AWE – Capítulo 840 – EDITADO
Capítulo 840: ¡Hebra de Cabello de Sangre!
—¿¡Se está cayendo el sol!? —A Bai Xiaochun casi se le salen los ojos al ver ese sol que venía cayendo desde la fisura, directamente hacia El Celestial y lo que quedaba de su proyección de las tierras de Alcance Celestial.
Sin importar como intentara El Celestial evadir el golpe, era imposible. ¡Al sol solo le tomó un momento impactar esa proyección!
La proyección se estremeció violentamente y colapsó de inmediato en mil fragmentos. El Celestial fue revelado en persona, tenía el rostro pálido y salía sangre por las comisuras de su boca. Esta vez, se volteó para escapar sin vacilar ni un segundo más.
Aunque apenas podía soportar hacer esto, sabía que su plan ya había fallado. Aun trabajando junto a la niña, no eran rival para el cuidador de tumbas, por lo que su corazón ardía con ira.
—¡Maldita sea! Ya logré suprimirlo una vez antes. ¡Pero esta vez recurrió a una habilidad divina que dañará el mundo eternamente! Está claro… ¡que no se detendrá ante nada para matarme! ¿Qué lo que me hace ilegítimo no es linaje o aprobación, sino el legado? ¡Ya sé eso desde hace mucho! —Pero el Celestial no se atrevía a quedarse más tiempo.
Al cuidador de tumbas no parecía importarle que estuviera intentando escapar. Habló una cuarta vez con una voz gélida.
—Pulmones. ¡Metal!
El cuarto gran sonido que sacudió al mundo hizo erupción en el Reino Alcance Celestial, y una cuarta fisura se abrió en el cielo. Justo cuando El Celestial empezó a acelerar, una luz dorada salió de esa fisura… ¡y descendió un gigantesco caldero!
Ese caldero emitía una luz deslumbrante, junto a unos estruendos intensos. Parecía capaz de sellar todo en el aire a su alrededor, por lo que era imposible para El Celestial escapar. Era un momento crítico, un resplandor feroz apareció en los ojos de El Celestial, hizo un gesto de conjuro de dos manos. En ese instante, aparecieron un gran número de ojos a su alrededor, los cuales parpadearon al mismo tiempo y enviaron rayos de luz de espada para atacar al caldero.
Los poderes del caldero eran misteriosos y enigmáticos; cuando esos incontables rayos de qi de espada de El Celestial le impactaron, fue como si fueran unos huevos arrojados contra una roca. Se despedazaron y el caldero dorado quedó totalmente intacto. Poco después, el caldero cayó de lleno y abrumó al Celestial en persona.
Se pudo escuchar un gran estallido por doquier y se extendió una onda de choque por todos lados. El Celestial tosió una gran cantidad de sangre; hasta pareció envejecer de manera evidente, y sus ojos se inyectaron de sangre completamente. Pero este era El Celestial, la persona más poderosa de este mundo además del cuidador de tumbas.
No importaba que ese enorme caldero dorado le hubiera impactado de lleno, solo le hizo toser un poco de sangre. Así que siguió acelerando a lo lejos sin vacilar.
Todo estaba ocurriendo tan rápido que Bai Xiaochun y los demás espectadores no tenían tiempo de reaccionar. La niña y El Celestial tuvieron que escapar, ¡y parecía que ya la batalla había acabado!
Sin embargo, fue entonces que por primera vez apareció un resplandor gélido en los ojos del cuidador, y volvió a hablar una quinta vez.
—Hígado. ¡¡Madera!!
Este fue el quinto sonido que sacudió al mundo. La mayoría de las montañas en las Tierras Desoladas colapsaron, así como todas las ciudades conectadas a ellas. A estas alturas, ¡ya no existía ninguna barrera entre las Tierras Desoladas y la región del Río Alcance Celestial!
Había un sinfín de cultivadores conmocionados una y otra vez por los sucesos de este día, y ahora muchos empezaron a gritar alarmados y a escapar de la región de la Gran Muralla.
Muchas de las montañas en la región del Río Alcance Celestial también colapsaron, e incluso, ¡una de las ramificaciones del río fue bloqueada por los cambios en el terreno!
Todo el mundo había sido herido seriamente, sin mencionar el cielo, el cual ahora tenía cuatro fisuras descomunales, del tipo que metería miedo en los corazones de quienes las vieran.
Pero justo entonces se abrió una quinta fisura. Luego se escucharon unos crujidos y una liana de 3.000 metros de grosor empezó a caer. Estaba cubierta de incontables hojas que rebosaban energía vital y esta se movió como dándole un latigazo al área en la que la Gran Muralla septentrional alguna vez estuvo.
Se movió con una velocidad deslumbrante y el aire a su paso se resquebrajaba, también llenó al mundo con un sonido capaz de sacudir los Cielos y abrumar la tierra.
Era un ataque que destruía por completo incluso al aire, y asestó directamente al Celestial, ¡hasta lo forzó a revelarse nuevamente!
El Celestial tosió otra gran bocanada de sangre. Tenía el rostro pálido, lleno de temor y una sensación de amenaza. ¡Jamás se hubiera imaginado que el cuidador de tumbas usaría una habilidad divina tan poderosa!
—¡¡Maldito viejo fantasma, cuidador de tumbas!! —le rugió furiosamente. Se volteó para intentar escapar en otra dirección, ¡pero la liana se movió para atacarlo de nuevo!
Hasta el Celestial estaba impactado por la velocidad con la que se movía. Sus manos destellaron con un gesto de conjuro de dos manos e hizo que una luz dorada surgiera a su alrededor, ¡esta era precisamente aguas del Mar Alcance Celestial! Las aguas doradas formaron rápidamente una gran lanza, ¡con la cual apuñaló a la liana!
Ese ataque hizo que toda la luz del mundo se opacara. Además, ¡el Mar Alcance Celestial a lo lejos aulló y el agua que contenía empezó a alzarse por el aire!
¡El Mar Alcance Celestial entero se convirtió en una cuenca vacía!
Toda esa agua se había alzado por el aire y empezó a moverse con un poder y una velocidad vastas, se movía hacia la sección norte de la Gran Muralla. Al parecer, la lanza en la mano de El Celestial era el núcleo del Mar Alcance Celestial; a dónde quiera que apuntara, ¡el mar le seguiría!
¡Una innumerable cantidad de cultivadores en la región del Río Alcance Celestial pudieron ver al Mar Alcance Celestial que flotaba sobre ellos y empezaron a gritar impactados!
—Eso es…
—¡¡Agua del Mar Alcance Celestial!!
—No puede ser, ¿¡qué está pasando!?
Solo los cultivadores del norte podían ver claramente los sucesos. Pudieron ver al Celestial, a su lanza, ¡y a la enorme liana!
Aunque todo esto toma un poco de tiempo en describirse, ocurrió en un instante. Cuando el Celestial asestó el golpe de su lanza, el agua del Mar Alcance Celestial llenó el aire tras él y avanzó como una gran ola, con un poder impresionante e indescriptible.
La colisión resultante con la liana ocasionó un estallido que hizo temblar al mundo entero. Y cuando eso ocurrió, ¡¡destruyó por completo a más de la mitad de la liana!!
Sin embargo, ¡¡la liana también logró abrir una brecha entre las aguas del Mar Alcance Celestial!!
El Celestial estaba ahí entre las dos mitades del agua, temblaba y tosió una gran bocanada de sangre. Además… la hebra de cabello rojo que tenía en su frente fue cortada, y empezó a flotar hacia abajo. Entonces extendió su mano para sujetarla… pero justo antes de poder hacerlo, esta se desvaneció, como si otro la hubiera agarrado.
—¡¡NOOO!! —gritó enfurecido con ojos repletos de temor, demencia e ira.
¡¡La fuente de todas esas emociones era que hubieran cortado esa hebra de cabello rojo!! Este no era cabello ordinario. Era un cabello de sangre salvavidas que había cultivado durante toda su vida, un tesoro precioso repleto de fuerza vital, ¡uno que representaba casi una segunda vida para él!
De hecho, ese golpe de ahora hubiera sido suficiente para matarlo… ¡Había usado ese cabello rojo en el último momento para salvar su vida!
De haberlo atrapado antes de que se desvaneciera, hubiera podido seguir cultivándolo. Hubiera sido muy costoso, pero una vez que lo reabsorbiera en su cuerpo, podría usarlo de nuevo.
Pero ahora… ese cabello rojo crítico había sido arrebatado por otro. Como resultado, el Celestial quedó temblando por la ira. Ya no se atrevía a permanecer más tiempo en las Tierras Desoladas. Así que se fue volando de vuelta a la Isla Alcance Celestial, repleto de ira y frustración.
Mientras lo hacía, observó los restos colapsados de la Gran Muralla y ondeó su mano, con lo que envió un poco del agua del Mar Alcance Celestial para formar una barrera que protegiera las tierras de Alcance Celestial. Por ahora, esa barrera tendría que actuar como la Gran Muralla lo hizo alguna vez, ¡y crear un hechizo restrictivo que evitara la invasión de las Tierras Desoladas!
Ya que él mismo había colocado personalmente el hechizo restrictivo, ¡solo podría pasar alguien más poderoso que un semidiós, alguien con una base de cultivo comparable a El Celestial!
Y así, con el rostro pálido y una expresión espantosa gritó, —Cuidador de Tumbas, maldito viejo fantasma, ganaste esta ronda. Pero me niego a creer que podrás usar esa habilidad divina de nuevo la próxima vez. ¡La próxima vez acabaré contigo!
Dicho todo esto, se desvaneció para comenzar el lento y difícil proceso de recuperación.
Capítulo regular, Jueves 13-09-2018
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