AWE – Capítulo 809 – EDITADO
Capítulo 809: Ambos Somos Compañeros Maestros.
Justo en el instante en el que las palabras salieron de la boca de Bai Xiaochun… el mar de relámpagos de arriba emitió un intenso estruendo repentino, y entonces empezó a rotar a gran velocidad.
También empezó a reducirse aún más. Además, ¡parecía estar apareciendo una especie de hoyo negro justo en el centro!
Ese agujero negro casi se parecía a un ojo, el cual estaba observando a Bai Xiaochun en medio de la Sala del Pontífice del Cielo.
Fue entonces que… ¡las fluctuaciones que emanaban fueron mucho más allá del gran círculo de Reino Deva!
¡Estaba claro que el relámpago sí que iba por él!
Hasta el Sumo Pontífice del Cielo estaba sentado en su trono con una mirada muy seria, fruncía ligeramente el ceño.
Bai Xiaochun observó los relámpagos, el agujero negro, y su corazón empezó a palpitar con temor.
—Tenía que abrir mi bocota… Oh dios… no lo hice a propósito. Por favor no vengas. No tienes por qué venir…
No tenía idea de cómo habían hecho los nigromantes terrestre anteriores para combatir con éxito una tribulación de relámpagos como esta. Ahora se había dado cuenta de que el primer relámpago era sencillo, y el segundo era del tipo contra el que quizás podría defender si lo arriesgaba todo. Pero esto lo dejaría muy débil, tanto que el tercer relámpago… hubiera sido completamente imposible de derrotar. Hasta un deva sentiría un escalofríos al verlo.
—Lo arruiné… sí que lo arruiné… —Ahora se daba cuenta de que no debería haberse mofado de dios. Era demasiado peligroso… Repentinamente recordó aquella vez en la Secta Corriente Espiritual en la que estaba volando sobre una espada y un relámpago le había impactado.
Todas las demás personas de la sala estaban boquiabiertas y con expresiones extrañas en sus caras. En lo que a ellos concernía, Bai Xiaochun sí que era un bocón. Justo cuando la tribulación estaba por desvanecerse, fue a invitarla a atacarlo de nuevo.
Muchos de los marqueses celestiales estaban bastante contentos. Pero Chen Haosong y los duques celestiales estaban conmocionados, aún más que cuando Bai Xiaochun conjuró esa llama de dieciocho colores.
—¿¡Cómo puede ser posible!?
—Dice una cosa… ¿y la tribulación celestial vuelve a por él? Qué… ¿qué clase de tribulación celestial es esta? ¡Es como si estuviera jugando!
—Este Bai Hao… tiene otros secretos. ¡Secretos increíbles e inconmensurables! Aquí hay algo extraño…
Mientras los duques celestiales pensaban en el asunto, el mar de relámpago de arriba volvió a reducirse en un agujero negro. Entonces… para el total asombro y terror de Bai Xiaochun… ¡apareció un relámpago de color violeta-dorado!
No era tan grande como los otros dos relámpagos, y se veía normal. Pero en cuanto los cultivadores de almas de la Ciudad del Archi-Emperador posaron sus ojos sobre este, sus mentes empezaron a dar vueltas.
Los marqueses celestiales quedaron boquiabiertos, ¡y hasta el rostro de los duques celestiales cambió!
—¡¡Tribulación de relámpagos al nivel de Semidiós!! —El que dijo estas palabras fue el Sumo Pontífice del Cielo. Entonces se puso de pie, se desvaneció y reapareció afuera de la Sala del Pontífice del Cielo.
En ese momento, el dragón dorado que se había alejado dejó salir un rugido y se convirtió en un rayo de luz dorado que salió disparado hacia el Sumo Pontífice del Cielo. Cuando se acercó, se redujo su tamaño y se transformó en un tridente dorado el cual el Sumo Pontífice del Cielo sujetó.
Y mientras ocurría todo eso, ¡el relámpago de color violeta-dorado que estaba arriba salió disparado hacia la Sala del Pontífice del Cielo!
Cuando lo hizo, se pudo escuchar un estruendo ensordecedor, ¡y el aire alrededor del relámpago fue destruido por completo!
El Sumo Pontífice del Cielo estrechó sus ojos. Levantó el tridente dorado y se puso en movimiento, ¡iba directo hacia el relámpago!
¡BOOM!
El estallido sónico se escuchó por doquier. También apareció la imagen de un enorme tridente ilusorio detrás del Sumo Pontífice del Cielo. Tenía 30.000 metros de altura y parecía tan grande que llenaría a toda la creación, ¡impactó de lleno el relámpago violeta-dorado!
¡BOOOOOOOOOM!
La Ciudad del Archi-Emperador estaba siendo sacudida por unos estruendos intensos mientras el relámpago de color violeta-dorado empezaba a quebrarse poco a poco. Y así desapareció después de un rato, y el Sumo Pontífice del Cielo quedó de pie allí, ¡no tenía ni la más mínima herida!
Pero cuando el relámpago se disipó, creó una tormenta masiva que salió por todos lados.
A estas alturas, aunque los diez duques celestiales no quisieran ayudar, se dieron cuenta de que no tenía más opción. Todos se desvanecieron y reaparecieron en varios lugares alrededor de la Sala del Pontífice del Cielo. ¡Entonces procedieron a llevar a cabo gestos de conjuro de dos manos y a desatar ataques feroces que neutralizaron esas ráfagas de viento!
Ya no se podía ver ni una chispa en el cielo. Todo había vuelto a la normalidad…
De vuelta en la Sala del Pontífice del Cielo, Bai Xiaochun respiró hondo y no se atrevió a provocar a dios de nuevo. Solo se quedó viendo como el Sumo Pontífice del Cielo y los diez duques celestial regresaban.
Luego Bai Xiaochun se acercó rápidamente, juntó sus manos y se inclinó profundamente. —Muchas gracias Sumo Pontífice del Cielo. ¡Es usted realmente grande y poderoso!
Ahora se preguntaba si debía recurrir a algunos elogios más o no, pero el Sumo Pontífice del Cielo ondeó su mano para detenerlo.
—Felicitaciones por alcanzar el rango terrestre, Gran Maestro Bai, —dijo en un tono amable que no había usado antes. —A estas alturas… la posición de comisionado inspector ya no es apropiada para ti. Sería mucho mejor que fueras a practicar tu cultivo en una de las cinco áreas restringidas de la Dinastía del Archi-Emperador, cualquiera de ellas sería un lugar ideal para que busques mayor iluminación.
—Gran Maestro Bai, sería maravilloso que fuera al Área Restringida del Río del Inframundo. ¿No le parece?
Ahora Bai Xiaochun era un nigromante terrestre, y aunque no lo podían condenar a muerte por lo ocurrido con Zhou Wudao, aún así tendría que proveer algún tipo de compensación.
La pena de muerte no existía para los nigromantes terrestres, y tampoco tenía mucho sentido que siguiera siendo el comisionado inspector. Mandarlo al Área Restringida del Río del Inframundo resolvería el problema de tener a tantas personas furiosas con él, y también lo sacaría de todo este vórtice de tramas e intrigas.
Sin embargo, el Sumo Pontífice del Cielo estaba un poco preocupado de que Bai Xiaochun no viera esto como una muestra de buena voluntad. Así que le envió un mensaje directamente a Bai Xiaochun sin que la aristocracia se diera cuenta.
—Bai Hao, tengo una división de tropas personal en el Área Restringida del Río del Inframundo, son 3.000 hombres en total. Te daré el mando de ellos. Mantén un bajo perfil hasta que te vuelva a llamar. Podrás volver cuando se hayan llevado a cabo arreglos apropiados.
Bai Xiaochun parpadeó varias veces no muy contento. No le parecía muy bueno tener que irse justo después de volverse un nigromante terrestre y de lograr unas nuevas alturas en su gloria.
Pero lo que decía el Sumo Pontífice del Cielo tenía sentido. Además, ya había usado su arma secreta. Y como decía el viejo dicho, es fácil evadir una lanza expuesta, pero difícil escapar de una puñalada en la oscuridad. No podía estar siempre en guardia contra todas las posibles tramas en su contra.
Aunque abandonar la Ciudad del Archi-Emperador lo haría perder un poco de su gloria, definitivamente era la mejor opción.
Una vez que llegó a este punto en sus ideas, Bai Xiaochun respiró hondo, juntó sus manos y se inclinó hacia el Sumo Pontífice del Cielo.
—¡Seguiré los acuerdos que desee, Sumo Pontífice del Cielo!
El Sumo Pontífice del Cielo sonrió y luego volteó a ver a los duques y marqueses celestiales.
—¿Qué les parece? —les preguntó.
Aunque Chen Haosong y los demás duques celestiales suspiraban por dentro, ninguno vaciló ni por un momento en juntar sus manos y decir, —¡Seguiremos sus acuerdos Sumo Pontífice del Cielo!
Ya que los duques celestiales ya habían aceptado, no era posible para los marqueses celestiales ir contra la corriente. Así que bajaron sus cabezas y aceptaron.
Llegados a este punto, la conspiración para matar a Bai Xiaochun había quedado completamente derrotada. Mientras todos salían de la Sala del Pontífice del Cielo, Bai Xiaochun alzó la mirada al cielo y se sintió más libre que nunca.
No solo había obtenido una victoria, ¡lo había hecho de manera espectacularmente hermosa!
Había entrado a la Sala del Pontífice del Cielo como el comisionado inspector, un persona a la que incontables individuos temían, y había salido de ella como un nigromante terrestre, ¡alguien a quien todos en las Tierras Desoladas apoyarían con entusiasmo!
—¡Hmmmph! El Sumo Pontífice del Cielo me llamó gran maestro… ¡Parece que ambos somos compañeros maestros![i] —Y así empezó a irse más contento que nunca. Pero fue entonces que recordó algo, y se volteó a ver a Zhao Xionglin, el cual aún se encontraba en la Sala del Pontífice del Cielo y claramente intentaba ocultarse de él. Bai Xiaochun se aclaró la garganta… y decidió quedarse justo dónde estaba, en medio de la salida.
[i] Este broma pierde un poco el sentido debido a la traducción que decidí tomar para el título del Sumo Pontífice del Cielo. En el chino original su título incluye el caracter para Maestro, la traducción al inglés le dio un título que conserva este chiste, pero la que yo decidí lo pierde un poco, aún así pienso que es aún mejor dado el significado de los caracteres chinos que me explicaron. También pueden leer este artículo para que vean muchas de las ideas que vienen con este título. Pontífice.
Capítulo regular, Domingo 02-09-2018
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