AWE – Capítulo 785 – EDITADO
Capítulo 785: La Calidez del Rey Fantasma Gigante.
La búsqueda no duró mucho. Los soldados cadáver eran como monstruos endemoniados, y demandaban cooperación, aunque esta no fuera ofrecida. En un corto tiempo, todas las tiendas fueron revisadas exhaustivamente, así como todas las personas.
Los esfuerzos de Zhou Yixing eran particularmente veloces y exhaustivos. Debido a todas las extorsiones y registros en los que había participado, era capaz de revisar prácticamente hasta la última roca.
Los soldados cadáver empezaron a reportarse rápidamente.
—Nada por aquí.
—¡No hay ninguna pista!
—No hay nadie aquí…
Después de que los 3.000 soldados cadáver se reportaran, Zhou Yixing se acercó nerviosamente a Bai Xiaochun, bajó la voz y dijo, —Milord, no fuimos capaces de encontrar ni la más mínima pista… Registramos todas las tiendas y a todas las personas… Nadie siquiera vio esa alma… También prestamos particular atención a aquellas tiendas de allí…
Mientras más hablaba Zhou Yixing, más bajaba la voz, hasta que esta terminó nerviosamente y bajó su cabeza.
En este momento, toda la gloria y alegría que había sentido Bai Xiaochun, se habían esfumado por completo, y las había reemplazado una frialdad intensa y una furia amarga.
Y claro, se culpaba a sí mismo. Lo único que se le ocurría, era que quizás alguien había sospechado de su identidad y había raptado a Bai hao en un intento de conseguir evidencia. También se sentía culpable; de no haber estado tan distraído y de haber sido tan negligente, no hubiera fracasado en darle suficiente protección a Bai Hao.
Lo más amargo de todo era la realización de que de no haber estado tan inmerso en su conjuración de llamas, no hubiera necesitado enviar a Bai Hao a conseguir más almas.
—Mi aprendiz… ha hecho tanto por mi… —El corazón de Bai Xiaochun estaba lleno de dolor y le era imposible mantener sus emociones bajo control. No podía reconfortarse a sí mismo y ni siquiera podía mantener en calma su respiración. Era obvio que este no era algún malentendido, pero no tenía idea de quién diablos lo estaba atacando.
Entonces sacó su medallón de comando de la Mansión de Inspecciones y usó su habilidad especial para revisar todos los registros de la Ciudad del Archi-Emperador de los últimos meses.
Pero sin importar que tanto buscara, no conseguía ninguna pista. La Mansión de Inspecciones poseía acceso a todos los reportes de inteligencia de la ciudad entera… pero no conseguía nada útil.
Al fin y al cabo, la Mansión de Inspecciones usualmente conseguía pistas después de que ocurriera un evento, y Bai Hao apenas acababa de desaparecer. Si la Mansión de Inspecciones lograba conseguir algunas pistas, seguramente solo aparecerían en futuros reportes.
Pero Bai Xiaochun no podía esperar tanto. Con cada momento que pasaba, era otro momento de peligro para Bai Hao, y Bai Xiaochun sabía que si no lo rescataba, viviría arrepentido el resto de su vida.
Su ansiedad estaba llegando a niveles enloquecidos, Bai Xiaochun apretó los dientes y sacó una tablilla de jade de transmisión. Desde que se había vuelto el comisionado inspector, esta era la primera vez… ¡que tomó la iniciativa de contactar al Rey Fantasma Gigante!
No era que no hubiera pensado en hacerlo antes, o que no pudiera. Simplemente era que el comisionado inspector trabajaba directamente bajo el Sumo Pontífice del Cielo, no era muy apropiado que interactuara directamente con él. Después de todo, los reyes celestiales y el Sumo Pontífice del Cielo no eran precisamente amigos. Pero jamás se había olvidado de las emociones que habían surgido entre ellos. Y en este momento, ¡a Bai Xiaochun no le importaban las consecuencias de contactar directamente al Rey Fantasma Gigante!
Los eventos que estaban ocurriendo eran demasiado extraños, y a Bai Xiaochun de verdad que no se le ocurría ninguna idea de lo que podría estar ocurriendo. Por alguna razón, tenía la sensación de que… dado que no había aparecido ni la más mínima pista, necesitaba la ayuda de alguien con la experiencia y la base de cultivo del Rey Fantasma Gigante. ¡Un semidiós!
De vuelta en el palacio real de la Ciudad del Fantasma Gigante… en este momento, el Rey Fantasma Gigante estaba cenando con la Sra. Chen. Mientras ambos reían y charlaban, este frunció el ceño repentinamente y sacó una tablilla de jade.
Dejó salir un frío bufido y transmitió su voz en la tablilla de jade. —Vaya, no es este el exaltado Comisionado Inspector Bai Hao. ¿Qué podría traerte a enviarme un mensaje hoy? Si tienes algo que decir, solo dilo.
—Su alteza, me he topado con un problema… —En cuanto la furiosa y áspera voz de Bai Xiaochun entró a los oídos del Rey Fantasma Gigante, este quedó boquiabierto y su expresión se tornó seria.
—Cálmate pequeño. Qué pasó. ¡Dime todo! —Mientras el Rey Fantasma Gigante escuchaba, sus ojos empezaron a resplandecer, y empezó a emanar una presión intensa. Gradualmente se puso de pie, y caminó hacia un balcón que sobresalía por el palacio. Tenía una mirada seria en sus ojos, allí permaneció por un momento… y luego le respondió a Bai Xiaochun.
—Ninguna evidencia. Ninguna fluctuación. Ninguna pista… Estos tres factores de por sí son los más significativos. ¡Sé lo que ocurrió! Tiene que haber actuado un semidiós contra ti. No se me hace muy probable que fuera el Sumo Pontífice del Cielo. Al fin y al cabo, no tendría que hacer nada tan complicado si quisiera actuar contra ti. ¡Le bastaría dar una orden!
—Pero dado que estás en la Ciudad del Archi-Emperador, el hecho de que se hicieran las cosas de manera tan impecable indica que no fue solo el trabajo de un semidiós. Tiene que haber varios clanes en conjunto para dar apoyo… ¡Esa sería la única manera de hacerlo sin dejar ni el más mínimo rastro de evidencias o pistas!
—Bai Hao, ya has ofendido a tantas personas que ni siquiera creo que puedas descubrir quienes están tras esto…
—Pero por el momento, mientras más te involucres en esta situación, peor se hará… Eres una persona astuta Hao’er… ¿Por qué no vuelves a la Ciudad del Fantasma Gigante? Deja ese nido de víboras. ¡Veamos quién se atreve a conspirar contra ti conmigo por aquí! —Durante su pequeño discurso, el Rey Fantasma Gigante no preguntó ni una vez por qué esta alma esclava en particular era tan importante para Bai Xiaochun, o quién era esta alma esclava…
No quería saber, y en realidad sentía que lo mejor era no saberlo.
El mensaje del Rey Fantasma Gigante hizo que surgiera un poco de calidez en el corazón de Bai Xiaochun. Pero si volvía a la Ciudad del Fantasma Gigante, entonces el odio de la nobleza y la aristocracia recaería sobre el Rey Fantasma Gigante. Esto era algo que él no quería ver.
Además, tampoco podía aceptar el hecho de que Bai Hao desapareciera. De hecho, su intención asesina solo se hacía cada vez más fuerte, y la intensa frialdad a su alrededor se hacía cada vez más punzante.
—Aguanta ahí Hao’er, —dijo por dentro—. No me interesa que problemas puedan surgir por esto… ¡¡Tu Maestro te encontrará!!
Pronunció este juramento con lo último de calidez que había en su corazón, después de lo cual este se tornó gélido.
—No me importa quien haya hecho esto… aunque sea un semidiós. Cuando lo encuentre… ¡¡voy a exterminar a todo su clan!!
Entonces se elevó por el aire sin vacilar, seguido por su ejército de soldados cadáver y de Zhou Yixing. Su destino… ¡era el palacio imperial!
Ya que este asunto afectaba a toda la Ciudad del Archi-Emperador, la única persona que realmente podría resolverlo… ¡¡era el Sumo Pontífice del Cielo!!
Aunque Bai Xiaochun sabía que la postura del Sumo Pontífice del Cielo con él había cambiado recientemente, y que la Mansión de Inspecciones en realidad era relativamente débil dentro de la estructura del poder, en este momento no tenía más alternativas.
—El Sumo Pontífice del Cielo me ha tratado bien hasta ahora. Quizás lo que me preocupaba antes era innecesario. Quizás en realidad no quiera deshacerse de mi…
Se podía ver un resplandor del color de la sangre en sus ojos mientras iba disparado a toda velocidad por la ciudad, camino al palacio imperial. A su llegada, dejó afuera a la mayoría de los soldados cadáver, solo se llevó consigo a su guardia Cuasi-Deva, y se dirigió a la Sala del Sumo Pontífice.
En este momento, ¡apenas habían pasado dos horas desde que su conexión con Bai Hao había sido cortada!
La mayoría del tiempo había pasado mientras los soldados cadáver llevaban a cabo su búsqueda. Pero, aun así, Bai Xiaochun reaccionaba tan rápido como era posible.
El Sumo Pontífice del Cielo no se encontraba solo en la Sala del Pontífice del Cielo. Junto a él había otros ocho individuos, estaban sentados frente a él con expresiones respetuosas en sus rostros y hablando en voz baja.
Dos de ellos eran duques celestiales, uno era Chen Haosong, y el otro un hombre de mediana edad con una gran barba elegante. Detrás de esos dos había seis marqueses celestiales.
En este momento, la persona que hablaba con el Sumo Pontífice del Cielo era precisamente el hombre de la barba.
—Sumo Pontífice del Cielo, las sectas de la región de Alcance Celestial han estado particularmente activas este año. Han acumulado sus fuerzas a lo largo de las cuatro secciones de la Gran Muralla… De acuerdo a la pistas que hemos conseguido, y a la información proveída por nuestros espías, estamos seguros de que El Celestial de la Isla Alcance Celestial… ¡está preparando un asalto del que solo se ve una vez en mil años!
Fue entonces que el Bai Xiaochun solicitó la audiencia con el Sumo Pontífice del Cielo.
Su solicitud fue concedida, Bai Xiaochun entró a la sala y se quedó de pie a un lado. El hombre de la barba le dio un corto vistazo a Bai Xiaochun y luego siguió hablando con el Sumo Pontífice del Cielo.
—Aunque los cuatro reyes celestiales tienen su misión de defender las fronteras, pueden hacer más que ser una simple amenaza pasiva. ¡Podrían ser más activos para meter temor en los corazones del enemigo! Me gustaría proponer colocar más énfasis en observar las cuatro secciones de la Gran Muralla. Además, ¡a su humilde servidor le gustaría solicitar ir al frente de la sección norte de la Gran Muralla para ofrecer apoyo militar!
El Sumo Pontífice del Cielo no respondió nada al principio. En vez de eso, se volteó a ver a Bai Xiaochun, cuya aura asesina y ojos inyectados de sangre lo hacían ver bastante distinto de lo usual. El Sumo Pontífice del Cielo frunció el ceño…
Capítulo extra, Cortesía de la casa.
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