DD Volumen 2 – Entreacto
DD Volumen 2 – Entreacto
Lord Demonio de la Inmortalidad, Barbatos. 8º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 9, Día 21.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
Bien. Muy bien. Pero aun te falta.
Dantalian, he de admitir que eres bastante ingenioso.
Puede que incluso seas increíblemente ingenioso. Si, si fuese a elogiarte más, entonces tu cabeza podría girar mejor que la mía.
Sin embargo, no tienes poder. No tienes información. En resumen, no tienes una ‘facción’. Allí recae la razón detrás de tus errores decisivos.
Si piensas que solo porque eres inteligente puedes comprender todo el mundo, entonces ese es un error de cálculo bastante estúpido. Por ejemplo, ahora estás diciendo esto. Que yo reuní información en el territorio del Noble de Rosenberg y te lo envié en secreto. Pero es desafortunado.
Solo tienes la mitad de la razón, lo demás está mal.
Pues soy la culpable de haber propagado el rumor en el territorio del Noble.
Huh.
El día 20 del octavo mes. Tan pronto vi que lograste ganarle a la puta de Paimon durante la Noche de Walpurgis, un pensamiento apareció. Te probaré para ver si eres real o falso.
Así que, al día siguiente, ordené a mis espías para que propagaran el rumor. El territorio del Noble de Rosenberg es una de las áreas más cruciales entre todas, ¿sabes? Con algo de esfuerzo determinado, tenía una red de información esparcida por toda el área.
Dantalian.
El problema siempre se origina en la diferencia de dirección más simple que existe.
Si la red de información propia se propaga lo suficientemente bien, se adquiere un rumor. Por lo tanto, si se fabrica un rumor en este lado, y se pone en circulación en el otro lado, sería algo obviamente posible.
Un simple concepto que incluso un niño podría comprender.
Fue el vigésimo cuarto día del octavo mes que el rumor había comenzado a difundirse seriamente. Ya que la Muerte Negra era un tema recién sacado del horno, circuló a una velocidad increíble.
Y si el rumor se difundía de una forma que le dijese a la gente: ‘hay un lugar debajo de sus propias narices que tiene un suministro interminable de hierbas negras’… ¿ah? En los zapatos de esos humanos malcriados que estaba muriendo por culpa de una enfermedad incurable, ¿eso no sería suficiente como para hacer que se vuelvan locos, ah?
Lo entendía todo muy bien.
Naturalmente, es bastante divertido jugar con la codicia de la gente.
Si hay una cosa que yo no esperase, entonces serían los movimientos del Margrave de Rosenberg. Él actuó más rápido de lo que pensé que lo haría. Para cuando el rumor de la rebelión pudo enraizarse, ya él había decidido desplegar sus tropas.
Para el décimo día de la proliferación del rumor, el Rosenberg más joven había puesto la noticia de que reclutaba soldados. Ciertamente, fue una velocidad de reacción que se sintió tan rápida como un rayo.
Hm.
Como esperaba de la casa que había luchado con nosotros los Lores Demonio por casi 300 años,
¿Debería decir que no tuvieron aberturas?
Es una casa que busca tanto la perfección, que me dan ganas de matarlos.
En fin, la situación fluyó de una forma un poco terrible…
Aunque logré mi objetivo colocando al mocoso de Dantalian en una situación terrible, el despliegue de las tropas fue exageradamente rápido.
Para cuando mis espías reportaron que el reclutamiento de soldados estaría completado aproximan tente en seis días, inintencionalmente suspiré. ¿Debería ser esta la parte donde los elogiaba a la región norte de Habsburgo por ser ‘el refugio de los mercenarios’?
La distancia entre el territorio del Noble de Rosenberg y el Castillo del Lord Demonio Dantalian era de diez días de marcha. Si la fuerza militar consistía principalmente de infantería y caballería, y se presionaban un poco, entonces era probable que llegaran en una semana.
El ejército de Rosenberg asaltaría probablemente el Castillo del Lord Demonio entre el 16 y el 19 del noveno mes. Apenas quedaba medio mes de retraso. Se sentía como si realmente había jodido a un Lord Demonio joven.
Sip. Estoy arrepentida.
Seguramente, fui exagerada al usar a un individuo competente como el Noble de Rosenberg como un sujeto de prueba para que fuese contra un novato de 71º Rango.
Ya que sentía que esto era demasiado, envié la carta.
| Tienes un enemigo. Dentro de 10 días, un ejército de 2,000 hombres invadirá tu castillo de Lord Demonio. |
En caso de que tratara de descuidarse, coloqué intencionalmente algunas exageraciones.
En realidad, probablemente tomaría más de diez días, pero escribí 10. La fuerza militar, como mucho, consistía entre 1.200 y 1.500 soldados, pero yo coloqué 2.000. Significaba que lo estaba alertando seriamente… pero nunca imaginé que él extraería la defensa militar de Niflheim tan pronto como recibió la carta.
Incluso eso me sorprendió, novato.
El hecho de que hubiese un sistema de cooperación desconocido establecido entre Dantalian y la Firma Keuncuska era claramente evidente.
Bueno, el resto es de acuerdo a la ‘suposición’ de este chico.
Sin embargo.
— Una guerra devastadora, Barbatos. Si no podemos invadirlos, entonces solo tenemos que hacer que ellos nos invadan.
—………………
Ante la propuesta de Dantalian, quedé estupefacta por un instante.
No era por una razón en particular. Personalmente sentí un poco de ironía.
Para mí, Barbatos, quien ha propagado un rumor falso para enviarte invasores, el que me sugiera que ‘circulara un falso rumor, para así llevar a los humanos a atacarnos’, era probablemente la prueba de decir que nadie sabía cómo saldría esta vida.
—…jaja, jajaja, ¡jajajajajaja!
Incluso el que yo estallara a carcajadas era algo normal.
Oh, Dantalian. Que niño tan lamentable. Tratas de poner una trampa para otra presa, a pesar del hecho de que tú mismo has caído en una trampa. ¿Estás decorando esa idiotez tuya como sabiduría debido a tu ingenuidad o por tu orgullo?
¿O acaso solo es la juventud?
Incluso mi ‘ya muerto’ corazón se siente caliente.
— Que original, Dantalian. Muy original.
Acaricie a Dantalian por su abdomen, pecho, cuello, y mejilla, un lugar a la vez. Me encariñé de sus músculos que eran tan firmes como aparentaban. Dantalian me miró con una sonrisa en sus labios.
— Hace medio mes, aproximadamente a estas fechas, te envié esa carta. Estaba esperando que, al menos, resultases ser un compañero ligeramente interesante. Pero, por lo visto, parece que he vivido demasiado. ¡Con una persona como tu aquí, mis esperanzas para el mundo ya se desalentaron!
— Barbatos.
— Bien. Cooperaré contigo. ¿Guerra? Eso es lo que estaba esperando. ¿Un rumor salvaje? Eso si que me gusta. Para tus malos hábitos, yo, Barbatos, me asociaré contigo. ¿Cuán lejos serás capaz de caminar? ¿Qué es lo que te espera al final de tu senda? La inmortal Barbatos lo esperará y lo verá.
Aunque era incierto si tu conclusión podría terminar conmigo degollándote.
Eso es algo que se anhela. Pero para después.
Disfrutemos el presente.
— El solo hecho de imaginar cuán espantosa será la guerra que comenzarás, es divertido, Dantalian. No piensas irte mientras ignoras a la dama a la que has calentado demasiado, ¿no?
— ¿Qué…?
Activé mi niebla mágica.
La niebla negra lamió la parte posterior de la oreja de Dantalian y se filtró en su cerebro. Sacudiendo el cráneo de este niño, pasó a través de su espina dorsal y se enterró en la parte inferior de su cuerpo. Cuando eso sucedió, Dantalian abrió sus ojos de par en par.
— No me digas que esta niebla…
— Sip. Es un hechizo afrodisiaco.
Sonreí provocativamente.
Atar a mi lado a un novato como tú es muy simple.
Para comenzar, luego de establecer una relación donde tu cuerpo ya no es capaz de negarme, luego lentamente, con una mordida a la vez, todo terminará luego que te muerda muy lentamente. Luego, en cierto punto, toda tu carne será rasgada y solo quedarán tus huesos.
Mi nombre es Barbatos.
Lord Demonio de todos los muertos.
Cualquier cosa que se haya convertido en esqueleto no tendrá más opción que seguir mis órdenes.
Envié mi aliento ardiente al oído de Dantalian.
— Desde hace mucho tiempo, he querido ser azotada por un hijo de puta como tú y jadear como un perro… ¿no quieres intentarlo?
Y con eso, todo acabo.
Oh, chico ingenioso.
Cabalga en mis caderas y baila hasta que te hartes. Hasta que te debilites, y finalmente mueras.
