Galactic Dark Net Capítulo 106
CVI: Navío Espacial de Segunda Generación
Rememorando, el viaje de Han a las Ruinas A-19 estuvo compuesto de una serie de extrañas circunstancias: primero, tras dejar el salón oscuro, él tomó un camino diferente al de los demás, yendo a parar a una prueba de nivel 7 que hizo que las torres unidas cayesen del cielo.
Luego que esas estructuras aterrizases “graciosamente” en el suelo, una grieta se abrió, la cual llevó a un dominio en extinción subterráneo. Luego, Han entró y se encontró con un monstruo llamado Kulun, llegó al corazón del sector administrativo de la reliquia y allí tuvo una lucha.
Y ahora, otra extraña combinación de circunstancias había ocurrido. De alguna manera, Han había decidido llevar el huevo consigo y debido a su cercanía, este comenzó a absorber el poder de oscuridad a través del aire.
Swoosh.
El pequeñín dentro del huevo trató de absorber la energía oscura y Han, quien estaba en coma, comenzó a recuperarse lentamente. La causa de su colapso no fue más que por toda la energía extraña que el Corazón de Oscuridad le trajo a la vez, haciendo que su cuerpo no fuese capaz de soportarlo.
Ahora, el huevo succionó una parte de la energía oscura de Han, permitiéndole nivelarse otra vez. La fuerte sensación de presión se debilitaba más y más. Su consciencia comenzó a recuperarse, por lo que, técnicamente, el pequeñín le salvó la vida.
Finalmente, Han abrió sus ojos y miró a su alrededor.
Esta era la habitación donde Kulun tenía guardado al huevo donde estaba el pequeñín. Los cuatro lados estaban rodeados por muros de aleación tan densos como una caja fuerte. No se sabía si eran los muros o cualquier otra razón, pero los velociraptors oscuros no entraron.
— Wow, por esta pequeña mierdita, no morí.
Han murmuró para sí. Colocó el huevo esférico en su mano, y su cuerpo casi se recupera por completo y de forma milagrosa. Aunque el área herida seguía doliéndole ligeramente, allí solo había heridas externas que podían ser curadas luego de un pequeño tratamiento.
Han se sentía como si todo su cuerpo estuviese lleno de fuerza. Probablemente era por la otra mitad del Corazón de Oscuridad. Ahora, él había aceptado completamente todo ese elemento oscuro, por lo que su fuerza de combate había mejorado naturalmente a un nivel considerable.
En cuanto a ese huevo extraño, era como si se hubiese quedado dormido y no hiciera más nada.
Pa.
Han abrió automáticamente el kit de drogas y sacó un par de píldoras que sanaban el cuerpo y mejoraban la energía fuente. Luego se levantó y colocó al huevo dentro de Mancha Lunar.
Su cuerpo no nació oscuro por naturaleza, él solo tenía el poder del Rey Oscuro almacenado en su cuerpo, el cual podía ser usado cuando lo necesitase.
Por eso, bajo condiciones normal, el huevo no suponía una amenaza para él. Era solo que, al momento de usar la energía oscura, la criatura que yacía dentro de ese elemento comenzaría a absorberle el poder.
¿Qué tipo de vida será? –se preguntó Han con curiosidad, mientras caminaba por las escaleras en espiral dentro de esa habitación.
Vio que allí había un almacén debajo del cuarto y que también estaba otra puerta pegada a la base de un extenso pasillo subterráneo.
En el centro de la habitación se encontraba una vitrina de cristal. Su interior estaba cubierto por una capa de terciopelo rojo que debía ser el lugar donde Kulun mantuvo al huevo. Ahora que este se encontraba en posesión de Han, la caja de cristal estaba vacía.
Además, allí había otros cajones de vidrio mucho más pequeños, y en uno de ellos habían tres planos.
Dichos diseños eran muy extraños. En ellos todo estaba anotado en el lenguaje universal de la Vía Láctea.
[ II ]
Han tomó uno de los discos de almacenamiento para el plano en su mano.
“Navío Espacial de Clase Asalto: Huracán”.
“Navío Espacial de Clase Asalto Pesado: Diosa Lunar”.
“Navío Espacial de Clase Reconocimiento del Campo de Batalla: Bruja”.
Han estaba maravillado, como soldado y como hombre. Él realmente amaba estudiar los diversos tipos de barcos de guerra galácticos, pero esos navíos de asalto, asalto pesado, y reconocimiento de campo de batalla, eran transportes de los que nunca había escuchado hablar.
Aunado con el símbolo “II” escrito claramente, él comprendió de repente que quizá estos eran los planos de navíos de guerra de segunda generación que Kulun había mencionado.
Han estaba muy emocionado. Fragatas, cruceros, cruceros de batalla, todos esos eran lo mejor de la primera generación de la ciencia y tecnología de las flotas espaciales. Ahora en sus manos, él poseía los tres preciosos planos de la tecnología de segunda generación.
¡Segunda Generación!
Tomando como ejemplo a las fragatas, las cuales eran el tipo de navío espacial más común, la versión civil tenía las habilidades de combate más débiles y podían ser vendidas fácilmente con dinero.
Algunas de las versiones más avanzadas eran fragatas mejoradas. Esos navíos de guerra básicamente añadían muchas mejoras a la versión civil, provistas exclusivamente para el uso de la policía gubernamental, efectivos de seguridad y organizaciones afines de todas las naciones.
Las más fuertes de las fragatas, eran las de grado militar, las cuales eran las naves de guerra militar más comunes, hechas para luchar. Quizá no eran cómodas por dentro, pero su potencia de fuego podía aniquilar definitivamente a cualquier navío espacial de clase similar solo en segundos.
Además de esas, también existían unas versiones más especiales, tal como la versión militar mejorada, y la Militar Admirable. Esas naves eran muy raras en números y además muy costosas, incapaces de emplearse en la milicia a gran escala, y su presencia era más que todo simbólica.
Pero independientemente de que sea la versión civil, mejorada o de grado militar, esas naves espaciales fueron desarrolladas basándose en la tecnología de la Primera Generación. En las manos de Han estaban tres elementos tecnológicos legítimos de la segunda generación. Existía una gran brecha entre la primera y la segunda generación, así como un padre y su hijo, todo era completamente incomparable.
Sus manos comenzaron a temblar ligeramente. ¡Oh, nena, definitivamente estos son tesoros muy raros!
Kulun almacenó unos 10 mil planos de la tecnología de la primera generación, pero solo 3 de la segunda, quedaba muy claro cuán valiosos eran estos tres diseños.
Hablando del precio, simplemente era un insulto para los planos de segunda generación, pues este tipo de elementos no podían ser comprados sin importar cuanto esté alguien dispuesto a pagar. Sin Han realmente pudiese hacer esos barcos que hay en los planos, nadie se atrevería a menospreciar a la Tierra, pues esos guardianes terrestres serian la maquina asesina más grande en toda la Vía Láctea.
Han se olvidó del dolor de su cuerpo, y guardó esas tres piezas de planos de la segunda generación en su Mancha Lunar. Este objeto era bueno, se trataba de una herramienta de almacenamiento dimensional invisible. Era mágico. Obviamente, Han no entregaría esos planos de segunda generación a la Alianza de Vía Láctea, y quizá tampoco entregue algunos o la mayoría de esos planos de primera generación.
Los demás cajones almacenaban planos genéticos y de semillas desconocidos. Su valor no podía compararse a los de esos 3 navíos espaciales de segunda generación, pero Han también lo almacenó en su Mancha Lunar.
— Después de “vaciar” el precioso almacén de Kulun, Han abrió la puerta y caminó hacia el pasillo que estaba construido en el nivel sótano.
Aquí probablemente era donde la civilización prehistórica monitoreaba todo. Había un sinfín de pantallas en ambos lados del pasillo, mostrando todo tipo de datos y reportes estadísticos de ingeniería genética.
Los datos mostraban, debido a que el Evento de Exploración del Dominio en Extinción estaba llegando a su fin, que esta base completamente automática entraba en un modo de producción insano. El número de productividad de bestias oscuras superó las diez mil unidades, y esas poderosas bestias sintéticas serian enviadas a la superficie a matar a todos los guerreros humanos que seguían vivos.
Presumiblemente, todos los espers aun viviendo dentro de la reliquia debían estarla pasando difícil. No se sabía si Lance y Lan Feng seguían vivos.
Han caminó casualmente a lo largo del pasillo subterráneo. Realmente no le importaba cuantas bestias hubiese en el exterior. Lo que le interesaba era apoderarse de todos los tesoros que había allí.
El viaje de Han al A-19, no era una exageración decir que descubrió todo el lugar y saqueó todo lo que tenía valor.
Un set completo de planos de tecnología de la primera generación. Había más de 10 mil copas y ni siquiera las 12 naciones de administración permanente de la Vía Láctea habían visto algo tan completo, sin mencionar los otros 3 planos de naves espaciales de segunda generación.
Además de eso, Han también tenía a Mancha Lunar, la cual valía billones de GC, cristales condensados que también valían billones, millones y millones de Gotas de Sangre Aeon, un set de traje de batalla de grado warlord, y un arma de grado casi-warlord.
De acuerdo a las reglas de la Vía Láctea, Han podía quedarse con esas armas personales, pero los planos debían ser entregados a los altos mandos. Después de todo, la famosa Exploración era algo que motivaba a los soldados a descubrir planos.
Las Gotas de Sangre o los Cristales Estelares podían beneficiar a unos cuantos, pero los planos podían ser de utilidad a toda la nación o incluso más.
Por eso, si se cumplía con las reglas, entonces Han no podía pensar siquiera en dejar un solo plano para sí mismo.
Y lo que era más problemático: la Alianza usaba principalmente esos planos para estimar el valor de la contribución, por lo que si Han quería hacer que la Tierra no fuese colonizada, él debía dar muchísimos planos a la Alianza con el fin de intercambiarlos por la libertad de la Tierra hasta la década entrante.
— Si nada más funciona, entonces supongo que tendré que darles algunos planos, después de todo, es más importante salvar a la Tierra –murmuró para sí, pero en su interior, él no quería entregar ni uno solo. Todo eso costaba dinero. ¡Un set de planos completos! Incluso uno menos lo entristecería.
Quedaban un par de horas más. De acuerdo a las reglas, luego de 30 días, el sistema automáticamente enviaría afuera a todos los soldados sobrevivientes, por lo que Han debía preparar algunas cosas antes para entregar a la Alianza, y almacenar todo lo demás en el invisible Mancha Lunar.
Justo cuando Han seguía indeciso, de repente, ese pasillo subterráneo se tornó más amplio, y un objeto cilíndrico de color negro apareció frente a él, situado misteriosamente en todo el centro.
Han vio claramente ese cilindro negro, sus ojos se iluminaron de repente, y murmuró para sí:
— Ah, ahora todo está resuelto.
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