Galactic Dark Net Capítulo 158
CLVIII: ¡Una Apuesta Con la Vida!
Han vio claramente lo que estaba en la mano de Ma Jingkong. Se trataba de una bomba de choque de híper-frecuencia versión miniatura, capaz de liberar una onda extremadamente violenta que puede destruir instantáneamente todos los circuitos internos de una máquina.
Ya que la fábrica genética de bestias oscuras estaba compuesta de varias máquinas, teóricamente, las ondas de híper-frecuencia liberadas por la bomba pueden destruir todos los circuitos que haya dentro de la misma y así detener su funcionamiento.
Unas cuantas bombas de choque fueron distribuidas entre los miembros, y Han también vio que Ma Jingkong había preparado una pequeña bomba de hidrógeno. Claramente, si las primeras no lograban el resultado deseado, no dudaría en usar esta carta triunfal.
Esos veteranos miembros de expedición se movieron rápidamente entre la aparentemente infinita fabrica genética para colocar las bombas en formación rectangular. La mayor parte del tiempo, Han solo siguió al equipo mientras avanzaban; ya que era el más joven y de menor nivel, no se le fue asignada ninguna misión especial, lo único que tenía que hacer esa quedarse con los demás.
Han siempre observaba cuidadosamente a los monstruos que eran regenerados en la cristalería, y una hilera de equipos más sofisticados que estaban más alejados llamó su atención.
Esta estaba llena de cientos de contenedores de aleación plateada, muy diferentes de los demás frascos de síntesis genética. A diferencia de los recipientes de cristal ordinarios, estos eran totalmente opacos, queriendo decir que nadie tenía ni la más remota idea de lo que estaba allí hasta que saliera…
Han le hizo señas a Ma Jingkong para que viera los contenedores.
Este sacudió su cabeza, le indició que no siempre sospechara de las cosas. En el equipo, él era el más joven, y además, el más escéptico, lo que sorprendía a Ma Jingkong, pues lo hacía pensar que Han había nacido como alguien melancólico y que dudase de todo lo que viera.
O quizá era porque nació en un planeta pequeño y creció rodeado de muchos enemigos, haciéndolo sentirse muy inseguro.
Ma Jingkong lo pensó, luego le dio una palmada en el hombro a Han, sacudió su puño una vez para animarlo a no preocuparse mucho, pues ciertamente ganarían esta guerra.
Han no sabía que decir, no tuvo más opción que seguir al equipo a través de esa enorme fabrica genética de más de cientos de kilómetros de diámetro para seguir plantando bombas, con el fin de asegurarse que la cobertura de la onda de choque fuese suficiente para destruir todos los instrumentos usados para fabricar bestias oscuras.
Luego que las 5 bombas de choque de alta frecuencia fuesen colocadas, Ma Jingkong lideró al equipo a ocultarse en un rincón vacío y sacó un escudo trenzado de compuesto de metal blando.
La onda de choque es un tipo de arma vil y terrible que no solo destruye circuitos. Esta emite una increíble cantidad de poder, llevando a la agitación de las moléculas de agua, ruptura de vasos sanguíneos, hervido de fluidos cerebrales y explosión de globos oculares como si fuesen fuegos artificiales.
En general, el efecto es como un perrito siendo lanzando dentro de un poderoso microondas industrial.
En la Vía Láctea, esas bombas de choque de alta frecuencia llevan tiempo prohibidas, pues las ondas electromagnéticas pueden destruir dispositivos electrónicos críticos. En cuanto al día de hoy, ya que se usaban contra bestias oscuras en lugar de la humanidad, no había muchas leyes involucradas.
El conteo regresivo empezó. Todos parecían muy nerviosos.
Cuando solo quedaban dos segundos hasta la explosión, Ma Jingkong rápidamente abrió el escudo y los protegió a todos desde la cabeza hasta los pies.
Om…
Om…
Om…
Las bombas de alta frecuencia finalmente se activaron, su sonido no era intenso pero fue capaz de estimular las ondas cerebrales de Han, sintiéndose como si alguien le sacase el cerebro y se lo golpease con un martillo.
Con cada explosión, la alta frecuencia filtrada por el escudo fue capaz de aturdir a Han, a tal extremo de casi desmayarlo. Eso mostraba claramente el increíble poder de tan vil armamento.
Luego que la quinta vibración pasara, Ma Jingkong levantó el escudo, y cuando Han y los demás miraron la fábrica genética nuevamente, vieron incontables cuerpos tendidos en el suelo. Sin excepción, sus cabezas estaban totalmente horneadas como una patata, e incluso las bestias oscuras dentro de los contenedores fueron afectadas, con sus cuerpos abiertos desde dentro, como un huevo podrido.
Ríos de sangre, campos de cadáveres, no había exageración en describir la escena con esas palabras.
Esos instrumentos usados para producir las bestias oscuras, sin excepción, dejaron de trabajar, con cortinas de humo azul saliendo del interior de la máquina.
— ¡Lo hicimos! –Ma Jingkong gritó sin importarle nada, y todos fueron animados por el resultado.
Las crueles bombas de choque de alta frecuencia destruyeron completamente la fábrica genética.
Aunque aún había bestias oscuras, luego que la fábrica detuviera su producción, sus números no seguirían incrementándose. Los humanos tendrían formas de matar al número limitado de estas criaturas, y recuperar el control del planeta.
Han de repente tuvo un mal pensamiento, ¿acaso la razón por la que la Alianza se negaba a usar armas tan poderosas para atacar el planeta y enviase en su lugar un equipo de expedición era porque no perdían la esperanza por la reliquia?
Incapaz de pensar demasiado en ese momento, todos quedaron perdidos por la emoción. Carson “Sage Wood” no murió en vano. El equipo de expedición finalmente destruyó la fábrica genética.
Han volvió a pensar en Arthur, ese perro infernal, el mejor explorador de la galaxia.
Cuando se produjo la explosión, ¿él también fue sacrificado por no estar preparado para las bombas de choque? Habían pasado casi 20 horas desde la última vez que lo vieron, ¿a dónde se había ido?
De repente, cuando Ma Jingkong anunció la compleción de la misión, y el equipo estaba preparándose para la retirada, Han señaló la hilera de contenedores plateados de síntesis genéticas.
— Miren, esos contenedores no fueron afectados. Aún siguen funcionando.
— ¡Imposible! Las ondas de choque de alta frecuencia destruyen todos los circuitos dentro de las maquinas, y estas dejarían de funcionar –Riley “Mad Lion” sacudió su cabellera rubia al hablar.
Han no respondió, sino que tocó suavemente su ojo derecho con su dedo:
— ¡Ojo de Oscuridad, ábrete!
Swoosh.
Cuando su ojo se volvió a abrir, este era terroríficamente negro, tan profundo como el cielo infinito.
Han casi no podía creer lo que veía con su ojo. Lo que esos contenedores estaban cultivando no eran bestias oscuras, sino personas. ¡Personas como él!
Aunque el cuerpo seguía siendo joven, tenía dos brazos, dos piernas y una cabeza.
Swoosh.
Han sintió repentinamente una fuerza misteriosa.
Quizá sintiendo que Han usaba la visión oscura para espiarlos, un bebe misterioso dentro de uno de los contenedores, de repente abrió sus ojos.
Ojos negro, ese era el único color. El poder misterioso, como si de repente atravesara el contenedor de aleación, penetró la mente de Han, y comenzó a masticarle el corazón.
— ¡¡AHHH!!
Han soltó un grito. Como el famoso “Huesos Resistentes” de la Vía Láctea, nadie había escuchado un grito tan trágico provenir de él. Cuando era apaleado o acuchillado, nunca admitía la derrota. Simplemente consideraba el hecho de gritar como un acto de cobardía. Por lo que incluso si le sacaban los dientes, tranquilamente se los tragaba junto a la sangre.
Pero esta vez era diferente, muy diferente.
Sentía como si lo espiasen desde el infierno, y un demonio usase sus dientes para comerse su alma.
El dolor físico siempre desaparecía, pero la herida del ala era algo muy terrible.
— ¡¿Cómo?!
— ¡¿Qué viste?!
Más de uno de sus camaradas le gritó.
— ¡Allí! ¡Allí hay gente! –el rostro de Han palideció y continuó–. ¡No debemos dejarlos salir! ¡Debemos aplastarlos dentro de ese “vientre”!
tunovelaligeras.com