AWE – Capítulo 724 – EDITADO
Capítulo 724: Quizás el Árbol quiera la Calma, Pero El Viento no Parará.
Las ventas mejoraban cada vez más, a tal punto que las personas hacían fila afuera de la tienda antes de que las puertas se abrieran en la mañana. Alrededor de la mitad venían por refuerzos espirituales, y la otra mitad compraban medicina de almas de alto grado.
Era casi imposible describir en palabras los beneficios que recibían los cultivadores de almas gracias a la medicina de almas de alto grado. Además, La Tienda de Refuerzo Espiritual Número Uno Bajo los Cielos tenía disponibles todo tipo de medicinas de almas, tanto que la mayoría quedaban impactados por la variedad.
La popularidad de la tienda crecía a diario. En apenas unos dos meses, ya se había convertido en uno de los nombres más importantes del Barrio 89, y se mencionaba en conversaciones en los barrios circundantes.
Aunque las ganancias no aumentaban literalmente a diario, sí que estaba cerca. Y en lo concerniente a los ingresos de almas vengativas, Bai Xiaochun estaba muy contento. Siempre que las cosas se mantuvieran así, no tendría problemas para sus necesidades en la conjuración de llamas.
Bai Hao también estaba muy contento con todo. A pesar de que para mantener su rol como el alma esclava de Bai Xiaochun tenía que pretender ser tieso y tosco alrededor de las personas, aun así estaba contento. Fuera durante su vida o su muerte, casi siempre había estado solo, así que ansiaba interactuar con las personas como ahora.
Ahora que la tienda era tan popular, manejaba a muchos clientes a diario. A pesar de que solo involucraba un poco de comunicación básica, en lo que a él concernía, seguía siendo maravilloso.
Claro, el que la tienda se volviera tan increíblemente popular tan súbitamente causó bastante envidia entre las tiendas circundantes. Estas estaban sintiendo la presión, y algunas hasta intentaron causar problemas.
Pero Bai Hao logró arreglar las cosas con la mayoría. Era el tipo de persona dispuesta a ceder el brazo en ciertas áreas siempre que el negocio no se viera afectado mucho.
Bai Xiaochun ni se percató de lo ocurrido al principio. Pero empezó a irritarse conforme venían más y más personas para causar problemas. Especialmente sí se tomaba en cuenta su estatus y su base de cultivo.
—Soy un poderoso mayor general de la Gran Muralla, y el mayordomo de la Ciudad del Fantasma Gigante. Además, la sargento mayor de la Legión del Fantasma Gigante es mi pareja Daoísta. ¡Joder! Hasta rapté al rey fantasma gigante y a más de cien elegidos nobles y aristócratas en la Tetera de Nigromante. Solo estoy intentando llevar un negocio honesto aquí, ¡no quería meterme con nadie! ¿¡Y estos enclenques creen que pueden meterse conmigo!?
Esa noche al cerrar la tienda, dejó salir un bufido y le dijo a Bai Hao, —Aprendiz mío, a partir de mañana, si alguien más viene a buscar problemas, tú solo llámame, yo me encargaré.
Había estado prestando atención durante los últimos días, y había confirmado que la mayoría de las personas que venían a causar problemas eran cultivadores en las Formación del Núcleo o el Alma Naciente. Por esto era que a Bai Xiaochun no le preocupaba para nada la situación.
Bai Hao solo pudo sonreír con ironía al ver el descontento de su Maestro. Pero después de pensarlo un rato, decidió aconsejarlo un poco.
—Maestro, ¿por qué no espera a que la tienda esté bien establecida en el área? El negocio va bien, y… bueno, probablemente será mejor no causar alborotos. No se preocupe, manejaré todo lo que surja. —La verdad era que Bai Hao estaba un poco preocupado, por lo bueno que era su Maestro causando problemas. Se ponía nervioso de solo pensar en todo lo que había ocurrido en la Legión del Fantasma Gigante, sin mencionar todos los rumores que había oído en la Ciudad del Fantasma Gigante. La manera en la que su Maestro siempre parecía estar sintiendo que se llevaba lo peor hacía que Bai Hao no supiera si reír o llorar.
En respuesta al consejo de Bai Hao, los ojos de Bai Xiaochun se abrieron furiosamente. —¿Bromeas? ¿¡Te crees que tu Maestro es del tipo que solo sonríe y se aguanta!?
Bai Hao suspiró por dentro y decidió convocar el as bajo la manga que no había usado hasta ahora. —Maestro, estamos aquí solos en la ciudad imperial, y no tenemos a nadie a quien considerar amigo. Además, ¿recuerda cómo capturó a todos esos elegidos? Todos viven por aquí… ¿Por qué no dejamos las cosas pasar por un tiempo? Mientras menos asuntos haya de los que preocuparnos, mejor.
Esa táctica parecía haber funcionado. El rostro de Bai Xiaochun cambió al recordar el estado amargo en el que todos esos elegidos habían terminado. No sería gran cosa si estuviera en la Ciudad del Fantasma Gigante. Pero ahora estaba en su territorio, así que empezó a sentirse un poco culpable con todo. Pero no dejó que esto se viera en su cara. Solo se rio felizmente y sujetó el hombro de Bai Hao.
Un resplandor elogiador pasó por sus ojos y le dijo sin la más mínima vergüenza, —¡Tu Maestro solo bromeaba! No está mal. No está nada mal mi aprendiz. Tu personalidad cautelosa se ha demostrado nuevamente. Me recuerda a mí mismo en el pasado. Lo que acabas de decir no puede ser más correcto. De hecho, era exactamente lo que estaba pensando.
Al ver que Bai Xiaochun había abandonado su idea anterior, Bai Hao suspiro de alivio, y ni se le ocurrió intentar exponer a su Maestro. En vez de eso, puso una sonrisa y siguió charlando.
Así continuaron pasando los días. Durante el día, Bai Hao recibía las órdenes de los clientes, y Bai Xiaochun pasaba un tiempo trabajando en la llama de dieciséis colores.
En el anochecer, Bai Xiaochun llevaba a cabo los refuerzos espirituales para todas las órdenes del día, y luego investigaba un poco más. Así pasaron quince días más. Finalmente, con la ayuda de Bai Hao, había logrado perfeccionar la fórmula para la llama de dieciséis colores.
Llegado a este punto, empezó sus preparaciones para conjurar verdaderamente la llama. Le preocupaban los accidentes, y no escatimó en gastos para comprar algunas formaciones de hechizos restrictivos. Dado lo adinerado que era, hasta compró una formación de almas que podía usarse para defender un clan entero. Con todas esas formaciones, montó su propio taller de conjuración de llamas. diseñado para ser tan inexpugnable como el castillo más poderoso. Solo entonces empezó su trabajo.
Bai Hao no requería ninguna instrucción. Cerró de inmediato la tienda y se rehusó a recibir más órdenes para refuerzos espirituales. Entonces se preparó para centrarse completamente en ayudar a la conjuración de llama de Bai Xiaochun.
Lamentablemente, las cosas no salieron muy bien al principio. A pesar de todas sus investigaciones y de la ayuda de Bai Hao, ocurrían fracasos tras fracasos. Afortunadamente, tenía bastantes almas vengativas para usar. Después de que pasara todo un mes, ondeo su mano, y la llama de quince colores frente a él consumió suficientes almas vengativas para que apareciera el color dieciséis.
Aunque esto lo emocionó al instante, mantuvo sus sentimientos bajo control. Calmó su qi, aclaró su mente, y mantuvo bajo control el mar de fuego mientras lo reunía lentamente en su mano. Cerró sus dedos en un puño, y luego los abrió lentamente para revelar… ¡¡una llama de dieciséis colores!!
—¡Funcionó! —dijo riendo felizmente, su corazón palpitaba con emoción. Le había tomado la mayor parte de un año, e incontables almas vengativas, además de mucha ayuda de Bai Hao, para finalmente alcanzar el éxito en esta conjuración. Incluso después de decenas de años, hubiera sido algo imposible para la mayoría, sin mencionar el poco tiempo que él había pasado.
En cuanto a Bai Hao, estaba exhausto, pero igual de alegre. Además, ya conocía bien a su Maestro y sabía que le gustaba que lo elogiaran, así que procedió rápidamente a desatar un torrente de adulación.
Bai Xiaochun se rio felizmente y empezó a llevar a cabo algunas pruebas más. Su tasa de éxito no era particularmente alta, solo entre el doce y el catorce por ciento, cosa que no lo tenía muy contento. Pero era lo mejor que podía hacer hasta ahora.
—Ah, lo que sea. Tengo bastantes almas vengativas. Aunque consumí bastantes, al menos logré dominar la técnica. —Después de pensarlo un poco más, decidió que no tenía por qué quejarse mucho. Además, reflexionó un poco, y decidió que, por ahora, no llevaría a cabo más refuerzos espirituales sobre su alma naciente.
Aunque mejoraría su base de cultivo, también llamaría mucho la atención de las Tierras Desoladas. Si seguían ocurriendo coincidencias así, levantaría demasiadas sospechas.
—Esperaré hasta poder conjurar la llama de dieciocho colores, o quizás aún más. Entones reforzaré mi alma naciente de un solo golpe y lograré un gran avance en mi base de cultivo. —Ya tomada su decisión, se recuperó un poco y empezó directamente su investigación con la llama de diecisiete colores. Mientras tanto, Bai Hao reabrió la tienda. No era necesario mencionar, que después de un mes cerrado, el negocio estalló en cuanto se abrieron las puertas.
Conforme pasaba el tiempo, las ventas solo mejoraban. Bai Hao estaba muy feliz de poder manejar la tienda, y esto llenó de calidez el corazón de Bai Xiaochun. Entonces murmuró que tal y como siempre pensó, de verdad que era un genio que podía alzarse a la prominencia a dónde quiera que fuera. Suspiró y disfrutó de la vida tranquila que llevaba ahora. Se sentía como algún tipo de ser divino y misterioso que se ocultaba en el mundo mortal. Solo se arrepentía de no tener fuerza vital con la cual cultivar sus Huesos Imperecederos.
Lamentablemente… cómo decía el dicho, quizás el árbol anhele la paz, pero el viento jamás cesará. Que la tienda de Bai Xiaochun se volviera tan famosa sí que atrajo algo de atención.
En el distrito central de la Ciudad del Archi-Emperador… en el Barrio 9, había un edificio bastante lujoso en el que había varias decenas de personas reunidas.
Todos eran individuos muy apuestos con bases de cultivo profundas. El más débil entre ellos estaba en la etapa intermedia del Alma Naciente, y algunos estaban en el gran círculo. Quienquiera que estuviera familiarizado con la nobleza de la ciudad reconocería todas estas personas… los herederos aparentes y elegidos de varias familias nobles y aristocráticas.
Uno de ellos era el Pequeño Dios Lobo, también estaban Li Tiansheng y Miao Lin’er.
Todos tenían expresiones horribles, estaban sentados esperando a ver quién sería el primero en hablar. El Pequeño Dios Lobo resultó tomar la iniciativa.
—Bueno… cómo todos sabrán, ese maldito Bai Hao está aquí en la Ciudad del Archi-Emperador. Sería una cosa si se hubiera quedado en la Legión del Fantasma Gigante. Pero en vez de eso, nos menosprecia por completo, ¡y hasta fue a abrir una tienda de refuerzo espiritual en el Barrio 89!
Todas estas personas odiaban a Bai Xiaochun a un nivel indescriptible. Los eventos ocurridos en la Tetera de Nigromante se habían convertido en una pesadilla humillante para todos ellos. Bai Xiaochun los había capturado, y les había absorbido la fuerza vital hasta dejarlos como unas pasas humanas, debido a eso, cada uno de estos elegidos lo quería ver muerto.
—¡Escuché que lo echaron de la Legión del Fantasma Gigante!
—¡Sí, cierto!
—¡Qué sinvergüenza!
Capítulo Regular, Jueves 12-07-2018