AWE – Capítulo 729 – EDITADO
Capítulo 729: ¿No Te puedo Someter?
Bai Xiaochun se sorprendió, sacó el Parasol Eterno y se dio la vuelta para encarar a la hermosa Dama Polvo Rojo que entraba furiosamente a la tienda.
Lamentablemente, Bai Xiaochun no estaba de humor o en la posición para disfrutar de ver su belleza. Había pocas cosas en las Tierras Desoladas a las que temiera más que a la Dama Polvo Rojo. Después de lo que había pasado entre ambos, Bai Xiaochun estaba convencido de que, si esta descubriera su identidad, no habría nada que la pararía en su meta de asesinarlo.
Su corazón palpitaba con fuerza, e intentó verse con tanta calma como pudo mientras decía de manera afectiva, —¿Qué haces por aquí Zimo…?
—¿¡Qué has hecho Bai Hao!? —le respondió con una voz llena de ira, y hasta asqueada por el hecho de que la llamaran Zimo. Había recibido un mensaje del rey fantasma gigante hacía poco, y entonces uno del Duque Celestial Chen. Tenía sentido dado cuantas personas de la ciudad ya sabían que Bai Hao era el mayordomo de la Ciudad del Fantasma Gigante, y también su presunto esposo.
Si Bai Xiaochun causaba problemas, entonces el duque celestial del Clan Chen obviamente buscaría a la Dama Polvo Rojo. Al fin y al cabo… una vez que el Duque Celestial Chen escuchó de lo sucedido, y escuchó que había 800.000.000 porciones de medicina de almas en juego… sabía que ni siquiera él podía permitirse pagar.
A pesar de estar completamente enfurecida, y de no tener ningún deseo de ver a Bai Xiaochun, la Dama Polvo Rojo no tenía más opción que venir a lidiar con el asunto.
La furia de la Dama Polvo Rojo solo se acumuló más y su despreció a Bai Xiaochun solo creció al ver al demacrado Chen Xiong y a sus dos protectores Dao.
—Sí que sabes cómo causar problemas ¿no? ¡No entiendo que es lo que mi padre ve en ti! Escúchame. Si causas algún problema más, ¡terminarás como esta estatua! —Entonces sacó una estatua de su bolso de almacenamiento y la hizo pedazos.
Bai Xiaochun había pensado en discutir un poco. Pero al darse cuenta de que esa estatua tenía una imagen suya… su temperamento se desvaneció repentinamente…
—¡Cielos! Esta Abuelita Polvo Rojo sí que me odia ¿no? De verdad lleva consigo estatuas mías para destruirlas cuando se enoja… —Esto lo estremeció, después de todo, lo que temía no era la amenaza de la Dama Polvo Rojo, sino más bien su actitud.
Sin embargo, conforme aumentaba su temor, se dio cuenta de que la situación sí que era emocionante. Al fin y al cabo, el mismísimo padre de la Dama Polvo Rojo era el que estaba intentando unirlos a los dos, y la Dama Polvo Rojo no tenía ni idea de quien era en verdad Bai Xiaochun. Toda la cosa sí que era… ¡emocionante!
—Hm… sí alguna vez tengo la oportunidad de llevármela a nuestra habitación nupcial… y entonces me quito la máscara… ¿me pregunto si la mataré del susto…? —Pero repentinamente, Bai Xiaochun se dio cuenta de que estaba pensando las cosas de la manera equivocada, y ajustó rápidamente su actitud. Claro… seguía siendo muy emocionante…
Cuando la Dama Polvo Rojo vio la manera en la que la estaban mirando, no pudo evitar mostrar su disgusto. De no ser por el apoyo que le daba el rey fantasma gigante a Bai Hao, sin dudas no hubiera contenido sus ganas de matarlo allí mismo.
—Este Bai Hao es un depravado obsceno, —pensó—. ¡Con esa mirada en sus ojos basta para saber que está pensando en algo atroz! —Pero no tuvo más opción que controlar su ira. Ondeó su mano derecha, recogió a Chen Xiong y a los dos protectores Dao.
Su hermoso rostro casi se tornaba verde por la ira, y rugió, —Te lo advierto Bai Hao. No me queda más paciencia contigo. Si me molestas hasta en lo más mínimo, ¡no me culpes luego si te termino matando!
Bai Xiaochun aclaró su mente de sus ideas inapropiadas previas y dijo de manera frustrada, —¡Oye, esto no es mi culpa! Él fue el que vino a buscarse problemas, y fue él quien quiso hacer la apuesta. También es el que me debe 800.000.000 de porciones de medicina de almas.
—¡Cállate! —le gritó de nuevo la Dama Polvo Rojo con furia. Entonces se volteó para partir, al parecer no tenía ningún deseo de ayudar a Bai Xiaochun a cobrar la deuda que le debían.
Todos los que estaban afuera pudieron ver claramente a la Dama Polvo Rojo entrando furiosamente a la tienda. Y ya se habían divulgado las noticias de que Bai Xiaochun era el mayordomo de la Ciudad del Fantasma Gigante, y también que el rey fantasma gigante le había prometido la mano en matrimonio de la Dama Polvo Rojo, la Sargento Mayor de la Legión del Fantasma Gigante.
Esto solo hizo que las personas se intrigaran más. Al pensar en ello, y en lo tiránica que era la Dama Polvo Rojo, ponían expresiones algo burlonas.
—Supongo que no es culpa de Bai Hao. Al fin y al cabo, su pareja Daoísta es una deva…
—La Diosa Polvo-Rojo siempre ha sido completamente tiránica y dominante. Para ser honestos, me da un poco de pena este Bai Hao…
Bai Xiaochun no pudo evitar sentirse algo avergonzado cuando llegaron a sus oídos estas palabras.
La verdad era que no le importaba tanto esa medicina de almas. Estos objetos materiales no eran tan importantes. Pero sí le parecía una lástima que Chen Xiong se quedara con un colgante de jade con quince refuerzos espirituales en su bolso de almacenamiento. Pero dado la manera tan tiránica en la que actuaba la Dama Polvo Rojo, dudaba de decir algo al respecto. Pero luego recordó algo que le había dicho el rey fantasma gigante.
—Qué… ¿no puedes ni lidiar con una mujer…?
Estas palabras resonaron en su mente, y lo hicieron sentir que era una vergüenza. De no haber ningún presente, quizás no sería gran cosa. Pero Bai Hao estaba de pie a un lado, y había muchas personas en la calle que podían ver lo que estaba pasando, hasta discutían las cosas entre susurros. Entonces Bai Xiaochun decidió que las cosas ya habían llegado lo bastante lejos. Al fin y al cabo, ¡él era el santo del amor que había inventado el Encantamiento de Ganar! ¿Cómo iba a quedar tan mal frente a tantas personas?
—¡Alto ahí! —le gritó a la Dama Polvo Rojo, quien en este momento caminaba para irse rebosando con un aura asesina.
La Dama Polvo Rojo se detuvo y volteó a verlo por encima del hombro con un destello gélido en sus ojos de fénix, —¡Cómo te atreves a hablarme con ese tono!
Hasta desató un poco de su presión deva junto a sus palabras. Nunca le había caído muy bien este Bai Hao, y le encantaría usar esta oportunidad para darle una buena lección si le decía hasta la más mínima cosa fuera de lugar.
A Bai Xiaochun se le revolvían las entrañas bajo la fría mirada de la Dama Polvo Rojo, y se dio cuenta de que había hecho algo impulsivo. Pero al escuchar a la multitud boquiabierta por sus palabras, se preparó, juntó sus manos lentamente en su espalda, y volteó su cabeza a un lado. Después de todo, siempre le había parecido que su perfil era su lado más imponente. Vio de reojo a la Dama Polvo Rojo, y puso la expresión más arrogante posible. En este momento, había algo único y especial en él, algo distinto de antes, como si sus venas de acero pulsaran bajo su piel.
—A pesar de que su alteza el rey me ha entregado en matrimonio a su amada hija, no hay dudas de que no merezco tal honor… Debido a mi estatus y mi posición, te has negado aceptar el asunto, ¡y no puedo conseguir ningún problema con eso!
—Además, la razón por la que vine a la Ciudad del Archi-Emperador no fue debido al matrimonio, sino por otro motivo importante. Tu padre el rey quería que te ayudara en manejar tus asuntos. Lamentablemente, parece que me odias. Y no estoy interesado en molestar a otros a propósito. Pero su alteza el rey me ha mostrado una amabilidad sin igual, ¡por lo que debo dar mi mejor esfuerzo por completar la tarea que me ha asignado!
—Me gané esa medicina de almas en una apuesta, precisamente para dártela a ti. 800.000.000 de porciones de medicina de almas es una gran riqueza, pero si no la quieres, entonces al menos asegúrate de que ese Duque Celestial Chen te deba un favor. De cualquier manera, puedo decir que he seguido las instrucciones de su alteza el rey en ayudarte.
—Llévate la medicina de almas… o no lo hagas, la decisión es tuya. Pero respecto a si puedo o no hablar, y a lo que pueda o no pueda decir, ¡esa decisión es mía! No necesito ninguna instrucción tuya. Además, apreciaría mucho que no vuelvas a usar tales palabras conmigo. Muy bien, ¡eres bienvenida a irte! —Para que su espectáculo fuera más impresionante, hasta convocó un poco del poder yacente de su Puño del Emperador Imperecedero, lo cual lo hizo ver mucho más sorprendente que antes.
Todos los que veían en la calle quedaron impactados, hasta la Dama Polvo Rojo se veía impresionada. Jamás se hubiera imaginado que Bai Xiaochun diría algo así. Independientemente de que parte de ello fuera cierto, el hecho de que le entregara las 800.000.000 de porciones de medicina de almas era monumental. O se llevaba el dinero, y terminaba con una riqueza descomunal, o lo rechazaba, y se ganaba un favor de alguien muy poderoso.
Hasta para ella, que un duque celestial le debiera un favor era algo serio.
Se pudieron ver emociones encontradas en sus ojos cuando le dio el último vistazo a Bai Xiaochun. Entonces se volteó y se fue sin decir una palabra más. Entonces se escuchó la voz de Bai Xiaochun.
—Alma Ayudante, ¡cierra la tienda por favor!
Bai Hao se estremeció. Los eventos de hoy lo habían dejado impactado una y otra vez. La aparición repentina de la Dama Polvo Rojo había sido totalmente inesperada, y ni siquiera él había podido ver a través de la actuación de su Maestro. Se apresuró y cerró rápidamente la tienda. Entonces Bai Xiaochun regresó a la habitación trasera con sus manos en su espalda.
En ese momento, se tiró al suelo y empezó a sudar intensamente en su frente. Inhaló profundamente, recordó todo lo que había dicho, y finalmente se sintió satisfecho con la fachada que había puesto.
—¡Hmmmmph! Tú escúchame Abuelita Polvo-Rojo. ¡No hay modo de que el poderoso Santo del Amor Bai Xiaochun no logre hacer que te rindas!
Capítulo regular, Domingo 15-07-2018