AWE – Capítulo 732 – EDITADO
Capítulo 732: Solo es una Guerra de Negocios
—¿Eh? —dijo Bai Xiaochun algo sorprendido. —¿Dos planes?
En el poco tiempo que había pasado con Bai Hao, ya había podido ver que era extremadamente talentoso, tanto que podría hasta sacudir a las Tierras Desoladas.
Sin Bai Hao, Bai Xiaochun hubiera tenido que enfrentar dificultades casi insuperables para conjurar sus llamas.
Pero lo único impresionante de Bai Hao no era su habilidad para conjurar llamas. Aunque Bai Xiaochun sin dudas influía mucho en el éxito de la tienda, la influencia en el manejo diario de Bai Hao también era evidente. Bai Xiaochun en general estaba muy contento con el arreglo.
Sin embargo, sí había notado una debilidad en su aprendiz. Bai Hao siempre pensaba las cosas de manera un poco limitada. Simplemente no llegaba a las grandes ideas y planes dramáticos ideados por Bai Xiaochun.
Bai Hao bajó la voz con un tono serio y dijo, —Maestro, estos dos planes solo están en la etapa inicial de planeación. Si quieres más detalles, tendré que pensar un poco para ajustar los detalles. O quizás pensar en algunas ideas nuevas.
Bai Xiaochun sacudió su mano como si nada y dijo, —No, no tranquilo, está bien así, dime que piensas.
Entonces se quedó viendo a su aprendiz con anticipación.
Bai Hao prosiguió con una apariencia pensativa. —Maestro, tanto Sun Yifan de la Ciudad de las Nueve Serenidades como Sima Tao de la Ciudad de Adviento Espiritual son nigromantes celestes. Uno de ellos es uno de los principales consejeros del rey, y el otro viene de un clan aristocrático de nigromantes. Por fuera, parecieran estar cooperando… pero la verdad es que, al ser grandes maestros nigromantes, ambos son muy arrogantes. Es imposible que de verdad se lleven bien.
La verdad era que Bai Hao ya había pensado bastante la situación, y no estaba solo diciendo lo primero que se le ocurriera; estaba proveyendo un análisis bastante preciso.
—Debido a eso, no importa realmente quién esté organizando todo esto tras bambalinas. Solo tenemos que hacer que esos dos grandes maestros dejen de seguir sus órdenes, algo que debería ser posible siempre que no estén actuando directamente bajo las órdenes de sus reyes respectivos. Verás, ambos consideran que lo más importante es su reputación. Aunque en este momento se contienen, no hay dudas de que ambos están interesados en competir el uno contra el otro… Solo tenemos que añadirle un poco de leña al fuego, ¡y veremos cómo empiezan a luchar el uno con el otro! —Los ojos de Bai Hao se iluminaron y hasta el tono de su voz se tornó algo más siniestro.
—Maestro, solo tienes que hacer que eso ocurra, entonces bastará con aguantarse y aliarse con uno de ellos reconociéndolo como superior. Así no solo mejorarás tu reputación, también lo usarás como un ataque contra el otro. En cuanto a todas las complejidades que deberán ocurrir tras bambalinas, yo puedo encargarme de eso. Con este plan, en poco tiempo habremos logrado un éxito considerable. —Dicho todo esto, Bai Hao se detuvo y se quedó viendo a Bai Xiaochun.
Bai Xiaochun parpadeó varias veces y se puso en pensar en el asunto. Pretender bajar su cabeza frente a uno de los dos nigromantes era algo que podría aceptar. Pero mientras pensaba en las palabras de Bai Hao, sus propias ideas lo llevaron a la situación que le había ocurrido en su primera llegada a la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado.
Bai Hao podía ver que su Maestro estaba algo distraído. Y continuó de forma algo dudosa a explicar el segundo plan.
—También se me ocurrió otro plan, —le explicó—. Este es un poco más directo, y también más llamativo. Probablemente conlleve más situaciones con las que lidiar. Podrías participar en una competencia con Sun Yifan y Sima Tao sobre nigromancia y refuerzos espirituales, y aplastarlos directamente. Esto podría llevar a otros problemas. Pero si logras que ellos te reten a ti, Maestro, entonces ya que serías el desafiado, podrás tomar represalias impunemente.
Después de eso, Bai Xiaochun permaneció pensativo y en silencio un rato. Hasta que sus ojos se iluminaron y repentinamente se veía emocionado.
—¡Jajaja! Bien hecho mi aprendiz. Esos dos planes son excelentes. Sin embargo… ¡de hecho tengo una manera aún mejor para manejar la situación!
A Bai Hao se le abrieron los ojos de par en par. —Maestro…
Su corazón empezó a palpitar con fuerza al recordar la manera en la que Bai Xiaochun manejaba las cosas. Por alguna razón… ya estaba teniendo un muy mal presentimiento.
—No temas mi aprendiz, tu Maestro tiene mucha experiencia manejando situaciones como esta. ¡Solo observa y aprende! —Entonces Bai Xiaochun se puso de pie con emoción y confianza. Para él, era como si hasta el cielo se viera más azul que antes.
La verdad era que, si Bai Xiaochun no hubiera mencionado eso de que tenía experiencia, Bai Hao se hubiera sentido mucho mejor. Pero ahora tenía un muy, muy mal presentimiento de lo que estaba por venir. Entonces Bai Xiaochun sacó una tablilla de jade de transmisión de su bolso de almacenamiento.
—¡Hmmmmph! No me importa si es una guerra entre nuestros negocios, ¿de verdad creen que les temo? Lord Bai era inigualable bajos los Cielos en la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado. Y si involucra librar guerras sin golpes, ¡nadie podría vencerme! —Se sentía bastante orgulloso de sí mismo, entonces le envió un mensaje rápidamente a Zhou Yixing quien se encontraba aún en la Ciudad del Fantasma Gigante.
La tarea que tenía en mente era algo que Zhou Yixing podría manejar fácilmente. Además, dado que Zhou Yixing aún tenía aquel hechizo restrictivo, su vida o muerte podían ser controladas por Bai Xiaochun con solo pensarlo.
No había contactado a Zhou Yixing desde su llegada a la Ciudad del Archi-Emperador, la razón era la muerte de Li Feng. Era obvio que Bai Xiaochun había escuchado del incidente que había ocurrido durante la batalla con la tribu salvaje.
Había empezado a sospechar el significado de aquel evento desde entonces, y eventualmente se dio cuenta lo que esto implicaba sobre Zhou Yixing.
Esto puso a Bai Xiaochun en guardia, y decidió dejar a un lado a Zhou Yixing por un tiempo antes de decidir qué hacer con él.
***
En este momento, Zhou Yixing estaba en una mansión de su propiedad en la Ciudad del Fantasma Gigante, se lo veía bastante decaído. Las cosas habían ido bien desde la partida de Bai Xiaochun, todos los trataban bien y respetuosamente. Pero conforme pasaba el tiempo, las relaciones con los grupos poderosos de la ciudad se habían enfriado, y ya no eran como antes.
No todos se estaban distanciando, y Zhou Yixing aún tenía maneras de afirmar su poder.
Pero ser dejado atrás en la Ciudad del Fantasma Gigante lo había dejado un poco vacilante. Quería ir con Bai Xiaochun a la Ciudad del Archi-Emperador, pero Bai Xiaochun parecía estar muy ocupado para pensar en él.
—¿Será que de verdad tomé la decisión equivocada…? —Esto era algo que cada vez se preguntaba más a sí mismo hoy en día. Pero no podía hacer nada más que mantenerse firme y ver qué ocurriría. Si pasaba suficiente tiempo y Bai Xiaochun no lo contactaba, él siempre podría tomar la iniciativa de enviar un mensaje.
Justo mientras reflexionaba al respecto, la tablilla de jade de transmisión que estaba en su bolso de almacenamiento vibró repentinamente. La sacó ansiosamente, y una corriente de sentido divino entró a su mente, escuchó la voz de Bai Xiaochun.
—Zhou Yixing, ¡ven a la Ciudad del Archi-Emperador!
Su corazón se llenó de emoción y se puso en movimiento sin un segundo de retraso. Después de llevar a cabo los arreglos necesarios, se dirigió directo al portal de teletransportación.
Un momento después, ya estaba en la Ciudad del Archi-Emperador. Esta era su primera vez en este lugar, y su grandeza lo asombró al instante. Le tomó un buen rato calmarse y proceder a buscar la posada en la que Bai Xiaochun le indicó que se quedara.
Esa noche, Bai Xiaochun se escabulló a la posada sin lo que notaran y se encontró con Zhou Yixing.
—¡Milord! —dijo Zhou Yixing a la vez que se ponía de pie, juntaba sus manos y se inclinaba profundamente. Aunque estaba muy emocionado, lo ocultó de su voz y de su expresión facial. En vez de eso, puso una expresión seria, como diciendo que iría contra viento y marea si hacía falta por Bai Xiaochun.
Bai Xiaochun le entregó a Zhou Yixing un bolso de almacenamiento, luego bajó la voz y dijo, —Aquí hay almas vengativas y algunos otros recursos. Ve a las tiendas de Sima Tao y de Sun Yifan, y compra tanta medicina de alto grado como puedas, ¡que estén marcadas con sus sellos!
Zhou Yixing bajó su cabeza y asintió con una expresión seria. Aunque acababa de llegar a la Ciudad del Archi-Emperador, ya había estado recibiendo reportes sobre las actividades de Bai Xiaochun, y estaba al tanto de la situación general. Por lo que entendió rápidamente lo que Bai Xiaochun quería.
—No se preocupe, milord, —dijo con una firmeza capaz de cortar uñas y hierro. —¡Me encargaré de inmediato!
Bai Xiaochun puso una sonrisa. Le ofreció algunas palabras más de aliento, y luego le dio a Zhou Yixing la fórmula para la llama de trece colores, junto a algunos consejos para su uso. Bai Xiaochun había hecho cosas similares en la Ciudad del Fantasma Gigante, y gracias a esto, Zhou Yixing ya era un nigromante terráqueo, con buena habilidad para conjurar llamas de doce colores.
Junto a los consejos especiales de Bai Xiaochun, la fórmula era básicamente el tesoro más precioso de Zhou Yixing, y su corazón se llenó de gratitud.
Aunque los consejos de Bai Xiaochun no podían compararse a su experiencia personal, al menos le facilitaría las cosas. Y lo que era más importante era que le indicaba a Zhou Yixing la postura de Bai Xiaochun.
Además, Bai Xiaochun le había prometido que en cuanto dominara la llama de trece colores, el daría la fórmula para la llama de catorce colores, así como consejos personales. Entonces Zhou Yixing se sintió más seguro que nunca de haber tomado la decisión correcta.
Capítulo regular, Miércoles 18-07-2018