AWE – Capítulo 416 – EDITADO
Capítulo 416: Las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado
La voz que llenaba el área estaba respaldada por el poder de una base de cultivo en el Alma Naciente, e hizo que el rostro de Los Cuatro Destellos Llameantes cambiara de inmediato, y que sus cuerpos empezaran a temblar. Si la voz le hubiera pertenecido a algún cultivador ordinario en el Alma Naciente, quizás su reacción no hubiera sido tan extrema. Al fin y al cabo, eran un grupo con un talento latente extraordinario, y también estaban entre las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. Eran el tipo de personas que usualmente no serían afectados por cultivadores normales en el Alma Naciente.
Pero Feng Youde estaba en la etapa avanzada del Alma Naciente, un nivel que sobrepasaba por mucho al de la mayoría de los expertos normales en el Alma Naciente, y por lo tanto, el corazón de Los Cuatro Destellos Llameantes se llenó de temor.
Claro, lo más aterrador de todo no era el nivel de su base de cultivo, sino su estatus en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. Aquellos capaces de llegar a la posición de maestros de gremio de cualquier distrito arcoíris eran muy pocos.
Y lo que era aún más revelador era que fuera maestro del Gremio Extermina Diablos. Aunque cada distrito arcoíris tenía su propio Gremio Extermina Diablos, los cultivadores de este gremio siempre eran feroces y aterradores. Muy, pero muy pocas personas se atreverían a provocar a un excéntrico en el Alma Naciente como ese, y el hecho de que apareciera ahora dejó temblando de miedo a Los Cuatro Destellos Llameantes.
Si así reaccionaron los cuatro, no había ni por qué mencionar a Li Yuansheng. Aunque ciertamente venía de un clan deva, y este clan no le temía a un maestro de gremio en el Alma Naciente, Li Yuansheng no actuaba como representante del clan. Este era un asunto personal.
Ni siquiera un clan poderoso como el suyo se atrevería a ofender a un maestro de gremio por un simple conflicto de un miembro, ni siquiera uno que tuviera el potencial de llegar un día al Reino Deva.
Li Yuansheng entendió todo esto de inmediato, por lo que se llenó de terror. Y estaba aullando de dolor por dentro, no pudo evitar recordar lo que le había dicho el Maestro Nube del Dao.
— ¿¡¿¡Cómo puede ser que Bai Xiaochun tenga a alguien tan poderoso cuidándolo!?!? —pensó. Esta era la primera vez que Li Yuansheng se arrepentía de lo que había hecho, especialmente al ver a Los Cuatro Destellos Llameantes temblando y viéndolo con miradas llenas de odio.
Se preparó, juntó sus manos y empezó a hablar, —Sénior Feng, por favor, yo…
Poco antes de esto, Bai Xiaochun había estado viendo sorprendido a Feng Youde.
A pesar de haberle enviado un mensaje solicitando ayuda, igual quedó muy sorprendido al ver que Feng Youde apareciera en persona. Al fin y al cabo, este no era un asunto que tuviera que ver con la secta, sino un simple conflicto personal, y las alturas a las que estaba llegando Feng Youde para cuidarlo llegaban mucho más allá de lo imaginable.
Por lo tanto, cuando se dio cuenta de la postura de Feng Youde respecto a él, apuntó hacia Los Cuatro Destellos Llameantes e interrumpió a Li Yuansheng para decir, —Maestro de Gremio, ellos eran los que estaban intentando llevarse mi pequeña e insignificante vida. ¡Y ese tipo de allá estaba intentando forzarme a darle mi bandera de propiedad! Una vez que esa bandera saliera del suelo, ¡no hay dudas de que me mataría!
Hasta Los Cuatro Destellos Llameantes abrieron la boca para intentar defenderse.
Mientras Feng Youde flotaba allí en el aire, no podía evitar sentirse un poco desanimado. Había estado dudando sobre qué hacer después de recibir el mensaje de Bai Xiaochun. Después de todo, tomando en cuenta su estatus, era totalmente inapropiado que actuara como el guardaespaldas de Bai Xiaochun. Pero considerando lo que le había prometido el emisario de Alcance Celestial, terminó apretando sus dientes con determinación e interviniendo en el asunto.
Después de llegar y ver a Los Cuatro Destellos Llameantes atacando a Bai Xiaochun, terminó tomando su decisión. Ayudaría a Bai Xiaochun en esta situación y lo haría de un modo que asustara a cualquier otro discípulo que pensara en causarle problemas. De ese modo podría evitar cualquier otro incidente en el futuro.
—N-no… ¡Eso no es lo que ocurrió señor! —Tartamudeó Li Yuansheng—. Sénior Feng, por favor escuche…
Los ojos de Feng Youde irradiaban una frialdad gélida, y dejó salir un bufido interrumpiendo a Li Yuansheng, a la vez que sacudía su manga. En ese instante, un poder majestuoso separó las nubes y descendió convirtiéndose en un ataque muy poderoso. Y para sorpresa de Bai Xiaochun y los demás presentes, este ataque impactó a Los Cuatro Destellos Llameantes, haciendo que escupieran una gran cantidad de sangre y fueran arrojados a más de 300 metros de distancia.
—Regresen al hueco del que salieron, —dijo Feng Youde fríamente—, y céntrense en su cultivo. ¡No vuelvan a involucrarse en algo como esto de nuevo!
Al ver como se desenvolvían los acontecimientos, Bai Xiaochun simplemente echó leña al fuego y también gritó, —Exacto, regrésense al hueco del que salieron y practiquen su cultivo. ¡No vuelvan a involucrarse en algo como esto de nuevo!
Los Cuatro Destellos Llameantes se esforzaron para ponerse de pie a la vez que les salía sangre de la boca. Claro que no se atrevían a responder nada, así que simplemente juntaron sus manos, le dieron un vistazo furioso a Li Yuansheng y se fueron.
Li Yuansheng quedó allí temblando y retrocediendo inconscientemente, pero antes de poder alejarse mucho, la mirada gélida de Feng Youde se posó sobre él. Luego Sacudió su manga y envió un viento huracanado atacando a Li Yuansheng, este gritó y tosió una gran cantidad de sangre al mismo tiempo que era arrojado lejos.
—No me importa por cuanto tiempo hayas estado resentido con Bai Xiaochun. Si insistes en causar problemas, entonces me aseguraré de meterte al Gremio Extermina Diablos para que tengas un buen entrenamiento. —Al escuchar esto, el rostro de Li Yuansheng se llenó de temor, y empezó a temblar aún más intensamente. Obviamente no tenía ningún deseo de unirse al Gremio Extermina Diablos, y también estaba lleno arrepentimientos y amargura por el hecho de que Bai Xiaochun tuviera a alguien tan poderoso cuidándolo. Al final inclinó su cabeza y se volteó para irse, mientras se juraba a sí mismo que no volvería a causar problemas para Bai Xiaochun.
Bai Xiaochun podía ver lo asustado que había quedado por esa amenaza, así que no pudo contenerse de gritar de nuevo, — ¡Exacto Li Yuansheng! ¡Si te atreves a provocarme de nuevo será mejor que estés listo para unirte al Gremio Extermina Diablos! ¿Hey a dónde vas? Espérate ahí un segundo. ¡Destruiste mi taberna! ¡Me lo debes!
Li Yuansheng sentía como si su corazón sangrara, apretó los dientes y arrojó hacia atrás un bolso de almacenamiento antes de irse de prisa.
Bai Xiaochun alzó su mirada hacia Feng Youde, maravillado por el hecho de que todo se hubiera resuelto, luego juntó sus manos y se inclinó.
— ¡Muchas Gracias Maestro de Gremio!
Feng Youde observó a Bai Xiaochun, se aclaró la garganta y le ofreció algunas palabras de aliento. Luego se volteó y se fue. La sensación de haber sido convocado por otra persona lo había dejado bastante inquieto e indignado.
Después de que Feng Youde se fuera, Xu Baocai y los demás miembros de la Sociedad del Dragón Azur se quedaron viendo a Bai Xiaochun como si fuera algún tipo de dios. Jamás se hubieran podido imaginar que su momento de crisis mortal se hubiera podido resolver de ese modo.
Con tan solo un movimiento de su mano, había traído a un cultivador en el Alma Naciente, algo que dejó a todos muy conmocionados, incluyendo a los cultivadores que habían venido a ver el espectáculo.
Y bajo la brillante mirada de los presentes, Bai Xiaochun se acercó a Xu Baocai y los demás, sacó el pecho y les entregó una gran cantidad de puntos de mérito. Tenía un resplandor en sus ojos cuando regresó orgullosamente hacia el Arcoíris del Cuadrante del Cielo y a su cueva de inmortal.
—No puedo creer que me trate con tanta importancia, —pensó—. De verdad vino cuando lo llamé, y obviamente no estaba dispuesto. De hecho, el lord de la cima del Cuadrante del Cielo también tenía esa mirada en su cara cuando lo visité…
— ¿Alguien los está forzando a cuidarme? ¿Pero quién?
El tiempo pasó. Todo un mes transcurrió. Y durante ese tiempo, Li Yuansheng no se atrevió a causarle más problemas a Bai Xiaochun, y el Gremio Extermina Diablos tampoco le asignó más misiones.
Siempre que iba a visitar el Gremio Extermina Diablos, si veía algo que le llamara la atención, lo compraba a crédito. La única excepción eran algunos objetos extremadamente raros o preciosos que solo estaban disponibles para las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.
Bai Xiaochun no le prestaba mucha atención a esas cosas. La vida ya era bastante buena, y su base de cultivo progresaba constantemente.
Eventualmente, se dio cuenta de que si quería cultivar su Conjuro de la Montaña Viviente en el segundo nivel de los arcoíris, necesitaba comprar un tipo especial de medallón de comando en el Gremio Extermina Diablos, el cual le permitía la entrada para una visita. Considerando que no eran tan costosos, decidió comprar varios.
En el segundo nivel de los arcoíris, el de la izquierda era para los patriarcas deva, mientras que el de la derecha era para el líder de la secta.
A ese arcoíris también se lo llamaba el Arcoíris de Innumerables Estrellas.
El Arcoíris de Innumerables Estrellas era un lugar a dónde se ubicaban muchos lugares para entrenar, así como pruebas de fuego, las cuales solo estaban disponibles para aquellos que tuvieran el medallón de comando respectivo.
Había una razón para que tuviera el nombre de Arcoíris de Innumerables Estrellas, y esto era porque allí se exponía una lista de los miembros de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. ¡Estos cultivadores eran del tipo que podían sacudir por sí mismos todo el mundo del cultivo oriental!
La lista de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado era bastante llamativa; conformaba alrededor del treinta por ciento de todo el Arcoíris de Innumerables Estrellas, y sobre este se podía ver un gran número de estrellas resplandecientes.
Esas estrellas estaban distribuidas entre los siete colores del arcoíris, la mayoría estaban en la porción roja; esos estaban muy agrupados, tanto que era imposible contarlos todos. Después de eso los números se distribuían más o menos de la manera siguiente: en la porción naranja, decenas de miles; en la porción amarilla, varios miles; en la porción verde, solo mil; en la porción cian, entre cuatrocientos y quinientos; en la porción azul, un poco más de cien. Y la sección con menos estrellas era obviamente la violeta, ¡solo se podían ver ocho estrellas!
Cada uno de esos colores representaba una prueba de fuego distinta, mientras que cada estrella, ¡representaba a un Elegido distinto!
Solo aquellos que calificaran para estar en este arcoíris podían ser considerados las verdaderas Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. Por supuesto, había muchísimos que no calificaban así que cualquiera que lograra entrar a la lista era blanco de mucha envidia, y sería reconocido de inmediato.
Además, para fomentar esto, la gran formación de hechizos de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado tenía una función bastante peculiar; cualquier discípulo que observara de cerca a una de las estrellas vería en su mente el nombre de ese Elegido en particular.
Debido a esto, había un sinfín de discípulos en la secta que estaban determinados a volverse una de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.
Una vez que sus nombres estuvieran en el arcoíris, estos serían capaces de sacudir completamente los Cielos y la tierra. Y por supuesto, ¡solo aquellos bajo el Alma Naciente podían ser parte de las Superestrellas de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado!
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