AWE – Capítulo 719 – EDITADO
Capítulo 719: Maestro, Mire Allí arriba…
Bai Xiaochun observó el campamento del ejército desde su posición en esa pequeña montaña, y entonces suspiró. —Qué tiránica… solo estoy conjurando unas pequeñas llamas…
Sacó la pagoda recolectora de almas de Bai Hao y prosiguió, —Me forzaron a venir tan lejos para trabajar. Lo que pasó antes fue solo un accidente… ¿Cierto mi aprendiz? ¡Tú Maestro es completamente inocente!
Bai Hao estaba a punto de responder, pero después de un momento, simplemente sacudió su cabeza y puso una sonrisa un poco irónica. Ahora sí que estaba empezando a entender un poco más a este malvado Maestro suyo. Pero a pesar de lo poco fiable que se veía, Bai Hao no pudo evitar darle algunos consejos.
—Maestro, por qué no descansamos un poco. Qué… ¿qué ocurrirá si provocamos otra explosión…?
Bai Xiaochun se dio una palmada en el pecho y le respondió, —No te preocupes, tu Maestro tiene mucha experiencia.
Esto puso a Bai Hao nervioso al instante, estaba a punto de intentar persuadir más a Bai Xiaochun, cuando este simplemente sacó una llama de quince colores y una horda de almas vengativas.
Por temor a que una interrupción causara más problemas, Bai Hao solo se tragó sus palabras, suspiró, y empezó a rezar porque todo saliera bien.
Tres días pasaron volando. Bai Xiaochun estaba tomándose las cosas con mucha calma. Al parecer también temía causar otra explosión, por lo tanto, se detenía si ocurría hasta la más mínima cosa inesperada.
Levantó la barbilla y dijo orgullosamente, —Ya ves, ¿no te dije que estaríamos bien? Ya han pasado tres días, ¡y no ha habido ninguna explosión!
A pesar de su trabajo tan lento, ya había dominado un setenta por ciento del proceso.
A estas alturas, Bai Hao estaba sintiéndose un poco menos nervioso, y también estaba agradecido con que Bai Xiaochun lo hubiera escuchado y estuviera siendo más cuidadoso.
—Maestro, al conjurar un fuego de dieciséis colores, lo más difícil viene al final. Necesita tener un poco más de cuidado de ahora en adelante. De ningún modo puede hacer algo impulsivo.
—Si, si, si, no te preocupes, —Bai Xiaochun sacudió su mano como si nada y prosiguió con su trabajo. Así pasaron algunos días más, los ojos de Bai Xiaochun estaban completamente inyectados de sangre. Una vez más parecía estar poseído. Sin importar que hiciera, seguía atascado en el setenta por ciento, podía ver que fallaría sí intentaba pasar de este punto imprudentemente.
—¿Qué diablos estoy haciendo mal…? —murmuró mientras se jalaba el cabello y miraba fijamente la llama en la palma de su mano. Entonces apareció el resplandor de un augurio en sus ojos. Bai Hao también se quedó viendo, no muy seguro de cómo proceder. Pero ver a Bai Xiaochun en este estado lo puso a pensar nerviosamente en la explosión.
Antes de que Bai Hao pudiera empezar a pensar en qué significaba esto, los ojos de Bai Xiaochun se iluminaron intensamente, y dijo, —¡Eso debe ser! ¡Estas almas vengativas tienen demasiadas impurezas!
Entonces empezó a trabajar de nuevo. Pero Bai Hao no podía evitar pensar que la explicación sonaba demasiado simple. Estaba a punto de mencionar sus recelos, pero vaciló al ver lo emocionado que estaba Bai Xiaochun por intentar esta nueva idea.
—Ah, lo que sea. Dejaré que el Maestro lo intente. Quién sabe, quizás tenga razón.
Bai Xiaochun sí que estaba emocionado. Dado que el problema estaba relacionado con las impurezas, recordó al instante cómo resolvía esos problemas cuando confeccionaba medicina. Sus cejas empezaron a moverse de anticipación, sacudió sus manos y empezó a trabajar de nuevo.
Mientras trabajaba, la llama de quince colores consumía las almas vengativas, y luego empezaban a salir hebras de humo. Cuando eso ocurrió con la primera alma, apenas se podía notar, pero conforme incrementaba el número, más humo negro aparecía, y Bai Hao empezó a ponerse más nervioso.
Aunque Bai Hao no estaba seguro de qué indicaba esto exactamente, estaba seguro de que ese humo negro que venía de quemar las impurezas no podía ser nada bueno. —Espere Maestro, hay demasiado de ese humo negro. Algo no está bien. Deme unos minutos para intentar entenderlo…
—Un poco de humo como este no es nada. No te preocupes mi pequeño aprendiz. Tu Maestro tiene mucha experiencia con estas cosas. —Y así rio felizmente y continuó con su labor. A medida que lo hacía, más y más humo negro aparecía, y Bai Hao solo seguía poniéndose más nervioso. Al final ya estaba prácticamente temblando de miedo.
Bai Xiaochun estaba tan centrado que se olvidó de sí mismo. La llama devoraba almas constantemente, y así pasó un día entero. Para el anochecer del día siguiente, ¡ya había avanzado a un ochenta por ciento!
—¡Si funciona! —Estaba a punto de seguir trabajando con emoción, cuando repentinamente aparecieron señales de inestabilidades en la llama de quince colores. Unas fluctuaciones aterradoras empezaron a acumularse en el fuego. Pero antes de que pudieran emanar por completo, Bai Xiaochun cerró su mano de manera decisiva, ¡y extinguió la llama de quince colores en un instante!
Cuando lo hizo, entre sus dedos salió una gran cantidad de humo negro, tanto que formó una nube en forma de hongo de color negro que se elevó por el aire.
—Hmmmmmph. ¿Viste eso mi aprendiz? Firme y decisivo ¿cierto? Te dije que no habría más explosiones. Solo salió un poco de humo, eso es todo. —Bai Xiaochun volteó orgullosamente a ver a Bai Hao mientras salía el último rastro de humo desde su mano.
Esta vez Bai Hao sí que sentía que estallaría. Suspiró y apuntó al cielo.
—Maestro, tenemos que salir de aquí… ¡Mire eso!
Bai Xiaochun quedó boquiabierto. Había estado tan centrado en la conjuración de llamas que no había prestado atención a lo que ocurría arriba. Después de alzar la mirada, sus ojos se abrieron de par en par y su rostro cambió dramáticamente.
Esa nube negra en forma de hongo se estaba haciendo cada vez más grande. Se convirtió en una especie de nube de tormenta en un parpadeo, y empezó a flotar lentamente hacia el campamento del ejército. Parecía ser extremadamente pesada, y bajaba lentamente hacia el suelo.
—¿Por qué se me hace tan familiar esa nube negra…? No, esperen. No puede ser. Las nubes negras aparecían cuando confeccionaba medicina. ¡Pero conjurar llamas no debería producir ese resultado! —Llegado a este punto, su corazón empezó a palpitar intensamente, se quedó viendo esa nube negra que cubría lentamente al campamento entero. Y siguió descendiendo hasta llegar a solo 300 metros sobre el campamento. Casi parecía que terminaría en el suelo pronto.
Los cultivadores de almas del campamento se percataron de la nube y empezaron a elevarse para atacarla con técnicas mágicas con la esperanza de alejarla.
Pero los ataques no le hacían nada a la nube. Es más, hasta empezó a caer más rápido. Para el total asombro de Bai Xiaochun… esa nube negra envolvió al campamento entero.
Entonces empezaron a escucharse gritos y tosidos. Estaba claro que el campamento estaba entrando en caos.
—¡Maldito seas Bai Hao!
—Cof-cof. Qué es esto… cof-cof… ¡Bai Hao! ¡¡Tú hiciste esto!!
—No puede ser, primero la explosión, ahora esta nube negra. Cof-cof… ¡Mis ojos! ¡Mi garganta! ¡Te voy a matar Bai Hao!
Cada vez más voces inundaban el aire, y crearon una cacofonía ensordecedora que llevó a Bai Xiaochun al borde de las lágrimas. Al fin y al cabo, realmente sentía que era inocente en todo esto.
—Hice todo lo que pude para evitar explosiones. No me imaginé que saldría todo ese humo negro. ¡No pueden culparme por esto! —Bai Xiaochun estaba extremadamente nervioso, tanto que su corazón estaba a millón. Bai Hao permanecía a su lado al borde de las lágrimas.
—Maestro, —dijo como suplicando—, ¿podríamos hablarlo un poco? ¿Qué tal si cambias tu nombre? Quería mencionarlo en la Ciudad del Fantasma Gigante, pero ahora… Tú causaste el desastre, pero todos gritan mi nombre, y demandan mi muerte…
Bai Xiaochun no estaba de humor para lidiar con Bai Hao en este momento. Estaba viendo con nervios esa nube negra y escuchando los gritos cada vez más feroces que venían de adentro. Pasado poco tiempo, las personas empezaron a salir de adentro y a volar hacia él con auras asesinas.
—Estoy acabado. Eso es todo… —Sacó rápidamente una tablilla de jade y envió una solicitud de ayuda al rey fantasma gigante. Cada vez salían más personas aullando de ira desde el humo y que volaban hacia él. Entonces Bai Xiaochun quedó boquiabierto y vio a la Dama Polvo Rojo apareciendo, iba disparada como una flecha roja brillante desde el humo, directo hacia él.
La Dama Polvo Rojo estaba por volverse loca. ¡Ahora sí que estaba absolutamente segura de que su padre le había mandado a Bai Hao porque era un desastre andante!
Ni siquiera había pasado un mes, pero ya había instigado dos motines dentro del campamento. La Dama Polvo Rojo casi no podía creerlo. De hecho, aunque ella intentara a propósito hacer lo que Bai Xiaochun había hecho, probablemente no hubiera podido…
—¿¡Acaso te quieres morir Bai Hao!? —rugió mientras volaba hacia esa pequeña colina en la que estaba Bai Xiaochun.
Capítulo Regular, Lunes 09-07-2018