AWE – Capítulo 681 – EDITADO
Capítulo 681: ¡Mátenlos!
Como Mayordomo de la Ciudad del Fantasma Gigante, sus acciones eran el blanco de mucho escrutinio. Era obvio que sus acciones no habían salido desapercibidas al llevarse decenas de miles de cultivadores de almas fuera de la ciudad para visitar a los tres grandes clanes con intenciones violentas.
Debido a eso, las noticias de lo ocurrido con el Clan Cai ya eran la charla del pueblo poco después de los sucesos. Era obvio que no había ni que mencionar lo rápido que se divulgaron los rumores sobre el Clan Chen…
Casi todos en la ciudad escucharon las noticias, y en poco tiempo ya estaban todos hablando sobre el destino del líder del clan.
Los rostros pasaban de asombro a incredulidad, y en poco tiempo los chismes inundaron la ciudad.
—¿Qué? ¿¡Se llevó a la fuerza a la Sra. Chen!?
—¡Whooooah! Este Bai Hao… ¿¡quién hubiera pensado que tendría esas tendencias!? De verdad le agarró gusto a la esposa de Chen Shishan. Saben, he oído que es una gran belleza y tiene el cuerpo perfecto para “ese tipo de cultivo…”
—Tienes razón… ni siquiera sé que decir… Este Bai Hao es demasiado descarado. No solo robó la esposa de Chen Shishan, ¡de paso fue y mató al hombre!
Los rumores se extendieron como el fuego. Algunos de los individuos mejor informados a menudo respondían a las noticias con palabras llenas de desdén y sonrisas burlonas.
Conforme la cosa se extendía, ya a Bai Hao no lo llamaban solo feroz y despiadado, denigrador de su propia familia, sino además también se lo conocía como alguien a quien le interesaban las esposas de otros…
Y como era de esperarse, el rey fantasma gigante escuchó eventualmente el asunto, con lo que su expresión se tornó severa. Pero el fuego de la pasión ardía en su corazón, y vertió su mirada hacia el Clan Chen, su corazón contenía una pizca de elogio.
Claro, Bai Xiaochun le asignó unos guardias a la Sra. Chen y la enviaron a su residencia en la Ciudad del Fantasma Gigante, luego se llevó a el resto de esas decenas de miles de cultivadores camino a… ¡el Clan Bai!
Durante el trayecto, Chen Hai a veces le dirigía miradas de admiración a Bai Xiaochun. Al pensar en las tendencias inesperadas que acababa de revelar, sintió repentinamente como si se hubiera abierto un nuevo mundo frente a él. Casi no podía creer que fuera posible ser tan descarado y valiente. Y dado que el Mayordomo Bai era una persona tan poderosa, Chen Hai decidió que lo mejor sería pasar un poco más de tiempo con él.
Zhou Yixing se aseguró de que no apareciera ninguna expresión extraña en su cara, y ni se atrevió a decir una palabra sobre el asunto. Pero ya que era un seguidor de Bai Xiaochun, decidió que prestaría atención a cualquier esposa hermosa que viera…
¿Cómo Bai Xiaochun no iba a saber lo que estos dos pensaban? Aunque se sentía más indignado que nunca, no podía hacer nada para explicar la situación. Solo suspiró con frustración y mantuvo su mirada al frente hacia el Clan Bai, un resplandor gélido pasaba por esos ojos.
Habían ocurrido muchas cosas desde su llegada a esta parte del mundo. Ya había dejado atrás algunas de esas cosas, pero había algo que no podía olvidar: un joven imponente de rostro pálido bajo un árbol.
—Bai Hao… —murmuró. Fuera el alma deva, o todo el conflicto con el clan, todo estuvo envuelto por el karma. Durante todo este tiempo, Bai Xiaochun había querido obtener justicia por su aprendiz.
Y ahora… ¡había llegado la hora!
Decenas de miles de rayos de luz salieron disparados por el aire hacia el Clan Bai, irradiaban un aura mortal y desolada.
Dentro del Clan Bai, todos estaban muy tensos, y muchas personas se movían frenéticamente de un lado a otro. Pero las cosas eran un poco distintas comparadas a los Clanes Chen o Cai. En el Clan Bai, ¡los cultivadores del linaje directo sabían bien que tenían un conflicto de vida o muerte con Bai Hao!
Sin embargo, no todos en el clan eran miembros del linaje directo. Aquellos que eran parte de los linajes secundarios también estaban nerviosos, pero ya que no habían participado realmente en la cacería de Bai Hao, no estaban tan preocupados.
Además, durante la rebelión, a pesar de que los linajes secundarios participaron en la invasión a la ciudad, no habían sido los que intentaron matar a Bai Xiaochun.
El linaje directo había sido el que intentó llevar a cabo esta tarea, especialmente el líder del clan. Hasta los ancianos del clan que habían atacado a Bai Hao habían formado parte del linaje directo. Debido a ello, ¡la división entre el linaje directo y los secundarios era clara y enorme!
De hecho, los miembros del linaje directos se encontraban en este momento aislados por los linajes secundarios, quienes los veían con miradas gélidas.
El líder del clan, Madame Cai, el gran anciano de la Sala de Correcciones, los ancianos del linaje directo, y otros casi mil miembros esperaban con rostros pálidos y expresiones llenas desesperación.
No era que no quisieran escapar. Era que a pesar de lo vastos que eran los Cielos y la tierra… no eran tan grandes como para tener un lugar donde ocultarse. Además, su enemistad con Bai Hao era bien conocida. Después del regreso del rey fantasma gigante, y el ascenso a la prominencia de Bai Hao, todos en el área habían estado intentando ponerse de buenas con Bai Hao. Además, muchas miradas se habían mantenido dirigidas hacia el Clan Bai.
Después de volverse mayordomo, Bai Xiaochun había insinuado a muchas organizaciones del área que deberían prestar atención de cerca al Clan Bai. Básicamente había sellado al clan entero, por lo que era imposible que alguien saliera sin que se viera como un salvaje intento de escape.
Claro, ninguno de los demás grupos en el área hubiera permitido eso. Especialmente dado que… el rey fantasma gigante no había dejado claro aún sus futuras intenciones con los tres grandes clanes. Si el clan entero intentaba simplemente escapar, seguramente hubieran sido exterminados.
El clan se veía unido por fuera, pero la verdad era que estaban dramáticamente divididos. Por lo que las cosas se habían postergado hasta ahora. Lo más importante de todo… era que los ancianos de los linajes secundarios y los miembros del clan sabían que tendrían que explicarle la situación a Bai Hao. Si el linaje directo escapaba, era completamente posible que Bai Hao se desahogara con ellos.
Por lo que, por su propia seguridad… debían asegurarse de que el linaje directo estuviera allí cuando Bai Hao llegara.
Todo el clan estaba en silencio. Debido a la actitud tan taciturna de los linajes secundarios, los miembros del linaje directo temblaban, al igual que los sirvientes asociados a ellos. Una era una joven que se había burlado de Bai Hao desde el momento que este entró al clan. Otro era el viejo portero que lo había reprendido. Todos los que habían humillado y se habían burlado de Bai Hao estaban allí.
Conforme pasaba el tiempo, su desesperación solo crecía. Especialmente el líder del clan quien tenía el rostro totalmente pálido y el corazón lleno de amargura. Durante la batalla cerca de la fosa de la ciudad, la detonación del alma de semidiós había destruido la mitad de su cuerpo y casi destruye completamente su base de cultivo. Se había recuperado gracias a un tesoro secreto entre las reservas del Clan Bai. Pero ahora solo estaba forzado a esperar mientras pasaba el tiempo. A su lado estaba Madame Cai, su rostro parecía completamente desprovisto de sangre y ocasionalmente veía hacia el cielo, su terror se entremezclaba con rastros de un odio malicioso.
De entre todos los presentes, nadie odiaba a Bai Hao más que Madame Cai. Y al mismo tiempo, nadie sentía más terror y desesperación que ella. Jamás se hubiera podido imaginar que incluso con todos los recursos del Clan Bai que puso a su disposición, igual terminaría cayendo. Y Bai Hao… terminaría volteando todo y alzándose hasta los Cielos.
Mientras el Clan Bai esperaba en silencio, había entre la multitud una joven hermosa con una expresión muy complicada en la cara y que observaba ocasionalmente al cielo. Era la quinta señorita. Ni ella se hubiera podido imaginar que Bai Hao alcanzaría algún día todo esto.
Entre la multitud también estaba un viejo que al parecer estaba siendo tomado como líder del clan por parte de los ancianos de los linajes secundarios. Era el gran anciano de la Sala de la Justicia. Tenía una expresión nostálgica, recordaba la escena en la que Bai Hao traicionó al clan. Eventualmente cerró sus ojos.
—Qué lástima… el verdadero hijo qilin del Clan Bai… —A pesar de ser un poderoso gran anciano, no podía ir contra las órdenes del patriarca. Lo mejor que había podido hacer fue no atacar a Bai Hao durante el combate.
Repentinamente, la expresión de los dos grandes ancianos cambió. Los demás miembros del clan y el líder del clan actuaron de manera similar. Las personas contuvieron el aliento y escucharon un sonido similar a un trueno que inundó el aire, y una nube negra cubrió el cielo, ¡irradiaba una gran intención asesina!
—Aquí está… —Hubiera sido imposible saber quién fue el primero en decirlo. El Clan Bai entero esperaba nerviosamente, y se quedó viendo esa nube negra de decenas de miles de cultivadores de almas. Desde esa nube estaba descendiendo… ¡Bai Xiaochun!
Cada paso que daba era como un rayo que impactaba los corazones de los miembros del linaje directo del clan, y les dejó los rostros tan pálidos como la muerte.
El líder del clan temblaba, y el odio tóxico en los ojos de Madame Cai solo podía ser sobrepasado por el mismo terror que sentía…
—No me gusta matar gente, —dijo con un rugido que resonó entre los Cielos y la tierra, —pero a veces… debo hacerlo de todos modos… no importa si lo hago por mi o por otros… o si está bien o mal… ¡Mátenlos!
Capítulo extra, cortesía de la casa.