AWE – Capítulo 739 – EDITADO
Capítulo 739: ¡Una Apuesta!
La expresión de Bai Xiaochun cambió un poco. Si fuera una competencia de refuerzo espiritual, entonces tendría confianza siempre que tuviera las llamas. Pero Sima Tao y Sun Yifan obviamente sabían bien que ya había derrotado así a Chen Xiong, y sabían que podía llevar a cabo quince refuerzos espirituales. Además, si se trataba de refuerzos espirituales, debido a la forma en la que funcionaban las tasas de éxitos, nadie tendría verdadera confianza en poder ganar.
Por esto fue que no mencionaron el refuerzo espiritual. Al fin y al cabo, los nigromantes poseían otras habilidades, la conjuración de llamas y la confección de medicina de almas. Debido a que la conjuración de llamas era lo que se usaba al confeccionar medicina de almas, la fundación de todo era precisamente la conjuración de las llamas.
Pero… Bai Xiaochun no tenía plena confianza en su conjuración de llamas. Por el momento, aún no podía conjurar la llama de diecisiete colores, y hasta tenía problemas a veces para tener éxito con la de dieciséis colores.
Por lo tanto… su expresión cambió un poco.
Aunque Sima Tao y Sun Yifan no podían competir con Bai Xiaochun en una batalla de palabras, llevaban vivos muchos años y habían experimentado muchas cosas. Debido a eso, pudieron ver de inmediato lo que pensaba.
Al ver eso, Sima Tao añadió, —Si vamos a competir, también deberíamos tener una pequeña apuesta. ¡Lo que está en juego es el derecho a permanecer en la Ciudad del Archi-Emperador! Si pierdes, tendrás que largarte de la ciudad y no volver a llevar a cabo refuerzos espirituales, ¡también deberás entregar tu tienda! Si ganas, ¡entonces te entregaré mi tienda!
—¡También la mía! —añadió Sun Yifan con una fría sonrisa—. Ya que somos dos contra uno, ¡no intentaremos aprovecharnos de ti!
—Si lo que quieren es apostar, ¡entonces tendré que jugármela un poco! —dijo Bai Xiaochun al mismo tiempo que juntaba sus manos en su espalda y ponía énfasis en sus palabras con un frío bufido. En lo que a él concernía, no importaba que Sun Yifan o Sima Tao fueran cultivadores al nivel del Alma Naciente. Bai Xiaochun poseía el Alma Naciente del Dao de los Cielos, y había derrotado a más de cien de los mejores elegidos. Incluso le había ganado al joven rey campeón siendo este un mitad deva. Dado todo eso, estos dos nigromantes no deberían ser ningún problema.
Justo mientras pensaba si debía echarlos o no, Sima Tao al parecer se percató de lo que le pasaba por la cabeza. Si este Bai Hao no fuera ya legendario por su coraje y ferocidad, Sima Tao lo hubiera retado simplemente a un combate, en vez de mencionar lo de conjurar llamas. Pero ahora que podía ver que Bai Xiaochun pensaba en llevar las cosas al nivel de una batalla, sabía que tenía que hacer algo para prevenirlo.
—Bai Hao, eres un nigromante al nivel del Alma Naciente, y además uno famoso. Si quieres darnos una paliza, quizás no podamos resistirnos. Pero recurrir a la violencia solo retrasará las cosas el día de hoy. ¡Y siempre habrá un mañana! Aunque no aceptes nuestro desafío hoy, ¡volveremos! —Sima Tao había recibido un golpe de inspiración debido a su nerviosismo, y esto hizo que Bai Xiaochun frunciera el ceño.
—Muy bien Bai Hao, —se unió Sun Yifan—, ¡También apostaré 1.000.000.000 de almas vengativas! ¡Las tendrás todas si ganas! —Era obvio que Sun Yifan también se había dado cuenta de que Bai Xiaochun no tenía tanta confianza para conjurar llamas, ¡por eso era importante forzarlo a aceptar el desafío a como diera lugar!
Sun Yifan había pensado bien las cosas. Sabía que si causaba un escándalo lo bastante grande, y llamaba la suficiente atención, entonces Bai Hao tendría que recibir el desafío con seriedad si es que quería seguir haciendo negocios en la Ciudad del Archi-Emperador.
Y en lo concerniente a llamar la atención de la audiencia, lo mejor era poner una apuesta enorme. Era exactamente lo mismo que había ocurrido con Chen Xiong.
¡Por eso era que estaba ofreciendo 1.000.000.000 de almas vengativas!
Y cómo era de esperarse, sus palabras causaron de inmediato un gran alboroto. Al fin y al cabo, 1.000.000.000 de almas vengativas era un número descomunal. Era el mismo número que había llevado a Bai Xiaochun directo al rango de mayor general en aquellos tiempos sobre la Gran Muralla. Hasta el verdadero espíritu de aquel entonces había quedado asombrado y conmovido por este número.
—Están llevando a cabo otra apuesta increíble debido a la tienda de Bai Hao. La última vez fueron 800.000.000 de porciones de medicina de almas, ¡¡y esta vez son 1.000.000.000 de almas vengativas!!
—¡Esto es descomunal! —Las conversaciones ya estaban enardecidas, y muchas personas sacaban sus tablillas de jade de transmisión para enviarle mensajes a sus amigos.
Mientras tanto, Sima Tao se dio cuenta de lo que pensaba Sun Yifan. Apretó los dientes y dijo, —¡También pondré 1.000.000.000 de almas vengativas!
Sus palabras fueron cómo echarle leña al fuego; un gran número de gritos asombrados estallaron entre la multitud.
—¡No puede ser! ¿¡Otro 1.000.000.000!?
—¡Esas son 2.000.000.000 de almas vengativas! Ese número… ¡es inconmensurable!
—Esto sobrepasa por mucho esas 800.000.000 de porciones de medicina de almas. Rápido, ¡estas noticias son invaluables! ¡Tenemos que divulgarlas! —Cada vez había más cultivadores de almas enviándole mensajes a sus amigos, y en poco tiempo, todo el Barrio 89 entró en caos. Incluso los barrios circundantes fueron afectados de manera similar. A estas alturas, el vecindario de Bai Xiaochun que alguna vez había sido una posición relativamente remota y apartada, estaba abarrotándose con una multitud emocionada.
Cuando Bai Xiaochun observó sus alrededores y vio que las personas se acercaban desde todas las direcciones, sintió repentinamente mucha presión, y sus ojos hasta se inyectaron de sangre un poco. Le regresó la mirada a Sima Tao y Sun Yifan, y se dio cuenta de que lo habían arrinconado. Si no aceptaba la apuesta, entonces estos dos podrían divulgar todos los rumores que quisieran sobre él.
—Muy bien, —dijo entre dientes,—. ¿Cómo haremos esto?
Sima Tao rio fríamente por dentro al ver que habían forzado la mano de Bai Xiaochun. Respondió con una voz tranquila, —Decidiremos un tipo de llama particular, y un tiempo límite. Quienquiera que logre conjurar más llamas durante ese tiempo será el ganador. Hermano Sun, Bai Hao. ¿Qué piensan?
En general, había dos tipos principales de competencias que podían llevarse a cabo entre nigromantes. Una era ver quién podía conjurar la llama de más colores, y la otra era ver quién podía conjurar más llamas en un tiempo determinado.
El primero tipo demostraba el nivel general que había alcanzado el nigromante, y el segundo demostraba que tan habilidoso era dentro de ese nivel.
Aunque fue a Sima Tao a quién se le ocurrió la competencia en medio del calor del momento, sí que tenía bastante experiencia como nigromante, y sabía que, dado que Bai Hao podía llevar a cabo el quinceavo refuerzo espiritual, era obvio que estaba en el rango celeste, igual que él mismo y Sun Yifan.
Jamás pensó si quiera considerar que pudiera ser un nigromante terrestre. Al fin y al cabo, el número de nigromantes terrestres en todas las Tierras Desoladas podía contarse con una mano. Además, eran el tipo de personas que vagaban de un sitio a otro y rara vez se los veía.
Los nigromantes celestes no podían conjurar llamas de dieciocho colores. Cómo mucho, podrían manejar llamas de diecisiete colores. Claro, incluso aquellos que podían hacerlo, lo hacían con dificultades, por lo que usar ese tipo de llama no era apropiado para una apuesta.
Pero la llama de dieciséis colores era otra historia. Sima Tao estaba muy familiarizado con la llama de dieciséis colores, y podía crearla de manera bastante consistente. Dado su nivel de habilidad y experiencia, tenía mucha confianza en poder ganar una competencia que involucrara ese tipo de llama.
Sun Yifan pensaba básicamente lo mismo, y asintió rápidamente.
—Compitamos con la llama de dieciséis colores, —dijo con una fría sonrisa—. Qué tal esto: podemos empezar desde la llama de un color, y progresar hasta la llama de dieciséis colores. ¡Quienquiera que conjure tres llamas primero será el ganador!
Sima Tao se rio felizmente. —¡Perfecto! Ese es un método aún más simple de lo usual. Y más justo también. ¡Todos los Compañeros Daoístas aquí presentes podrán observar la competencia y hacer de testigos!
Aunque aparentaban estarle dando opciones a Bai Xiaochun, hablaron tan rápidamente que ni le dieron una oportunidad de opinar.
Pero… ninguno de los presentes estaba dispuesto a mencionar ese pequeño detalle. Al fin y al cabo, el método que sugería Sun Yifan, tal y cómo había dicho Sima Tao, era bastante justo.
La verdad era que tanto Sima Tao cómo Sun Yifan eran personas que llevaban muchos años siendo famosas, y sus habilidades eran profundas. Por el contrario, Bai Xiaochun era un recién llegado al mundo de los nigromantes, y nadie pensaría en describirlo cómo alguien particularmente habilidoso.
El corazón de Bai Xiaochun empezó a palpitar con fuerza al escuchar los detalles de la apuesta, y le dio un mal presentimiento al instante. Sí concernía la llama de quince colores, tenía de hecho bastante confianza. Es más, podía tener éxito prácticamente el cien por ciento del tiempo. Pero la llama de dieciséis colores era muy diferente. Aún con las mejoras que había logrado Bai Hao en la fórmula, solo podía alcanzar una tasa de éxito cercana al treinta por ciento.
Además, no había tenido la oportunidad de discutir el asunto de la conjuración de llamas con nadie más aparte de Bai Hao. Aunque Bai Hao era muy habilidoso, jamás había estado en mucho contacto con otros nigromantes celestes. Por lo que no estaba muy seguro de qué tasas de éxito eran comunes cuando se trataba de llamas de dieciséis colores.
Al fin y al cabo, los nigromantes no tendían a discutir sus tasas de éxito con otros. En general mantenían en secreto ese tipo de cosas.
La mayoría de las personas en esta situación bajarían su cabeza en derrota, o aceptarían la apuesta de manera impulsiva. Pero no Bai Xiaochun. Este parpadeó varias veces, observó a Sun Yifan y a Sima Tao, y les dijo con enojo, —Esa no es una apuesta justa. ¡Mi tasa de éxito con las llamas de dieciséis colores solo llega a un veinte por ciento! ¿¡Cómo se supone que gane con algo así!?
Sus palabras hicieron que muchos quedaran boquiabiertos. Después de todo, la mayoría de las personas habían al menos escuchado las supuestas tasas de éxito de las llamas de dieciséis colores. Y aunque ninguno podía estar absolutamente seguro, al menos tenían una idea general.
—¿Una tasa de éxito del veinte por ciento? Se me hace algo exagerado.
—La llama de dieciséis colores es una de las formas más avanzadas en las llamas multicolores, y su tasa de éxito es muy baja. Solo los nigromantes terrestres pueden crearla de manera consistente. Los nigromantes celestes son muy distintos, en su mayoría, no es nada fácil crearlas.
Mientras la audiencia discutía las cosas, Sima Tao levantó su cabeza y se rio de manera sarcástica. —¡Buen intento Bai Hao! A decir verdad, yo solo tengo una tasa de éxito entre el doce y el trece por ciento si se trata de llamas de dieciséis colores. El Hermano Sun es un poco mejor que yo, pero ni él sobrepasa el quince por ciento.
Sun Yifan continuó con un tono serio, —Si logras una tasa de éxito del veinte por ciento, no tienes nada de lo que preocuparse. ¡Seguro que ganarás! —Entonces se le quedó viendo a Bai Xiaochun cómo diciendo, qué… ¿de verdad pensabas que nos asustarías con algo así?
—¡Muy bien, ustedes se lo buscaron! —dijo Bai Xiaochun con un resplandor en sus ojos.
Capítulo regular, Martes 24-07-2018