AWE – Capítulo 792 – EDITADO
Capítulo 792: La Charla del Pueblo.
Bai Xiaochun había entrado en acción en el momento perfecto: justo en el momento en el que se emitió el decreto Dhármico del Sumo Pontífice del Cielo, cosa que conmocionó a toda la Ciudad del Archi-Emperador e hizo que todos los marqueses celestiales se juntaran para dirigirse al palacio imperial.
Era un momento en el que la nobleza y la aristocracia estaban completamente inestables, y debido a eso, Bai Xiaochun los arrasó cómo una tormenta. Los sucesores quedaron repletos de miedo, y los bastardos y no sucesores de linaje directos recibieron un firme apoyo. Para estos… ahora poseían una justificación para sus ambiciones, así como algo que jamás habían podido siquiera soñado con tener: ¡esperanza!
La verdad era que Bai Xiaochun no había planeado para nada este momento. Simplemente había estado demasiado ansioso y no se atrevía a retrasarse más de lo necesario. Hubiera aparecido en los clanes aunque los marqueses celestiales no hubieran partido. Al fin y al cabo, poseía dos soldados cadáver deva, cuatro mitad devas, y 5.000 en la etapa del alma naciente. Hasta podía asaltar las mansiones que pertenecían a los duques celestiales, sin mencionar a los marqueses celestiales.
Se empezó a mover con una gran velocidad, desde el Clan Zhao hacia los demás barrios… hacia los demás clanes de marqueses celestiales.
Habían alrededor de noventa de ellos dispersos por toda la Ciudad del Archi-Emperador. Había uno en prácticamente cada barrio, y en cuanto Bai Xiaochun llegaba, tomaba acción de inmediato para sujetar al sucesor del clan.
Entonces les hacía la misma pregunta a todos. ¿Fuiste tú?
Acompañaba sus palabras con una ardiente intención asesina, cosa que llenaba de temor los corazones de los sucesores que sujetaba. Pero no logró conseguir ninguna pista, cosa que lo ponía cada vez más nervioso, y su voz cada vez sonaba repleta de más ira.
En cada clan al que llegaba, se dirigía directamente hacia los bastaros y no sucesores del linaje, y repetía las cosas que había dicho primero en el Clan Zhao. La única diferencia era que cada vez hablaba de manera más directa.
—¡Díganme todo sobre su clan!
—¡Díganme que bienes posee su clan!
—¡Díganme cuales son las reservas de su clan!
—Díganme de los movimientos de las tropas de su clan. ¿Apareció alguien nuevo recientemente? ¿Hubo alguna actividad sospechosa entre los miembros de la vieja generación? ¿Que ha estado haciendo vuestro marqués celestial…? Díganme los secretos de su clan, vuestros tesoros ocultos, ¡¡vuestros reportes de inteligencia!!
—Mientras más me digan, ¡¡mayor será vuestra porción!!
—¡¡El que más me diga tendrá mi respaldo personal!! —Pronunciaba estas palabras en cada clan.
Claro, sin importar lo rápido que se moviera, pasar por los noventa clanes no era algo que es pudiera hacer en poco tiempo. Eventualmente dividió sus fuerzas de 5.000 soldados cadáver, y los envió a los demás clanes con instrucciones específicas sobre qué hacer y qué decir.
En poco tiempo, las noticias de lo que sucedía llegaron a los marqueses celestiales, los cuales se encontraban reunidos afuera de la Sala del Pontífice del Cielo, para ver al Sumo Pontífice del Cielo.
Estaban enfurecidos, pero no tenían ni idea de qué hacer en realidad. Algunos pisaron con fuerza y regresaron a sus clanes para reestablecer el orden, otros permanecieron atrás con la esperanza de conseguir una audiencia con el Sumo Pontífice del Cielo.
¡No pasó mucho tiempo para que la ambición en los corazones de los bastardos y no sucesores empezara a crecer como la hierba!
Los marqueses celestiales que esperaban se ponían cada vez más ansiosos, también mandaban y recibían mensajes constantemente para estar al día con lo que ocurría en sus respectivos clanes. El hecho de que sus hijos empezaran a volverse locos llenaba sus corazones de nervios.
—¡¡Este bueno para nada Bai Hao!!
—¡¡Él fue al que se le ocurrió este espantoso plan!!
—Maldita sea, maldita sea, ¡¡MALDITA SEA!!
Aparecieron expresiones de furia enloquecida en sus rostros al entender que las cosas ya habían llegado al punto de no retorno. La tormenta había llegado, ¡y calmarla no sería fácil!
Una vez que surgían las ambiciones en el corazón, estas no podían borrarse fácilmente. Aunque no sería completamente imposible, prácticamente lo era.
Ninguno de ellos se había siquiera reunido con el Sumo Pontífice del Cielo, pero gracias a Bai Xiaochun, ya sus clanes estaban descendiendo en un caos. ¡Ya era peor que una invasión enemiga!
Algunos clanes estaban un poco mejor. Pero para aquellos que entraron en un verdadero pandemonio, sus marqueses celestiales respectivos no tuvieron más opción que regresar a apagar el fuego.
Para cuando se abrieron las puertas de la Sala del Pontífice del Cielo, solo quedaban allí alrededor de veinte marqueses celestiales, los cuales entraron a la sala con rostros llenos de amargura.
Hubiera sido imposible saber de qué hablaron exactamente, o cómo logró calmarlos el Sumo Pontífice del Cielo. Pero al final todos se fueron con expresiones espantosas en sus caras, y decidieron no hablar al respecto.
Para cuando cayó la noche, y Bai Xiaochun esperaba nerviosamente en la Mansión de Inspecciones. En cierto momento vibró su tablilla de jade y empezaron a entrar mensajes provenientes de algunos de los contactos más importantes que tenía en los clanes.
Después de que los marqueses celestiales volvieron, lograron calmar el caos, y metieron temor en los corazones de todos sus hijos. Debido a eso, Bai Xiaochun no estaba recibiendo tantas noticias.
Pero no estaba dispuesto a resignarse. Se llevaba su ejército de soldados cadáver casi a diario a visitar a los clanes, ¡y así reforzar las ambiciones que ya se habían sembrado en los corazones de las personas allí presentes!
Aunque había habido un poco de fricción con los marqueses celestiales, dado que poseía bajo su mando a 5.000 soldados cadáver, no tenía muchos problemas lidiando con ello. Además, Zhou Yixing había divulgado aún más información para mejorar la confianza de los hijos bastardos.
Las cosas prosiguieron así por tres días. La Proclamación de la Gracia Universal estaba en pie, y el Sumo Pontífice del Cielo no parecía querer echarse atrás. A pesar de todas las amenazas de los marqueses celestiales, la tablilla de jade de transmisión de Bai Xiaochun seguía vibrando continuamente y los secretos y la información entraban constantemente.
Pasaron tres días más, los marqueses celestiales seguían calmando el caos en sus clanes usando todo tipo de métodos. Algunos usaban técnicas despiadadas, otros eran más conciliatorios. Pero lo que sea que hicieran, era extenuante. Al fin y al cabo, no solo tenían que prepararse para lo que ocurriría si Bai Xiaochun aparecía, también debían esforzarse por controlar los asuntos internos… Todos los involucrados poseían en sus venas la sangre del clan, lo que implicaba que no podían depender de ninguna ayuda externa. Los marqueses debían manejar todo en persona. Algunos incluso recurrieron a ejecuciones.
Debido a eso, cada vez actuaban más personas en secreto. Como resultado de eso, la tablilla de jade de transmisión de Bai Xiaochun vibraba con cada vez más frecuencia.
Rápidamente se divulgaron las noticias de que algunos marqueses celestiales habían encarcelado o incluso asesinado brutalmente a sus propios hijos, Bai Xiaochun se llevó consigo a su ejército de soldados cadáver y combatió abiertamente con ellos como castigo.
La batalla agitó a los demás marqueses celestiales y estos se unieron al conflicto. Pero los hijos bastardos de los clanes, quienes habían sido suprimidos ferozmente por más de diez días, también habían sido incitados a entrar en acción gracias a Zhou Yixing, ¡y finalmente actuaron!
Ahora realmente estaba estallando un verdadero caos en muchos clanes.
Las cosas habían llegado al clímax, y toda la Ciudad del Archi-Emperador estaba conmocionada. El Sumo Pontífice del Cielo tuvo que entrar en acción eventualmente para calmar las batallas. Los marqueses celestiales ya no podían estarse preocupando por Bai Xiaochun, y regresaron a sus clanes para evitar el caos.
Claro, las cosas solo se calmaron superficialmente. Los clanes aún estaban llenos de actividad. La tablilla de jade de transmisión de Bai Xiaochun también empezó a vibrar sin parar. Había más de 10.000 bastardos y otros no sucesores de los linajes directos enviándole mensajes.
—¡¡Mi clan posee 3.700.000.000 de porciones de medicina de almas!!
—Exaltado Bai Hao, mi clan posee una recámara de tesoros secretos. ¡Por lo general solo se le permite entrar al sucesor!
—¡Una vez vi a nuestro marqués celestial con un alma deva! ¡Era del tipo metal!
—¡Mi clan posee un ejército privado de 100.000 hombres!
Aunque los bastardos de y demás miembros del linaje directo no sucesores parecían conmocionados, estaban como locos en secreto, y empezaron a revelarle a Bai Xiaochun todos los bienes de sus clanes.
A estas alturas, Bai Xiaochun prácticamente tenía espías en todos los clanes. Y no pasó mucho tiempo para que no solo supiera todo lo que ocurría en los clanes, ¡también podía influenciar directamente el curso de los eventos!
Capítulo regular, Sabado 25-08-2018
tunovelaligeras.com