AWE – Capítulo 583 – EDITADO
Capítulo 583: Bai Hao, el Hijo Bastardo
—¿Aún soy yo…? —pensó Bai Xiaochun. Hasta él podía percibir que había cambiado de manera peligrosa y atemorizante. —¡Aquí hay un patriarca deva! No… no puedo creer que de verdad estoy intentando robar un alma deva directamente de la boca del tigre…
Se frotó un poco los ojos, pero no salían las lágrimas. De verdad que deseaba poder llorar, pero no tenía lágrimas que derramar. Solo suspiró por dentro.
Sin lugar a dudas, una versión más joven de él jamás hubiera entrado a este lugar, ni aunque lo amenazaran con matarlo. Pero ahora aquí estaba él… tomando la iniciativa.
—¡Todo es culpa de la Dama Polvo Rojo y de Chen Hetian! Ellos me forzaron a hacer esto… Maldita sea, cuando me enojo, ¡me asusto incluso a mí mismo! —Pero sin importar cuanto suspirara, no tenía más opciones. Se aclaró las ideas, e intentó verse aún más taciturno al entrar a la ciudad.
—El Clan Bai es uno de los tres grandes clanes de nigromantes vinculados a la Ciudad del Fantasma Gigante. Por supuesto que tienen una formación de hechizos protectora… No puedo saber si la formación de hechizos revisará si aquellos que entren tienen la sangre del clan en sus venas. Tampoco puedo saber si la máscara podrá engañarla… pero supongo que podrá. —Bai Xiaochun procedió muy nervioso, preparado para escapar en cualquier instante de ser necesario.
Cada vez parecían haber más miradas posándose sobre él, hasta quedar a cerca de 300 metros de la entrada de la ciudad. Llegado a este punto, ¡las estatuas de serpientes dragón tan vívidas abrieron sus ojos y dirigieron su mirada hacia él!
Sus miradas tan siniestras, junto a la aterradora aura que tenían, hizo que Bai Xiaochun estuviera seguro de que, si decidían que no era un miembro del Clan Bai, e intentaba entrar sin invitación, lo atacarían con la velocidad de un rayo y con un gran poder destructivo.
Bai Xiaochun se quedó allí pensativo por el tiempo de unos respiros, y entonces avanzó caminando, entrando lentamente al perímetro de la formación de hechizos del clan. En ese instante, el medallón de identidad de Bai Hao que tenía dentro de su bolso de almacenamiento empezó a brillar con una luz tenue. Su máscara también desató unas fluctuaciones imperceptibles que engañaron por completo a la formación de hechizos, ¡permitiéndole que creyeran que era Bai Hao en lugar de Bai Xiaochun!
En cuanto entró al perímetro de la formación de hechizos, las miradas que habían estado posándose sobre él se desvanecieron, y los ojos de las estatuas se opacaron. Luego se escuchó un sonido y el portón principal se abrió lentamente.
Un hombre de mediana edad salió caminando, claramente estaba en el gran círculo de la Condensación de Qi. Sus manos estaban entre las mangas de su túnica, y se veía extremadamente demacrado. Sus ojos eran de todo menos amables, y frunció el ceño al ver a Bai Xiaochun de arriba a abajo.
Bai Xiaochun finalmente se relajó un poco al ver que había pasado su primer paso al entrar al Clan Bai. Se preparó y se dirigió a la puerta principal.
Pero el hombre de mediana edad se interpuso en su camino rápidamente, su mirada se veía llena de burla y desdén mientras decía fríamente, —Muy bien, veo que has vuelto Joven Maestro Bai Hao. ¿Acaso te olvidaste de las órdenes de la Madame? ¡Los hijos bastardos solo pueden entrar por la puerta secundaria! ¡No puedo creer que activaras la formación de hechizos del clan y hasta forzaras a las puertas de serpientes dragón a abrirse! ¡Es obvio que te has olvidado de tu posición! Esta puerta no es para personas como tú.
Bai Xiaochun observó al hombre mientras fruncía el ceño ligeramente. Había estado al tanto de que Bai Hao no era muy querido en el clan, pero ni se hubiera imaginado que hasta un simple portero lo trataría con tanto desdén. Esto indicaba que la posición de Bai Hao en el clan era aún más baja de lo que Bai Xiaochun pensaba.
—Esto es simplemente humillación, —pensó.
Cuando la afilada mirada de Bai Xiaochun apuñaló los ojos del portero, su mente se estremeció. Sintió como si una frialdad intensa hubiera sujetado repentinamente su mente y lo hubiera arrastrado hasta el más frío invierno. Quedó impactado, y no se atrevió a mantener contacto visual con Bai Xiaochun, hasta se apartó inconscientemente.
Bai Xiaochun pasó de largo con un rostro inexpresivo. Fue solo después de pasar por la puerta y de que se fuera caminando, que el portero se recuperó.
—¿Cómo es posible que la mirada de Bai Hao sea tan intensa? —murmuró—. ¡No era así antes!
Después de entrar al clan en sí, Bai Xiaochun empezó a pasear tranquilamente. El lugar era bastante grande, pero era un clan, así que no había cosas como tiendas o negocios. Solo mansiones que pertenecían a los distintos linajes del clan. Todo estaba decorado de manera lujosa, junto a rocas y árboles ornamentales. Había miembros del clan caminando de un lado a otro, algunos volando por encima. Era un lugar bastante ajetreado en general.
Antes de siquiera llegar muy lejos, una joven con ropas de sirviente apareció frente a él, se le acercó caminando mientras hablaba con un amigo. Pero cuando vio a Bai Xiaochun, un destello de desdén pasó por sus ojos y dejó salir un frío bufido.
—¿Acaso están dormidos en el Departamento de Asuntos de Invitados? ¡Al parecer dejan que cualquier cretino pase por las puertas! —Dicho esto, pasó de largo.
Bai Xiaochun estaba a punto de devolverle una mirada furiosa, pero se contuvo.
—Solo déjalo ser, —pensó—. Después de todo, en realidad no soy Bai Hao. —Inhaló profundamente, volteó a ver por encima del hombro hacia esa chica sirviente, y luego siguió con su camino. Mientras exploraba la ciudad, se encontró con bastantes sirvientes, todos al parecer sorprendidos de verlo. Pero todos con miradas de desdén y burla en sus ojos.
Muchas de las miradas parecían demasiado exageradas como para ser sinceras, como si no estuvieran más que actuando. Otras no parecían intencionales, sino reacciones instintivas, como si realmente les pareciera repugnante o hasta sucio.
A Bai Xiaochun le estaba costando contener su carácter, pero siguió adelante recordándose de su propósito al venir aquí.
—¡Solo déjalo ser! —pensó entre dientes. Después de ver un rato sus alrededores, seguía sin tener idea de dónde vivía Bai Hao, y evidentemente no podía solo preguntar. Mientras más tiempo pasaba, más comprendía como debió de haber sido la vida de Bai Hao. Aunque había estado preparado para un mal trato, jamás se hubiera imaginado que sería así de malo.
—¿Por qué diablos es así…? —pensó. Llegado a cierto punto en su caminata, un viejo salió de un templo frente a él. Sus ropas parecían de mejor calidad que todas las que había visto Bai Xiaochun hasta ahora, también tenía una base de cultivo en el Establecimiento de la Fundación. Claramente no era miembro del clan, sino alguien que había sido contratado como valet.
Cuando salió caminando con sus manos en su espalda, se preparó para irse, pero repentinamente vio a Bai Xiaochun. Entonces sus ojos se abrieron de par en par, llenos de sorpresa, antes de tornarse extremadamente severos.
—¡Bai Hao! ¿¡Acaso te has olvidado de tu lugar!? ¡Este no es un sitio que puedas solo venir a visitar cuando quieras! ¡Qué coraje! ¡Cómo te atreves a ignorar las reglas del clan! —Considerando el destello en los ojos del viejo, y el tono tan grosero que llevaba, parecía casi como si estuviera regañando a un sirviente.
Hasta este punto, Bai Xiaochun había estado soportando todas las horribles miradas que le dirigían. Pero el hecho de que este viejo incluso llegara a reprenderlo hizo que Bai Xiaochun empezara a molestarse de verdad. Pero antes de poder hacer nada, se escuchó la voz de una joven.
—Valet Chen, este es el Clan Bai, sin importar tu posición, ¡no eres miembro de nuestro clan! ¿¡Con qué derecho un sirviente como tú se atreve a actuar de manera tan irrespetuosa!? —Entonces apareció una hermosa joven, se acercó flotando. Tenía una expresión gélida y una base de cultivo profunda, en el gran círculo del Establecimiento de la Fundación.
Bai Xiaochun alzó la mirada a verla, y contuvo su furia al mismo tiempo.
El rostro de aquel viejo cambió, y hasta pasó un destello de temor en sus ojos. Bajó la cabeza y juntó sus manos respetuosamente hacia la joven.
—Saludos, Quinta Señorita. No fue más que un desliz de este viejo sirviente. Pero el jefe del clan sí que estableció la regla de que los bastardos no tienen permitido entrar al distrito de residencias interno al menos que sean llamados…
La joven observó a Bai Xiaochun y suspiró. —No importa cuales sean las circunstancias. No puedes faltarle el respeto a un miembro del clan.
Dicho esto, la joven sacudió la cabeza y se fue volando a lo lejos.
—Claro, por supuesto. —dijo el viejo. Pero después de que esta se fuera, le devolvió una mirada de repudio a Bai Xiaochun.
—Escapas hoy del castigo ya que la quinta señorita ha aparecido. Regrésate al distrito norte. ¡Si te veo por aquí de nuevo, te reportaré al jefe del clan! —Dejó salir un frío bufido, sacudió su manga y se fue caminando.
Bai Xiaochun sentía que estaba por explotar. Desde el momento en el que entró al Clan Bai, se había visto forzado a aguantarse y aguantarse. Si las cosas seguían así, no estaba seguro si lograría mantener el acto de ser Bai Hao.
—¿Cómo lidiaba Bai Hao con esto? ¿¡Cuál es el punto en quedarse en un clan así!? Aunque no fuera bien recibido, no debería ser algo tan extremo. ¡Tiene que haber algo más!
—Pero, en fin. No soy Bai Hao, así que supongo que tendré que lidiar con esto hasta obtener esa alma deva. —Apretó los dientes, dio su mejor esfuerzo para contener su ira, se volteó y se fue hacia el norte. Fue entonces que notó una pagoda de siete pisos que se encontraba en el centro de una mansión bastante grande.
Capítulo extra, cortesía de la casa.