AWE – Capítulo 828 – EDITADO
En el momento en el que Gongsun Wan’er volteó en dirección a Bai Xiaochun, este ya estaba a decenas de miles de kilómetros de distancia, escapando sobre la aeronave celestial. Repentinamente se estremeció y volteó a ver por encima del hombro. Aunque él no podía ver nada, por el escalofrío que lo recorrió, estaba convencido de que Gongsun Wan’er lo estaba mirando.
—¡¡Ahí viene!! —Su expresión cambió, volteó a ver a la inconsciente Dama Polvo Rojo. Y entonces sacó una tablilla de jade de transmisión, pero solo para descubrir que seguía sin funcionar.
Ahora sí que estaba agitado y nervioso. Fuera por los eventos en el Abismo de la Espada Caída, o los del laberinto, ya estaba completamente aterrado de ese espectro sombrío que era Gongsun Wan’er.
Lo peor de todo era que no podía ni percibir el verdadero nivel de su base de cultivo. Al principio no parecía ser tan fuerte, pero mientras más cultivadores consumía, más poderosa se volvía, hasta llegar a un nivel increíble.
Había derrotado contundentemente a la Dama Polvo Rojo, e incluso escapó de su técnica de sellado especial. Bai Xiaochun apenas podía imaginarse lo aterradora que se volvería conforme se hacía más fuerte.
—¿De dónde diablos salió? Parecía un alma nociva normal como todas las demás cuando apareció en el Abismo de la Espada Caída. Lo único que hizo fue comer una de mis píldoras medicinales… —A estas alturas, lo llenaban mil arrepentimientos debido a todo eso. Convocó lo profundo de su base de cultivo y aceleró la aeronave celestial con aún más velocidad.
Pero a pesar de su gran velocidad, estaba bastante seguro de que podía escuchar una risa detrás de él. Empezó primero como algo muy tenue, pero cada vez se sentía más clara.
Su corazón se estremeció, volteó a ver por encima del hombro y se topó con la imagen de un trazo de humo negro a lo lejos. El humo parecía agitado y daba vueltas, gradualmente se convirtió en una cara… ¡era una cara igual a la de Bai Xiaochun!
Pero había algo extraño y hasta siniestra en ella mientras se acercaba con su velocidad increíble. Casi parecía un fantasma maligno.
—Ah, así que ahí te escondes dulzura. —Una vez más se escuchó esa risa extraña.
—¡No soy tu dulzura! —le dijo Bai Xiaochun con una voz temblorosa. —Uhm… ¡solo te lo estás imaginando! —A pesar de tener un poder de batalla que podía aplastar el Reino Deva inicial, seguía convencido de que no era rival para la extraña Gongsun Wan’er.
—¿A qué te refieres con que me lo estoy imaginando? Me esforcé mucho para encontrarte dulzura. ¡Pero tenías que romper mi osito de felpa! Vas a tener que pagarme. —¡El rostro de ese humo negro seguía riendo y acelerando hasta llegar a solo unos cientos de metros tras la aeronave celestial!
Verlo acercándose tenía a Bai Xiaochun espantado. Tenía la piel de gallina intensamente y los vellos de punta, de hecho, hasta temblaba desde la cabeza a los pies.
—No, ¡de verdad te lo estás imaginando! —Repentinamente apuntó hacia cierta dirección—. Hey, ¡la Ciudad del Archi-Emperador está por allá! ¡Allí hay un tipo llamado Chen Haosong! Te apuesto a que ese es el que estás buscando… Ah, y también hay alguien llamado Zhao Xionglin. Se ve como un tipo duro. De un vistazo quedarás convencida de que es el osito de felpa perfecto. ¡Si te apresuras lo podrás encontrar!
Gongsun Wan’er solo sonrió, era una sonrisa siniestra que impactó la mente de Bai Xiaochun con olas de horror. Entonces la boca del enorme rostro se abrió y salió más humo, cosa que aumentó aún más el tamaño del rostro. En apenas un parpadeo, ya tenía miles de metros de alturas, ¡y avanzaba como si quisiera consumir toda la aeronave celestial de un bocado!
El rostro parecía reemplazar a los Cielos y la tierra conforme avanzaba. Bai Xiaochun chilló, sujetó a la Dama Polvo Rojo y salió disparado justo mientras la boca envolvía la aeronave.
A lo lejos, la aeronave celestial se veía tan pequeña que parecía tan solo un pastelillo entrando en esa enorme boca. Entonces se pudieron escuchar sonidos como de algo masticando… ¡toda la aeronave fue hecha pedazos!
Bai Xiaochun era una figura borrosa que iba escapando en dirección opuesta, llevaba en sus brazos a la Dama Polvo Rojo.
—¿Por qué siempre eres tan travieso dulzura? Siempre quieres jugar a las escondidas, ¿no…? —Las risas de Gongsun Wan’er seguían llegando a los oídos de Bai Xiaochun, y esto le daba escalofríos. Intentó acelerar, pero después de que ese enorme rostro destruyera la aeronave celestial, se volvió aún más grande, ¡¡llegó a 30.000 metros de altura!!
30.000 metros es un tamaño fácil de describir en palabras. Pero retratarlo visualmente es una cosa muy distinta. Ese rostro era extremadamente impresionante y sobrepasaba los Cielos y la tierra, su fantasmagórica boca se abría ampliamente conforme se movía hacia Bai Xiaochun.
También apareció una fuerza gravitacional impresionante e hizo que toda el área temblara y se sacudiera. ¡Hasta las montañas y colinas estaban siendo desprendidas del suelo!
Bai Xiaochun se estremeció e intentó seguir avanzando, pero sin importar la velocidad que intentara, no lograba resistir esa fuerza gravitacional, y empezó a moverse de manera imparable hacia esa boca.
Quería gritar y chillar, especialmente dado que esa cara se veía tal cual su apariencia real. La idea de ser comido por él mismo era aterradora…
—¡¡Esto es un abuso!! —gritó con los ojos inyectados de sangre y con la Dama Polvo Rojo en sus brazos. En este momento, una sensación de crisis mortal se había aferrado firmemente a su corazón; sabía que no podía depender de un golpe de suerte, y que no podía vacilar. Si no lo apostaba todo aquí y ahora, su pequeña e insignificante vida se perdería.
—Gongsun Wan’er, ¿¡de verdad crees que Lord Bai te tiene miedo!? —rugió. Aunque aún temblaba, ahora sus venas de acero pulsaban con fuerza. La energía de sus Huesos Fortalecidos empezó a agitarse y convocó el poder de su cuerpo carnal y su base de cultivo en la etapa avanzada del Alma Naciente. El cielo se opacó y una gran ráfaga de viento apareció, estaba elevando tierra y rocas por doquier. Aunque aún no era un verdadero deva, en este momento, ¡su energía era tan poderosa que podía interferir con la voluntad de los Cielos en esta área!
Su mano derecha se apretó en un puño y apareció un vórtice negro, el cual absorbió de inmediato toda su aura. Entonces apareció la imagen de un emperador sombrío detrás de él.
Debido a esa figura sombría, el área se llenó de estruendos intensos, ¡estos parecían poseer un poder de voluntad como el de un deva! Podía fusionarse con los Cielos y alterar las leyes naturales de la creación.
Aunque todo esto toma tiempo en describirse, ocurrió en el instante en el que Bai Xiaochun se volteó.
Bai Xiaochun rugió, y saltó súbitamente hacia ese enorme rostro de 30.000 metros que se cernía sobre él… ¡¡y entonces desató un puñetazo con un poder capaz de derrumbar montañas y secar mares!!
¡¡El Puño del Emperador Imperecedero!!
¡¡Con el doble del poder normal de su cuerpo carnal!!
El emperador sombrío también desató su puñetazo, y la energía tiránica que empezó a surgir era tan increíble que hasta el emperador empezó a desvanecerse. Todo estaba centrado en ese puño, el cual Bai Xiaochun dirigió directamente hacia esa enorme cara.
Fue un estallido ensordecedor, junto a una ráfaga de viento descomunal. Era casi como si hubiera dragones terrestres retorciéndose bajo la superficie del suelo, este temblaba violentamente hasta dónde la vista alcanzaba.
Una gran cantidad de sangre brotó de la boca de Bai Xiaochun y se tambaleó hacia atrás por varios cientos de metros. Pero mientras lo hacía, se controló y siguió el impulso para acelerar tan rápido como podía.
En cuanto a la cara, por su superficie empezaron a surgir grietas y fisuras… ¡y luego colapsó en pedazos!
Esas piezas se convirtieron en un humo negro que se reunió rápidamente… para revelar a Gongsun Wan’er, ¡la cual seguía disfrazada como Bai Xiaochun!
Se podía ver una luz misteriosa en sus ojos y tenía una sonrisa extraña en su rostro.
—Sabía que reconocía ese olor. Tú… no caben dudas de que tienes rastros de ese vejete sobre ti… —Y se preparó para seguir persiguiendo mientras reía.
En tanto… Bai Xiaochun avanzaba velozmente lleno de nervios y con el rostro pálido.
Y fue entonces… que el rostro de Gongsun Wan’er cambió de golpe. Volteó en cierta dirección, por allá… pudo ver una figura enfurecida que iba disparada por el aire hacia ella.
—¿¡Quién se atreve a poner sus manos sobre mi amada hija y mi honorable yerno!?
¡Este era nada más y nada menos que el Rey Fantasma Gigante!
Los ojos de Bai Xiaochun se llenaron de alegría y gritó al instante, —¡Sálvame suegro!
Capítulo regular, Sabado 08-09-2018
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