AWE – Capítulo 581 – EDITADO
Capítulo 581: As Bajo la Manga.
Bai Xiaochun estaba tan nervioso que se le secó la garganta completamente. Después de un buen rato, envió nuevamente y con mucho cuidado, su sentido divino al interior de la pagoda recolectora de almas, y se acercó lentamente al área sellada.
Desde el punto de vista de su sentido divino, el área sellada se veía como si estuviera cubierta con incontables grietas, como si el más mínimo golpe la fuera a quebrar. Bai Xiaochun permaneció allí dudando, analizando los tenues pulsos de energía que emergían ocasionalmente desde el otro lado.
—Eso es todo. Se acabó. Causé otro desastre… —Se deprimió y entendió que escapar no era una opción, y que realmente tenía que darle un vistazo a lo que sea que fuera con que estaba lidiando. Así que se acercó lentamente a las grietas con el mayor cuidado posible en el control de su sentido divino.
No envió mucho, solo una pequeña hebra de sentido divino, ¡pero suficiente para darle una idea general de lo que fuera que estaba allí sellado!
Sorprendentemente, ¡había una dimensión adentro!
Era un espacio vacío, lleno con una luz gris, y en las profundidades de este, se podía ver… ¡a un viejo sentado de piernas cruzadas en meditación!
Su rostro estaba repleto de arrugas y no tenía cabello. Otra cosa impactante, era que estaba firmemente retenido con 999 cadenas formadas por símbolos mágicos.
Su aura sobrepasaba vastamente la de un deva, y para Bai Xiaochun, parecía algún tipo de dios o deidad. ¡Con la mera presión que emanaba ya Bai Xiaochun temblaba!
—Acaso es… ¿un semidiós…? —pensó Bai Xiaochun, apenas capaz de respirar. Lo que veía con su sentido divino parecía desafiar lo creíble. Por temor a atraer la atención del viejo, retrajo cuidadosamente su sentido divino. Y también decidió que después de todo, no quería realmente esta pagoda recolectora de almas…
Pero fue entonces que los ojos del viejo se abrieron y revelaron una luz tan brillante como un sol ardiente. También se transformó repentinamente en una pitón carmesí de tres cabezas. Bai Xiaochun no pudo evitar dejar salir un grito.
—Perdóneme Sénior… —sollozó mientras retiraba su sentido divino. Pero se detuvo de nuevo después de un corto momento.
—¿Eh? —murmuró. Fue entonces que se dio cuenta de que ese viejo encadenado no parecía ser corpóreo. Sino que era parcialmente traslucido, casi como si no estuviera completo…
Lo más revelador era su mirada, a pesar de ser ferozmente poderosa, parecía algo vacía, casi como si ni siquiera estuviera consciente…
—¿Es un alma descarnada? —Bai Xiaochun quedó boquiabierto y miró un poco más de cerca. —¡El alma descarnada de un semidiós!
Después de confirmar lo que estaba viendo, Bai Xiaochun retiró cuidadosamente su sentido divino. Entonces se quedó allí sentado, su corazón palpitaba como loco, estaba viendo la pagoda recolectora de almas cristalina que sostenía con sus manos temblorosas.
—Si hay almas deva, entonces tiene sentido que haya almas de semidiós… Aunque el alma en la pagoda está descarnada e incompleta, ¡aun así cuenta como un alma de semidiós!
—Está claro que no le pertenecía originalmente a un cultivador, sino a una bestia al nivel de semidiós… Debe de haber sido alguna entidad todo poderosa de hace muchas eras, la cual fue asesinada por algún cultivador. Luego su alma descarnada fue sellada, quizás por quienquiera que la haya matado, o quizás ella misma. Independientemente de lo que haya ocurrido exactamente, terminó en esta pagoda recolectora de almas…
Bai Xiaochun se lamió los labios al pensar en el precioso tesoro que acababa de adquirir. E incapaz de contener su curiosidad, envió de nuevo su sentido divino para estudiar más la pagoda. Al mediodía siguiente, terminó finalmente su inspección, y sus ojos se iluminaron con comprensión.
—De verdad está inconsciente, esa alma descarnada fue fusionada a la pagoda… si la pagoda se destruyera, el alma sellada también lo sería. Pero eso también resultaría en una gran ráfaga de energía destructiva, probablemente podría hasta matar a un deva, o al menos dejarlo seriamente herido…
—¡Esto es básicamente un objeto mágico descartable! La función de recolección de almas es secundaria, ¡o quizás algo para ocultar su verdadera función! —Bai Xiaochun estaba completamente conmocionado, y no podía ni imaginarse que entidad podría haber convertido a un alma descarnada de semidiós en un objeto mágico descartable.
Casi no parecía ser real que pudiera adquirir tan casualmente un objeto capaz de amenazar incluso a un deva.
Pero esto no era necesariamente una buena sensación. Más bien algo aterrador.
—¿De verdad es una coincidencia…? —pensó, recordó todo lo que lo había llevado a teletransportarse a las Tierras Desoladas… Mientras más pensaba en ello, más parecía que había algo raro con todo…
Después de pensarlo un poco más, guardó su pagoda recolectora de almas y convocó a los dos cultivadores de almas. Estos fueron rápidamente a su cueva de inmortal y se inclinaron para saludarlo, claramente nerviosos por lo que ocurría.
Entonces observó a los dos cultivadores de almas con unos ojos que resplandecían como un relámpago y fue directamente al grano para preguntar, —¿¡De dónde sacaron esta pagoda recolectora de almas!?
Para asegurarse de que no le mintieran, abrió un poco su Ojo Dharma Alcance Celestial, para poder sentir los cambios en sus auras y cualquier fluctuación.
Los cultivadores de almas temblaban bajo el poder y la presión que pesaba sobre ellos, y no se atrevieron a guardarse nada; procedieron a contarle con mucho detalle todo lo que sabían de la pagoda recolectora de almas.
Resultaba ser que la pagoda era una reliquia familiar antigua de la Tribu Montaña Negra. Ni los dos cultivadores de almas estaban seguros de sus orígenes. Al fin y al cabo, la mayoría de las tribus de salvajes en las Tierras Desoladas poseían algún objeto dejado atrás por su ancestro fundador. Algunos eran increíblemente valiosos, mientras que otros eran relativamente insignificantes.
Después de escuchar esto, Bai Xiaochun convocó a los líderes de los salvajes de la tribu y les preguntó algunas cosas más en detalle. Al final, dejó que todos se fueran y se quedó allí frunciendo el ceño.
Estaba claro que la pagoda recolectora de almas no era más que algo pasado de generación en generación dentro de la Tribu Montaña Negra. Esta, al igual que otras reliquias similares, había pasado de mano en mano por tanto tiempo, que nadie sabía de donde había provenido realmente.
Pero aún con lo que sabía, no sentía mucha confianza, así que volvió a buscar a los líderes de los salvajes y les preguntó si había otras cosas que hubieran dejado sus ancestros.
Después de examinarlo todo cuidadosamente, terminó sin ninguna pista útil. Eventualmente se vio forzado a abandonar su búsqueda de información sobre el origen de la pagoda recolectora de almas.
Ya bien entrada esa misma noche, se paró frente a su cueva de inmortal, estudió el cielo, las tierras y las montañas. Y eventualmente, sus ojos se iluminaron intensamente.
—Espero que solo esté pensando demasiado las cosas… Bueno, de cualquier modo, ¡esta pagoda recolectora de almas puede considerarse al menos un gran as bajo la manga! ¡Pero qué lástima que solo puedo usarla una vez! —Suspiró, apartó de la mente el asunto y dejó de pensar el respecto.
Unos días después, decidió salir de la Tribu Montaña Negra. Con su partida, todos los salvajes ofrecieron kowtow, sus ojos estaban llenos de asombro y veneración.
Los dos cultivadores de almas se comportaban de manera similar.
Bai Xiaochun se quedó viendo alrededor, su corazón entusiasmado por su popularidad… En aquella aldea de dónde provenía, todos se habían reunido para despedirlo de manera extravagante. Ocurrió lo mismo en la Secta Corriente Espiritual, en la Secta Desafiadora del Río y claro, en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado…
Y ahora aquí estaba en las Tierras Desoladas, donde la Tribu Montaña Negra lo estaba despidiendo de manera similarmente ostentosa.
Poco después, revisó la multitud con su sentido divino para asegurarse de que ninguno tuviera gongos o tambores escondidos entre la ropa, y entonces se convenció de que lo despedían sinceramente.
—Ya pueden irse, —dijo con un movimiento de su mano. Entonces alzó la barbilla y se fue caminando orgullosamente, intentando verse tan majestuoso como le fuera posible.
Zhou Yixing lo seguía de cerca, sus ojos contenían un resplandor de determinación. Había jurado hace tiempo seguir a este Gran Maestro Bai a donde quiera que fuera. Claro, dirigía miradas cautelosas constantemente a la persona que caminaba a su lado.
Ese era justamente el otro seguidor de Bai Xiaochun, Li Feng…
Li Feng podía ver que Zhou Yixing lo estaba observando, y esto lo tenía igual de cauteloso. Tomando en cuenta que el Gran Maestro Bai no lo había alejado, se consideraba como su aprobación. Por lo que Li Feng sabía que, por el momento, su competencia más grande era justamente ese maldito Zhou Yixing.
Los tres siguieron adelante un rato, hasta que Zhou Yixing finalmente no pudo soportarlo más. Se dio la vuelta, observó fijamente a Li Feng y gritó, —¿¡Por qué nos persigues!? ¡Ya lárgate de aquí!
Luego se volteó y se inclinó profundamente hacia Bai Xiaochun, colocó una sonrisa halagadora en su cara que llevaba rato practicando…
—Gran Maestro, —dijo—, este tipo no tiene buenas intenciones. ¡Es obvio que nos sigue porque tiene algún tipo de plan nefasto!
Bai Xiaochun refunfuñó indiferentemente, pero no hizo más. Sacó un mapa y revisó para ver en qué dirección se encontraba la Ciudad del Fantasma Gigante.
Li Feng observó con desdén a Zhou Yixing y juntó sus manos para inclinarse hacia Bai Xiaochun.
—Por favor, no malentienda Gran Maestro. Su humilde servidor no tiene ninguna intención como esa. Debido a mi profunda veneración por usted, ¡deseo seguirlo sinceramente! —Li Feng decía la verdad de hecho. Tenía tantas ganas de seguir a Bai Xiaochun, que casi tenía que contenerse las ganas de sujetar su pierna para que no lo alejaran.
Pero Bai Xiaochun no le prestó mucha atención. Solo se volteó para seguir adelante.
Zhou Yixing por otro lado, se sintió de maravilla. Le dio otro vistazo a Li Feng, y se fue rápidamente tras Bai Xiaochun, con una expresión más halagadora que nunca.