AWE – Capítulo 984 – EDITADO
Capítulo 984: El Fantasma Enloquecido.
Bai Xiaochun estaba tan concentrado en escapar por su vida, que no le prestaba atención a la diferencia de velocidad que tenía con su perseguidor. Solo estaba pensando en alejarse tan rápido como pudiera.
Se escuchaban los silbidos a su paso por todos lados y se convirtió en una serie de imágenes residuales que separaban el aire. De hecho, ni siquiera se podía distinguir cuál era su verdadera forma.
El fantasma estaba tan loco que hasta usó una de las habilidades divinas que tenía como as bajo la manga, e hizo que el humo que lo rodeaba se condensara para formar una esfera. Pero seguía sin poder acortar la distancia, y Bai Xiaochun se dirigía… ¡a los valles de viento!
—¡¡Nooooooooo!! —sollozó. Trató dar otro impulso con el poder de su base de cultivo, ¡e hizo que la esfera negra se transformara en un gran número de flechas negras que salieron disparadas hacia Bai Xiaochun!
Había tantas que eran imposibles de contar, cosa que hizo que Bai Xiaochun gritara de temor al darse cuenta.
Ya estaba usando su Restricción Imperecedera, la Embestida Sacude Montañas, y cualquier otra técnica que le pasara por la mente, ¡incluso la Transformación del Antepasado Nube Relámpago!
Y justo cuando las flechas negras estaban por alcanzarlo, entró a los valles de viento. Fue entonces que las flechas explotaron y crearon un poderoso ataque que salió disparado hacia los valles de viento tras él.
Bai Xiaochun tosió una gran bocanada de sangre, pero ni siquiera volteó. Solo salió disparado a lo profundo de los valles de viento, y fue asaltado de inmediato por unos poderosos vientos punzantes. Sin embargo, en cuanto el viento lo tocaba, se convertía en una impresionante energía de los Cielos y la tierra que entraba por sus poros y empezaba a fluir por su cuerpo.
Lamentablemente, Bai Xiaochun no estaba de humor para siquiera notar esto. Sino que siguió avanzando rápidamente mientras tosía sangre. Solo una vez que se encontraba en lo profundo de los valles fue que finalmente se detuvo, estaba sin aliento y miró a su alrededor para asegurarse de que estaba solo. Fue entonces que se volteó y se dio cuenta de que el fantasma no había entrado a los valles a perseguirlo. Y finalmente dejó salir un suspiro de alivio.
—¿Crees que puedes matar a Lord Bai, viejo fantasma? ¡Deja de soñar! —Entonces miró más cuidadosamente sus alrededores, y se dio cuenta de que los vientos hacían exactamente lo mismo que los relámpagos: lo llenaban de poder espiritual y fuerza vital.
Esto lo alegró de inmediato.
—¡Hmph! Un caballero puede esperar una década para su venganza si es necesario. Y ya que yo, Bai Xiaochun soy un caballero, simplemente tendré que esperar a que mi base de cultivo avance, ¡luego iré a darle una buena paliza a ese viejo fantasma! —Tan solo pensar en la escena por la que acababa de pasar le estremecía el corazón. Pero también había algo raro.
—Ahora que lo pienso, ¡ese viejo fantasma se veía más débil que antes! Ni siquiera me pudo alcanzar. —Sacudió su cabeza y recordó lo que la bebé le había dicho, que mientras más control obtuviera sobre el mundo, más podría suprimir al fantasma.
—Un factor debe ser que mi nueva base de cultivo me da mayor velocidad. ¡El otro es que el fantasma debe estar siendo suprimido! —Al llegar a este punto en sus ideas, empezó a emocionarse y sus ojos se iluminaron.
—No hay manera de salir de aquí hasta que la bebé se despierte. Eso significa que el viejo fantasma está aquí atrapado igual que yo, y cada vez se debilita más. Mientras tanto, yo soy cada vez más fuerte… —Mientras más lo pensaba, más se emocionaba.
Al final se quedó viendo a la distancia y gritó, —¡Solo espera viejo fantasma! En cuanto mi base de cultivo avance, ¡te daré una paliza tan horrible que ni la Madre Fantasma te reconocerá! ¡Si no lo hago, mi nombre no es Bai Xiaochun!
Impulsó su voz con el poder de su base de cultivo, y esta resonó fuera de los valles de viento y llegó directamente hasta el furioso fantasma.
—¡¡Bai Xiaochun!! —rugió este frustrado. Después de haber perseguido a Bai Xiaochun hasta los valles de viento, y de ver que el viento no le afectaba, de verdad que sentía que descendería en la locura. ¡Los vientos casi parecían tratar a Bai Xiaochun como si fuera su ancestro!
Fue entonces que el rostro de fantasma decidió intentar entrar al viento, solo para descubrir que casi hacen pedazos su alma corpórea, e incluso le arrebataron un poco de su fuerza vital. Tuvo que retroceder al instante.
Bai Xiaochun había escapado velozmente, como un ratón con la cola en llamas, y una vez llegó a las profundidades de los valles, dejó al fantasma sintiéndose totalmente impotente, y solo podía maldecir a los Cielos y la tierra por la maldad con la que lo trataban.
Sabía que, si las cosas seguían así, entonces realmente estaría acabado… tan solo pensar en que Bai Xiaochun lograra un avance en los valles de viento hacía que la expresión del fantasma se tornara muy sombría.
—¡Ese tipo busca vengarse hasta por lo más mínimo! Si de verdad avanza…
El fantasma no podía estarse arrepintiendo más. A estas alturas, se daba cuenta de que de verdad no debería haber venido a este maldito objeto mágico junto a Bai Xiaochun.
—¿¡Cómo puede ser tan irrazonable este tipo!? —Se volteó y una vez más intentó buscar una manera de salir.
Si el rostro de fantasma se hubiera encontrado alguna vez con algún discípulo de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado o de la Secta Nube Relámpago de los Nueve Cielos, quizás estos le hubieran advertido que lo verdaderamente aterrador de Bai Xiaochun no era lo supuestamente irrazonable que fuera, sino… ¡su infinitamente poderosa habilidad para causar desastres!
Después de todo, esas dos sectas de la fuente de sus ríos habían sido testigos del hecho de que, dadas las circunstancias y recursos apropiados, prácticamente era capaz de destruir el mundo.
***
Medio año pasó volando…
Durante ese tiempo, se completaron los preparativos para la guerra, ¡y la campaña bélica de El Celestial finalmente comenzó!
Las fuerzas de la región del Río Alcance Celestial invadieron a las Tierras Desoladas desde cuatro frentes. Eran cuatro ejércitos descomunales encabezados por las sectas en la fuente de los ríos, y repletos con tropas que incluían las Partes Medias y Partes Bajas.
Las Tierras Desoladas se resistían principalmente con los ejércitos de los cuatro reyes celestiales, cada uno de ellos enfrentaba a una de las cuatro sectas de las fuentes de los ríos. La guerra… ¡había comenzado!
Ni Bai Xiaochun y ni el fantasma estaban al tanto de estos acontecimientos. Si Bai Xiaochun lo hubiera sabido, habría estado profundamente nervioso, y probablemente no hubiera podido concentrarse en su cultivo. Por otro lado, si el fantasma lo hubiera sabido, se habría llenado de arrepentimientos por haber seguido a Bai Xiaochun a este lugar desolado.
En el mundo exterior, la guerra entre las Tierras Desoladas y las fuerzas de Alcance Celestial habrían sido como una mina de oro para él. Podría haber consumido gente a diestra y siniestra, y eventualmente habría alcanzado la cumbre del poder de su base de cultivo, a tal punto que le permitiría manipular la guerra de este mundo para su beneficio.
En vez de eso, aquí estaba el fantasma, oculto en una colina poco llamativa y con el corazón repleto de humillación, terror y ferocidad.
La razón para esto… era que durante los últimos seis meses, su base de cultivo había seguido decayendo. A estas alturas, ya no tenía el poder de un semidiós, ¡sino que apenas era comparable al gran círculo del Reino Deva!
Era como vivir una pesadilla que no podía creer que fuera la realidad. Después de una caída tan drástica en su base de cultivo, finalmente llegó a tal punto que no se atrevía a salir. Por lo que permaneció oculto durante los últimos tres meses.
Hacía un tiempo, había estado vacilando en sí debía simplemente ir o no a los valles de viento e intentar encontrar a Bai Xiaochun. Pero ahora no sería capaz de matarlo ni aunque lo encontrara. Lo que era aún peor era el aura que podía sentir en esos valles, la cual ya estaba muy cerca del Reino Deva avanzado.
—Maldita sea, maldita sea, ¡¡MALDITA SEA!! —Pensar en lo poderoso que era ahora Bai Xiaochun lo llenaba de dolor e indignación. Después de todo, el poder del que él era capaz ahora, apenas era equivalente al gran círculo del Reino Deva. Si Bai Xiaochun daba un paso más… las consecuencias serían inimaginables.
—¿¡Por qué tiene que ser así!? —sollozó, hasta se agarraba del humo que formaba su cabello y tiraba ferozmente de él. En medio de su temor, solo podía concentrarse cuidadosamente en el aura de Bai Xiaochun y en su progreso.
Así pasaron unos meses más, y la base de cultivo del fantasma cayó aún más. Ahora estaba en el Reino Deva avanzado… Lo que era peor… podía sentir un aura ardiente en los valles de viento, un aura que lo hacía temblar de miedo.
—¡Fracasa! ¡¡Fracasa!! ¡¡Te maldigo a fracasar!! —Y así permanecía sentado el fantasma, maldiciendo nerviosamente a Bai Xiaochun.
Lamentablemente para él, el aura de Bai Xiaochun solo seguía fortaleciéndose cada vez más. Al final logró dar un paso más en su base de cultivo, y llegó al Reino Deva avanzado. Fue entonces que el fantasma dejó salir un chillido de desesperación.
Ese también fue el momento en el que se pudo escuchar una voz contenta que venía de los valles de viento.
—Muy bien viejo fantasma. ¡Lord Bai va por ti!
Capítulo extra, Cortesía de la Casa.
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