AWE – Capítulo 963 – EDITADO
Capítulo 963: ¿¡Qué!? ¡Aaaaugh!
La Secta Nube Relámpago de los Nueve Cielos tenía dos estatuas de hielo, una sostenía la Orden de la Nube que era de un blanco puro, y la otra sostenía la totalmente negra… ¡Orden del Relámpago!
En este momento, se podía escuchar un chillido punzante resonando desde lo profundo de la nube negra que albergaba a la Orden del Relámpago. Y este, por supuesto, era Bai Xiaochun.
—¡¡Odio el norte!!
Era un chillido lleno de amargura e indignación. Pero sin importar que tan fuerte gritara, su voz no llegaba más allá del Penitenciario de Relámpagos… en el cual ya llevaba tres días encarcelado.
Ya estaba lleno de desesperación. En lo profundo de esa nube negra, estaba rodeado por capas tras capas de hechizos restrictivos selladores, los cuales creaban una celda en la que apenas podía moverse 30 metros.
Más allá de los bordes de la celda, había un sinfín de relámpagos, cada uno del grosor de un brazo, y albergaban tanto poder destructivo que Bai Xiaochun palidecía al verlos.
—¡¡Esto es un completo abuso!! —murmuró mientras permanecía sentado temblando y viendo a la oscuridad y a los relámpagos fuera de su celda. Llamar a los Cielos o maldecir los infiernos no le generó la más mínima respuesta. En lo que concernía a Bai Xiaochun, esta era la ocasión más desafortunada de su vida.
—Qué ridículo. El pacto de tres clausulas, el pacto de cuatro clausulas, el pacto de cinco clausulas… Puedo lidiar con todo eso. ¡Pero no puedo creer que de verdad me encarcelaran! —Estaba por volverse loco, y no se le ocurría ningún método efectivo para manejar la situación.
No era solo que no pudiera escapar, los relámpagos se reunían alrededor de su celda cada varias horas y lo atacaban una y otra vez.
Solo había una manera de lidiar con esos impresionantes rayos, y era usar el poder de su base de cultivo. Desgraciadamente, el Penitenciario de Relámpagos estaba totalmente aislado de la energía espiritual de los Cielos y la tierra, por lo que Bai Xiaochun llegó a la conclusión de que… eventualmente se quedaría sin poder para defenderse de los relámpagos.
—¿Qué se supone que haga…? —suspiró. En este momento, su principal esperanza era que Du Lingfei terminara su misión pronto y viniera a liberarlo.
—¡Esto lo recordaré malditos norteños! —dijo fuertemente—. Solo esperen. ¡Cuando me convierta en semidiós voy a conseguir mi venganza! —Dicho esto, dejó salir un rugido de frustración.
Pero en cuanto hizo esto, una risa sarcástica se pudo escuchar a un lado.
—¿Convertirte en semidiós? Ni entonces podrás conseguir tu venganza.
—¿¡Quién anda allí!? —dijo Bai Xiaochun viendo a su alrededor. Su sentido divino estaba restringido dentro de la celda, pero no sus sentidos normales. Sin embargo, no había detectado ninguna señal de vida cercana durante los últimos tres días.
Mientras miraba cuidadosamente sus alrededores, pudo ver que las nubes a un lado suyo se estaban agitando, y gradualmente se tornaron traslucidas, cosa que reveló otra celda a unos 300 metros.
También tenía unos 30 metros de diámetro, y estaba formada por incontables hechizos restrictivos. ¡Y al igual que su propia celda, la rodeaban relámpagos danzantes que ocasionalmente salían disparados dentro de la celda y atacaban esa figura demacrada que estaba sentada adentro de piernas cruzadas!
Era un viejo que llevaba una ropa hecha jirones. Apenas se veía cómo más que piel y huesos, su aura estaba muy débil. Temblaba ligeramente cada vez que le impactaba un rayo, pero su expresión no cambiaba. Al parecer no podía evitar el tormento físico que le causaban los relámpagos, pero su mente se había habituado al dolor desde hacía mucho.
En este momento estaba colocando su mano nuevamente sobre una de sus rodillas; al parecer, ni siquiera los hechizos restrictivos podían controlarlo totalmente, por lo que tenía la habilidad básica de controlar las nubes a su alrededor.
Cuando Bai Xiaochun miró al viejo a los ojos, sintió cómo si le estuvieran apuñalando los suyos, y quedó sin aliento.
—Escucha chico, yo soy un semidiós, y también estoy aquí atrapado. Así que mi consejo es que ajustes ese pequeño juramento tuyo. ¿Quizás puedas apuntar a volverte un celestial? —El hombre sonrió con unos dientes amarillentos iluminados por los relámpagos, y se veía particularmente siniestro. Bai Xiaochun se estremeció.
—Tengo muchos años aquí, —prosiguió el hombre—, y te puedo decir una cosa, las personas que encierran aquí no suelen durar mucho. Ahora que lo pienso, hacía tiempo que no venía nadie nuevo.
—Ven, vamos chico, ¿sabes bailar? Hazme un baile sexy, y si me gusta, quizás acepte darte una magia secreta que te ayudará a lidiar con el dolor. —El viejo miró a Bai Xiaochun de arriba abajo, y tenía una risa y un resplandor extraño en sus ojos.
A Bai Xiaochun le tomó desprevenido la aparición repentina del hombre, pero ya se había recuperado. Y podía sentir que él y este hombre tenían una cosa en común, después de haber sido encerrados, tenían un poco más de valentía.
Observó al hombre fijamente y dijo, —Cállate viejo. Solía trabajar como un guardia de prisión, y ya perdí la cuenta de cuantos prisioneros como tu he usado para trapear el piso. —Dejó salir un frío bufido alzó la barbilla y apartó la mirada.
El viejo se rio alegremente. —¿Con qué eres de los tercos eh? De verdad me gustan los chiquillos duros como tú. Sabes, hace unos 3.000 años hubo otro jovencito terco que encerraron aquí conmigo. Pero solo duró un mes antes de retorcerse frente a mí y rogarme por mi magia secreta. Te estaré esperando cuando estés listo.
Al parecer estaba contento con el entretenimiento que le había traído Bai Xiaochun a su vida.
A Bai Xiaochun ya le estaba irritando bastante la risa y mirada de este tipo. Después de mirarlo una última vez, terminó por ignorarlo. Después de todo, solo tenía que esperar que Du Lingfei terminara su misión, y entonces ella seguramente vendría a sacarlo.
Después de unas dos horas, los relámpagos alrededor de su celda empezaron a acumularse cada vez más, estaban creando una especie de tormenta eléctrica a su alrededor.
Cuando esa tormenta eléctrica se desató, usó su base de cultivo para defenderse. Tan solo ver todos esos relámpagos era impresionante. Después de todo, el poder destructivo que uno contenía quizás no era gran cosa para él, pero podía ver que había decenas de miles de ellos.
Tampoco era el único que tenía que lidiar con los relámpagos en este momento. El viejo también fue atacado. Pero la expresión del hombre no cambió para nada. Sino que volteó a ver a Bai Xiaochun con un resplandor de malas intenciones en sus ojos.
—Aún tienes tu poder espiritual por ahora, así que puedes defenderte. Pero se te acabará en unos diez días… Entonces empezarás a «disfrutar».
—Sabes, el poder de los rayos se acumula con el tiempo. Eventualmente llega a tal punto que se convierte en el sufrimiento más espantoso entre los Cielos y la tierra. —Aunque el hombre temblaba físicamente mientras hablaba, esto no afectaba para nada su voz.
—¿Sabes que es lo que más me gusta escuchar? Los gritos de las personas impactadas por los rayos. Simplemente cierro los ojos y disfruto esa belleza… —Se lamió los labios, le dio un vistazo a Bai Xiaochun, y sus ojos rebosaban malicia.
Bai Xiaochun no estaba de humor para prestarle atención al hombre. Los relámpagos siguieron atacándolo por una hora entera antes de desvanecerse. En el proceso, una gran porción de su poder espiritual fue drenado.
Ahora solo le quedaba un setenta por ciento, cosa que le provocaba una expresión espantosa en la cara.
—Esto no va a funcionar… —pensó mientras veía nerviosamente los relámpagos a su alrededor. Después de calcularlo un poco, llegó a la conclusión de que su poder espiritual realmente terminaría de drenarse en unos diez días.
Aunque tenía confianza en el poder de su cuerpo carnal, el hecho de que este viejo, un semidiós, estuviera en un estado tan lamentable, hacía que estuviera preocupado de no ser capaz de soportarlo.
Pasaron cinco días más volando. Siempre que los rayos atacaban, los niveles de su poder espiritual descendían, y las risas desquiciadas del viejo se intensificaban.
Bai Xiaochun sí que estaba frustrado. Pero al sexto día, alzó la mirada repentinamente, y se quedó viendo los rayos a su alrededor con los ojos inyectados de sangre.
Llevaba tiempo considerando muchas opciones, pero ninguna se le hacía viable. Eso quería decir que solo le quedaba una opción…
—Recuerdo que en el Mar Alcance Celestial… cuando mi Hermano Mayor estaba pasando su tribulación, consumí la nube de tribulación. Esa nube tenía relámpagos… y además del poder destructivo que contenía, ¡también tenía fuerza vital!
—Estoy seguro de que mi aprendiz me ayudó en aquel entonces… así que es difícil saber si puedo hacer lo mismo aquí… —Después de dudar un rato, vio los relámpagos que se acumulaban en la tormenta y apretó los dientes.
—¡Por qué no intentarlo! —Se puso de pie, y convocó el poder de su base de cultivo, pero no lo usó para defenderse.
Cientos de miles de rayos daban vueltas y formaban una tormenta eléctrica descomunal que entró a su celda y apareció justo frente a él. Pero justo cuando estaba a punto de impactarlo, este rugió, abrió su boca, ¡e inhaló fuertemente!
El viejo quedó impactado, pero luego empezó a reír de manera burlona.
—Otro idiota que piensa que puede consumir los rayos. ¿Con qué con ganas de morir eh? Hace muchos años, yo era conocido como el Ancestro del Relámpago, y era el único cultivador solitario semidiós del norte. Pero ni siquiera yo me atrevería a consumir relámpagos. He visto muchas cosas a través de los años que estado aquí, per–… eh… ¿qué? —Los ojos del viejo se abrieron repentinamente de par en par a tal punto que parecía que se le saldrían.
—Qué diablos… q-q-qué… ¿¡qué estás haciendo!?
Capítulo regular, Sabado 10-11-2018
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