DD-Volumen 2 – Capítulo 1 – Parte 2
V-2 Capítulo 1 – Parte 2 – Grandes amigos
Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperia: Año 1505, Mes 9, Día 5.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
—…éste nunca ha escrito una carta como esta en su vida.
— Jefe. Yo también deseo creer que eres inocente. Pero, en el pasado, conspiraste contra mí y me atacaste, ¿o no? Es decir, aun no eres completamente de confianza.
— Éste ya no tiene pensado ser hostil contra usted, Su Alteza.
— Esa es una pena. Soy incapaz de creerte.
—………………
Ivar Lodbrok apretó sus dientes.
Estaba claro que se había molestado. Después de todo, él tenía bastantes razones para estarlo.
Esta persona que estaba ante mí, originalmente era una de las autoridades mayores. Él era la persona más rica del mundo demoniaco, además que, desde las sombras, era el gobernador de la ciudad libre de Niflheim.
Esa persona había caído y ahora actuaba como mi marioneta. Ladraba como un perro con cada orden que le daba. Era bastante lamentable. Incluso así, no planeaba perdonarlo con tanta facilidad.
— ¿Qué tiene que hacer este para poder ganarse su confianza, Su Alteza?
— Solo hazme unos cuantos favores.
— ¿Favores de qué tipo…?
— Primero, me gustaría contratar unos cuantos soldados.
En la carta anónima, fue escrito que un ejército de 2.000 hombres iba a invadir.
Aunque todavía era incierto si la carta era real o solo una mentira, no había nada de malo en estar preparado. Al menos unos 3.000. Sí, quiero prepararme con unos 3.000 soldados como mínimo.
— Considero esto como una solicitud sencilla. Si se trata de la asombrosa Firma Keuncuska, entonces es bastante seguro de que serás capaz de reunir tres mil hombres con mucha facilidad. ¿No lo crees?
—…por supuesto, Su Alteza.
La otra parte tenía una expresión como si hubiese masticado mierda.
Oye, tus emociones se muestran en tu cara.
¿Acaso estaba mirándome con desprecio? ¿Era eso? ¿Acaso decidió que no tenía que mantener las apariencias ante mí?
Era problemático. Una mascota que menospreciaba a su dueño no era de utilidad. Parece que, nuevamente, tengo que enseñarle a este vampiro la forma como debe comportarse.
— Lodbrok. ¿Acaso me desprecias?
—…eso no es posible. Éste mantiene respeto y lealtad por los Lores Demonio en su pecho. Siempre.
— Es un alivio. Porque tú también me agradas. Estaba preocupado que, quizá esto podría ser un amor unilateral. Ese tipo de amor solo es bonito durante la infancia de uno. Pero a esta edad, ¿no crees que es vulgar ser atrapado por algo así?
Ivar Lodbrok me miró con dudas. Probablemente trataba de imaginar lo que yo estaba hablando.
Saqué algo de mi manga. Bueno, no era algo tan importante. Una simple hebra de cabello. Era simplemente una hebra de cabello rubio.
Ivar Lodbrok frunció el ceño.
— ¿Qué podría ser eso?
— Lo diré de nuevo. Me agradas mucho. Excepto, que no me refiero a tu apariencia de viejo sino tu cuerpo original. Esa forma femenina y delicada. Esa es la que prefiero.
— ¡…………!
Los ojos de Ivar Lodbrok temblaron con nerviosismo.
El cuerpo principal de Lodbrok era una chica de cabello rubio. Ese cabello que yo había sacado también era rubio. ¿Qué podría significar eso?
— ¡Seguramente…!
— Con respecto a tu cuerpo, personalmente prefiero tus pantorrillas. Tu pequeño pecho y el contorno de tu cintura también están bien. Pero realmente creo que tus pantorrillas son las mejore –sonreí–. Si acaricias cuidadosamente, entonces puedes sentir la firmeza de tu espinilla y la suavidad de tus pantorrillas el mismo tiempo. Siento como si mis manos pudiesen derretirse por tanta suavidad. La fragancia de rosas emanando de tu piel casi hace que quiera lamerte sin darme cuenta.
— ¡¿Acaso no prometió no tocar el cuerpo principal de éste, Su Alteza?! –Ivar Lodbrok dejó escapar un grito de ira–. ¡Éste ha traicionado a Su Alteza Paimon tal como usted lo ordenó! ¡Éste lo ha protegido mientras sacrificaba a un ejecutivo de la Firma! ¡Entonces, ¿por qué…?!
— No te equivoques –hablé con tono descuidado–. No hicimos una promesa. Las promesas son cosas que tienen beneficios mutuos. Sin embargo, nuestra relación es mucho más simple que esto. Jefe. Esto es obediencia absoluta.
—……………
— Arrodíllate.
Ivar Lodbrok se enderezó.
Me preguntaba si no fue capaz de escuchar acordemente mi petición. Al ver que estaba atrapado en el cuerpo de un viejo, ¿su sentido del oído también se había dañado? Ciertamente eso era posible. No te preocupes. Creo en el respeto a los ancianos. Soy un hombre que es capaz de mostrar compasión hacia los ancianos tanto como sea requerido.
Con un tono amable, volví a dar la orden.
— Arrodíllate, jefe.
—………………
— Vamos.
Ivar Lodbrok lentamente dobló sus rodillas. Yo asentí.
— Ahora ven acá.
—………………
La humillación y la ira tiñeron el rostro del viejo caballero.
No podía evitar amar esas veces que una persona con poder colocaba una expresión como esta. Se sentía como si yo mirase a un delincuente recuperarse de sus andanzas. Casi quería elogiar la belleza de la humanidad. Y hacerlo audiblemente.
Ivar Lodbrok se arrastró hasta mí.
Me quité el zapato y presioné mi pie derecho contra la cabeza del viejo caballero. Era, claro está, una acción de burla. Los hombros de Ivar Lodbrok temblaron.
— Jefe.
—…si, Su Alteza.
— Por favor, ándate con más cuidado mientras estés ante mí. No te ridiculicé al momento en el que nos conocimos. Normal y suavemente, te traté como un cómplice de igual posición, sin embargo, ¿no me miraste como si estuvieses mirando a la basura?
Presión. Presión.
Empujé su cabeza más abajo.
La nariz de Ivar Lodbrok tocó el suelo.
— Por esta razón es que la comunicación es imposible. ¿Cuánto tiempo más planeas dejarme en un amor no correspondido? Si deseas que respete tu dignidad, entonces debes respetar la mía primero. ¿Lo entiendes?
— Ciertamente, éste lo mantendrá en mente…
— Prepara tres mil tropas en dos días –retiré mi pie–. Seria problemático si reunieses un montón de gente al azar, por lo que solicitaré los soldados de mejor calidad. De acuerdo al mensaje, la invasión se llevará a cabo en 10 días, así que apresúrate.
Rápidamente, Ivar Lodbrok levantó su cabeza.
— ¡Su Alteza, dos días es muy poco tiempo! Al menos, permítanos una semana… no, incluso si nos diese medio mes, sería casi imposible contratar tres mil soldados de la mejor calidad.
— ¿De qué hablas? Por las cercanías hay muchas tropas.
— ¿Perdón?
— ¿No hay soldados protegiendo Niflheim? Escuché que la fuerza militar de aquí rondaba los 8.000 hombres. Préstame algunos de allí.
Ivar Lodbrok abrió su boca. Era un rostro como si acabase de escuchar una sugerencia increíble.
— ¡Su Alteza! ¡Esas personas son las defensas de la ciudad!
— ¡Y tu actualmente eres el gobernador de Niflheim! Puedes mover las fuerzas por doquier tanto como te plazca.
— ¡Entiéndalo por favor! ¡Si los soldados se van, entonces el método de defender Niflheim desaparecerá con ellos! Niflheim es una ciudad libre que es responsable de toda la economía del mundo demoniaco. Si este lugar llega a caer, entonces un gran infortunio caerá sobre todo el mundo demoniaco. ¡Si eso pasare mientras la Muerte Negra aún se propaga…!
— Oye, oye, cálmate –me levanté de mi silla. Levanté a Ivar Lodbrok nuevamente y metódicamente quité todo el polvo de sus ropas. Él, inseguro de cómo reaccionar, fue incapaz de decir algo en respuesta–. Claro, hay muchas cosas de que preocuparse. El peligro que tendrás que cargar sobre tus hombros también es grande. Lo comprendo. En serio lo hago. Pero independientemente de todo ello, jefe. Esto es desafortunado, pero…
Finalmente, sacudí el hombro de Ivar Lodbrok.
— Ese es tu problema, no el mío.
—……………
Sonreí abiertamente.
Ivar Lodbrok quedó atónito.
— Ah. Debería señalar que este cabello no es de tu cuerpo principal. ¿Cómo podría hacer algo así cuando te respeto tanto, jefe? No te preocupes.
— ¿Perdón? ¿Entonces, de dónde…?
— Ahh, se lo arranqué a un perro que estaba paseando por el palacio de los gobernadores luego de jugar un rato con él. El color de ese animal y su encanto son bastante refinados. Como era de esperar, si el dueño está bien, entonces las mascotas viven una vida llena de lujos.
La expresión de Ivar Lodbrok cambió de inmediato.
Él debió haber comprendido que se había ridiculizado por el cabello de algún perro y estaba atónito.
Por eso es que no debiste haber tomado represalias de forma tan inútil. Nos podríamos haber llevado bastante bien sin habernos molestado el uno al otro. No puedo entender a la gente que insiste en mantener su orgullo cuando saben que obviamente van a perder. ¿Acaso eres masoquista? ¿Disfrutas recibir el dolor a propósito? Esto es tan problemático, que hay tantos pervertidos en el mundo…
— Tres mil soldados. La mejor calidad. Lo dejo en tus manos, jefe.
—…sí.
— Oh, cierto. Me gustaría que también obtuvieses algo de información –sonreí–. Esto tampoco es algo difícil de hacer, por lo que no necesitas preocuparte. Es una tarea para encontrar a un solo humano. Ah, mientras estés en ello, cómprame una de las botellas de vino más finas.
— Cualquier cosa que me ordene…
Parece que finalmente se había resignado a resistirse. Ivar Lodbrok bajó su cabeza. Era lindo, porque su cabello caído parecían las orejas del perro.
EL hecho de que tuviese demasiadas arrugas era un defecto, pero, oh, bueno. Sería mejor si solo pensara en ello como un perro adulto con un fuerte sentido del orgullo. Me sentiría apenado si lo presionaba tanto, por lo que debería darle luego una recompensa. Oh, no. no debería tener el pasatiempo de criar una mascota…
Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 7.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
Pude oír el sonido del papel siendo revuelto.
Me preguntaba si había estado sudando toda la noche, pues mi espalda se sentía húmeda. Me froté los ojos y volví mi cabeza para ver a Lapis Lazuli leyendo un reporte junto a mí en la cama.
— ¿Lodbrok?
— Si.
En respuesta a mi pequeña pregunta, preguntando como si fuesen reportes de Lodbrok, Lapis Lazuli respondió de inmediato.
Había pasado una semana desde que nos habíamos convertido en amantes. Curiosamente, nuestras palabras se cruzaban entre sí bastante bien. ¿Debería decir que nuestra compatibilidad era buena? No, podría ser excesivamente relajada para incluso considerarla mi amante…
— ¿Cómo va?
— El nivel de información es favorable. El total de mercados de esclavos ubicados en la región norte de Cerdeña es de 13. Entre ellos, la cantidad de mercados de esclavos que se encargan de los esclavos nacidos de familias nobles son 4. El esclavo que usted está buscando está registrado en Pavía.
Lapis Lazuli sacó un único documento.
Sacudí mi cabeza y enterré mi nariz en sus muslos. Se sentía como si ella se hubiese aplicado algún tipo de aceite dulce en su piel. Un aroma agradable emanaba de ella.
— ¿Aceite de oliva?
— Es aceite de rosa de montaña de Anatolia. Su Alteza. Si tiene tiempo de acosar sexualmente a ésta, entonces échele un vistazo a este reporte primero.
— No deseo leer cosas cuando me acabo de levantar, y menos en la mañana. Lo apreciaría muchísimo si lo leyeses en voz alta para mí.
— No es de mañana, es de tarde –Lapis Lazuli suspiró–. Ésta cree que es por usted que el ciclo de vida de ésta está siendo arruinado. El tener sexo una vez consume demasiado tiempo. Ésta le aconseja reducir de 4 horas a 2, Su Alteza.
— ¿Qué se supone que debo hacer cuando mi aguante es inigualable? –besé ligeramente el trasero de Lala–. No estoy acostumbrado a satisfacer mis deseos con rapidez. En cualquier caso, es un gran problema que los hombres de hoy en día no sepan cómo mostrar consideración por las mujeres. Que agradable es disfrutar la calidez de la otra persona, y…
— Ésta lo sabe. Ya es conocido para ésta que usted es un pervertido que supera la imaginación, por lo que ésta no necesita otra lección –Lapis Lazuli se resignó y comenzó a leer el reporte–. ‘Laura De Farnesio. Desde su nacimiento como hija ilegítima de la familia del Duque Farnesio, ella ha estado confinada en la mansión todo el tiempo. Aunque nunca se ha revelado quien es su madre biológica, existe el rumor de que ella nació luego que el duque violara a una de las sirvientas.
— Hmmm.
Acaricié el muslo de Lapis Lazuli mientras la escuchaba.
Lala no tenía grasa inútil. Era probable porque haya nacido como una paria y pasara su infancia teniendo hambre. Vagar por los callejones y encontrar chatarra de las latas de basura. Siendo maldecida por ser una hibrida. Recibiendo piedras que constantemente le lanzaba… yo debería haber matado a esa vieja bruja.
Realmente me lamentaba por ello.
— Parece que la Srta. Farnesio vivió una infancia con muy pocos privilegios.
Lapis Lazuli continuó:
— No solo la mansión, ella también tenía estrictamente prohibido dejar su recámara también. Sus hermanos no la consideraban como miembro de la familia, e incluso los sirvientes la trataban como si no existiese… ¿Su Alteza? ¿Me está escuchando?
— Claro que te escucho. Lo hago diligentemente.
— Es que esta cree que usted solo ha estado tocando el muslo de ésta desde hace rato.
— No sé de lo que hablar. Solo estás viendo cosas.
—…ésta seguirá leyendo.
Laura De Farnesio. Ella era un personaje importante que apareció en «Dungeon Attack».
Al igual que el protagonista, ella fue un individuo influyente en esa era, pero si uno fuese a apuntar una diferencia, entonces era que ella llevó al mundo al terror en lugar de la esperanza.
Había una razón política ligeramente complicada que estaba detrás de esto.
El protagonista de «Dungeon Attack», el héroe, estaba afiliado al «Imperio de Habsburgo». Por otro lado, Laura De Farnesio trabajaba para la nación conocida como «Reino de Bretaña». El imperio y el reino, queriendo decidir quién era el verdadero gobernante del continente, comenzaron una guerra masiva.
Hubo un momento que, comparado a los Lores Demonio, la cantidad de humanos que murieron a causa de la Srta. Farnseio fue mayor. En otras palabras, para el protagonista, podrías decir que ella era un oponente que era más terrible que los mismísimos Lores Demonio.
Bueno, esas eran cosas que sucederían 15 o 20 años en el futuro.
En la fecha actual, Laura De Farnesio no era más que una débil y frágil chica de 16 años.
¿Qué había que ocultar?
Quería tomar de antemano a esa chica que estaba destinada a convertirse en una gran general en el futuro.
Ya que parecía que 2.000 soldados iban a invadir desde una región desconocida. Mientras yo contrataba las tropas, quería reclutar a un comandante al mismo tiempo. Matar dos pájaros de un solo tiro.
Lapis Lazuli terminó de leer el reporte y habló:
— Su Alteza. Hay algo que ésta desea preguntar. ¿Por qué tiene tanto interés en una chica de la raza humana?
— No hay razón en particular. Simplemente que esta chica alberga el mayor odio hacia los humanos.
Le dije una mentira con mucha indiferencia.
No había razón especial. Seria problemático si le respondiese honestamente y dijera ‘es algo que sé porque jugué el juego, pero esa chica va a crecer y va a convertirse en la mayor general del continente’. Solo podría dramatizar una razón y decírselo.
— ¿…odio, dice?
— Si. Piensa en ello desde su posición. Ella nació como una hija ilegítima y pasó sus días encerrada por siempre en su habitación. Recibió abusos de la gente que se suponía que era su familia. Fue ignorada incluso por los sirvientes. Y, ahora que la familia ha quedado en la ruina, Laura De Farnesio terminó convirtiéndose en una esclava y fue vendida a un mercado. ¿Qué crees que esté pasando por la mente de esa chica? ¿Qué es lo que más desearía? ¿Acaso no estaba nutriendo su odio por los humanos?
—………………
— Para mí, esta chica es necesaria. Una chica que arde con odio más que nadie. Necesito una chica que sea capaz de venderle su propia alma al diablo si eso significa obtener venganza de los humanos. Laura De Farnesio, una existencia solo para mis preferencias.
Reí. Lapis Lazuli me miró con una expresión impasible.
Ella tenía ojos que parecía como si entendiese todo, pero al mismo tiempo no entendiese nada.
— ¿Qué? ¿Estás decepcionada que no fuese la respuesta que esperaba?
— A lo mejor –Lapis Lazuli inclinó su cabeza-. Ésta estaba segura que usted quería obtener y disfrutar de sexo de mayor calidad proveniente de una de alta cuna.
— ¿Qué? Qué tonterías… Espera. ¿Cómo qué tipo de persona me ves?
— Claro, ésta lo ve así.
¡Había un vasallo que trataba a su señor como una escoria humana!
Comprendí vagamente la razón por la que el afecto de Lapis Lazuli aún no pasaba los 10. No, bueno, en realidad soy un humano, sin embargo. No soy lo suficientemente depravado como para hacer algo tan repulsivo como tener una esclava sexual.
— Lala –hablé con un tono increíblemente serio–. Usaré esta oportunidad para hablarte claramente.
— ¿Qué sucede?
— Prefiero a las mujeres adultas –fue realmente eso. El complejo de loli era una enfermedad mental–. No puedo soportar a la gente que aun huele a niña. Claro, prefiero las pechugonas en lugar de las planas, y prefiero un trasero generoso en lugar de uno pequeño. ¿Entiendes? La gente a la que le gusta el cuerpo de niños es tan insana y lo único que tiene en sus cabezas son un montón de tornillos flojos.
— ¿En serio? –Lapis Lazuli asintió–. Para resumirlo, la que más se acerca a sus preferencias, Su Alteza, es Su Alteza Paimon en lugar de Su Alteza Barbatos.
— Antes de hablar de quien se acerca o no, el hecho es que me disgusta el cuerpo de una niña. Incluso si la otra parte se me acerca y me ofrece su cuerpo, ¡lo declinaría!
— Es una pena. Si usted obtuviese a la Srta. Farnesio con la intención de complacer sus deseos sexuales, entonces ésta apoyaría abiertamente la decisión, ya que eso significaría que la carga que ésta tiene se reduciría bastante.
— ¡¿Te disgusta mucho dormir conmigo?! No, espera. Al final, ¡¿no fuiste tú la que vino a mí primero?!
— Mil disculpas. En ese entonces, ésta aun no comprendía que en realidad usted era un semental. Usted incluso se satisfizo completamente la primera noche, 3 veces seguidas… honestamente, ésta ha comenzado a lamentarse.
— ¡¿Eso no es demasiado?!
Había terminado escuchando de mi amante de 1 semana, que ella ya estaba lamentando su decisión.
Podría haber sido simplemente una relación física sin amor ni nada parecido, pero no pude evitar recibir un gran golpe…
Mientras conversaba con Lapis Lazuli, alguien tocó la puerta.
— Oh, gran lord. Su almuerzo ha llegado.
— Ah, está bien, pasa.
Eran las criadas que trabajaban en el palacio de los gobernadores.
Las criadas abrieron la puerta y entraron. Cada criada cargaba una bandeja de plata. Miraron en esta dirección y todos sus rostros se helaron al instante. Un hombre y una mujer estaban tendidos en la cama, completamente desnudos. Aunque estábamos cubiertos por una sabana, la parte superior de mi cuerpo estaba visible.
— ¡D-discúlpenos! ¡Su Alteza!
— No hay problemas. El que les ordenó pasa fui yo, no hay razón para que se disculpen. No nos presten atención y sirvan el almuerzo.
— Ah… entendido.
Las criadas agradecidamente colocaron los platillos en la mesa. Aunque se esforzaron por ser indiferentes ante nosotros y mantener sus miradas en su lugar, por instinto terminaron echándonos miraditas.
¿Hm? ¿Era la primera vez que veían a un Lord Demonio sin sus ropas?
Encontrándolo divertido, miré silenciosamente a las criadas hasta que escuché el sonido de una lengua hacer ‘tsk’. Fue tan bajo que pude haber obviado el sonido. Mi corazón se tornó drásticamente frio.
— Nosotras ya deberíamos irnos.
— Todas ustedes. Deténganse allí.
Las criadas se quedaron inmóviles en la puerta. Sin darme cuenta, terminé hablando fríamente.
— ¿Quién fue la que emitió un sonido con su lengua?
— ¿Perdón?
— No se hagan las inocentes. Escuché claramente que una de ustedes emitió un sonido. Confiesen quien fue la culpable.
Las criadas se miraron entre sí con rostros horrorizados. Pero fue algo pasajero. Sus ojos naturalmente se centraron en una sola persona. Era una chica con orejas de gatos de la raza de bestias.
¿Ah, sí? ¿Eres tú la culpable principal de haber chasqueado su lengua?
Me coloqué una bata y me levanté de la cama.
—……………
Durante ese tiempo, la criada de raza bestia había comprendido su error y comenzado a temblar. Sus dientes castañearon. Parecía que sus colegas habían predicho cuál sería su destino mientras daban unos pasos hacia atrás.
— Nombre.
— J-J-Julia, así es el nombre de ésta.
— Ya veo, Julia. Tienes un lindo nombre.
En contraste con el cumplido, mi rostro era serio.
— ¿Por qué chasqueaste la lengua?
— E-esta lo lamenta mucho, Su Alteza. ¡Por favor, perdone a ésta!
— Te pregunté la razón del sonido que emitiste.
La criada no podía responder.
Estaba bien. No estaba preguntándole de forma que esperase una respuesta. Pues ya conocía cual era.
La chica no me chasqueó la lengua a mí. Sino a mi lado. En otras palabras, mientras miraba a Lapis Lazuli, ella hizo ese sonido.
Eso puso mi humor por el piso.
Era increíble.
Lo hizo de tal forma, que apenas podía controlar mi ira.
— ¿Estas menospreciando la escena de verme en intimidad con mi amante?
— No, Su Alteza. ¡Ésta no pensó en nada parecido…!
— Entiendo. Debe haber sido muy desagradable ver a una simple mestiza campesina en la misma cama de un Lord Demonio. Debe haber sido una mirada muy amarga para ti. Por eso fue que chasqueaste la lengua en dirección a mi amante, ¿no?
— E-esta… e-esta estaba…
Di en el clavo. Ese era el tipo de sensación que obtuve de su respuesta.
Ya no había más que ver.
Di grandes pasos hacia la pared donde estaba colocadas las espadas y saqué una. La delgada hoja salió mientras hacia un sonido metálico. Al ver eso, las demás criadas gritaron.
— Antes de ser una campesina, ella es mi prometida. ¿Con qué autoridad te burlas de la amante de alguien más? ¿Soy tan ridículo como para que te burles?
— Su Alteza… al menos… por favor, salve… la vida de ésta…
Era bastante difícil de entender.
Luego de caer en este mundo, solo cosas incomprensibles habían estado sucediendo.
¿Por qué la gente menospreciaba a los demás con demasiada facilidad?
¿Por qué la gente no contenía incluso la menor cantidad de etiqueta?
Y finalmente, ¿por qué la gente atacaba cuando sabían que iban a perder?
No tenían precaución, ni sentido común, y mucho menos conocimiento. Tal como lo hizo Paimon y Lodbrok. Esa vieja bruja sacudió mis tripas hace unos días, y ahora, esta criada estaba tratando de comenzar una pelea.
Por eso es que. Ya que estaba lleno de ese tipo de personas. Como solo había ese tipo de personas irresponsables, mis hermanas y yo…
Abruptamente, cajas de opciones aparecieron con efectos de sonido.
[1. Castigar.]
[2. Salvar.]
Una ventana semi transparente que solo era visible para mí.
Reforcé el agarre de la empuñadura de la espada. Las demás criadas contuvieron sus respiraciones. La chica bestia murmuró su suplica de perdón mientras lloraba.
Matar o no matar. Todo tipo de cálculos pasaban por mi cabeza. El estatus político amenazador de asesinar a los sirvientes del palacio de los gobernadores. El impacto social que eso provocaría. El daño que mi imagen pública recibiría. Sin embargo, a pesar de considerar todos esos desméritos, era difícil perdonar a esta chica. Era muy difícil, increíble diría yo. Claramente no conocía la razón por la que no podía, pero…
— Lord Dantalian –en un tono calmado y apagado como siempre–. Ya es suficiente–. Lapis Lazuli habló.
Volví mi cabeza lentamente hacia Lala.
En el mismo lugar, se encontraban los ojos que vi hacia solo unos días.
La misma mirada de reproche que me preguntaba que si no comprendía que había hecho algo mal.
—……………
En ese momento, el interior de mi cabeza se enfrió rápidamente.
Ahora yo fui capaz de comprender cuan insanas eran mis acciones actuales. Que yo intentase asesinar a alguien solo porque hubiese chaqueado su lengua una vez, era ridículo.
La vieja dama y esta criada ante mí eran distintas. La dama era la culpable principal de haber arruinado totalmente la vida de Lapis Lazuli. Sin embargo, todo lo que esta criada había hecho era sonar su lengua. Aunque ciertamente ella no conocía su comportamiento, lo hizo. No cometió un crimen del que valiera la pena ser asesinada.
Forzosamente vertí agua fría en mi cabeza.
Cálmate. No te hagas enemigos sin razón. Si ellas han reconocido su error, entonces retrocede.
Los procedimientos de comportamientos se aferraron como un manual.
La doctrina que se había convertido casi instintiva debido a la educación de mi padre, comenzaba a surtir efecto. 1 segundo. 2 segundos, y luego del tercer segundo, recuperé mi compostura.
Arduamente abrí mi boca.
— ¿…has reflexionado lo suficiente por tus acciones?
— ¡S-sí, Su Alteza! ¡Ésta lo lamenta muchísimo! ¡Ésta no volverá a hacerlo jamás!
— Nunca olvides esa emoción. Un pequeño error puede amenazar tu vida –me volví a mirar a las demás criadas–. Manténganlo en mente. Como sirvientas que son, que atienden a la gente noble, cada una de sus acciones puede llevarlas a un error irreparable. Sus errores pronto serán los de Niflheim. Su imprudencia pronto se convertirá en la imprudencia de Niflheim. Actúen con responsabilidad.
Las criadas hicieron una profunda reverencia al mismo tiempo.
— ¡Lo mantendremos en mente, Su Alteza!
Asentí. Con esto, había tenido éxito en dar una respuesta evasiva.
— Bien, se pueden ir.
Y en eso, las criadas se retiraron.
[1. Castigar.]
[2. Salvar.]
Las palabras brillaron notablemente en el aire.
Luego se esparcieron y formaron nuevas líneas.
[¡Una decisión amable y piadosa!]
[La fama se ha incrementado ligeramente.]
Luego, las líneas se separaron en pequeñas piezas y se dispersaron como pétalos.
Debería sentirme complacido por el hecho de que mi fama se hubiese incrementado aunque fuese un poco, pero, honestamente, mi humor en estos momentos era pésimo. Estaba en el fondo. Había pasado mucho tiempo desde que mi humor había sido terrible.
Lapis Lazuli me miró en silencio. El momento en el que nuestras miradas se encontraron, me disculpé. Fue algo por instinto.
— Lo siento.
— ¿Por qué?
— Eso…
No pude responder. La sensación de haber hecho algo malo estaba presionando mi corazón. Sin embargo, no pude comprender con exactitud lo que había hecho mal, en lo más mínimo. Eso era desconcertante.
El silencio se esfumó. Al final, Lapis Lazuli suspiró.
—…entendido.
¿Qué entendió?
Se levantó de la cama y se colocó su ropa. Luego que Lapis Lazuli se colocase todo el uniforme, bajó su espalda e hizo una reverencia. Fue un movimiento fluido y sin el más mínimo error.
— Ésta debe hacer los preparativos para partir al mercado de esclavos. Debería ser acorde contratar a las hermanas Berbere para viajar esta vez. Por favor, salga una vez que haya terminado de almorzar.
— Lala.
— Ésta debe irse antes.
Sin mirar en esta dirección, ella abrió la puerta y se fue.
Tal como lo hice hace cuatro días, quedé completamente solo en la habitación. Lapis Lazuli podría haberse ido, pero el aroma de rosas aún estaba en el aire.
Y luego, una ventana de notificación surgió.
[El afecto de Lapis Lazuli ha disminuido por 1.]
—……………
En silencio, usé mis manos para cubrir mi rostro.
Mientras vivía mi vida, yo pertenecí al grupo de gente que estaba decepcionada de los demás. Nunca fui parte del grupo que decepcionaba a otros.
Pero no hoy. Hoy decepcioné a Lapis Lazuli.
Lord Demonio más Débil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 20.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
— ¿Sabes cuál es la peor parte?
—………
— El hecho de que no tengo ni la menor idea de qué hice mal.
Tarde en la noche. Antes de saberlo, el escenario fuera de la ventana se había oscurecido. Barbatos estaba mirándome bajo la luz de la vela que se movía silenciosamente.
Mientras el exterior se tornaba oscuro, la sobre que cubría la complexión de Barbatos se esparció por todo su rostro. Mientras apoyaba su mentón en su brazo, me miró silenciosamente.
— Al menos me comportaría desvergonzadamente si no sintiese que hubiese hecho algo mal. Incluso podría preguntarle a la otra parte cuál era el problema. Pero no yo, entiendo que he hecho algo mal, solo que no tengo idea de que fue. Y… ese sería el sentimiento miserable. Sumamente…
—…………
— Dime. ¿Qué podría querer Lapis Lazuli de mí? –miré a Barbatos con ojos serios. Barbatos abrió su boca, pero no dijo nada. Asi que no había otra opción. Solo seguir hablando–. ¿Quería, acaso, que me arrodillara y suplicara? ¿Eso era lo que Lapis quería de mí? Que yo dejara a un lado mi dignidad, como un esclavo. ¿Deshacerme de algo como ahorrar las apariencias y solamente rogar? Eso podría ser. Es bastante posible.
—……………
— Sin embargo, ¿por qué ella ni siquiera me dijo cuáles eran mis fallos? –me agarré la frente–. Esto hace que la gente se vuelva loca. Barbatos. Esto realmente es algo que enloquece a la gente. ¿Sabes por qué Lapis no me dijo nada?
—…me pregunto.
— Había una razón. Lapis quería que yo comprendiese el error por mi cuenta. Que si ella lo dejaba así, entonces yo podría descubrirlo por mí mismo. Lapis tenía esas expectativas sobre mí. ¡Maldita sea!
Thud.
Golpeé el piso.
— Fue ofensivo y más ofensivo. ¿Por qué fue así…? Quizá porque ella estaba tratándome como un idiota. Primero, ella quedó decepcionada de que yo no comprendiese mis errores. Segundo, ella esperaba que yo descubriese lo que había hecho mal. ¿Lo entiendes? ¿Ah? ¿Entiendes lo mierda que es esto?
Me burlé. Pero no fue una burla apropiada.
La burla que salió parecía más como una risita forzada.
— Lapis no solo estaba juzgando a mi yo actual, sino también a mi futuro yo. Lo hizo por su cuenta. ¡Por su propio deseo! ¡Como si ella me hubiese analizado completamente! ¡Como si ella estuviese considerándose estar en una posición mayor a la mía! –apreté mis dientes–. Fue tan ofensivo que podría hasta vomitar. Fue la primera vez en toda mi vida que recibí este tipo de ofensa. La decepción y expectativa de Lapis se convirtieron en dos muros que me aplastaron hasta más no poder. Lentamente, en mi pecho, una ira… una ira hacia Lapis se va creando.
— Dantalian.
— Ya tomé esa decisión.
Miré la vela. La vela emitía dos colores. La parte superior era amarilla. La parte inferior era azul.
Mientras mostraba esos colores luminosos, la luz ardió y descendió lentamente.
— Conseguiré atraparla una vez. Esperaré hasta la próxima vez que ella se muestre irrespetuosa. Y si Lapis me ignora irracionalmente una vez más –agarré el hilillo de la vela con mis dedos. La llama pronto parpadeó y murió–. Cuando eso suceda… no me quedaré sin hacer nada.
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