Prophesy of Pendor – Capítulo 7 – Desaparecido
Capítulo 7 – Desaparecido
Antes de que Alex desapareciera en los bosques junto con Leonor para proseguir el entrenamiento, Zoey estaba recostada en su cama, medio dormida. Apenas estaba amaneciendo. El cielo poco a poco tomaba un color celeste fuerte. Si alguna persona pudiera ver como estaba recostaba, pensarían que tan solo era una muñeca, una pieza hermosa de porcelana. Toda su piel, gracias a los largos inviernos que ha atravesado se ha vuelto blanca, llegando al hecho de pensar que era pálida.
Minutos después, Zoey poco a poco estaba tratando de levantarse de su cama, quitándose de encima la manta de piel que reposaba encima de ella. Miró a la ventana refregándose los ojos solo para ver que el cielo era totalmente celeste, mostrando que ya había amanecido.
Al levantarse, lo primero que hizo fue estirarse un poco para luego acercarse hasta una pequeña mesa donde tenía un cuenco con un poco de agua en ella. Tomo el agua con sus manos juntas y la llevó hacía su cara para despertarse debido a que caminaba media dormida aún. Eso hizo que se refrescara rápidamente y despabilara también.
Ya ahora despierta en su totalidad, con solo aplaudir dos veces, varias sirvientas aparecieron a su lado, haciendo una pequeña reverencia antes de proceder a quitarle el pequeño y delgado vestido blanco que utiliza para dormir. Además, aparte de ayudarle a cambiarse, arreglaron su corto cabello así como preparar las ropas que utilizaría por la mañana. Las sirvientas realizaban su trabajo en silencio y ocasionalmente hablaban si Zoey ordenaba que les contará sobre lo sucedido por la mañana.
Su nueva vestimenta ahora constaba de una prenda característica del reino. Una prenda superior marrón que llegaba hasta sus rodillas, donde sus mangas tenían un color gris y gran parte del mismo, estaba envuelto en una capa de color azul a cuadros, color característico del reino. Era una prenda mayormente usados por nobles hombres pero ella estaba acostumbrada a usar esto ya que la vida de una “mujer” en sí no era lo que le gustaba.
Ya cambiada, procedió a ir a la sala principal ya que era el lugar donde habitualmente comía con toda la familia. Ahora que en su familia su padre no estaba, no todo sería lo mismo como antes. Aun así, todavía tenía al resto de su familia. Poniendo a un lado a Alex, quería a todos por igual, especialmente a sus hermanas menores.
Zoey entró en la sala y vio a todos comiendo alegremente, incluyendo a sus primos y primas. Esta escena le hizo dar una pequeña sonrisa y al tanto, acomodó su cabello un poco a un costado y fue a sentarse para poder comer.
Comía mientras miraba a sus familiares y escuchaba por palabras de los ayudantes de su padre las últimas noticias del día anterior como todos los días. Ya sabía que Alice había partido para encargarse junto con otros nobles menores y algunos soldados el tema de los Clanes de la Montaña. Por otro lado, los territorios bajo su jurisdicción cumplían con sus impuestos y no había ninguna información por parte de ellos sobre otros incursores que arruinen sus tierras.
“Por cierto señora…” Uno de los ayudantes de su difunto padre habló con algo de duda en su voz. Zoey le miró y le dio permiso para hablar “…según las sirvientes y algunos de los soldados, Alex no está en ningún lado”
“No te preocupes. Seguro está gastando dinero en algún lado” No le importó el tema de su hermano en absoluto y pidió que se siguiera adelante con las noticias.
“En realidad señora, no está en ningún lado” Smith habló con un tanto de preocupación ya que, a pesar de todo, seguía siendo el duque. Su repentina desaparición implicaba que sólo abarcaba problemas.
“¿Quieres decir que ha desaparecido?” Zoey tomaba un poco de vino de su copa de plata alzando las cejas bastante dudosa sobre la noticia. Los demás miembros de la familia también escucharon y empezaron a charlar entre ellos, hablando principalmente de lo que deben hacer ahora. Otros por otro lado, al menos mostraron preocupación por él ya que, como pensaban los ayudantes, ahora que informaban a Zoey, era el duque de Sendefall y nadie podía negar eso. “En ese caso, hay que organizar a un grupo para buscarlo”
“Como desee señora” Uno de ellos asintió dando una reverencia. Estaba vestido con una cota de malla de cuero como uso cotidiano de ropa diaria junto con una espada que portaba en la espalda. Este era el maestro de armas del territorio, el mariscal Luther Fork. Era uno de los vasallos del ducado y también el que ha ejercido como mariscal por más de 20 años. En todo este tiempo, logró alcanzar el nivel 16, luchando contra los Clanes además de otros grupos de asaltantes que de vez en cuando atacaban en los alrededores, ocasionando bastantes problemas.
Tras su partida, Zoey siguió ordenando a los demás señores para que sigan haciendo sus respectivos trabajos y estuvieran pendientes por la aparición de su hermano. Todos los demás se fueron a hacer sus respectivos labores, dejando sólo a la familia entera callado.
Una niña se acercó hasta Zoey, tirando un poco de su chaleco y mirándole a la cara algo preocupada.
“¿El primo Alex estará bien?” La niña llevaba un pequeño un hermoso azul oscuro, adornado alrededor del cuello y con un color diferente en el cuello del vestido y falda de color blanco. Su pelo estaba llegando a la nuca con un color castaño oscuro y color de ojos celestes claros como el agua, al igual que gran parte de su familia. Siendo pequeña aún era muy hermosa, cada rasgo de su cara aún pertenecía a la de una niña, logrando aumentar más su belleza.
“El bueno para nada de tu primo está bien. Sólo finge estar desaparecido para que lo busquemos. No te preocupes por él Marie” Zoey acarició la mejilla de su pequeña prima, dándole una sonrisa mientras la veía. No trataba de mentirle y simplemente le dijo la verdad, dejando a la niña confundida un poco para retirarse junto con su madre.
“¿Realmente crees eso Zoey?” Zoey miró a la mujer y era su tía la cual preguntaba con curiosidad. Ella era igual que su hija Marie siendo muy hermosa y con un gran cuerpo, haciendo que muchas personas suspiraran con gran deseo por ella. Llevaba un vestido de color crema, que al igual que el de su hija, en el cuello, muñecas y los bordes de la falda poseía un color rojo diferente con algunos garabatos que adornaban aún más el vestido, luciendo bastante lujoso.
Zoey dio un suspiro, levantándose de la silla y de la mesa. Miró a su tía por unos segundos para decirle que claramente su hermano es muy capaz de hacerlo, y que nadie debía preocuparse por él ya que todo se solucionará para antes de anochecer o en la mañana.
Si realmente Alex hubiese desaparecido, entonces eso le quitaría un gran problema en su vida y podría tener el control total del territorio…
– – –
Espero que el capítulo de hoy les haya gustado. Salu2
tunovelaligeras.com