Galactic Dark Net Capítulo 112
CXII: Viaje Satisfactorio
La escena se tornó muy extraña, Han en realidad comenzó a intercambiar golpes con un extraño. ¡Me das un golpe, y te lo devuelvo! Ambos rostros estaban cubiertos de sangre, y mientras se golpeaban también hablaban un lenguaje que Horton no comprendía.
Obviamente no estaban peleando hasta la muerte, de lo contrario, no habría tan poca sangre en la escena. Parecía que ambos estaban tratando de liberar sus emociones reprimidas.
Esos dos se golpearon mutuamente como locos durante unos diez minutos, y luego, finalmente se sentaron en el suelo. Respiraban pesadamente.
— Tu puño es bastante duro –Ke Lake escupió un montón de sangre en el suelo y le dijo eso a Han.
Sonriendo, este respondió:
— El tuyo también, hace diez años. Cuando saliste de la nada y pisaste el escenario galáctico, yo solo era un niño. Te adoraba mucho. ¿Quién habría pensado que nuestro primer encuentro seria aquí, y que además nos agarráramos a golpes?
Ke Lake seguía algo confundido, se rascó la cabeza y dijo:
— Recuerdo a la Tierra, me da la impresión de que es un lugar muy importante para mí, pero olvidé su apariencia.
Swoosh.
Los dedos de Han se movieron hacia su anillo dimensional, tomó una laptop y ubicó un álbum de fotos.
— Mira, esta es la Tierra, nuestro hogar. ¿No te parece hermosa? Esa es la tierra, ese el océano, ese es mi hogar, China. Y este es el tuyo, América.
Ke Lake parecía atento. Esas fotos parecieron haber despertado algunos recuerdos que estaban profundamente enterrados. Al ver ese planeta azul, una calidez abrumadora surgió desde el fondo de su corazón. Pero desafortunadamente, sus recuerdos seguían siendo borrosos. Ese tipo de calor y sensación familiar no lo ayudaban a recordar mucho el pasado.
— Mira, esta es la imagen de cuando tú partiste para unirte al Congreso Galáctico. Santo cielo, todos en la Tierra se reunieron para verte partir.
— Esta es la imagen donde te muestran ganando el 9º lugar en la exploración de la Reliquia A-7. En ese tiempo, anunciaste a todo pulmón en la presentación en vivo: ¡La Tierra se ha levantado! ¡Nunca volverá a ser acosada! Dijiste que siempre y cuando tú, Ke Lake, estuvieses vivo, siempre seríamos libres.
— En ese tiempo yo solo tenía 7 años, y comencé a llorar luego de escuchar tus palabras. Pero, hombre, ¿qué sucedió justo después de que el Congreso Galáctico terminara? Simplemente desapareciste y ni siquiera pudimos encontrar rastros de ti. Incluso por eso mantengo una fotografía tuya, tú me dirás si debería golpearte o no.
Aunque no recordaba las cosas del pasado, al oír a Han decir eso, Ke Lake se sintió repentinamente apenado.
Los recuerdos podían ser borrados, pero los sentimientos siempre estaban allí. Ke Lake le creía a Han. El chico se emocionó mucho al verlo, y este no pudo evitar llorar al ver las fotos de la Tierra. Esas eran emociones muy sinceras.
— Yo… yo –Ke Lake tartamudeó. No sabía que decir.
Aunque Han era más joven que Ke Lake por más de una docena de años, en ese momento él era como un hermano mayor palmeándole el hombro, mientras le decía en voz baja:
— No necesitas decir más, la Tierra nunca olvidará a los suyos, y claro, tampoco los abandonará. Está bien siempre y cuando estés vivo. Ven a casa conmigo. Lo que sucedió en el pasado no importa, lo que interesa es el futuro.
¡Bien!
Los ojos de Ke Lake se tornaron rojos y llorosos. Y luego asintió pesadamente con su cabeza.
Han relajó todo su cuerpo y se tendió en el piso, miró la lámpara luminosa en el tejado, sonrió y dijo:
— Es realmente bueno que puedas volver, de lo contrario, la presión caería sobre mi tarde o temprano y me aplastaría como un panqueque.
Ke Lake pareció haber recordado algo de repente y susurró:
— ¿Hay alguien más en mi familia?
Han asintió:
— Eres más afortunado que yo. Tus padres y hermana están bien. Originalmente, el gobierno les preparó unas condiciones de vida muy buenas, pero luego de tu desaparición, todos se mudaron de esa casa y regresaron a la granja donde ustedes solían vivir.
— Quizá tu desaparición les puso demasiada presión y quedaron muy tristes.
Ke Lake dudó de repente y apretó su puño.
— Vamos, vayamos a casa, tu familia se pondrá feliz de verte de nuevo –Han levantó a Ke Lake y dijo.
¿Casa?
Que nombre tan agradable. Ke Lake no pudo controlar su emoción y sus ojos volvieron a anegarse de lágrimas.
Pero al momento de moverse, la cadena de aleación que estaba atada a él sonó.
Cling.
Han levantó amablemente su muñeca y un pequeño cuchillo salió rápidamente de su manga, cortando la cadena.
Llevó a Ke Lake hasta la puerta, y le dijo al asombrado Horton, quien ni siquiera había podido cerrar su boca.
— Desactiva el bloqueo de ADN.
Horton dudó y frunció el ceño.
— Pero, él…
— Confía en mi, tu bloqueo de ADN ni siquiera puede detenerlo. El precio que pagaré no será inferior a un centavo, pero este chico es mío ahora.
Horton vio que Han no tomaría un “no” por respuesta. Sin tener más opción, removió los bloqueos de ADN de las manos de Ke Lake.
Regresando al nivel base de la prisión, en lo que Ke Lake mostró su rostro, la gente de la Tribu Dragón Rojo comenzó a gritar. Parecían muy emocionados, y lo que usaban no era el lenguaje universal de la Vía Láctea sino el dialecto tribal.
— ¿Qué dicen? –preguntó Han.
— Oh, ellos están pronunciando mi nombre: “El Destructor” –quizá que Han lo malinterpretara todo, Ke Lake añadió–. Destructor es mi nombre dentro de la tribu.
Asintiendo, Han habló con Horton.
— Profesor, compraré a toda esta gente. Y para facilitárselo, deje los bloqueos de ADN en los soldados. Lo que si le agradezco que es que remueva esos sistemas de los ancianos, enfermos, mujeres y niños. También le pido que les de algo de comida. Eso colóquelo en mi cuenta.
Horton sintió que no era un problema levantar los seguros de las mujeres y niños, por lo que le ordenó a sus hombres a cumplir la petición.
Han y Ke Lake pasearon por la prisión que estaba llena de esclavos. Todos pertenecían a la Tribu Dragón Rojo, ya sea que fuesen los soldados o los ancianos, todos hicieron una reverencia al ver a Ke Lake. En la prisión, había cerca de 70 u 80 mil esclavos de ducho clan, el cual contaba con la vasta mayoría. También había algunas razas alienígenas más. No admiraban tanto a Ke Lake pero si le tenían miedo.
Ke Lake extendió su mano y levantó su pulgar. Han vio que alguien de la Tribu Dragón Rojo lo imitó. El pulgar de ambos lados se tocó, parecía una ceremonia peculiar.
— Este es el jefe tribal, Mu Tata –Ke Lake señaló a un anciano que tenía algo de espíritu y lo presentó.
Han lo miró cuidadosamente, vio que este anciano tenía una apariencia extraordinaria.
La Tribu Dragón Rojo tenía el cabello rojizo, y mientras más brillante fuese, más avanzado era su linaje.
Aunque Mu Tata estaba en edad muy avanzada, su cabello rojo seguía siendo como las nubes en el fuego, extendiéndose desde la punta de su cabeza hasta descansar en la espalda. Además estaba la figura que caracterizaba a la Tribu Dragón Rojo. Muchas personas de la Vía Láctea los discriminaban y los llamaban monos de pelo rojo. Sin embargo, además de que eso, no había mucha diferencia entre esta tribu y los seres humanos.
Han pagó su respetuoso saludo a Mu Tata y dijo:
— Encantado de conocerlo, Jefe. Ahora no es momento para hablar, así que, por favor, sea paciente. Luego de irnos de aquí, lo invitaré a beber.
Mu Tata sabía que Han iba a comprarlo a él y a toda la tribu, pero no esperó que su actitud hacia él fuese buena.
Asintiendo solemnemente, Mu Tata usó el lenguaje universal de la Vía Láctea y dijo:
— Destructor es el luchador número uno de nuestra tribu. Él cree en ti, así que yo también te creeré. ¡Ahora eres un amigo de nuestra Tribu Dragón Rojo!
Han de repente quedó en shock debido a esa placentera sorpresa:
— ¿Así que también puede hablar en el lenguaje universal?
Mu Tata suspiró y dijo:
— Muchos en nuestra tribu pueden. Tras ser cazados por los humanos durante miles de años, el lenguaje universal, la tecnología de buques de guerra, y habilidades de armas; todas esas cosas se volvieron cursos esenciales para nosotros. Todas las razas que detestan aprender han sido eliminadas por ustedes los humanos.
Han no dijo nada. Los humanos querían dominar toda la Vía Láctea, por lo que nunca eran amigables con los alienígenas. El Viejo Mo también se quejó en su momento, la mayoría de las personas de la raza Kui se volvieron Desolladores debido a la presión humana.
Han le dijo a Ke Lake que se quedara en la plaza central y continuara conversando con los demás soldados de la Tribu Dragón Rojo. Luego se dirigió con Horton a la oficina.
— Esclavos 5 estrellas: 13. Esclavos 4 estrellas: 245. Esclavos 3 estrellas: 3.139. Esclavos de 1 y 2 estrellas se acercan a los 20 mil; el resto son esclavos normales, mujeres, niños y ancianos. En total hay 150 mil. ¿Estás seguro que quieres comprar esa cantidad de esclavos?
— Sip –dijo Han. Luego añadió–. También necesito una nave de cargamento de alta velocidad lista y que tenga suficientes suministros.
Horton sonrió:
— Eso no es problema alguno. Dame dos días y los esclavos que tengo en los demás mercados podrán ser traídos acá. En ese momento, el barco de cargamento y los suministros que quieres también estarán listos. En cuanto al precio, seguiremos el precio de mercado y te daremos otro 20% de descuento. Ese casi-warlord es un humano, después de todo; y además lo conoces. Solo hazlo que se vaya contigo, hermanito, y todo aquí estará terminado. Además, nunca volveremos a mencionarlo, ¿te parece bien? –Han asintió.
Desde que la gran cantidad de números índices apareció en la red oscura, este precio se hacía más y más claro. Uno solo necesitaba verificar el índice de precios de esclavos de ese año y ya era fácil saber cuánto costaba cada uno, cuál fue su precio en los últimos 3 meses o el costo que tuvo en un año. Además, tomar un 20% de descuento del precio sería el resultado final.
En cuanto al método de pago de Han, esto era simple. La red oscura no solo tenía un índice de precio esclavista sino también uno de planos. Solo necesitaba dar los planos necesarios de acuerdo al precio del mercado, y todo el trato estaría hecho.
¿A Horton le gustaba comercializar con planos?
¡Por supuesto! Un plano era un fuerte ingreso en la red oscura. Si el comercio se realizaba usando GC, entonces todo involucraría cientos de billones de GC en escala, lo cual era bastante problemático cuando se movía le dinero entre cuentas.
Y si un ingreso tan fuerte como los planos era usado como pago, solo una pequeña bolsa se necesitaba, aclarando todo el trato. Y cada vez que Horton necesitase dinero, fácilmente podía vender el diseño. Sería muy extraño si a este hombre no le gustase ese tipo de negocio.
En cuanto a Ke Lake, ¿cómo se atrevería una persona tan inteligente como Horton a pedir dinero? Han obviamente conocía a Ke Lake. Si un día este comprendiese: “¿PERO QUÉ COÑO?, me capturaste como un esclavo”, y luego busca a Horton para “hablar” sobre ello, entonces este esclavista se encontraría en grandes problemas.
***
Dos días después. Un Barco de Cargamento de Alta Velocidad de Clase Polo partió de regreso a la Tierra.
Han aún estaba en su habitación, usando su laptop. Estaba conectado a la Galactic Dark Net y vio a Pathless Origin. La expresión de ese viejo terco seguía tan seria como siempre. Era como si alguien le debiese dinero o algo parecido.
— Profesor, ya estoy de partida. Esta vez el trato con Horton fue de maravilla –Han obviamente le estaba reportando a Pathless Origin.
— ¿Fue de maravilla? –la boca de Pathless se torció y luego dijo–. ¡Te sacaste la lotería! No puedo creer que seas tan afortunado, compraste esclavos e incluso obtuviste gratuitamente a Ke Lake. Ese tipo incluso se volvió una figura admirada por la Tribu Dragón Rojo, el as de ese clan.
— Con esos esclavos que compraste, básicamente le has dado a la Tierra un super-ejercito dedicado. Independientemente del por qué los Dragones Rojo aceptaron a Ke Lake, basándome en lo que conozco de esa raza, siempre y cuando reconozcan a ese chico como su hermano, no dudarán en sacrificarse por él, y por tu planeta.
— ¡Y si mi memoria no me falla, el poder de Ke Lake es el “Dominador Celestial”, ¿no?!
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