AWE – Capítulo 618 – EDITADO
Esta área seguía estando bajo el control de la Ciudad del Fantasma Gigante, por lo que podía ser considerada propiedad del mismo rey fantasma gigante. Y claro, aquí, el rey fantasma gigante era una persona cuyo estatus sobrepasaba incluso a los Cielos.
Bai Xiaochun estaba llegando a los límites del territorio. De hecho, ya podía ver un vasto desierto a lo lejos, un lugar lleno de ráfagas de viento y remolinos.
Sus ojos resplandecían por la iluminación que obtenía de los apuntes de Bai Hao, luego se centró y siguió adelante hacia el desierto.
—Iré algunos meses al desierto a dejar que las cosas se calmen. Entonces consideraré si debería regresar, o ir a alguna otra de las ciudades reales. Todas tienen portales de teletransportación que me podrían llevar a casa… Mientras tanto, puedo pasar un tiempo estudiando los apuntes de Bai Hao. —Llegado a este punto, sentía que había progresado considerablemente con la llama de trece colores, y cada vez tenía más confianza en lograr conjurarla.
Fue entonces que su expresión cambió súbitamente y alzó la mirada al aire. Al hacerlo, sus pupilas se contrajeron y posó sus ojos sobre un enorme vórtice que se estaba formando estridentemente.
En apenas el tiempo de un respiro, se transformó en un portal de 30.000 metros de diámetro, desde el cual estalló una presión impresionante.
¡BOOOOOM!
Todo el territorio se estremeció, pero luego toda la tierra se quedó inmóvil súbitamente, como si el área entera hubiera sido separada de los Cielos y la tierra y se hubiera convertido en un espacio propio y especial.
Bai Xiaochun se quedó atónito, y sintió como si el aire a su alrededor se hubiera solidificado. La presión que pesaba sobre él le hacía casi imposible moverse.
Los ojos del líder del clan se abrieron de golpe y gritó, —¡¡Patriarca!!
—¡Este patriarca del Clan Bai parece ser aún más fuerte que la Dama Polvo Rojo! —En lo alto, sobre ese enorme vórtice, apareció un rostro, el cual pertenecía justamente al patriarca deva, quien observaba fríamente a Bai Xiaochun.
—¿¡El Núcleo se atreve a desafiar los Cielos!? —Dijo exactamente ocho palabras, que al salir de su boca se convirtieron en ocho símbolos mágicos, brillantes y deslumbrantes, los cuales salieron disparados directamente hacia Bai Xiaochun.
Al volar por el aire, los símbolos se convirtieron en ocho gigantes de armadura dorada.
Bai Xiaochun quedó conmocionado. ¡Unas meras palabras del deva se habían convertido en soldados dispuestos a seguir su mando!
Ahora comprendía… que había subestimado a los devas. Durante su pelea con la Dama Polvo Rojo, esta se había visto afectada por una maldición, por lo que había sido incapaz de usar algunas de sus habilidades divinas más poderosas. Además, ella también estaba un nivel más bajo que este patriarca del Clan Bai.
Era un momento de peligro crítico; había ocho gigantes de armadura dorada abalanzándose sobre él, rugiendo y aullando en el camino. Y fue entonces que se formaron imágenes de él a su alrededor, no uno sino cuatro.
Pero no estaba invocando a sus clones. ¡Estaba tomando directamente el poder de sus bases de cultivo, de su cuerpo carnal y de su sentido divino!
¡Se estaba haciendo cuatro veces más poderoso!
¡BOOOOOOOOOM!
Hacía unos momentos, la presión que lo rodeaba lo había retenido, pero ahora, el aire a su alrededor se llenó como de fisuras. Y en el mismo momento en el que los ocho gigantes de armadura dorada llegaron, alzó la mirada, rugió y salió volando hacia atrás a toda velocidad.
Luego se escuchó un gran estallido y los ocho gigantes cayeron sobre el lugar que había estado ocupando. Al hacerlo, se transformaron en ocho cadenas doradas que sellaron el área entera.
Durante el proceso, el líder del clan salió volando dando vueltas a un lado, allí tosió una gran bocanada de sangre y cayó inconsciente.
—Qué interesante. —Los ojos del patriarca deva mostraban su sorpresa. En el Clan Bai, su base de cultivo había estado limitada debido a las Siete Velas Sella Vidas, y había sido incapaz de tomar cargo de la situación personalmente. Por esto fue que Bai Xiaochun pudo escapar en primer lugar, y esto no lo había sorprendido tanto. Pero ahora estaba aquí en persona, y su presa le seguía causando problemas, lo cual le pareció bastante interesante.
El gran rostro del vórtice empezó a reducirse, hasta formar el cuerpo del patriarca en persona, estaba allí flotando en medio del aire, emanando un aura que parecía capaz de causar transformaciones sobre los Cielos y la tierra.
Llevaba una túnica blanca, y una expresión gélida en la cara al ver a Bai Xiaochun. Luego dio un paso adelante, ¡un paso que hizo que su pie apareciera directamente sobre el cielo!
El gran pie de 3.000 metros de largo descendió, destruyó las nubes e hizo que las tierras se sacudieran. Hasta el aire se distorsionaba al paso del pie hacia Bai Xiaochun.
El pie causó una presión increíble que pesaba sobe Bai Xiaochun, ¡casi como si la voluntad de los Cielos lo estuviera aplastando directamente!
Había algunas razones por las que la Dama Polvo Rojo terminó en tanta desventaja cuando lucharon. Primero estaban en el sepulcro del segundo archí-emperador, y debido a la maldición, no había podido convocar el poder de los Cielos y la tierra. A pesar de eso, Bai Xiaochun a duras penas logró escapar con su vida.
Ahora podía ver lo verdaderamente poderoso que era un deva… El patriarca deva del Clan Bai estaba luchando justo afuera de su propia ciudad, un área con la que estaba muy familiarizado. ¡Era capaz de luchar con el verdadero poder de un deva!
Bai Xiaochun estaba impresionado, solo le tomó un momento entender que el patriarca del Clan Bai parecía ser mucho más poderoso que la Dama Polvo Rojo. Pero no había tiempo de pensar en eso. Una sensación de crisis mortal lo abrumó, y sabía que, si intentaba luchar de frente contra ese gran pie, ¡seguramente quedaría erradicado de la creación!
Mientras su mente daba vueltas, el pie seguía acercándose, y terminó dando un paso atrás. Durante ese proceso, su cuerpo empezó a desvanecerse, y luego desapareció repentinamente.
En el momento de su desaparición, el pie finalmente cayó, impactando el suelo y haciendo que salieran volando cantidades incontables de polvo y escombros.
—No podrás escapar de nuevo, —dijo fríamente el patriarca. Ondeó su mano e hizo que estruendos llenaran el aire, otro gran vórtice apareció.
El patriarca luego movió su mano derecha, y el vórtice empezó a dar vueltas al mismo tiempo que resonaba con rugidos estridentes. Una fuerza gravitacional muy poderosa apareció, ¡¡y el aire se distorsionó con el poder de alterar el tiempo!!
No era un verdadero poder capaz de crear viajes en el tiempo, pero si absorbió todo en el área y empezó a atraerlo hacia el vórtice con un poder destructivo, incluyendo todas las grandes rocas cercanas, árboles, ¡y hasta montañas enteras!
Al mismo tiempo, Bai Xiaochun estaba escapando a cierta distancia con el poder de su Restricción Imperecedera. Pero en cuanto el patriarca deva desató su impresionante magia, el rostro de Bai Xiaochun cambió y su técnica se vio interrumpida.
En cuanto quedó expuesto, la impresionante fuerza gravitacional se aferró a él, y empezó a arrastrarlo hacia el vórtice.
Mientras eso ocurría, pasó un destello por sus ojos y se dio la vuelta. Entonces aparecieron imágenes suyas a su alrededor, ¡realizó un gesto de conjuro de dos manos y levantó las manos sobre él!
—Reino… ¡del Pantano!
Sus cuatro clones salieron rodeándolo, y también desataron el Reino del Pantano. En ese instante apareció una gran ciénaga pantanosa, y un impresionante rugido bestial se escuchó desde adentro. Todo seguido de numerosas púas parecidas a montañas que empezaron a salir.
¡BOOOOOOOOOM!
Las cinco garras curvas como montañas que aparecieron crearon una escena que dejaría impactado a todo el que la viera. Al salir, el cielo pareció oscurecerse, ¡y estas acuchillaron directamente hacia el vórtice!
—¿¡Qué es eso!? —Hasta ahora, el patriarca deva había estado completamente tranquilo e inexpresivo. Pero cuando apareció el espíritu de esencia vital del Reino del Pantano de Bai Xiaochun, ¡su rostro cambió!
Capítulo extra, patrocinado por: Fabricio Montivero ¡Muchísimas Gracias!