Prophesy of Pendor – Capítulo 5 – Invocando a un monstruo I
Capítulo 5 Invocando a un monstruo I
Aclaraciones con respecto a algunas cosas (más que nada sobre el principio) al final
– – –
[Nombre: Leonor]
[Raza: Perteneciente a los Clanes de la Montaña, humana]
[Edad: 18 años]
[Nivel: 30]
[Clase: guerrera mágica]
[Rasgos: genia, le gusta la batalla, bendecida por los dioses, despiadada, instructora severa, atractiva, fuerte, sedienta de sangre, estricta, culta…]
Alex por un momento quedó atónito por leer todos los rasgos que tenía la mujer frente a él. No eran sólo algunos, eran bastantes. La lista se hizo tan larga que parecía que Leonor tenía más de 50 rasgos. También noto que poseía habilidades tanto con armas como con magia, teniendo un dominio nato de todas las armas. Incluso sus estadísticas hizo que Alex se entumeciera y empezara a asustarse por haber invocado tan ser persona.
“Maestro, ¿se encuentra bien?” Leonor se acercó a él para ver si se encontraba bien ya que, en su punto de vista, podía ver a Alex tomarse la cabeza. Alex negó con la cabeza. Claramente, después de invocar semejante monstruo, ¿cómo podría a estar bien?
“Esto me pasa por dejarme guiar por su aspecto…” Habló en voz baja, no pudiendo evitar suspirar de la tristeza. Levantó la cabeza para ver a Leonor a los ojos y francamente, estaba cara a cara con ella. “¿Por qué tan cerca?” Preguntó tratando de estar sereno y serio.
“Vi que estabas como…” Empezó a mover un poco las manos mientras hablaba “…sufriendo por tu expresión rara que tenías así que me acerqué para verte. Veo que ahora estas bien así que, ya no hay nada de qué preocuparse” Leonor dio una pequeña sonrisa haciendo que Alex se estremeciera.
“En fin… ¿Por qué estás vestida como sirvienta?” Ella ante la pregunta, miró su vestido unos segundos sólo para responderle que así, sería menos llamativo si caminaba a su lado. Su respuesta hizo que se le abriera la boca sorprendido. Junto sus manos, usando sus pulgares para ponerlos bajo el mentón y ambas manos poniéndolas frente a su cara. “Dios, dame paciencia” Miró de nuevo a Leonor luego de suspirar y maldecir por debajo. “¿No crees que es más llamativo si ven a una sirvienta que mide más de dos metros?”
“No creo que sea ningún problema. Es normal para los nobles tener todo tipo de sirvientas” Alex no pudo negar eso. Los nobles, sobre todo aquellos con suficientes dinero para costearse esclavos y sirvientes de todo tipo. “Además, nadie puede meterse conmigo” Su tono era cálido pero su rostro tenía una sonrisa siniestra. Alex asintió ante esto ya que era cierto. “De todas formas maestro, ¿por qué me ha llamado?”
“¿Me creerías si te dijera que necesitaba una sirvienta?” Leonor tan solo negó con la cabeza con una mirada seria. Alex esperaba claramente esta respuesta. Se levantó y empezó a caminar un poco por la oficina. Se detuvo frente a la chimenea donde había calor. Se dio la vuelta y su cara también se puso seria “Necesito a alguien que me proteja y me entrene, nada más simple que eso”
“¿Oh…?” Leonor caminó, acercándose a Alex poco a poco hasta pararse a unos pasos donde estaba él, teniendo a lado a la chimenea. “¿De verdad quieres qué te entrene?” Alex la miró y tardando algunos segundos, asintió ante su pregunta. “Muy bien” Dijo Leonor. “Empezaremos mañana. Procura estar listo” Su sonrisa hizo que Alex también sonriera. También deseaba entrenar. Su cuerpo era débil y nadie querría que un duque como él, alguien frágil, los gobernara.
“Perfecto. Despiértame temp-“
“Ya es de mañana maestro” Una mano se apoyó en su hombro y lo apretó con fuerza, dificultándole moverse. Alex giró poco a poco su cabeza para ver a Leonor dándole una gran sonrisa, queriéndose reír. “Prepárate ahora. Nos espera una gran noche para conocernos” Su risa resonaba por toda la oficina, casi que si algo estuviera abierto, sonaría en todos lados. Alex, por otro lado estaba gritando interiormente ya que, no estaba preparado mentalmente y físicamente para ponerse a entrenar ahora. Sin remedio, no le quedó más opción que aceptar su destino…
– – –
[Debido al entrenamiento que has realizado ante condiciones climáticas duras, has mejorado tu resistencia al frio así como tu afinidad al clima]
[Debido al entrenamiento duro que has realizado, sumando las condiciones climáticas, tu resistencia física ha aumentado]
[…]
Los repentinos anuncios dentro de su cabeza hicieron que Alex abriera los ojos. Recordó que luego de tanto tiempo entrenando, se había dormido fuera del castillo.
Aclarando lo que había hecho, empezó a mirar alrededor y se dio cuenta que no había ningún castillo sino que estaba rodeado por un gran bosque, sin señal de que haya alguna otra vida por los alrededores. Eso hizo que Alex empezara a preocuparse. Cerró sus ojos con fuerza y tratando de no pensar que la persona que lo haya traído sea ella mientras murmuraba por debajo.
“Has despertado” Esas palabras lo sacaron en sí pero también hicieron que parte de él sintiera frustración. Alex dio una media vuelta solo para encontrarse a Leonor, sentada, apoyada y relajada contra un árbol. “¿Sabes qué pasó?” Alex dudo un poco para luego responder que no se acordaba de todo, que solo recordaba que estaba entrenando y luego se durmió, despertándose luego aquí. “Te dormiste, es cierto. Luego de tanto entrenamiento, te tiraste en la nieve y empezaste a roncar. Me sorprende que te hayas dormido por varios días”
“¿Qué?” Alex abrió los ojos sorprendido al escuchar que se durmió varios días. “Mientes”
“Sip, claramente te estoy mintiendo. Has dormido precisamente un día nada más” Se levantó y limpió su armadura. Ahora Alex notó que la armadura que llevaba Leonor era una de cuero completamente negra, junto con una capa de piel. Toda la armadura parecía tener un cuervo impregnado en el pecho de la armadura, haciendo que lo reconociera. “Ya que has despertado, sígueme. Tu entrenamiento recién está empezando”
Alex resignado, quiso replicar ante sus palabras pero ella lo ignoró y le indico que le siguiera sin discutir. Suspiro con algo de tristeza pero, inspirando aire ahora, miró al frente y trato de alcanzar a Leonor…
– – –
Espero que les haya gustado el capítulo.
tunovelaligeras.com