca de este sapo. O supongo que debería entrar más profundo. Quizás… ¡maldita sea! Acaso un cultivador famoso en todo el mundo como Bai Xiaochun… ¿¡se verá forzado a usar la puerta trasera?!” Fruncía el ceño miserablemente, al borde de las lágrimas, y seguía en conflictivo respeto a que decisión tomar. Intentó usar la tablilla de jade de teletransportación, pero descubrió que no funcionaba aquí adentro. Así que terminó entrando aún más profundo mientras suspiraba lleno de lamentos.
Su ropa seguía disolviéndose. Pero afortunadamente, el poder de su cuerpo carnal era lo bastante fuerte para aguantar por ahora. Conforme avanzaba, sus pies se atascaban en el suelo pegajoso, haciendo que casi vomitara varias veces.
“¡¡Pequeña tortuga te voy a matar!!” Revisó su bolso de almacenamiento varias veces bastante enfurecido, pero no fue capaz de encontrar ni un rastro de la pequeña tortuga.