GDK – Capítulo 988 – Editado
Capítulo 988: ¿Por qué no lo haría?
Los cinco Soberanos de la Franja solían ser sus protectores. Con ellos alrededor, la Franja era capaz de mantener algún grado de relevancia sin ser amenazados por otros Dominios Divinos ni por la Alianza de Cazadores de Dioses.
Pero en esta ocasión, Salas y Wasir eligieron estar al lado de Han Shuo, mientras que Ossora lo había traicionado y murió, sólo para ser seguido rápidamente por Logue y Tyre. En una corta década, tres de los cinco Soberanos habían perecido con los otros dos habiéndose rendido.
La Franja había estado por muchos años en guerra, pero desde ese día en adelante, nadie más podría amenazar a la Casa Han. La gigantesca encarnación formada por seis tipos de energías regresó al Caldero de la Miríada de Demonios. Han Shuo miró hacia abajo y observó al resto. “Tyre y Logue han muerto. Ustedes deberían dispersarse en este momento”.
Slank y Karp se inclinaron respetuosamente. “Desde que la Alianza de Cazadores de Dioses todavía está en la Franja, debemos servirte temporalmente para pelear en contra de ellos. ¿Por qué nos pide que nos vayamos?”
No eran solo ellos, incluso los hombres de Logue y Tyre estaban vacilando sobre irse. Hasta donde sabían, en ese momento deberían someterse ante Han Shuo, ya que él era el mayor jugador en la Franja. Cualquier otro Soberano en esta situación demandaría su lealtad y los asimilarían en sus ejércitos, así que no entendían por qué Han Shuo estaba haciendo exactamente lo opuesto.
Sonriendo fríamente, dijo, “el Pandemonio es más que suficiente para lidiar con la Alianza de Cazadores de Dioses, así que ustedes no tienen que desperdiciar su energía. La Alianza tiene permitido existir por una razón. Cuando se vayan más tarde, no deben detenerlos. Sólo déjenlos pasar. Después de todo, hay muchos poderes observándolos fuera de la Franja”.
“¿Hay… Hay algo que podamos hacer?” Slank dijo con una mirada avergonzada. Se sintió diminuto como una hormiga ante alguien como Han Shuo. No parecía que él estuviera siquiera un poco preocupado por la amenaza de la Alianza en contra de la Franja.
“¿Qué puedes hacer?” Han Shuo sacudió su cabeza con una sonrisa y dijo, “lo que todos necesitan hacer es vivir bien en la Franja. El Nexo se estabilizará con el tiempo y deberán extender la noticia a los comerciantes del lugar que se marcharon a esconderse que son libres de regresar después de que esto pase”.
Al siguiente momento, desapareció de su vista.
“De ahora en adelante, los Cinco Soberanos ya no existen…” Slank dijo en blanco. “Lord Bryan es mucho más poderoso de lo que ellos fueron alguna vez. Mientras él permanezca en la Franja, será suya”.
“Eso tampoco está mal. Con la Franja siendo controlada por una sola persona, ya no habrá una guerra sin fin”, dijo Karp después de pensar en ello. “Sin importar que, este Lord Bryan parece bastante decente con sus propios hombres. Sería bueno si un día somos capaces de servir bajo su casa”.
“¡Bien, sólo si ellos piensan que somos valiosos! Hubo muchos que trataron de unirse a ellos antes de la gran batalla, pero ellos no tomaron a nadie, yo había pensado que la Casa Han simplemente estaba menospreciando a la gente, pero ahora sé que no podían molestarse en desperdiciar su tiempo en alguien como nosotros. Sin el Pandemonio, la Franja desde hace mucho habría caído en la Alianza de Cazadores de Dioses”.
“¡Debemos dar lo mejor para ganar el favor de Lord Bryan y convertirnos en su gente!” Dijo Karp. Han Shuo los había convencido completamente de su posición como el más poderoso en la Franja, después de derrotar a Logue y Tyre.
Para ese momento, Han Shuo había regresado al Nexo. La fuerte explosión había reducido a escombros la parte del Nexo perteneciente a Tyre. Sólo los cazadores de dioses en ese lugar perecieron, con Tuckamore y Asser arreglándoselas para sobrevivir, pero sufriendo enormes heridas en el proceso. Apenas y podrían siquiera moverse.
Durante la explosión, ocurrió que ambos estaban en esa área y no fueron capaces de escapar a tiempo antes de ser tragados por la explosión. Afortunadamente, sólo la parte del Nexo había sido detonada. Si las zonas de los cinco Soberanos detonarán al mismo tiempo, la explosión habría sido por lo menos diez veces más poderosa. Asser y Tuckamore probablemente habrían perecido instantáneamente en ese caso.
Cuando Han Shuo llegó, notó que el resto de los Superiores estaban dejando rápidamente el Nexo. La primera explosión fue tan poderosa que no se atrevieron a arriesgarse a quedarse en las otras zonas, en el caso de que los esperaran más explosiones.
Tuckamore, Asser, Regis, Isaiah, Miller, Balintan y Kauze eran los únicos siete Superiores restantes, con los primeros siendo los más heridos e indefensos. Regis, Isaiah y Miller tampoco se habían recuperado completamente de la pelea en el Pandemonio, dejando sólo a Balintan y Kauze en su mejor condición.
Han Hao alzó su lanza de hueso y bloqueo a los siete Superiores, observándolos fríamente desde lo alto. Una aterradora mezcla de energías negativas escurría desde su cuerpo. Venía desde el Epítome que él todavía no controlaba adecuadamente, pero eso sirvió para aterrar a los siete Superiores. La llegada de Han Shuo causó que ellos temblarán de miedo. Si Han Hao por si solo era suficiente para aplicar tanta presión sobre ellos, su padre hizo estallar los últimos rastros de su confianza.
“Padre, hay siete. Todos están aquí”, dijo Han Hao.
Asintiendo con una sonrisa, Han Shuo giró su mirada hacia ellos. “Caballeros, nos encontramos de nuevo. Bien, la explosión en el Nexo fue todo un plan de Dhaka y Tyre. Esos dos ocultaron diez mil toneladas de cristales de energía bajo el suelo y quisieron acabar con todos ustedes. Pero gracias a mi interferencia, todos sobrevivieron”.
Los Superiores no sabían qué hacer cuando se enfrentaban a él. Sus hombres se encontraban dispersos. Si escapaban de la Franja en ese momento, sus lastimados hombres nunca serían capaces de sobrevivir en contra del padre e hijo.
“¿Qué es lo que intentas hacer?” Dijo Isaiah con un tono sombrío. Antes de que llegara a la Franja, se sentía en la cima del mundo. Pero en ese momento, había perdido todo su vigor y sólo quería dejar ese lugar tan rápido como pudiera. No quería ver nunca más a ese dúo.
“Hmmm, me pregunto…” Han Shuo frotó su mandíbula con una sonrisa. Combino sus seis encarnaciones para mostrar su poder, formando un enorme velo en el cielo que envolvió a todos los Superiores.
“Te di la oportunidad de dejar la Franja, aun así te atreviste a continuar causando problemas aquí. ¡Desde que ese es el caso, no me culpes por no mostrar piedad!” Rio en voz alta y comenzó a cerrar el velo, como un cascarón de huevo, en su interior este aplicaba lentamente la presión a los siete Superiores.
Solo los que pudieron poner una débil resistencia fueron Balintan y Kauze. Los otros estaban o heridos por la explosión o todavía débiles por la batalla en el Pandemonio, así que no había manera de que pudieran soportar, especialmente con Han Hao en las cercanías. El padre y el hijo en ese momento eran tan poderosos que ellos no tenían rivales aparte de los Dioses Supremos con el Epítome.
“¿Tú… Tú te atreverás a asesinarnos?” grito el Superior de la vida, Kauze, “¡la Alianza de Cazadores de Dioses ha existido desde la antigüedad! Incluso los Doce Dioses Supremos con el Epítome saben de nuestra presencia y no nos tocan, ¿así que quien eres para atreverte?”
Cuando la Diosa del Destino llegó al Pandemonio, reveló algo de la verdad oculta sobre la Alianza de Cazadores de Dioses. Al parecer tenían que existir por una razón, que era el porqué los Doce Dioses Supremos los toleraban. Incluso la Diosa del Destino no los acabó después de que su esposo fue asesinado por uno de los de su clase.
“¿Por qué no lo haría?” Han Shuo agarró la mano del superior y causó que los huesos de Kauze se partieran, causando que escupiera sangre por el dolor. “Hmm, parece que sabes algo. Muy bien, muy bien. Desde que no soy capaz de hacer que la Diosa del Destino me revele algo, creo que tendré que obtenerlo de ti”.
Han Shuo sacó el caldero y succiono al Superior en su interior. Mientras lo usaba para refinar el alma divina de Kauze, reunió el poder de su encarnación fusionada para acabar con los otros seis Superiores. “Desde que la Alianza de Cazadores de Dioses necesita existir, no acabaré con todos los cazadores de dioses. Solo acabaré con ustedes Superiores y utilizaré sus almas para ayudar a que la Casa Han crezca en poder”.
Con un fuerte crujido, los cuerpos de los Superiores se fracturaron, causando que sus almas fueran absorbidas en el caldero mientras este refinaba el alma de Kauze.
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