Dungeon Defense Vol 1 – Capítulo 5 – Parte 2
Capítulo 5 – El circo mas extravagante – Parte 2
En medio de la tumultuosa atmosfera dentro del salón de baile.
—…el que posee el mayor rango entre nosotros, soy yo. Solo sería apropiado que un Lord Demonio sea el juez de un conflicto entre dos Lores Demonio –me pregunto si él había pensado que no podía seguir manteniéndose como un espectador, pero el 5º Lord Demonio Marbas dio un paso al frente–. Ivar Lodbrok. Tomaré temporalmente el rol de anfitrión. Lo siento, pero el peso de esta audiencia es demasiado como para yo dejarla en tus manos.
— Como desee, Su Alteza.
El viejo vampiro retrocedió obedientemente.
— Hm.
Marbas se situó en el centro del salón.
La forma en la que sus piernas permanecían firmes lo hacía parece un árbol enorme. Su equilibrio era inigualable. Este calvo con una estatura corpulenta estaba enarcando las cejas brevemente, como si realmente no encontrara la situación para permanecer agradable.
— Soy el 5º en Rango. Como el Lord Demonio a cargo de la nobleza, recibiré formalmente la solicitud de Paimon. El acusado es el 71º en Rango. El sin nombre, Lord Demonio Dantalian.
El anunció de Marbas pesó notablemente en los alrededores. Su voz digna no permitía objeciones. Los Lores Demonio bajaron sus miradas, y las hadas flotaron en una línea y cuidadosamente hicieron una reverencia.
— Excluyendo a la gente directamente involucrada, la intervención de terceros está estrictamente prohibida. Dantalian. El acusado en la Noche de Walpurgis, pasa al frente y enfrenta a tu acusadora.
Solo sería apropiado obedecer al anfitrión.
Dando un par de pasos al frente, me detuve exactamente en el centro del salón de baile.
—………………
—………………
Paimon y yo nos miramos el uno al otro mientras dejábamos una ligera brecha entre ambos. Era igual que a la forma en la que comenzaban los duelos entre los gladiadores en el Coliseo Romano.
— Una vez que ambas partes han terminados su refutaciones, decidiremos cual opinión es la correcta mediante la mayoría de votos. Primero, debo presentar el derecho de preguntar a Dantalian a la acusadora, Paimon.
— Si –Paimon sujetó ambos extremos de su falda e hizo una reverencia. Se sentía como si el tiempo de detenía en los pliegues de su falda delicadamente levantada.
— Gracias por aceptar esta audiencia –Paimon lentamente me miró–. ¿Comenzamos con los hechos primeros, Dantalian?
— Como desee, Su Alteza –bajé mi cabeza a manera de saludo.
En realidad, era la primera vez que nos enfrentábamos el uno al otro, y sin embargo, no había acciones reservadas entre nosotros. La hostilidad era más explícita que la voluntad de dios.
— Tu, el 16º día del 8º mes, aproximadamente a las 4 de la tarde, asesinaste al Lord Demonio Andromalius en la Plaza de Hermes de Niflheim. ¿Ésta dama está en lo correcto?
— Es cierto. Lo admito.
— Y, Dantalian. Tú, sabiendo muy bien que la otra persona era un Lord Demonio, lo asesinaste de todas formas. ¿Ésta dama se equivoca?
— Eso también es correcto. Ah, pero si me tocase responder con más precisión
–levanté mis hombros–. No sabía que era un Lord Demonio en un principio. Mientras estaba bebiendo en la plaza, algún novato estaba arremetiendo contra un anciano. Me preguntaba qué tipo de bastardo era. Y resultó ser un Lord Demonio. Eso me sorprendió mucho.
—…en otras palabras, no asesinaste al Lord Demonio por accidente, sino que lo asesinaste porque ya tenías intenciones de hacerlo.
Sacudí mi cabeza.
— Mil disculpas, Su Alteza Paimon. Pero allí hay un ligero malentendido.
— ¿Un malentendido? –Paimon frunció el ceño–. ¿Qué tipo de malentendido puede ser esta clara verdad?
— Me refiero a Andromalius. Jurando a las Diosas, Su Alteza Paimon, habría matado a ese perro callejero independientemente si hubiese sido un Lord Demonio o no.
La gente comenzó a conmocionarse. Paimon frunció el ceño y me advirtió.
—…Dantalian. Hoy es la Noche de Walpurgis, y actualmente estas siendo acusado de asesinato. ¿Qué me dices de hablar con un poco más de decencia?
— Ohh. Discúlpeme, pero no puedo hacerlo. Su Alteza, con una mente alegre, continuaré llamando a Andromalius un perro callejero. Créame. Lo más apropiado para ese bastardo fue morir.
— Maldito…
— Honestamente, es un poco lamentable. Debí haberle otorgado a ese tonto una muerte más dolorosa. Simplemente acabé con él cortándole la garganta, una vez, con una daga. Él realmente era basura, caminando por los callejones como un vagabundo. Es obvio lo débil que era –la conmoción se hizo más audible.
Exageré lo que decía de forma intencional e hice que fuese más ofensivo.
Marbas había dicho que decidiríamos lo que era correcto por mayoría de votos. Ya que Paimon era la 9º Lord Demonio, ella tenía muchos seguidores también. Por lo que si una batalla de votos normal se llevase a cabo así, como la persona que no posee ningún seguidor, lo que me esperaba era una derrota segura.
Por eso, tenía que hacer un aliado.
El Lord Demonio que odiaba a Paimon.
El Lord Demonio que prefería las palabras crueles por encima de las gentiles.
Y lo más importante, el Lord Demonio de clase alta que tenían tantos seguidores como Paimon.
Barbatos.
Así era.
Yo no estaba respondiéndole a Paimon, sino atrayendo a Barbatos a cambio. Ahora, obsérvame cuidadosamente. Hay un novato aquí que ciertamente debería encajar con tu preferencia.
Quieres dispararle a Paimon, ¿no? Deberías tener apilada algo de esa ira tras perder el argumento de antes. Debo completar ese deseo en tu posición, Barbatos. Todo lo que tienes que hacer es apoyarme durante la votación por mayoría. Colaboración temporal, eso se convertiría en una alianza asombrosa…
— ¡Mide tus palabras, Dantalian! –gritó Paimon–. ¡Andromalius era nuestro pariente!
— Solo puedo estar de acuerdo con la mitad de su opinión, Su Alteza. Andromalius no era simplemente un pariente nuestro. Él fue un miembro vergonzoso de nuestra familia. Ah, ¡todos! ¡Por favor! ¡Seamos más honestos! – me volví rápidamente a mi alrededor–. Solo porque ese perro sarnoso no quiso pagar su alcohol, asaltó al dueño del bar. El propietario era un viejo enano de edad tan avanzada que su espalda crujía. Pero, eso no es todo. ¡Hice unas investigaciones después de eso, y descubrí que la cantidad de ciudadanos que mató solamente en Niflheim fue de 54 persona!
— Eso es…
— En esa lista incluso habían 12 niños. ¿Sabían todo eso? Ese tipo maltrató a esos niños hasta morir solo porque no bajaron sus cabezas ante él. Pero si les tocase añadir no solo las muertes, sino también los heridos, entonces la cantidad total seria de 327 víctimas. Mantengan eso en mente, esta solamente es la cantidad de víctimas conocidas públicamente. Miren bien. Si alguien fuese a decirme que ese perro sarnoso violó a una niña y lanzó su cuerpo a las cloacas, ¡no me sorprendería! ¡Oh, Diosas! ¡Por favor, ordenen que los demonios del Infierno castiguen a Andromalius por toda la eternidad!
— Maldito, realmente… –Paimon abrió su boca–. Con que coraje, ante esta dama… cuidadito, Dantalian. Ésta dama puede acusarte de nuevo por irrespeto a la corte. Mejora tu tono de inmediato.
Las comisuras de mi boca se torcieron. Retrocedamos un poco por ahora.
—…mil disculpas, Su Alteza Paimon. También me gustaría disculparme con todos los Lores aquí presente también. No tengo intenciones de avergonzarlos a todo aquí.
Coloqué mi palma en mi frente como si estuviese tremendamente apenado por la fuerte declaración que acababa de hacer.
El desenfreno y la honestidad eran dos cosas distintas. El desenfreno era el acto de empujarte a ti mismo hacia otros y ser un incordio. Por otro lado, la honestidad era el acto de cocinarte a ti mismo para verte atractivo y servirte a los demás. Como si le estuvieses diciendo a la gente, ‘saboréame’.
A la gente le gustan los individuos honestos y modestos. Si yo fuese a ser obediente de vez en cuando, entonces la otra parte no me consideraría tanto como una molestia. Con ojos de perrito triste, miré una vez más a la audiencia.
— Señores, como pueden ver, no soy más que un tonto que es incapaz de mantener ni siquiera a una sola cosa preciosa a mi lado. El 71º. Soy un adrianictíido sin nombre que no tiene un registro admirable o un título… esa es mi verdadera esencia.
—…………
— Sin embargo, a pesar de ser así, no golpee a un pobre anciano para evitar pagar mi cuenta. Tampoco asalté a 327 civiles inocentes, ni maté a 54 personas entre ellos.
Bajé mi voz por una muesca.
Antes de saberlo, el salón de baile había quedado en silencio.
—…eso fue el 16º día del 8º mes. Para ser precisos, hace cuatro días. Escuché el sonido de un anciano llorando en la distancia. Y en ese momento, hice contacto visual con Andromalius. Su Alteza Paimon. ¿Sabría usted, quizá, lo que ese chico dijo al momento de mirarme?
—‘…baja tu cabeza’, eso fue lo que escuché de un testigo.
— Para ser más preciso, fue, ‘¿y más o menos tú quién eres? ¿No piensas bajar tu mirada? –muchas personas a mi alrededor chasquearon sus lenguas.
Sonreí amargamente.
— Lo que pasó después fue incluso más que un simple espectáculo. Andromalius llegó adonde yo estaba y asaltó a mis escoltas. Le advertí respetuosamente que se detuviera. Sin embargo, Andromalius no me escuchó. Luego procedió a golpear a mi amante, quien también era mi vasallo, y la lanzó al suelo.
Luego imploré.
— Su Alteza Paimon. ¿Qué se supone que hiciera en esa situación? ¿Acaso tenía que despedir a mis escoltas y permitirme estar bajo una situación riesgosa? ¿O acaso era mejor quedarme allí y observar a mi amante mientras era golpeada
ensuciada?
—………………
Paimon no respondió.
La sensible y culta Paimon se pudo comportarse audaz allí. Su boca se cerró porque ella estaba atrapada en su propio sentido de justicia. Ella misma se puso en jaque mate.
Ahora. La hora de mostrar humildad y actuar lindo había terminado.
Lentamente comencé a elevar mi voz.
— Lo diré una vez más, señores. Andromalius fue un perro sarnoso que no merecía el derecho de ser tratado como un Lord Demonio. ¿Acaso no son los civiles inocentes que fueron sacrificados los que merecen ser consolados? ¿Acaso no son ellos las verdaderas víctimas que merecen ser compensados? – generando simpatía–. Debido a parásitos como Andromalius, la impresión de todos los Lores Demonio ha empeorado. ¡Andromalius no era algo como nuestro pariente! ¡Si de verdad fuera de nuestra raza, entonces, señores, no deberíamos seguir el formato de sacrificar a los 71 por 1 hombre! ¡No! ¡Se supone que sigamos el formato de deshacernos de un hombre por el bien de los 71!
Convertirlo en el enemigo público.
— Por eso, me gustaría preguntar. Su Alteza Paimon. ¿Aún sigue considerando a Andromalius como nuestro pariente? ¿Va a proteger a la larva esa hasta el final, mientras desecha al resto de su raza?
Una amenaza prominente.
Haciendo uso de todos los tipos de técnicas retoricas, miré a Paimon.
— Su Alteza, responda, por favor.
— Esta dama…
Paimon cerró sus labios con fuerza. Una terrible quietud cayó sobre el salón de baile.
Fue entonces…
Clap.
Un aplauso pudo oírse desde algún lugar.
Barbatos lo hizo. La gente miró a Barbatos con una expresión vacía. Al ver eso, la chica inclinó su cabeza y sonrió.
— ¿Qué? Sus palabras son ciertas.
—………………
— Yo, también, honestamente quería matar a Andromalius desde hace tiempo. Pero ese mocoso de mierda lo hizo muy bien manteniéndose fuera de mi vista.
Buen trabajo, novato. Gracias por tomarte las molestias de exterminar a ese parasito en mi lugar.
Barbatos siguió aplaudiendo.
Y, luego de eso, una o dos más personas comenzaron a unirse a esos aplausos también. Fue así, hasta que eventualmente la mayoría de los Lores Demonio estaban dando una ovación. La cantidad de Lores Demonio que no aplaudieron y solo se limitaron a mirarme hasta el final fue de 10 personas. Ellos probablemente eran los seguidores de Paimon.
[¡Tu actuación demoníaca ha cautivado a la gente!]
[El afecto del Lord Demonio Marbas ha aumentado por 1.]
[El afecto de la Lord Demonio Barbatos ha aumentado por 2.]
[El afecto del Lord Demonio Zepar ha aumentado por 2.]
Lamento decir esto, pero ustedes chicos, fueron degradados a la minoría.
El juicio de las audiencias se hizo puramente basándose en la lógica mayoritaria, y desafortunadamente, una estrategia institucional que mostraba consideración a la minoría no existía. Ese era el límite para un sistema político primitivo. Si crees que es injusto entonces ve y desarrolla la democracia. Además, inicia la Revolución Francesa mientras estás en ella. Aunque también se siente como que era una gran oportunidad que una guillotina cortara la cabeza de un Lord Demonio, oh bueno. Había una regla de que la progresión era seguida por el sacrificio de la minoría. Solo podrías aceptar tu destino.
— Silencio. Dije que la intervención de terceros estaba prohibida –Marbas advirtió a todos con severidad que se quedaran en silencio–. Especialmente tú, Barbatos. Ese aplauso que diste fue un acto para interferir con la audiencia a propósito. No lo vuelvas a hacer.
— Lo siento, tío. Estaba completamente conmovida. Ha pasado mucho tiempo desde que un chico inútil vino arrastrándose desde los Lores Demonio de rangos inferiores, ellos usualmente son basura. No tengo intenciones de insultar el prestigio de la audiencia.
— No me interesan tus intenciones. Solo me preocupa el resultado de las acciones. Barbatos, siempre y cuando no estemos en una relación, ¿no crees que sería solo una pérdida de tiempo considerar las intenciones de otros?
— ¿Hm? ¿Acaso no te me estas confesando directamente, tiito?
— Si cierras tu boca de una vez, entonces siento que el amor podría brotar.
— ¿Qué es esto? No puedo perder la oportunidad de tener un novio por primera vez en 500 años –Barbatos juguetonamente se encogió de hombros.
Fui capaz de tener una idea básica de qué tipo de relación tenían esos dos. Barbatos era una hermanita malévola incurable, y Marbas era el hermano mayor que tenía que tratar con el estrés constante de resolver todas y cada una de las travesuras inmaduras de su hermanita. El que recibía la mayor pérdida en esta relación de hermano y hermana, obviamente, era el hermano mayor. Yo sabía esto, pues, ya había experimentado el encargarme de seis hermanas menores. Tienes mis condolencias, Marbas.
Marbas, como si se encogiera de hombros, sacudió su cabeza de izquierda a derecha.
— Debo terminar esta audiencia aquí. Como les dije antes, decidiremos la opinión correcta por mayoría de votos. Ahora, con un levantamiento de manos…
— Espere un momento.
En eso, Paimon habló con prisa. Marbas enarcó una ceja.
— ¿Qué sucede? ¿Hay algo más que quieras decir?
— Si, aún quedan algunas preguntas que ésta dama tiene que realizarle a Dantalian.
— Paimon… -Marbas se quitó el monóculo y lo limpió con un pañuelo. Su voz se hizo más suave, como si le hablara a un viejo amigo–. Tú y yo hemos pasado los últimos 500 años conociéndonos. 500 años es bastante tiempo, ¿no crees?
—…en efecto, fue un periodo de tiempo bastante difícil, Marbas.
— Y como sabrás de mí, yo también te conozco. Confesaré honestamente por qué no oculté mi mal humor a través de toda esta audiencia. Paimon, sé muy bien que no había oportunidad de que tu sinceramente quisieras proteger a Andromalius. En todo caso, habría sido lo opuesto. Lo único apropiado para ti seria despreciar a un hombre como Andromalius –Paimon quedó en silencio. Marbas, luego de limpiar completamente su monóculo, se lo volvió a colocar. El marco de oro del objeto reflejó silenciosamente la llama de una vela–. Esta noche se celebra la Noche de Walpurgis, Paimon. Es la Noche de Walpurgis. En una época, esta era una reunión en la que todos los Lores Demonio estaban obligados a asistir, pero ahora ha perdido su virtud pasada y apenas somos capaces de tener a la mayoría de los miembros aquí. Baal, Agares, Vassago y Gamigin… en la actualidad, donde todo el continente está luchando con una plaga sin precedentes, ¿dónde están los Lores Demonio que me superan en rango, y qué están haciendo?
Paimon bajó su cabeza:
— Marbas. Tú, más que nadie, eres el más devoto a la clase demonio. Ésta dama expresa sinceramente sus respetos hacia ti.
— Nos respetamos mutuamente. Por eso, los Lores Demonio que no asistieron a esta reunión – esos que están ubicados por todo el mundo demoníaco, mientras se comportan indiferentes y solo se preocupan por sus placeres personales, evitemos la situación donde nos burlamos de esos Lores Demonio –dijo Marbas–. Solo por la declaración de que alguien haya intentado proteger a Andromalius durante la Noche de Walpurgis es razón más que suficiente para que la gente nos deje en ridículo. Oh querida, ya puedo escuchar las risas burlonas viniendo de Agares. Debo pedirte francamente, que, por favor, no empeore este asunto.
Paimon se mordió los labios.
—…dele a ésta dama una oportunidad más –ella colocó su mano derecha en el pecho e hizo una profunda reverencia–. Por favor, permítame tener la última oportunidad.
Marbas se acarició la barba.
La Lord Demonio que pertenecía al 9º Rango entre los Lores Demonio había ido tan lejos como para bajar su cabeza incluso después de escuchar las palabras de Marbas. Probablemente sería difícil para Marbas imponer sus pensamientos más allá en este estado. Era un problema mantener el rostro y la formalidad. Eventualmente, Marbas asintió una vez.
— Hm.
Excepto que no dirás más nada además de eso. Haz lo que quieras, pero después no esperes mi ayuda… eso es lo que significaba ese gesto.
Paimon devolvió el asentimiento y me miró fijamente.
— Dantalian.
Nuestra primera ronda había terminado. Ella tenía una mirada como si me estuviese diciendo que el segundo round, el verdadero, estaba por comenzar.
— Su Alteza Paimon –hablé calmadamente–. Hay algo que deseo decirle de antemano.
— Habla.
— No tengo emociones hacia usted, Su Alteza, ni nada parecido.
Paimon frunció el ceño.
— ¿Qué significa eso?
— Incluso si usted encuentra culpa en el incidente con Andromalius, la comprendo, Su Alteza. Al final, no soportaré una voluntad enferma.
A pesar de todo, ella seguía siendo un individuo sensible y culto.
Adicionalmente, ella tenía equipado un espléndido par de senos en su pecho. Yo adoraba al universo, admiraba las leyes de la naturaleza, y alababa los senos hermosos. Paimon, aun no era tarde para retroceder.
Sonreí calmadamente.
— Podemos brindar en este instante y reconciliarnos.
Retrocede desde aquí. Si no quieres ser destrozada por los colmillos y sangrar, entonces esta es tu última oportunidad. Sin embargo…
— Ésta dama ha solicitado una audiencia con el fin de distinguir lo que está bien o mal. No vine aquí para tomar un vino contigo.
En respuesta a mi consejo, Paimon mostró un rostro claramente disgustado. Como si le preocupara el hecho de que alguien con un simple rango 71 pudiese llegar a tal cosa.
Asentí varias veces para demostrar que lo entendía.
Ocasionalmente, había sospechado que estaba hablando en un lenguaje alienígena. Queriendo decir con eso, que yo poseía un sistema de lenguaje completamente distinto al de los demás. No sabía el por qué, pero podíamos ser capaces de comprendernos mutuamente, pero eso era simple suerte en una oportunidad astronómica, y en realidad estábamos hablando dos idiomas completamente distintos. Por ejemplo, cuando les dije una línea con el significado de ‘si no quieres ver sangre entonces retrocede ahora’, en su lenguaje ellos habrían escuchado ‘por favor, dame un puñetazo en la cara’.
Creí que esta era una hipótesis bastante fuerte.
En toda mi vida había dado advertencias como estas muchas veces, pero ¿cómo podría explicar la razón por la que ninguna persona respetaba siquiera lo que les decía? Siempre había una razón justificable en cuando al por qué me volví un NEET.
Yo era la forma de vida inteligente que había nacido como un milagro por las posibilidades astronómicas y armonía preestablecidas.
No digas tonterías, hermano.
No eres más que un cobarde de calidad pobre, hermano.
Claro, existían otras personas que habían llevado a cabo sus propias hipótesis.
Tal como un viejo profesor obstinado que tuve en la academia que hizo uso de su autoridad para suprimir la teoría original, por eso, yo también escuché sin una palabra lo que Paimon estaba clamando.
—…ésta dama ha empleado a un ejecutivo de la Firma Keuncuska como su consultor exclusivo por un tiempo. Ese ejecutivo, no hace mucho, me dijo algunas noticias bastante alarmantes.
Ajá.
Entonces si había un mensajero que iba y venía entre Ivar Lodbrok y Paimon. Que astuta. Desde tiempos antiguos, eso solo era apropiado para planificadores reconocidos para no ir a algún sitio personalmente. Usar un subordinado. Por eso es por qué yo contraté a una súcubo encantadora y competente hace poco. Era obvio, después de todo, yo era el más grande planificador.
— Esta dama cree que ella no tiene que informar a nadie la reciente calamidad que está acabando con el continente. La Muerte Negra, esta maldición terrible está tomando las vidas, tanto de humanos como demonios, indiscriminadamente…
Además, eso también está llenando mi bóveda abundantemente.
Hola, gente del continente. Me gustaría decirle algunas palabras reconfortantes a la gente que lucha contra la Muerte Negra. No se preocupen. Con el simple pago de 10 monedas de oro, pueden obtener la cura a la enfermedad, la hierba negra. Salven su vida con dinero.
No creí que hacer esto sería algo malo. Si esto fuese de acuerdo a la historia original en «Dungeon Attack», el descubrimiento de la cura se supone que sucedería en el año 1507 dl Calendario Continental, lo cual significaba 2 años desde ahora. La gente moriría inevitablemente durante esos 2 años.
Justo ahora, la gente la conoce los efectos de la hierba negra, gracias a mis esfuerzos. Excepto que yo la monopolicé, las únicas personas capaces de comprarla era una minoría de la población; nobles, ricos y familias de clase media. Planeaba mantener este precio actual en el mercado al menos por un año.
La mayoría de los plebeyos-pobres que eran incapaces de obtener el dinero para comprar la cura, morirían. En esta calamidad globalmente grave, solo los nobles y millonarios sobrevivirían.
Claro, la gente me despreciaría.
Al igual que Paimon lo estaba haciendo ahora.
Estaba bien maldecirme y llamarme demonio roba dinero.
Mi plan era más profundo de lo que ellos probablemente podían imaginar.
A pesar de quien era, seguía planeando mantener mis labores civiles como persona. Fuera de todos en el mundo, esta era una labor que solo yo podía realizar.
—…gracias a las pequeñas compasiones, hay una cura para la enfermedad. Señores. ¿Saben ustedes, quizá, quien fue la primera persona que descubrió que la hierba negra puede tratar la enfermedad? Bueno, el Dantalian que está aquí. Eso fue lo que el ejecutivo de la Firma Keuncuska le dijo a ésta dama.
La gente comenzó a crear una conmoción. Paimon incrementó su voz.
— Y eso no es todo. Dantalian compró 30.000 hierbas negras antes de que la plaga ocurriese. Ésta dama aun no puede entender esta parte.
—………………
— Dantalian, no solo sabias cuando se comenzaría a propagar la Muerte Negra, sino que fuiste más allá de eso y supiste cual era la cura para la enfermedad. La cura a una enfermedad que se ha propagado por primera vez en la historia – Paimon levantó su abanico de plumas y lo apuntó hacia mí–. ¿Cómo alguien puede explicar esto? La respuesta es simple. ¡Dantalian, tu eres el culpable que ha esparcido la Muerte Negra!

La aguda y tormentosa voz de Paimon sacudió el techo.
La gente provocó una gran conmoción. El salón de baile, en mal sentido, comenzó a volverse ruidoso. ¿Lo que había dicho Paimon era la verdad? ¿Alguien creó la muerte negra de forma artificial…? Se sentía como si la gente que mirase en esta dirección me estuviese regañando.
— Paimon. La difamación no está permitida en esta audiencia –Marbas habló con voz seria–. Ya que estas acusando que Dantalian es el culpable de propagar la plaga. ¿Quiere decir que declaras eso porque tienes en tu poder una prueba innegable?
— Dantalian, al igual que esta dama, tiene un consultor exclusivo de la Firma Keuncuska. Los procedimientos de compra de las hierbas fueron hechos a través de esta consultora. ¡Los detalles de cómo Dantalian compró la cura, ciertamente todo puede ser confirmado aquí!
El clamor en el salón de baile se intensificó debido a la respuesta definitiva de Paimon.
Marbas distorsionó su rostro y volvió su mirada, y en el lugar donde la fijó estaba el representante de la Firma Keuncuska. El vampiro Ivar Lodbrok con un bastón en su mano.
— Vampiro. ¿La declaración alegada por Paimon es cierta?
— Ohh, honorable Marbas –el viejo vampiro bajó su cabeza–. Éste, debido a una mente terrible, no puede evitar dudar para juzgar si algo es verdad o no. sin embargo, si usted lo ordena, éste puede traer la evidencia necesaria para esta discusión si es que se necesita.
— ¿Estás diciendo que puedes presentar la evidencia en este instante?
— Por favor, deme una orden, y se la presentaré apropiadamente.
El murmullo de la gente se incrementó.
¿Entonces es cierto? –esas eran las sospechas que habían comenzado a propagarse.
La gente aquí probablemente estaba pensando en esas líneas. Paimon e Ivar eran individuos con una increíble cantidad de autoridad. Seguramente, esos dos no insistirían obstinadamente que la plaga fue propagada artificialmente sin razón alguna. Ellos tenían algún tipo de evidencia…
Y por eso, como resultado, la gente dirigió su mirada hacia mí. Sus miradas estaban llenas de dudas.
Fue en ese momento, que la risa pudo ser oída.
Al principio, no pude decir quien se reía. Era peculiar. Estaba dividiendo mi concentración para centrarme en los 65 miembros en este salón de baile. No pude ver a una sola persona que estuviese riéndose, sin embargo, la risa se incrementaba, y por alguna razón, los ojos que me miraba comenzaron a desorbitarse.
Fue en eso que comprendí que la risa estaba saliendo de mi propia boca. No podía garantizarlo, pero no era una actuación. No podía parar de reír.
Habló con una voz que todavía contenía risa.
— Como mucho, soporté mi vagancia y me esforcé. Podría no haberme importado algo como la plaga y dejarlo estar. Por eso es que estoy cansado. Está determinado que la recompensa por la buena voluntad siempre el rencor. Cielos, sea ese mundo o este mundo, los caminos mundiales siempre son los mismos…
— ¿…de qué estás hablando, Dantalian?
— Mil disculpas, Su Alteza Paimon. Y también, mis queridos parientes. He presenciado una parte del universo, por eso, quedé momentáneamente conmovido. No importa donde, la gente no cambia. Mi decisión de encerrarme en una cueva ciertamente fue una elección correcta.
Platón estaba equivocado. La gente era capaz de enterrarse en lo profundo de una cueva.
Significaba que no existía una calle de un solo sentido para evitar a la gente. Colocando una sonrisa en mis labios, me volví hacia Marbas.
— Oh, honorable Marbas. A mí, claro está, me gustaría declarar mi inocencia. Por esa razón, ¿no podría permitirme tener una pequeña conversación privada con el jefe de la Firma Keuncuska, solo por un momento?
— ¿Una conversación privada?
— No hay necesidad de preocuparse. Podría haber dicho una conversación privada, peor no será más que un intercambio de un par de líneas. Tengo una suposición general en lo que podría ser la razón por la que el jefe ejecutivo de la Firma Keuncuska sospecha de mí. Simplemente quiero ver si puedo resolver este malentendido. No tomará mucho tiempo.
Marbas asintió:
— Si es así, entonces no hay problema. Adelante.
— Se lo agradezco sinceramente.
Hice señas a Ivar Lodbrok para que se me acercara.
Ivar Lodbrok, con su cabeza agachada, apresuró sus pasos hacia mi dirección. El vampiro, con una habilidad de actuación remarcable y un espléndido disfraz, se disculpó de inmediato tan pronto se acercó.
— Mil disculpas, Su Alteza. Una de las reglas de nuestra firma es, si uno de nuestros clientes lo pide, hacer pública ciertos tipos de información. Sin importar que conclusión salga de aquí, la Noche de Walpurgis, éste jura que la Firma Keuncuska lo asistirá, Su Alteza Dantalian, y será así hasta el final.
— Ciertamente esas son palabras reconfortantes –sonreí.
Por otro lado, la expresión de Ivar Lodbrok era increíblemente seria. Ríe un poco. Un Lord Demonio como yo estaba riendo. Si compartes tu diversión, entonces sería doble. Seria decente seguir con las payasadas de este lado.
Bueno, desde el principio, ¿ya era un vampiro que había perdido todo concepto de lo que eran los modales? Eso estaba bien. Particularmente no me disgusta enseñar a otros. Paciente y sinceramente te enseñaré en persona.
— Es una pena que nuestro primer encuentro sea en este tipo de situación.
— Éste piensa lo mismo, Su Alteza. Si esto significa recuperar su honor, entonces, yo, Ivar Lodbrok, arrastraré este viejo cuerpo y haré lo que le toque para ayudarlo, Su Alteza.
— Viejo cuerpo, ¿eh? ¿Qué tan viejo es? –sonreí–. Lo siento, jefe. Pero no te considero viejo.
— ¿Perdón?
— Para mí, tú aun pareces estar lleno de vitalidad.
— Eh… éste aprecia sus amables palabras, Su Alteza.
Ivar Lodbrok mostró un rostro confundido. Como si se preguntase por qué yo de repente estaba haciéndole cumplidos en esta situación. Parecía que nuestro verdadero vampiro era poco inteligente aquí. Al final, era un tipo de estudiante que a los tutores no les gusta enseñar. Un tipo de estudiante que tarda una hora en comprender una ecuación matemática. Si se tratase de mí, habría recibido no menos de 100.000 Won la hora por enseñar a este tipo de estudiante. Pero por esta ocasión, creo que lo haré gratuitamente.
— No, no. quiero decir que estoy realmente celoso de tu juventud.
— ¿……?
¿Aún no lo entiende?
Yo era un profesor con mucha paciencia. Si fuese a explicarle calmadamente todas y cada una de las partes, entonces yo estaba seguro que sería capaz de hacer que, incluso un estudiante fracasado obtuviese un gran descubrimiento moral y se convirtiese en un sujeto talentoso. Yo fácilmente no perdia mis esperanzas en la gente.
Por eso, me incliné.
Moví mi boca cerca del oído de Ivar Lodbrok.
Llenando todas y cada una de mi palabras con la buena voluntad de mi corazón… le susurré suavemente.
— Siento curiosidad por saber cuán bien lo está haciendo tu verdadero cuerpo.
—……………………
Silencio. Shock mudo.
Fue transmitido vívidamente que la otra persona ha caído en una angustia estupefacta.
Yo disfrutaba mucho este tipo de tranquilidad. Finalmente, mi pobre estudiante captó las leyes de la naturaleza gracias a mí. Como el profesor que se esforzaba por enseñar a su estudiante, yo solo podía sentirme orgulloso.
Incluso el nombre de esta ley era directa.
La ley de la jungla.
Comprendiendo quien era el cazador y quien era la presa.
Hacerles lamentarse de cuán irresponsables fueron por haberle cortado la melena a un león.
Cuando yo cometí errores, esos que creyeron que eran gente poderosa, comprendieron que ellos no eran más que una tripa de cerdo sobre las brasas, se sentía que yo estaba apoyando a la naturaleza de todas las cosas dentro de esta mota de polvo en el universo y por eso me sentía complacido. Estaría bien decir que este era uno de esos pocos placeres de mi vida.

— ¿Cómo… eso…? –la voz de Ivar Lodbrok tembló–. ¿Cómo lo sabes…?
— Tu cabello rubio es bastante hermoso –otro adorable silencio cayó sobre nosotros.
Ivar Lodbrok.
No había forma de que no conociese la identidad de este viejo caballero.
«Dungeon Attack» era un juego jugado en la perspectiva de un héroe humano. Por eso es que el héroe no era capaz de tener una relación cercana con los demonios. Tu ibas asesinando a todo tipo de demonios, ¿entonces cómo querrías tal cosa?
Sin embargo, había una única heroína vampiro que se rendiría ante el héroe. Ella superaría la brecha racial entre cada uno y se enamoraría de él. Incluso había una ruta especial en el juego hecha específicamente para ella.
El nombre de la heroína era Ivar Lodbrok. Si, así es.
La verdadera identidad de este viejo caballero con una apariencia terrible era una heroína cuyo crecimiento se había detenido por siempre, dejándole la apariencia de una jovencita.
Es por eso que me sorprendí cuando vi por primera vez a este viejo, ya que su apariencia general es completamente distinta a la que posee su personaje en el juego.
¿Ese es Ivar Lodbrok?
Si. Ese hombre es la persona más rica en el mundo demoníaco, el dueño de la Firma Keuncuska, y un verdadero vampiro. Ivar Lodbrok.
Fui capaz de comprender en su mayoría cuales eran las circunstancias ocultas.
De acuerdo a los escenarios revelados en «Dungeon Attack», la historia de Ivar Lodbrok era la siguiente: en el pasado ella fue increíblemente fiel a cierto Lord Demonio, pero ella fue traicionada abruptamente por él, enfrentando así una situación cercana a la muerte. Después, Ivar Lodbrok juró que ella nunca seria usada nuevamente por un Lord Demonio, y con el fin de cumplir esa meta, ella comenzó a vivir su vida mientras movía su consciencia entre sus muñecas, mientras maldecía y ridiculizaba a cada Lord Demonio.
Ivar Lodbrok traicionó a las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio en un momento crucial, y fue una de las principales razones por las que las fuerzas del héroe fueron capaces de obtener la victoria.
Era un caso ejemplar que mostraba que no era demasiado tarde para una persona noble lograr la venganza incluso si eso le tomaba 100 años.
Como una persona que pasó por todos los escenarios de Ivar Lodbrok y su ruta especifica – yo, claro está, sabía su verdadera apariencia, y además sabía muy bien que su cuerpo real estaba oculto bajo los campos nevados del reino de Moscú.
Ese era un secreto que Ivar le había susurrado al héroe.
Ya que el héroe no aparecía hasta el año 1505 del Calendario Imperial, actualmente, era una tragedia que se suponía que nadie sabría.
Excepto por mí.
— No siento interés por algo como tu viejo cuerpo. Simplemente estoy preocupado por la chica cuyo cuerpo está enterrado debajo de un frío campo nevado que está siendo arrasado por una ventisca…
—………………
— Ahh, estoy realmente preocupado. Siento que los lobos pueden aparecer abruptamente y arrancarle sus penosas extremidades. Y quien sabe cuántos viles ladrones de montaña puedan aparecer y violar su cuerpo cuanto deseen. Si. Por ejemplo, si yo les diese una pequeña señal –chasqueé mis dedos–. Hay una posibilidad de que cierta señal mágica sea enviada y una calamidad caiga sobre el frágil cuerpecito de la niña. Al igual que un pequeño llanto pueda provocar una avalancha masiva. Jefe, no se preocupe mucho. ¡Está bien que no me mire con esos ojos tan horrendos! Simplemente estoy apuntando las posibilidades.
El cuerpo de Ivar Lodbrok temblaba inmensamente.
Estaría bien dejar de tratarlo con este medio trato poco divertido. Cambié mi tono sarcástico hacia un tono claramente amenazador.
— Oh, lamentable vampiro. ¿Odias la idea de que Lapis Lazuli te haya traicionado? Pisoteemos a esta chica que se ha atrevido a mostrarme los dientes.
¿Habías decidido eso? Ah, Lodbrok. Pobre amigo –reí–. Firmemente supusiste mal. Estuviste equivocado. Lapis Lazuli no me cazó. Claro, ella es una chica bastante admirable, pero ¿ella siendo capaz de planear este tipo de comedia tan magnifica…?
Yo la cacé.
Amablemente le susurré a Ivar Lodbrok al oído.
— De principio a fin, todo fue un estúpido malentendido tuyo. Lapis Lazuli te había jurado lealtad. Pero ya que ella es muy astuta, ella supo muy bien que si ella regresaba a la firma, estando bajo una falsa acusación, ella seria eliminada. Si la verdadera persona miserable no era ella, entonces yo no sabía quién era. Porque por un único bastardo, que vivió su vida creyendo que era un genio, ella ha terminado siendo una exiliada.
El temblor de Ivar Lodbrok se violentó más. Coloqué mi mano suavemente en el hombro de esa persona.
— Gracias por hacer la suposición errónea, con eso fui capaz de pasar por menos problemas. Lapis Lazuli es una chica esplendida. Te lo agradezco.
— ¿Q-qu… qué es lo que quiere de éste, Su Alteza…?
— Oh, simplemente quiero un poquitito de amabilidad –apreté fuertemente el hombro de Ivar Lodbrok.
— Yo realmente no liberé algo como esta Muerte Negra. Todo lo que tienes que hacer es testificar la verdad. Eso es todo.
No presentes la prueba que ayudaría a lograr que la declaración de Paimon fuese más persuasiva.
Era una amenaza que contenía ese significado.
— Bueno… claro, también, en ocasiones, te moverás por aquí y por allá como mi marioneta. Un precio sigue a la derrota después de todo. Jefe, soy una persona honesta. No colocaré palabras hipócritas entre nosotros, eso de decirte cosas bonitas como asegurándote que no habrá más desgracias, y que está bien relajarse no va conmigo. ¿No crees que la hipocresía es una descortesía para los demás?
—………………
— Muchas cosas cambiarán (claro, desde el interior de tus huesos). Te otorgaré muchos propósitos que no podrás rechazar, y tú, en realidad, no serás capaz de destrozarlos. Ocasionalmente puedes tener un sentido de pena que no te sentirás como una persona, sino como una bestia atrapada en un corral de cerdos (recorriendo tu médula). Ocasionalmente mostrarás un espíritu rebelde y te resistirás contra mí. ¿Te digo cómo te pienso responder, para que lo sepas de antemano? Ah, no te mataré. Cielos. Ni siquiera te golpearé. Te doy mi palabra.
Lo que haré… (lo que le haré a tu cráneo), es arrancar el cabello de tu cuerpo real (todo estará sometido a mí). No tomaré mucho. Cada vez que te resistas, solo arrancaré una única hebra de cabello. Arrancarla, nada más. Solo por diversión. Eso es todo. ¿Qué tal? ¿Fuiste capaz de sentir cuan generoso era yo como persona?
—………………
— Mientras aprecio tu hermoso rostro. Arranco, arranco, arranco, arranco… arranco.
Con un ‘juu’, soplé en su oreja.
Ivar Lodbrok se encogió de hombros como una hoja de álamo.
Por eso es que no podía dejar de disfrutar amenazar a las personas.
— Hmm. Estoy anhelando el día en que te me rebeles. No puedo esperar. Pero, lo soportaré. Ansiosamente lo soportaré. Tengo una gran paciencia, después de todo. Puedes sentirte aliviado con respecto a eso.
Ivar Lodbrok apretó sus dientes.
— Éste… no le jurará lealtad a nadie.
— Mejor aún –le di una ligera palmada al hombro de Ivar Lodbrok–. Usa esta oportunidad para aprender.
—…………
— La gente tiene que seguir aprendiendo incluso si envejece, ¿sabías? Si uno se vuelve perezoso con su educación, entonces antes de que lo sepan, terminaran convirtiéndose en un fracaso. Una persona debe cuidar y atesorar su propio cuerpo. ¿No crees eso también?
Ivar Lodbrok no pudo responder.
Si era tanto así, entonces creía que mi sinceridad era capaz de superar la barrera de idiomas ubicada entre nosotros. La comunicación fue difícil. Para mi, tener que recurrir a las amenazas con el fin de hacer que otros me respeten, ¿no es trágico? Cuando Edipo había apuñalado sus propios ojos, él probablemente no estuvo tan triste como yo estoy ahora.
Enderecé mi espalda. Luego, me volví para mirar al juez, Marbas.
— Oh, honorable Marbas. Nuestra conversación se terminó. No habrá objeciones por mi parte si usted desea continuar el proceso de la audiencia.
— Bien. Paimon, ahora puedes probar la autenticidad de tu acusación.
La audiencia se reanudó.
Paimon, con una voz confiada, llamó a Ivar Lodbrok.
— Lo entiendo. Lodbrok, por favor, muestra la evidencia.
—…………
— ¿Lodbrok?
Un silencio de muerte continuó.
Ivar Lodbrok no había levantado su cabeza desde hacía rato.
Paimon pronunció su nombre varias veces, pero él se mantuvo igual, sin responder. Debido al silencio inesperado, una complexión de pánico apareció en el rostro de Paimon. Mientras el silencio continuaba, su estado perplejo se esparció lentamente hacia la gente a su alrededor, hasta que eventualmente, todo el salón de baile quedó cubierto por un silencio peculiar.
Al final, Ivar Lodbrok abrió su boca.
—…la declaración de Su Alteza Paimon, es una mentira.
Fue calmado. Increíblemente calmado.
El salón no estuvo calmado porque todos comprendieron el comentario de Ivar Lodbrok. Era lo contrario. Era porque ni una sola persona había comprendido lo que Ivar Lodbrok había dicho, por eso no hubo respuesta.
— ¿Qué diji…?
Por eso, las primeras palabras que salieron no fueron de entendimiento, sino de interrogación.
— ¿Q-qué acabas de decir?
— Éste… ha dicho que no se puede presentar la evidencia que usted solicitó,
Su Alteza Paimon.
— ¡¿Qué estás tratando de decir… te has vuelto loco, Lodbrok?!
Paimon dejó escapar un rugido.
El silencio que había caído sobre el salón de baile de repente se rompió. Al igual que una marea elevada se convierte en un tsunami en una playa pacífica, la ira ilimitada de Paimon brotó. El orgullo que tenía en su rostro hasta hace poco se había ido con la marea.
— ¡Tú le dijiste a esta dama! ¡Dijiste que Dantalian era el culpable de ayudar con la plaga, y que esa chica llamada Lapis Lazuli era quien había propagado la Muerte Negra! ¡¿Estás tratando de ridiculizar a esta dama con esa lengua tan mezquina?!
—…mil disculpas. Éste es incapaz de comprender lo que usted está diciendo,
Su Alteza Paimon. No han pasado ni 10 años desde la última vez que nos vimos en persona, ¿no es así?
Que hermoso. Con una sonrisa calmada, observé su discusión.
Había algo sobre presenciar cómo la gente entregaba continuamente la responsabilidad a otra persona que me conmovía profundamente. AH, realmente no debería vivir con otra persona. Ah, encerrarme y pasar el resto de mis días en la esquina de mi habitación realmente era la verdadera forma de vivir. Eso me recordaba esos tipos lecciones vitales.
También estas observando esto, ¿no, Lapis Lazuli? Te había prometido que te mostraría la actuación de circo más grande del mundo. Por un lado estaba la 9º
Lord Demonio más noble, y por otro lado, la persona más rica del mundo. Y sin embargo, el punto al que esos dos habían llegado era lanzarse infantilmente la responsabilidad el uno al otro.
Para ti, quien viviste tu vida siendo tratada injustamente porque eras una Intocable, consideré que este será el acto más grande para ti. Tomate tu tiempo, y disfrútalo. Ya que yo especialmente dirigí y coordiné esta presentación de forma gratuita. A pesar de cómo lo veía, si derrochaba dinero por mis subordinados, entonces yo sería un superior que lo hizo todo de forma extravagante. Estaba bien quedar conmovido.
— ¡Eso es obvio, ya que entraste en contacto conmigo usando a tu subordinado!
— Éste es incapaz de saber lo que Torukel le dijo, Su Alteza Paimon. Sin embargo, hay una cosa que éste si sabe. La evidencia de que Su Alteza Dantalian tiene participación personal con la propagación e la enfermedad, en estos momentos, no se encuentra en posesión de nadie.
— ¡Esta maldita rata de alcantarilla…!
El hermoso rostro de Paimon de contrajo. Aunque ella era tan hermosa que parecía como si fuese una pieza de arte, su imagen enojada era más terrible.
— Que así sea entonces. ¡Pagaras sangre con sangre! ¡Ese es el lema de tu
Firma Keuncuska, ¿no es así?! ¡Ésta dama debería mantener ese juramento…!
Un aura como sangre comenzó a brotar del cuerpo de Paimon. La concentración de energía mágica era tan densa que era posible ver la forma y el color de su aura. La fluctuación de la energía parecía como si docenas de lenguas rojas estuviesen moviéndose con intensidad.
Paimon no era una simple Lord Demonio, ella era alguien que también se había ganado el título de archimaga.
Entre los Lores Demonios –que ahora eran 71–, este era un logro que solo fue alcanzado por 4 individuos, y ella era parte de esos 4.
— ¡Actuaré en nombre de la venganza! –Paimon gritó su dictamen.
Un dictamen, en este mundo, era algo que habia pasado a través de la historia en cada área de poder influyente. Esos eran votos sagrados que dictaban que uno utilizaría todo, incluso su propia vida, con el fin de mantener su promesa. Paimon intentaba seriamente matar a Ivar Lodbrok.
Fue entonces, cuando Marbas golpeó con su pie derecho.
Thud.
Todo el salón de baile se sacudió.
La gente se tambaleó como si hubiesen sido atrapados por un pequeño terremoto.
Marbas, con un aire amenazadoramente frío a su alrededor, miró a Paimon.
— Cesa tus acciones ofensivas de inmediato –Paimon mostró una expresión de dolor.
— ¡Pero, Marbas!
— Dije que te detuvieras en este instante. Deberías estar atenta de forzarme a recitar el dictamen también. Eres la persona que solicitó una última oportunidad. Siendo más claro, para mí, la última oportunidad de uno significa su ultimátum.
— ¡Ugh…!
Paimon apretó sus dientes con fuerza.
Su energía mágica no cesó, sino que comenzó a elevarse con más intensidad.
— ¡Hace un momento, el ejecutivo principal de Keuncuska jugó con ésta dama! ¡A pesar del hecho de que el jefe había ordenado a su subordinado, Torukel, mostrar evidencia a ésta dama, él ahora está tratando de retractarse! ¡Ésta dama debe ejecutar de inmediato al traidor!
— ¡NO ME INTERESA QUIEN SEA! –rugió Marbas–. ¡Incluso si Baal viniese, no puedes derramar sangre durante la Noche de Walpurgis! ¡Mientras estés aquí, preservarás una neutralidad absoluta! ¡A menos que quieras que, mi persona, junto a todos los Lores Demonios de las facciones neutrales, incluyendo a las 30.000 tropas de élite, en tus enemigos, entonces sigue y trata de derramar sangre en este lugar, Paimon! ¡Juro que ese día, la facción montañosa, la cual TÚ lideras, será aniquilada, y la tierra de los Lores Demonio que se encuentra en tu facción será maldita por 300 años, previniendo que siquiera una brizna de pasto crezca!
Una voz enojada, similar a una tormenta eléctrica, sacudió el salón de baile.
Las velas que estaban flotando en medio del aire temblaron violentamente. La luz y la oscuridad cayó sobre la gente mientras estaba confundida caóticamente, los pilares del edificio soltaron polvo mientras temblaban.
Las personas se estremecieron. Estaban abrumados por la fuerza de Marbas.
Entre los más de 30 Lores Demonio presente, la cantidad de gente que fue capaz de mantenerse erguida fueron pocas. Como mucho, Barbatos era la única que indiferentemente se mantenía tomado su vino.
— Oye, tío. Si es necesario, nuestra facción de las llanuras te podría proveer asistencia cuando lo desees. Honestamente, ¿no te sientes un poco temeroso por ir a la guerra solo con la facción neutral de tú lado? Tú y yo podríamos hacer una muy buena alianza.
— Cierra la boca, Barbatos. No estoy de humor como para estar bromeando.
— Solo estaba expresando mi solidaridad –dijo Barbatos con una risita.
A diferencia de ella, la expresión de Paimon solo podía ser explicada como nada más que horrenda. De sus labios, aliento caliente estaba saliendo como un coctel de ira y autocontrol.
— ¡Torukel…!
Paimon mordió sus propias palabras.
— ¡Él es el mensajero que entregó las ordenes de Ivar Lodbrok! En estos momentos, él se encuentra esperando fuera de este salón. ¡Lo llamaré en este instante y probaré que Ivar Lodbrok ridiculizó a esta dama!
Un breve momento de silencio escalofriante se paseó por el salón. Marbas se quitó el monóculo y miró fijamente a Paimon.
— ¿Estás segura?
— Ésta dama solo está haciendo acusaciones mediante la verdad.
—…estás tomando mi última gota de fe –Marbas levantó su mentón–. ¡Hagan entrar al testigo conocido como Torukel!
Las hadas, habiendo recibido la orden, se abrieron paso ocupadamente hacia el exterior del salón de baile.
Ahh…
Yo estaba sumergido en tristeza.
Piensa con más calma, Paimon. Sea quien sea ese tal Torukel, él no era nada más que un mensajero. No puedes esperar tener un testimonio apropiado de ese tipo de persona.
Entiendo que respetes cada raza, incluyendo a los humanos. Para ti, esta Muerte Negra seria una pesadilla sinigual. Probablemente participaste en esta reunión mientras estabas determinada a encontrar al culpable que provocó tal tragedia. Pero la persona que crees ser tu camarada, es decir, Ivar Lodbrok, inesperadamente te ha traicionado. Por eso es que era razonable que la ira se haya subido a tu cabeza. A pesar de eso, tienes que mirar al frente. La ira siempre es un atajo a la ruina.
Poco después, un goblin de edad avanzada entró al salón de baile. Paimon lo señaló.
— Si. ¡Esa persona es Torukel! –ella comenzó su interrogatorio con una voz cargada de ira–. Torukel. Serás nuestro testigo. Tú, bajo las órdenes de Ivar Lodbrok, has actuado con el papel de mensajero, ¿es cierto?
—……………
Torukel lentamente miró alrededor del salón.
El goblin estaba apoyando su cuerpo con un bastón. Podría haber muchísimas arrugas en su frente, pero sus ojos brillaban con intelecto. Tuve la fuerte impresión de que no era viejo, sino que simplemente había vivido por un largo periodo de tiempo.
— Torukel cuidadosamente abrió sus labios.
—…es un honor que se me haya permitido estar en presencia de todos estos
Lores Demonio. Cruc. Éste, sin duda alguna, es un ejecutivo de la Firma Keuncuska, y también alguien con relación cercana a Ivar Lodbrok.
Tan pronto como Torukel reveló voluntariamente su propia identidad, el rostro de Paimon brilló con deleite. Ella probablemente creía que había logrado la victoria. Al igual que una ametralladora, ella comenzó a realizar preguntas rápidamente.
— Ésta dama irá directo al grano, Torukel. Tú me dijiste que Dantalian había confabulado en la propagación de la plaga y que, usando medios desconocidos, metió su mano en la creación de la Muerte Negra. ¿Es correcto?
— Si. Por supuesto, Su Alteza.
La audiencia se volvió a confundir.
Ivar Lodbrok cerró sus ojos con fuerza como si estuviese preocupado. Por otro lado, Paimon, con un aire triunfante, sonrió abiertamente. Era la figura de un individuo que ha superado el ridículo y meticulosamente materializaba la justicia.
Sin embargo.
— Lo que usted dice es cierto, Su Alteza. Ciertamente clamé que Dantalian era el criminal que estaba detrás de la Muerte Negra. Sin embargo, esa fue una completa mentira. Fue una difamación sin evidencia alguna.
— ¿Qué…?
Ni siquiera pasaron diez segundos cuando el shock solidificó la sonrisa de Paimon.
Torukel habló rotundamente.
— Éste ha deseado las hierbas negras que estaban en posesión de Su Alteza Dantalian. Claro, sería imposible para mí, solo, obtener las posesiones personales de Su Alteza Dantalian. Sin embargo, éste estaba en posesión de dos grandes patrocinadores. Su Alteza Paimon, y el ejecutivo principal, Ivar Lodbrok. Quizá, si éste usare los nombres de esos dos individuos, entonces sería posible superar este punto muerto. Eso fue lo que pensé.
— Torukel… ¿q-qué acabas de decir…? –Paimon abrió su boca. Era un rostro de incredulidad completa.
Torukel, usando su bastón para apoyarse, hizo una profunda reverencia.
— Mil disculpas. Éste conoce muy bien la preocupación que tiene por toda la gente de este continente, Su Alteza. Éste solo usó su corazón piadoso con el fin de incitar odio hacia Su Alteza Dantalian. Él, al final de cuentas, es un simple Rango 71. Éste había juzgado, que una vez que la audiencia fuese abierta, esta terminaría en voto por mayoría.
—………………
— Y dado lo que había pasado, que Su Alteza Dantalian había asesinado a Su Alteza Andromalius, éste pudo ver todo eso como una oportunidad de oro. Es decir, amenazar a Su Alteza Dantalian con el crimen atroz de asesinar a un Lord Demonio. Usando esa oportunidad, éste había planeado arrebatar todas las hierbas negras. Pero Su Alteza Dantalian superó todas mis expectativas, y fue capaz de probar su inocencia. Que molesto…
Torukel me miró ligeramente.
Le devolví la mirada sin ninguna emoción en mi rostro.
Sin darme cuenta, con un ‘tsk’, terminé de chasquear mi lengua. Pude comprender lo que el comerciante mayor lo que básicamente trataba de hacer. Él estaba intentando frustrar esta gran presentación circense.
El juez, Marbas, repentinamente inquirió a Torukel.
— Pequeño goblin. Has admitido que has dejado en ridículo a Paimon con el fin de cumplir tus deseos egoístas. ¿Comprendes tus crímenes?
— Si, Su Alteza. Éste sabe muy bien cuando admitir la derrota. Éste ha tratado de ganar un gran beneficio usando a Su Alteza Paimon y al jefe principal de la Firma Keuncuska. Y al final, falló. Eso es todo –el goblin sacudió su cabeza–. Si hay algo malo que Su Alteza Paimon haya hecho, entonces que le sea confiado a este goblin malvado y viejo. Por eso, ya que todas las faltas recaen completamente en mi… alguien de un nacimiento humilde…
Rápido. Antes de que alguien pueda hacer algo.
Torukel sacó una pequeña espada de sus ropas…
— Éste se disculpará con su vida insignificante… -y se la clavó en la garganta.
Ejecutivo de Keuncuska, Goblin Avaro, Torukel.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 8, Día 20.
Palacio de los Gobernadores, Nifhleim.
Habíamos fallado.
Lo supe tan pronto entré al salón de baile.
Incluso si no quería hacerlo, cuando Su Alteza Paimon, quien se suponía mostrara amabilidad hacia mí, estuvo mirándome con un rostro terriblemente contraído, no tuve más opción que aceptarlo… ya estaba preparado.
Los comerciantes siempre deben respetar los intercambios iguales.
Incluso si el Lord Demonio Dantalian era un simple rango 71, e incluso si Lapis Lazuli era meramente una mestiza Intocable, ellos eran seres vivos que hicieron lo posible por seguir con vida.
Una vida por una vida.
Tenías que poner tu propia vida en riesgo si te disponías a ir tras otra.
Cruc.
Era una ecuación simple… yo anhelaba un mundo que no fuera controlado por la jerarquía.
Por el simple hecho de nacer como un Lord Demonio, tu estaba posicionado en la cima de la sociedad. Por nacer como una mezcla de un demonio y un humano, eras tratado como basura. Así era el estado actual del mundo demoníaco. Y yo quería cambiar eso…
Aunque los detalles más pequeños eran distintos, Ivar Lodbrok tenía el mismo deseo que yo. En este mundo destrozado, Ivar y yo estábamos atados por la camaradería.
Si uno deseaba cambiar el mundo, entonces uno necesitaba dinero. Por eso es que habíamos mantenido la Firma Keuncuska hasta ahora. Durante los cientos de años pasados, nosotros habíamos superado una incontable cantidad de penurias y adversidades, y apenas habíamos logrado alcanzar la posición de la firma más grande en el mundo demoniaco…
Ahh…. Realmente quería verlo. Quería ver una sociedad más equilibrada.
Simplemente quería vivir en un lugar con menos prejuicios… quería ver un mundo más hermoso.
— ¡Cruc!
Pude sentir el frio metal perforando mi garganta.
Como uno esperaría, pude sentir vívidamente la sangre calida que corria por la hoja.
La fuerza abandonó rápido mis rodillas. Mi cuerpo cayó al suelo lentamente, y poco a poco se acercaba la muerte. Eso lo pude sentir claramente.
Ivar. Cuida del resto.
Fui incapaz de ver el mundo cambiar, pero si se trata de ti, entonces deberías ser capaz de vivir hasta el final. Tú eres escalofriantemente astuto e inteligente, después de todo.
Excepto que me preocupa que no pueda existir nadie que pueda comprender tu locura. No te quedes solo. Un día encontraras a alguien que pueda quedarse a tu lado una vez más…
Y finalmente, miré a Dantalian.
No había razón especial para hacer eso. Mi línea de visión simplemente ese movió por coincidencia hacia Dantalian en el momento en que caí. Sin embargo, tras mirar el rostro del 71º Lord Demonio, abrí mis ojos de par en par…
— ¡………!
Estaba inexpresivo.
Su inexpresividad no tenía límites.
A pesar de haber obtenido una victoria sorprendente esta noche, no había señal de que Dantalian estuviese divirtiéndose o deleitándose. Ni siquiera parecía sorprendido por mi suicidio. Como si fuese obvio… él estaba mirándome con ojos que parecían haber comprendido completamente la razón por la que me había quitado la vida.
¡Eso era… eso era, eso era…!
Viendo esa expresión, inmediatamente lo comprendí. El Lord Demonio Dantalian no era una simple presa. La traición de Lapis Lazuli a nuestra firma, y el asesinato de Andromalius, todo eso fue planificado completamente por ese hombre. No era posible saber cuáles eran los planes exactamente, pero esos ojos. Esos ojos de un asesino, superando la lógica, eran más que suficiente para convencerme. ¡Dantalian era el titiritero!
Ahh, Ivar Lodbrok.
De principio a fin estuvimos equivocados.
Estuvimos saltando sobre un tablero de ajedrez sin tener idea de quién era nuestro oponente. Por esto, no es sorprendente que hayamos perdido terriblemente. ¿Lo has comprendido, Ivar? ¿Fuiste consciente del hecho de que ese hombre era el verdadero peligro…?
Quería abrir mi boca y advertirle a Ivar. Por favor, cuídate de Dantalian.
Pero para mi pesar, no tenía ni siquiera un poco de energía como para mover mis labios. Rápidamente, la vida de mi cuerpo comenzó a dispersarse en silencio. La visión frente a mí comenzó a oscurecerse.
Pude haber soñado algo hermoso, pero fui incapaz de vivir una vida hermosa. Cometí una considerable cantidad de actividades viles. No hay duda de que los
Dioses me enviarán al Infierno…
Ooh, piadosa Proserpina.
Por favor, muestra piedad por esta pobre alma.
Y luego, fui cubierto por un silencio eterno.
Lord Demonio más Débil, Dantalian, 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 8, Día 20.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
La daga perforó fácilmente el cuello del viejo goblin.
La hoja se clavó por su delgado cuello y pasó hasta el otro lado.
El pequeño cuerpo del goblin colapsó en el piso con un ruido seco.
Una quietud cayó sobre el salón.
Sangre roja fluía por el salón de baile.
— ¿Ah…? Paimon estaba…
— ¿Ah…ahh…?
Paimon simplemente estaba mirando el cadáver del goblin.
Ese goblin era un comerciante en el que Paimon confiaba sin ninguna duda. Estaba claro que esos dos se conocían el uno al otro desde hace mucho, mucho tiempo.

Me pregunto si sus rodillas habían cedido, pero Paimon había colapsado al suelo. La sangre fluyendo del cuello del goblin formó un charco y el extremo de la falda de Paimon se había teñido con esa sangre.
— Ah… ah…. Ahhhhh….
Al igual que una grabadora rota, ella dejó escapar pequeños gemidos de forma repetitiva.
Era una conclusión de que ella no pudo haber predicho, hace treinta minutos, lo que sucedería. Paimon solo podía haber estado gimiendo, pero yo instintivamente comprendí las emociones que estaban aferradas en su corazón.
Fue por eso que le di una advertencia.
Que no cruzara el Río Rubicón y que nos reconciliáramos con una copa de vino. Pero sin ser capaz de lograr algo, Paimon había levantado un cáliz envenenado. Esto probablemente era lo que significaba una tragedia.
Murmuré con una voz que yo solo podía oír.
— Arruinando el humor…
Has provocado este caos, maldito goblin.
Originalmente estaba planeando dirigir una comedia. Ivar Lodbrok y Paimon estaban culpándose el uno al otro. Ellos se comportarían desgraciadamente y seguirían lanzándose la responsabilidad entre sí hasta que la conferencia terminara.
Al final, un lado eventualmente tendría su honor destrozado y caería. Ese era el escenario que yo había escrito. La gente enviaría aplausos sin reservas a la presentación circense de un león y un tigre luchando entre sí. Sin embargo, este viejo goblin fue una variable que no pude haber esperado…
Torukel había cargado con todos los errores de Ivar Lodbrok y Paimon por su cuenta, y se los llevó con él. El malentendido de Paimon debido al engaño de Torukel, y la excusa de Ivar Lodbrok fue por el engatusamiento de Torukel.
Los dos como víctimas. El otro como el acosador. Excepto, que las palabras no saldrían de un cadáver. El día en que la verdad seria revelada finalmente, nunca llegaría.
Sinceramente te doy mis respetos por esa resolución tomada, goblin.
Ivar Lodbrok y Paimon habían ido contra mí con una mentalidad torpe. Ellos no arriesgaron sus vidas. Pero tú fuiste diferente. Viniste hacia mí con todo lo que tenías. A diferencia de esos dos, no olvidaste la etiqueta apropiada.
Eso fue esplendido. Debo admitirlo. La gente como tú está más calificada para interferir con mi confortable vida.
—…debemos proceder con la muestra de manos para la audiencia –dijo Marbas. El único testigo se había suicidado y Paimon había perdido su voluntad. Él debió haber juzgado que ya no quedaban motivos para continuar con esta audiencia–. El primer asunto es el caso de asesinato. El caso donde el 72º Lord Demonio sin Nombre, Andromalius, fue asesinado por el 71º Lord Demonio sin Nombre, Dantalian. El acusador ha demandado 100.000 Libra como compensación del asesinato de Andromalius por parte de Dantalian, y que éste último sea encerrado en la Prisión Helada por 15 años.
Marbas miró alrededor del salón.
— Aquellos que crean que Dantalian es culpable, levanten su mano derecha, la gente que crea que es inocente, que levante la izquierda, y la gente que se abstenga, no mueva sus manos. Las dos personas que están involucradas directamente, y yo, que actuó como mediador, no tendremos derecho a votar.
La gente rápidamente movió sus brazos luego que Marbas terminara de explicar.
Entre los 29 Lores Demonio, los que votaron culpables fueron 9 personas. La gente que votó por inocente dio un total de 19.
Marbas asintió.
— Declaro que Dantalian es inocente con respecto al primer caso.
Excluyendo a los seguidores de Paimon, casi todos los Lores Demonio votaron inocente. En realidad, esa era una victoria abrumadora. Sin embargo, el sabor de boca seguía siendo amargo. Eso fue por el noble sacrificio de ese viejo goblin.
No me sentía tan emocionado como antes…
— El segundo caso es sobre la Muerte Negra. El acusador ha clamado que Dantalian es el verdadero culpable de propagar la plaga. Aquellos que crean que es cierto, levanten su mano izquierda, y los que crean que es falso, levanten la derecha.
La gente que votó culpable fue igual, 9 personas.
La gente que votó inocente, esta vez fue de 15 individuos.
— Ya que se ha superado la mayoría, declaro a Dantalian inocente con respecto al segundo caso. Por eso, en nombre del 5º rango, el Lord Demonio a cargo de la nobleza, yo, Marbas, garantizo que tú, Dantalian, eres libre de todos los cargos que te fueron impuestos. Aquellos que tengan objeciones ante este veredicto tengan presente que estarían retando mi honor.
Un aplauso brotó de uno de los Lores Demonio. Era Barbatos, otra vez. Ella incluso estaba silbando mientras celebraba el veredicto.
— ¡JAJAJA! ¡Te lo mereces, PUTA! ¡Ya que comenzaste levantando tu nariz creyendo que era grande y poderosa, yo estaba anhelando ver como esa naricita que tienes era aplastada! ¡Viendo como ha terminado todo, ¿por qué no juegas un ratito7 con ese goblin?! ¡Probablemente ustedes serian la pareja perfecta en la cama!
…aunque bueno, la dirección de la celebración fue asquerosamente vulgar.
Justo ahora, Paimon, con ojos desconcertados, estaba mirando distraídamente el cadáver de Torukel. Ser capaz de reírse abiertamente ante una mujer en ese estado no significaba un descaro normal, sino una brutalidad inmensa. Era impresionante en otro sentido. Tenía la certeza de que si quería mantener una vida pacifica, entonces sería una buena idea no involucrarme con Barbatos.
Además, era muy plana.
Era tan plana como los campos de Siberia. Era importante enfatizarlo dos veces.
Si fueses una persona lógica con delicadeza, entonces sería obvio preferir a las maduras en lugar de las inmaduras, la abundancia por encima de la escasez.
EL COMPLEJO DE LOLI ES UNA ENFERMEDAD MENTAL, SÉPANLO8.
Espero que sean capaces de ir al hospital más cercano que tengan y obtengan un chequeo suicida.
— Ahora, discutiremos el castigo de Paimon, Dantalian. A pesar de tu inocencia, Paimon trató de acusarte. Uno debe pagar el precio de su error. Sugiere lo que creas que sea el nivel de castigo más acorde.
— Un castigo, ¿eh? –miré al piso.
En el pasado, la controversia judicial tenía un significado parecido al de un duelo. Arriesgando su honor, ambas partes luchaban por lo que era inocente y lo que no. si el acusador perdía, entonces este recibiría la sentencia que había declarado para la otra persona. Significaba que si querías maldecir a otro, entonces tenías que cavar tu tumba de antemano. Era un legado rudo proveniente del periodo medieval.
En esta situación, Paimon tendría que pagar los 100.000 de oro y ser encerrada 15 años en prisión.
Una vez más, comprendí que tipo de ardua determinación cargaba Paimon mientras avanzaba hacia la audiencia. Asi era. Podría no haber sido tanto como el goblin, pero Paimon también, en su propia forma, se había preparado para tomar la responsabilidad…
En eso, una caja de opciones repentinamente apareció ante mí.
[1. Perdonar a Paimon.]
[2. Reprender a Paimon.]
Viendo aparecer esa caja, me di cuenta que era una decisión crucial.
Parecido al haber elegido asesinar a Andromalius, esto era algo que cambiaría grandemente la dirección del mundo.
Marbas me presionó en voz baja.
— Dantalian.
—……………
Miré el cadáver del goblin.
Torukel. No dejaste una voluntad. Pero lo que querías decir fue transmitido claramente. Sin importar qué, no dejar a Ivar Lodbrok o a Paimon preocuparse. Esas probablemente fueron las palabras finales que no pudiste pronunciar. La parte de la vida conocida como pena.
Como una formad e expresarte mis condolencias, esas palabras finales tuyas, las respetaré.
— Está bien.
— ¿Disculpe?
— Dije que está bien, honorable Marbas –levanté mi cabeza y miré al Lord.
Yo tenía una débil sonrisa en mis labios. Era con el fin de mostrar una expresión cansada. Bueno, también había pasado mucho tiempo desde la última vez que usé tanto mi cerebro, así que realmente yo estaba cansado.
— Incluso si yo me encontraba bajo una falsa acusación y difamación, Su Alteza Paimon también, en la triste posición de haber arrastrada a un complot, ¿no lo estaba? Ya ha sido demostrado ante todos los presentes, que el verdadero culpable detrás de todos estos incidentes fue ese goblin tirado en el suelo. Él fue un villano incomparable. Sin embargo, ahora que está muerto, no hay razón para que otro tome la responsabilidad.
— En otras palabras… ¿estás diciendo que no demandaras ninguna acusación?
— Así es, Su Majestad. Como la persona involucrada directamente en la audiencia, y como la persona que ha sobrevivido al juicio de la ley obteniendo la victoria, con todos mis derechos solicitaré esto. El 71º Lord Demonio, el Sin Nombre, Dantalian, por la presente, solicita, que Su Alteza Paimon no sea castigada de ninguna forma debido a este incidente –sonreí–. En primer lugar, esta es la sagrada Noche de Walpurgis. Este no es un lugar para palabras tan vulgares como castigo o penalización.
La gente a mí alrededor se conmocionó. Probablemente no imaginaban que la persona que fue acusada terminara siendo agradable. Todos tenían la misma expresión de sorpresa. Por el contrario, una vez que mi al goblin suicidarse, no podía haber estado más calmado.
No quería convertirme en una persona que fuese hablando de ‘reconocimiento’ y ‘respeto’ todo el tiempo. Había pensado en reconocer a Torukel el goblin. Había decidido respetar su voluntad. Por eso, debía mostrarlo con acciones.
Perdonar a Paimon aquí era, sin duda, una decisión políticamente peligrosa. En el mundo de la política, solo el simple hecho de que fueses enemigo, se podría seguir tomando acciones hostiles. Hoy, ignorando la verdad, la relación entre Paimon y yo se había convertido claramente en una ‘enemistad’. Cambiar la relación a una forma distinta, probablemente tomaría una considerable cantidad de trabajo agotador. Incluso sería imposible.
Eso era lo que significaba el respeto.
Proteger las palabras de otro incluso si significaba que tuvieses que soportar el daño.
Estaba confiado de que no me sentiría angustiado incluso si fuese a pasarla difícil por respetar a otro.
Si usaba el juicio de mi segunda media hermana como base, entonces yo estaba en posesión de un cerebro demoniaco.
Si usaba mi propio juicio como base, entonces yo era un estudiante modelo que sabía de etiqueta.
— Honorable Marbas. La única cosa que éste quiere es una simple y cálida copa de vino de miel.
[1. Perdonar a Paimon.]
[2. Reprender a Paimon.]
Tan pronto como terminé de hablar, la caja de opciones se desvaneció. Pronto, dicha caja fue reemplazada por nuevas líneas.
Cada letra individual era desmantelada y se juntaba para formar palabras nuevas. Eso dio un placer sutil como si se observara piezas de lego juntarse por su cuenta.
[¡Una decisión amable y piadosa!]
[El continente está impresionado por tu magnanimidad.]
[La fama se ha incrementado substancialmente.]
Las frases brillaron fuertemente en medio del aire.
Las palabras se esparcieron en partículas brillantes. Poco después, tras viajar por el aire como un montón de pétalos, estas silenciosamente se desvanecieron en alguna parte.
—…………
Marbas estaba mirándome. Sus ojos azules hacían que uno pensara en un océano sereno. No evité a Marbas y calmadamente lo miré a los ojos.
— Pensar en labor por encima del resentimiento. En palabras, eso suena fácil, pero las palabras tienden a ser difíciles de adherirse si son cortas, y se vuelven fáciles de mantener si son largas. No es algo que alguien pueda hacer. Adicionalmente, la cantidad de personas que desechan la oportunidad de dar rienda suelta a su maldad son hermosamente pocas –Marbas me dio una palmada en el hombro. Su confianza fue transmitida a través de esa mano–. Eres sorprendente, Dantalian. Como el anfitrión de la Noche de Walpurgis, me gustaría darte las gracias. Anhelaba el día en que fueses capaz de deshacerte de tu estatus de Lord Demonio sin Nombre y convertirte en un monarca poseyendo un gran título.
[El afecto del Lord Demonio Marbas ha aumentado por 9.]
En lugar de responder con palabras, bajé mi cabeza.
Marbas había dicho hace poco, que él no confiaba en palabrerías. Por eso, ir más allá de las palabras cortas y responder con el silencio era apropiado para llevarse bien con la creencia de Marbas. Él parecía haber comprendido mi intención. Asintió y una vez más me dio una palmada en el hombro.
— Sin embargo, incluso si no hay un castigo oficial, seria irracional no tener una palabra de disculpa… Paimon.
Marbas se volvió para ver a Paimon. Ella aún estaba conmocionada a un lado del cuerpo del goblin. Ella parecía una muñeca a la que le habían cortado sus cuerdas. Marbas habló con un rostro lleno de dolor.
— Discúlpate aquí con Dantalian. Paimon se estremeció.
¿…dis…culpar…?
— Si, es la responsabilidad que debes cargar.
— Mintió… Torukel… min…tió.
Paimon movió su cuerpo para levantarse, pero no pudo. No había fuerza en sus rodillas, por lo que simplemente se deslizó hacia atrás. Paimon levantó su cabeza un poco para mirarme.
— ¿T-Torukel…traicionó a esta dama?
— Así es, Su Alteza –asentí.
— ¿Inocente…?
— Si, yo no cree la Muerte Negra. Tampoco la propagué a propósito. Esa fue una mentira creada por ese comerciante, Torukel.
Paimon lentamente bajó su cabeza. Hubo un momento de silencio. Yo no tenía métodos de saber lo que ella pensaba. Poco después, con hombros temblorosos, ella murmuró en voz muy baja.
—…lo…ento…
Al principio, no pudimos comprender lo que ella dijo. Al igual que un radio roto, sus palabras salieron, se detuvieron y luego fueron dichas de nuevo. Esto se repitió. El sonido del llanto era extraño como la estática. Sin embargo, Paimon repitió las misma palabras una y otra vez, hasta que eventualmente pudimos oírlo claro y fuerte.
— Lo….si…ento…
Esas fueron palabras de disculpa.
Una piscina de sangre se había formado en el suelo en el que Paimon había caído. Allí también estaba cayendo algo. Eran las lágrimas de Paimon. Cada vez, una lágrima chocaba contra el charco de sangre, como una piedra que caía en un lago, suaves ondas con formas de anillo eran esparcidas.
—…lo siento. —…………
— Lo siento… lo siento…
Un silencio peculiar bañó el salón de baile.
La voz de Paimon ciertamente era baja, pero se sentía como si todos los presentes podían oírla.
Debía ser difícil seguir observando. Un Lord Demonio mujer, de la que asumí era una de las seguidoras de Paimon, corrió comenzó a apoyar a la débil mujer. Paimon fue arrastrada hacia afuera débilmente por la Lord Demonio. Un grupo de 15 personas siguió a esa Lord fuera del salón de baile.
Nadie trató de detenerlos.
— Hubo demasiadas complicaciones, pero –Marbas, queriendo cambiar el tema, habló–, eso no cambia el hecho de que hoy sigue siendo la Noche de Walpurgis. Aunque todavía quedan muchos puntos a tratar en la agenda, la retrasaremos hasta mañana. Tomaré la sugerencia de Barbatos y les ofreceré un lugar para que beban todos.
Con un clap, Marbas juntó sus manos.
Al instante, varias hadas llegaron y comenzaron a servir todo tipo de comidas y bebidas. Elfos llevando uniformes de dama y fracs entraron en la habitación cargando mesas y sillas. El salón de baile rápidamente cambió a un salón de banquetes. Yo también tuve el honor de recibir una copa de vino de miel, directamente de Marbas.
La gente poderosa era rara. Pero ese tipo de gente con sentido común era más rara aun, tanto, que ellos serían anunciados como la próxima especie cerca de quedar extinta y tachada de EX en los tableros. Yo, con el deseo de preservar las especies raras de la naturaleza, acepté decentemente la copa.
Por el resto del día, no hubo ocasión en la que Paimon volviera a mostrar su rostro.
Lord Demonio más Debil, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1505, Mes 8, Día 21.
Palacio de los Gobernadores, Niflheim.
El banquete no terminó ni siquiera después de medianoche.
Nunca había pensado que los Lores Demonios fueran alcohólicos pesados. Barbatos era especialmente sorprendente. Ella tomó una jarra completa de alcohol y se la bebió de un solo trago.
La gente vitoreó y aplaudió. Era insano. Además, Barbatos pareció haberse encariñado de mí, pues me estuvo forzando a beber. Si trataba de rehusarme ligeramente, entonces ella diría: ‘¿Ahhh? ¿Estás tratando de abstenerte de tomar el alcohol que te estoy ofreciendo?’ –y se enojaría. ¿Acaso no era una persona bárbara, o algo así?
Siendo incapaz de seguir socializando con ella, secretamente me retiré del salón. Sinceramente, quería escapar por la puerta principal, pero existía la posibilidad de que fuese atrapado por Barbatos.
Su apariencia exterior era la de una pequeña, pero ¿hacia dónde iba esa enorme cantidad de alcohol que estaba ingiriendo? No podía entenderlo. En mi opinión, creo que los científicos necesitan atravesar su estómago lo antes posible. Yo tenía la certeza de que allí dentro lo que hay es un agujero negro versión miniatura… el problema era que la ciencia de este mundo no era tan avanzada. Como resultado, era imposible descubrirlo. Era un misterio sin resolver…
Mi mente se sentía vacía. Debo haberme emborrachado. Estaba caminando a través de un pasillo vacío, sin embargo, todo lo que estaba ante mí se sentía como si estuviese palpitando. Maldición. Fue porque esa mocosa, nacida en llanuras de Siberia, dijo: ‘Te mostraré mi tesoro oculto’. Y me forzó a beberme un brebaje todo raro de seis alcoholes distintos. A que se refería con ‘piensa en esto como un honor, no cualquiera puede tomar esto’… ¿ah? Por mí, ahógate bebiendo y muérete de una vez…
Pude escuchar unos suaves pasos detrás de mi. Volviéndome, vi que Lapis Lazuli estaba de pie allí. Cortésmente abrí mis brazos.
— ¡Ohh, Lala! ¡Mi Lala! ¡Tus ojos son como el cobalto y tu voz es como un himno cantado en armonía!
Ejem, en realidad, había abierto mis brazos pero de una manera exagerada. ¿Y qué? Estoy borracho. Esto está más allá de mi control.
—…se movió precipitadamente, Su Alteza.
— ¿Qué? ¿Soy tan grandioso que te has enamorado de mí?
— Lo que ésta dijo es que usted se movió precipitadamente, Su Alteza.
— ¿Hasta el punto de querer darme besitos? ¡Grandioso! ¡Si supieras cuan duro trabajé para ganarme tu afecto, entonces te sentirías tan mal por mí que voluntariamente me ofrecerías tus labios.
— Su Alteza –cerré mi boca. La mirada de Lapis Lazuli me atravesó–. Usted es precipitado, descuidado e irresponsable.
— ¿…no estás profundamente conmovida por mi victoria?
— Si, si lo estoy.
— Eso es un poco sorprendente.
Fue tan sorprendente como la vez en la que recibí una confesión de un chico de mi misma clase durante la primaria.
— Paimon no solo es la 9º Lord Demonio, ella también es la líder de la facción montañosa que es conocida como la facción más grande de las Fuerzas Aliadas de los Lores Demonio. Ella está a cargo de muchos seguidores fieles y tiene una estrecha relación con la gente poderosa en el lado humano. En términos simples, usted ha convertido a una de las figuras más importantes del Mundo Demoníaco en un enemigo.
— E-espera un segundo, Lala –sacudí mis manos con fuerza–. No soy descuidado… no soy irresponsable, y mucho menos precipitado. Esas son palabras que estoy escuchando por primera vez en mi vida. Esto es un gran insulto.
— ¿Ah, sí? Dígame entonces, ¿qué tipo de plan es ese en el que usted ha convertido al hombre más rico y la líder de la facción más grande del mundo demoníaco en enemigos?
— Eh, bueno…
No había utilidad.
Mi mente aún seguía intoxicada por el alcohol, por lo que no podía pensar claramente. No era un escenario simple donde podía simplemente hablar cuando estaba borracho. Esto era como la maquinaria mejor elaborada del mundo.
— Esto es… tremendamente…
— ¿Tremendamente?
— ¡Un tipo de plan… asombroso y terriblemente grandioso…!
— Usted posee una habilidad de persuasión bastante increíble. Ésta estaba tan conmovida que había quedado atónita.
— Mis ojos y mis oídos podrían enamorarse de mí al mismo tiempo, pero tu lengua está completamente conmovida por haber quedado sin palabras.
— Es un alivio que todavía posea la racionalidad necesaria para notar eso, Su Alteza.
— ¡Ohhh!
Al igual que un terrible actor, grité al cielo.
— ¡Lo siento, Lala! ¡Es cierto! ¡Me he vuelto completamente loco! ¡Tras ser acusado por Paimon y ver que ese viejo cretino se reía de mí desde un lado, todo mi auto control terminó explotando! ¡Por eso es que les enseñé una lección! ¡No pudo siquiera comenzar a comprender cómo podría arrepentirme por mi gran error ante nuestra señorita súcubo!
Volví mi cuerpo e hice una reverencia. Era la ubicación completamente opuesta a la que Lapis Lazuli estaba. Claro, no había más nadie. Gracias a la luz de la luna que entraba por la ventana, apenas podía idear la forma del piso.
No, ya que podía ver un poco noté que no estaba completamente vació allí. Un gato gris estaba parado en el borde de la ventana y lamiéndose la pata. Hice una profunda reverencia al gato.
— ¡Mil disculpas, Paimon! ¡Mil disculpas, seguidores de Paimon y apoyadores de Ivar Lodbrok! ¡He refutado y aplastado a esas personas a las que ustedes aman muchísimo! ¡Ellos me acusaron por un crimen que no cometí, levantaron sus narices en alto solo porque tenían una autoridad tan grande como la uña de un dedo de la mano en nuestro universo, y eran individuos que no sabían cómo respetar a otros, pero todos deben, de todas formas, amar a esos dos! ¡Ohh, las Diosas harán caer su ira sobre mí! Si, quizá, ustedes están allá arriba en el cielo… si no están haciendo nada y solo me miran desde sus asientos –miré hacia arriba como un profeta que estaba recibiendo las ordene directas de Dios. Mi cuerpo se movió seriamente y mi voz resonó con esplendor. Parecía como si estuviese recibiendo la recompensa por el mejor papel protagónico del año–. Puedo ser demasiado educado y estar rebosando con delicadeza para creer apropiadamente en las Diosas, por eso, no puedo decir con certeza que ustedes están en el cielo, pero, si por alguna probabilidad astronómica, ustedes realmente están allá… ¡Diosas! ¡No perdonen a este pedazo de basura, a Dantalian, que ha ridiculizado a la líder de la facción más grande y al hombre más rico en el mundo demoniaco castíguenme!
—…………
— Sin embargo, si yo hablase subjetivamente… aunque, no creo que esta opinión subjetiva que tengo sea objetivamente la verdad y no tenga dudas de ello, en cualquier caso, de ser necesario la modestia en frente de las Diosas, hablaré subjetivamente solo por cortesía… si están de acuerdo con mi opinión personal de que Paimon e Ivar Lodbrok son tripas de cerdo podridas terriblemente desafortunadas que se encuentran al límite de convertirse en no reciclable… entonces ¡malditas Diosas! ¡No hagan nada, absolutamente nada, y permítanme vivir mi vida como me plazca! ¡Ya que soy 1000 veces más competente que algunas diosas que se la pasan sentadas y orinando todo el día!
***
Silencio.
El gato gris estaba sorprendido y mirando en mi dirección con ojos desorbitados. El gato debió haber olvidado que estaba limpiando su propia piel ya que su pata frontal se había congelado en medio del aire. No era extraño. Después de todo, él había tenido el honor de ser testigo de mi grandiosa y poderosa confesión de fe. Era como alguien que está descansando en la parte posterior de una montaña y luego de repente Moisés viene descendiendo de la cima. Podía entender como se sentía el gato. Eso demostraba que yo estaba rebosante de entendimiento.
— Uhhh, huuuu…
Calmé mi respiración. Ahora la intoxicación estaba disminuyendo.
Me volví y miré a Lapis Lazuli. Ella estaba mirándome con la misma cara inexpresiva de siempre. Levanté mi dedo índice y apunté al techo.
— Mira. No pasó nada.
—……………
— Pensando lógicamente, de esto podemos sacar tres conclusiones. Primero, las Diosas generosamente han perdonado mis actos descuidados, irresponsables y precipitados. Oh, Lala, ciertamente eres una chica muy distinguida, y existe la posibilidad de que sea más distinguida que yo… claro, ese es un tema que requiere mucho debate… pero claramente no eres tan distinguida como las Diosas. Por eso, segundo, ya que las Diosas me han perdonado, tú debes hacer lo mismo. Esto es lo que significa tener una actitud modesta, después de todo. Y finalmente, tercero, las Diosas han admitido que Paimon e Ivar son similares a las tripas podridas de los cerdos. Por eso, el acto de amenazarlos es, teológicamente, jurídicamente y éticamente algo que no se considera un problema. Ahora bien, si tienes algo que decir en contra de mi lógica absolutamente perfecta, adelante…
Un momento de serenidad volvió al pasillo. Nos miramos el uno al otro durante un momento. Luego, Lapis Lazuli abrió su boca.
— ¿Ya terminó de hablar, Su Alteza?
— Hmmm.
— ¿Ésta necesita señalar que usted ha usado la técnica retórica básica de
‘usar una falsa premisa’?
— Nop.
— ¿Hay razón para que ésta le recuerde cuán peligroso es, en el ámbito político, declarar intensamente en un lugar público el ateísmo militante de uno mismo?
— No, no la hay.
— ¿Cómo cree, entonces, que ésta deba reaccionar ante el Lord que es lógica, política y teológicamente culpable?
— No creo nada de eso.
— Ésta si lo ha pensado.
— Lala, soy realmente incapaz de explicar eso de forma apropiada, pues estoy intoxicado, pero te aseguro que ya he ideado un esquema perfecto que te dejará sin palabras. Te lo explicaré luego de un pequeño descanso, y luego, hasta tú lo admiraras. Por eso, por ahora, regresemos a nuestra habitación, tendámonos en la cama, y discutamos el resto…
— Ésta lo sabe.
— ¿Eh?
— Ésta cree que usted está desarrollando un plan muy detallado –parpadeé.
— Esto es… bueno, ¿cómo te diría? Bastante inesperado…
— Ésta sabe que su verdadera naturaleza es como la de un depredador, Su Alteza, una araña para ser exactos. Antes de dar un paso, usted ha visualizado 10, y si no hay certeza de una caza perfecta, entonces usted espera pacientemente. La gente puede pensar que usted es un derrotado bueno para nada cuando ven que usted no se mueve, y luego se ríen para dejarlo en ridículo, pero en realidad, usted simplemente está esperando que su presa sea atrapada en su red.
— ¿…gracias por el cumplido?
Mi cabeza se sentía vacía, por eso no estaba muy seguro, pero creo que era la primera vez que Lapis Lazuli me había elogiado así. Sin saber cómo reaccionar al momento, fruncí el ceño.
— ¿Entonces por qué me maltrataste?
— Ya que su mentalidad está retorcida, ésta juzgó que usted requería un vasallo que constantemente estuviese a su lado y lo reprendiera, Su Alteza.
— Lala, ya estoy bastante grandecito. No tengo razón alguna, en lo absoluto, para tener una nueva figura materna ahora, y escuchar sus quejas…
Fue en eso…
Lentamente…
Lapis Lazuli casualmente me agarró por la corbata…
En mi corta confusión, Lapis Lazuli tiró de mí…
No sabía exactamente qué tipo principio físico estaba oculto dentro de esta acción, pero el resultado fue simple y obvio…
Lapis Lazuli robó mis labios.

—………………
—………………
Pude sentir algo suave en mis labios.
Me preguntaba si habían pasado 10 segundos. Gradualmente nos fuimos distanciando.
Cuando dos personas se distancian, se sentiría extraño si fuesen a compartir cientos de conversaciones vagas, pero en este momento de silencio, se sentía perfectamente natural distanciarse. Una vez que el beso terminó y recuperamos la distancia, sentí que esa distancia se sentía increíblemente natural.
Lapis Lazuli susurró.
— Tampoco es que intente actuar como su madre, Su Alteza.
—…Lala –hablé cuidadosamente–. Admito que durante todo este tiempo he dicho muchas líneas salaces como besar. Sin embargo, eso fue simplemente para disfrutar ver tu reacción de vergüenza, y por eso no tenía un significado tan profundo. Si por casualidad, planteé un malentendido debido a eso, entonces debería disculparme sinceramente en este lugar y…
— Lo sé muy bien, Su Alteza –Lapis Lazuli me interrumpió de inmediato–. Por eso, por favor, cállese.
Nos enterramos bajo el pasillo oscuro.
Luego de un segundo beso, el que se movió primero, usó su palma para ser el primero en agarrar el cuerpo del otro, y el que fue el primero en empujar al otro hacia un rincón oscuro del pasillo, no podíamos decirlo. Discutir eso no tendría sentido.
La única cosa que pude recordar vívidamente fue sus ojos azules brillando silenciosamente.
MIAU.
Un gato gris maulló. El gato bañado en la luz de la luna y estirándose cansadamente.
FIN
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