Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 16
Capitulo 16 – Resolución y un deseo
Haruhiro notó como las cosas se habían calmado. Sus orejas, en lugar de sus ojos, se lo dijeron.
Él y los otros se habían escondido dentro de un corral ocupado ni por pigrats ni por pigworms. Ellos estaban a una buena distancia desde conde ellos pensaban que Ranta estaba, pero antes, el clamor que los kobolds habían hecho alrededor de Ranta había sido obvio. Pero no más.
Ya fuera que los kobolds habían capturado a Ranta o e había escapado lejos. ¿Cuál había sido?
En el último caso, él podía posiblemente incluso subir al tercer estrato por ahora… Tal posibilidad sr le ocurrió ahora a Haruhiro, y el caso de que él fallo en considerarla antes lo tenía en gran medida inquieto. Alguien inteligente podría haber sido capaz de imaginarse los escenarios posibles y tomar el más probable. Desafortunadamente, Haruhiro no pensaba en sí mismo dotado de tal inteligencia. Él podía solo hacer lo mejor que él podía con lo que él tenía.
Vamos a movernos. Nosotros tenemos que encontrarlo, él pensó, y estaba a punto de decirlo en voz alta también, pero mantuvo su boca cerrada.
“Está bien, Haru.” Mary puso una mano en su hombro. “Solo has las cosas a tu propia manera.”
“¡Eso es correcto!” dijo Yume, palmeándolo en la cabeza. “¡Se tu porque tú eres tú!”
Haruhiro no tenía idea de que estaba ella diciendo pero esto era probablemente porque lo que ella decía realmente no significaba nada de todas formas y wow, ser acariciado por ella seguro se sentía tan vergonzosamente bien, así que lo que sea.
Con un gruñido, Mogzo llego a sus pues. Shihoru tomó varias respiraciones profundas. Ellos se movieron fuera, avanzando hacia adelante donde ellos pensaban que Ranta estaba. Haruhiro había tenido razón: varios kobolds permanecían en el área ahora– y lo que él quería decir por varios era absolutamente cero. Ni siquiera uno. Esto estaba demasiado tranquilo.
Mientras ellos caminaban de corral en corral, Haruhiro empezó a tener un presentimiento realmente malo sobre esto. No debería estar así de tranquilo cualquier situación. Tal vez… Ranta había sido capturado después de todo.
¡Ranta! Haruhiro quería intentar llamar su nombre. Pero no lo hizo. Esto sólo se sentiría extraño. Aunque esto no era todo; diciendo cualquier cosa en voz fuerte probablemente no era una buena idea. Mirando hacia las expresiones de los otros, Haruhiro obtenía una buena idea de que ellos podrían estar pensando. Nadie estaba imaginando nada bueno, esto era seguro.
“Nosotros no podemos estar seguros aún,” Haruhiro susurro, dándose cuenta solo después de que la forma en la que él dijo duramente inspiraba confianza.
Él debió haber dicho alguna cosa como “Ranta está definitivamente bien” en cambio o algo como tan aparentemente medio tonto. Hazlo a tu manera, ellos le habían dicho, y mientras esto lo hacía realmente feliz que sus compañeros fueran tan aprobativos, él también sabía que sus acercamientos necesitaban trabajo. Pero seres humanos reales no cambiaban con el accionar de un interruptor.
Un largo aullido se deslizó por el aire.
Mary se detuvo en su camino. “¿Esto era…?”
“¿Nosotros hemos sido vistos?” Yume miró alrededor apresuradamente.
“No,” dijo Shihoru con ojos abiertos y moviendo la cabeza ligeramente. “No nosotros.”
“Entonces… ¿Ranta?” Mogzo llevo su espada y asumió una posición defensiva.
Pero ¿dónde? A su izquierda. Él kobold que originalmente había aullado cayo en silencio, pero otros aullidos lo siguieron desde esa dirección. Aunque no parecía como si hubiera demasiados de ellos. O eso Haruhiro supuso. El ruido era mucho más bajo que antes.
¿Qué hacemos?
“¡Vamos!” Rompió Haruhiro en una carrera.
¿Era esta la decisión correcta? Él podría estar los llevando a una situación realmente peligrosa… ¿Qué tal si su adivinación estaba equivocada? Si esto lucía mal, entonces ellos podían solo dar vuelta atrás. Correcto. Si. No era como que ellos estaban en el punto de no retorno. O eso se dijo a sí mismo. Pero ¿porque él siempre tenía que decirse este tipo de cosas por la puerta trasera? Su propia indecisión lo irritaba. Él quería ser un líder confiable, pero tal vez esto solo no estaba en él.
Si él realmente no podía hacer esto, entonces lo que él podía hacer era al menos proyectar una imagen de confianza. Solo falsificarla. Él lo hizo salir fresco y masculino, y todos los demás se sentirían menos intranquilos para arrancar.
Allí estaban ellos; tres o cuatro–no, esto hacia cinco kobolds trabajadores y un mayor persiguiendo a un humano solitario en una carrera. No había muchos de ellos, pero ellos tenían a su objetivo rodeado. El humano estaba armado y blandiendo su longsword en arcos amplios con su mano derecha en un intento por mantener los kobolds acorralados. Él no lo estaba logrando. El humano salto directo atrás para poder distancia entre él y sus atacantes pero los kobolds cerraban la distancia fácilmente.
“¡Ranta!” gritó Haruhiro.
Cuando Ranta miró, la expresión en su cara era la de alguien quien había visto un fantasma.
Eso es lo que debería decir yo, pensó Haruhiro, lo cual era la frase equivocada, desde que Ranta no había dicho nada. ¿Cuál era la expresión para esto entonces? No decirlo tal vez… Espera. Ahora no era exactamente el tiempo para estar pensando sobre esto.
Paralizado por la apariencia de todos, Ranta se detuvo en su camino, precisamente como un kobold salto hacia él.
“¡Argh!” Ranta gruñó mientras el kobold lo llevaba al suelo.
“¡Estamos llegando!” gritó Haruhiro.
Los otros cuatro kobolds restantes permanecieron concentrados en Ranta y su kobold, no prestando ninguna atención a Haruhiro y los otros. Esto podría actualmente funcionar.
“¡Todos, ataquen a uno!” ordenó Haruhiro y precisamente como las palabras salieron de su boca, la línea apareció.
La brumosa, indistinta línea de luz corrió desde la punta de la daga de Haruhiro a uno de los kobolds trabajadores entonces curvó alrededor al final de la espalda del capataz mayor. Whoa, esto es realmente largo… Haruhiro reflexiono internamente.
Él no tenía que pensar; su cuerpo se movía por su cuenta, como si estuviera siendo controlado por algún pasajero no visto. Primero él clavo su daga en la espalda del kobold trabajador, y después el mayor. Haruhiro no podía describir como se sentía mientras su hoja ensartaba ambos kobolds en puntos fatales. Era como un repentino apretón en su pecho y en el instante que recupero la conciencia los kobolds estaban muertos.
Al mismo tiempo que los objetivos de Haruhiro fueron tirados, Mogzo termino otro con su firma [Rage Cleave]. Mary golpeo otro con su bastón y Shihoru lo siguió con [Shadow Echo]. Yume presiono el ataque con [Sweeping Slash] y [Cross Cut] en tándem. Mogzo entonces lo terminó, usando [Rage Cleave] una vez más.
“¡Maldita sea!” Ranta gritó, mientras él estaba forzado atrás por los ataques del kobold.
Haruhiro no respondió, pero en cambio se deslizo cerca de la espalda del kobold. Él lo agarro desde atrás, lo empujó hacia el suelo, y empujó su daga en su garganta; la técnica [Widow Maker].
“Te curaré,” dijo Mary, ayudando a Ranta a sus pies entonces cantando un hechizo curador de magia de luz inmediatamente.
Ranta miró hacia Haruhiro de costado, con sus hombros agitados. “¡No grites repentinamente mi nombre de esa forma! Tu casi me matas de la sorpresa, ¡idiota!”
A pesar de su valentía Ranta lucia peor que desgastado. Mary estaba concentrando sus esfuerzos para sanar una herida que lucía particularmente profunda en su brazo izquierdo, pero su cara se estaba tornando estable también. Era difícil para Haruhiro ponerse enojado, viendo a Ranta en esta condición.
“Lo siento,” él respondió sinceramente. Ranta miró hacia otro lado.
“Heeey…” Yume paseó hacia el otro lado pata tener un mejor vistazo de la cara de Ranta. Sus ojos se ampliaron en sorpresa. “Ranta… ¿Estas llorando?”
“¡No, no lo estoy!” Ranta escupió con vehemencia.
“Pero tu estas con los ojos todos llorosos…”
“¡Eso es porque duele por todas partes!” Ranta insistió.
“No necesitas actuar como si alguien se burló por tu ropa interior…” dijo Yume. “Tu estas vivo y nosotros somos capaces de vernos otra vez.”
“¡Yo realmente espera que lo hiciera! ¡No! Quiero decir–” Ranta rápidamente modificó, nervioso. “Quiero decir, ¡no quise decir que quería verlos de nuevo chicos! Quiero decir yo pensé que nunca vería sus caras otra vez y todo mi pecho… Mi pecho se puso…”
“¿Ponerse cómo?” Yume presionó. “¿Sr puso todo duró como si tu corazón fuera a romperse?”
“¡C-cállate!” Ranta respondió. “Yo no quiero escuchar eso de alguien un con una tabla para lavar por pecho!”
“¡No llames a Yume tabla para lavar!” Yume chilló.
“¡Te llamó como quiera! Si yo quiero llamarte tabla para lavar un gamillón de veces, Lo haré! ¡Tabla para lavar! ¡Tabla para lavar! ¡Tabla para lavar!”
“Mantente quieto,” comandó Mary, agarrando a Ranta bajo la barbilla. “Y estate en silencio. ¿O prefieres no ser curado?”
“U-uh, n-no…” Ranta se sentó como baqueta derecha. “Lo siento.”
“Ahora tú la has hecho enojar…” Yume lo retó, invocando una mirada desde Ranta pero nada más. Ranta estaba mortalmente preocupado de Mary, y él permaneció absolutamente quieto.
“Yo estoy… muy contenta,” dijo Shihoru, hundiéndose hacia el suelo.
Mogzo dio un fuerte suspiro. “Yo también.”
Nosotros no podemos bajar nuestra guardia aun, pensó Haruhiro. No en un momento como este… Ellos tenían que estar alerta en esta situación. Su peor enemigo podría ser cualquier erro que ellos hicieran cuando bajaran su guardia. Haruhiro movió sus ojos alrededor del área. ¡Allí! Él estaba en lo correcto; dos, tal vez tres kobolds, saltando en un corral en la distancia. Si esto fuera todo de ellos, el equipo podría ser capaz de encargarse de ellos sin problemas, pero no había garantía de que más no vendrían.
“Mary, ¿Cómo esta Ranta?” Haruhiro preguntó.
“Él estará bien,” dijo ella.
“Okay, nosotros nos vamos entonces. Ranta, levántate. ¿Puedes correr?”
“¡Por supuesto que puedo! A quien piensas que le estás hablando, ¡idiota!”
¿A quién le estas llamando idiota? ¡Tú deberías estar agradeciéndome por salvar tu trasero! Haruhiro pensó pero no lo dijo. Yume una vez dijo que no se podía hacer nada que Ranta fuera Ranta y él siempre seria Ranta porque él era Ranta. Haruhiro se concentró en que tan de acuerdo estaba con ella en el momento, y déjalo pasar.
Un largo, aullido agudo lleno sus oídos.
Este aullido en particular era el llamado de alarma de los kobolds y este era exactamente lo que Haruhiro pensó que podría pasar. Bien hecho el que ellos ya habían empezado a hacer su carrera por ello, incluso aunque esto no cambiaba el hecho de que ellos estaban siendo perseguidos. Otra vez. Seguro esto era aún una situación espantosa, pero exagerando les plantea un peligro mucho mayor.
“¡Nosotros vamos a regresar hacia el tercer estrato!” Haruhiro decidió. “Lo siento Mary, pero ¿puedes tomar el liderazgo? ¡Yo no sé el camino tan buen como tú! ¡Llévanos al sumidero más cercano!”
“¡Si!” llegó la voz de Mary.
“Ranta, ¡¡Permanece con Mogzo y vigila nuestras espaldas!”
“¡Bien!” gritó Ranta. “¡Pero aún me molesta tomar ordenes de ti!”
“¡Deja de responder todo el tiempo!” Yume lo amonestó, diciendo lo que Haruhiro estaba pensando. Gracias a esto, Haruhiro no se puso tan irritado como él usualmente lo hacía.
Con Mary dirigiendo, su camino era claro y cierto. Haruhiro se dio cuenta de esto inconscientemente. Tal vez ella siempre había transmitido el deseo de volver aquí y, por esto, ella había constantemente construido un esquema y caminos dentro de las minas una y otra vez dentro de su cabeza. Ella dijo una vez que ella quería seguir adelante, para ser libre de este lugar.
¿Había dejado algo, algunos negocios no terminados para ella aquí? ¿Algo que ella siempre había esperado hacer puso que nunca lo mencionó? Para Haruhiro, eso tenia que se venganza. En otras palabras…
Ellos alcanzaron el sumidero. Las chicas subieron primero, seguidas por Ranta, Mogzo, y finalmente Haruhiro alcanzó la cima.
“¿Por qué no nos estamos quedando para pelear?” protestó Ranta, a pesar de que todo había transpirado.
Haruhiro, tanto que él confiada en sus compañeros, no quería tomar ningún riesgo innecesario. Para el momento en que todos ellos habían alcanzado el tercer estrato, señales de persecución por los kobolds habían desaparecido. Todos estaban exhaustos, así que ellos buscaron por una área relativamente escondida vacía de flores destellantes donde ellos pudieran descansar.
O ese era el plan, al menos.
Estaba oscuro. Tan completa y absolutamente oscuro que ellos no podían ver una cosa; como repentinamente ser rodeado por una piscina de oscuridad.
De repente Haruhiro se detuvo. “Espera. ¿Ustedes chicos escuchan algo? Ese sonido…”
“¿Sonido?” repitió Shihoru, estirando su cuello.
Él tensó sus orejas.
Clack, clack…
Él podía escucharlo.
Clack, clack, click…
Clack, clack…
Un sonido débil. Pero algo se estaba moviendo. No un kobold. Esto no sonaba como un kobold…
“Aguanta,” dijo Ranta, entonces corrió a algún lugar.
Él regresó momentos después con un mazo de flores brillantes en sus brazos y empezó a colocarlas, dos puñados a la vez, en un círculo más allá de la oscuridad rodeándolos. El montón de luz de las flores resplandecientes revelaron… Pisadas.
“F-f-f…” Mogzo se hizo para atrás. “F-fantasmas…”
Yume dejó escapar un grito y salta hacia atrás, chocando en Ranta t subiendo en él. Cuando ella se dio cuenta quien era, ella lo dejo ir tan rápido.
“¡No intentes nada gracioso!” dijo Yume a él.
“¡Tú me agarraste primero!” Ranta respondió de vuelta.
“Crees que puedan ser…” Shihoru agarro su bastón incluso más fuerte, su respiración pesada. “¿S-skeletons?”
“Si,” respondió Mary, pisando adelante.
Cuando Mary golpeo el suelo con la punta de su bastón, un sonido tipo shoom reverbero a través del aire.
“Cuando la transformación empieza primero, la maldición del Deathless King sopla una vida falsa en el cuerpo,” explicó Mary. “Skeletons son en lo que ellos se convierten cuando su carne se rasga y cae.”
“Esto no puede ser…” Haruhiro se detuvo, en una pérdida de palabras.
Los Skeletons—las personas—iluminados por una débil luz de las flores brillantes, estaban… Ellos estaban…
Había tres de ellos. Cada uno de ellos estaba completamente arropado y equipado con armas y armadura pero su carne, o más precisamente sus blancos y amarillo enfermizos huesos, se asomaban desde debajo de todo su equipo. Uno estaba cubierto en armadura de placas, espada en alto. Otro, vestido como Haruhiro, llevaba su daga fuera como si se protegiera. El último vestía túnica de mago, acompañado por un bastón.
“Ha sido un tiempo, todos…” dijo Mary.
¿Qué clase de expresión estaba ella vistiendo? Ella estaba parada en frente de él ahora, por lo que Haruhiro no podía ver su rostro. Su voz era firmemente dura, aunque, como si casualmente saludara a un viejo amigo después de un largo tiempo aparte. Mary había probablemente trabajado su mente hace mucho tiempo antes para este momento.
Ella había perdido tres amigos aquí abajo en las minas sirena. Nadie había dicho nada sobre regresar para recuperar sus cuerpos. Incluso si ella quería mantener un funeral propio de respeto por sus compañeros perdidos, la situación en ese tiempo lo había hecho probablemente imposible. Ella no tenía opción más que dejar los cuerpos atrás.
Pero fuera de aquí, en la frontera de Grimgar, un cuerpo no cremado tres a cinco días después de su muerte es todo lo que le toma a la maldición del Deathless King para tomarlo y empezar su transformación en un muerto viviente. Mary sabía todo esto de este cruel destino que le esperaba a sus antiguos compañeros.
“Michiki. Ogg. Mutsumi.” Mary susurro sus nombres suavemente. “Lo siento…”
“¡Prepárense!” grito Haruhiro mientras él veía al mago esqueleto, Mutsumi, levantar su bastón.
Una pila de huesos no debería ser capaz de hablar. Puros huesos no tenían voz, pero de alguna manera todos ellos escucharon su voz. “Derem… hel… en…”
Esto sonaba más como una brisa del viento que palabras. Esta era una de las cosas más horripilantes que él había escuchado.
“¡Todos, esquiven!” gritó Mary mientras ella saltaba hacia un lado.
Haruhiro y los otros hicieron los mismo después fe una fracción de segundo, saltando a la derecha e izquierda.
El mago esqueleto continuo su canto, “Van… alev…”
Viento. Ellos estaban siendo empujados por una ráfaga de viento, pero no viento normal. Este tenía el calor del fuego.
“¡Whoa!” Haruhiro levanto su brazo para proteger su cara.
El viento se sentía casi tan caliente para quemar. Abrasador. El calor desafió a la creencia. Si él abría sus ojos, él estaba bastante seguro de que sus glóbulos oculares podrían derretirse. Probablemente. Tal vez no.
“¡Yo voy a [Purificar] los de esta maldita maldición!” gritó Mary. A diferencia de lo usual, Mary agresivamente se movió hacia el frente del equipo. “¡Necesito acercarme!”
¡No hay como detenerla! pensó Haruhiro. No había uso en decirle que se retirara solo porque esto era peligroso. Ahora, esto era solo sobre dejarla hacerlo a su propia manera. Todo lo que ellos podían hacer era apoyarla.
“¡Mogzo, toma al guerrero! ¡Ranta, el ladrón es tuyo!” ordenó Haruhiro.
Mogzo enfrento al skeleton warrior Michiki con un grito, blandiendo espadas.
“¡Tengo esto!” grito Ranta, saltando hacia el ladrón skeleton Ogg.
“¡Yume!” Haruhiro llevó su mirada en la dirección de Yume.
Mary probablemente intentaba usar [Purify] en Mutsumi primero. Él y Yume tenían que ayudar, o ella no podría ser capaz de lograr su hechizo.
“¡Correcto!” Yume asintió.
Esto podría haber sido fútil, considerando que su oponente era un skeleton, pero Haruhiro gritó con lo alto de sus pulmones y ataco a Mutsumi de frente. Yume hizo lo mismo. Mutsumi se movió como si ella fuera a invocar otro hechizo, pero esquivo en cambio. Ese hechizo de antes era probablemente [SIROCCO], un hechizo de elemento fuego. Magia de fuego tenía base ofensiva y se enfocaba en la destrucción, así que ser golpeado por uno de los hechizos de Mutsumi significaba problemas.
“Derem… hel… en…” Mutsumi cantó mientras ella dibujaba un sigil elemental en el aire con la punta de su bastón.
Allí estaba esto de nuevo. Derem hel en, sonaba como el mismo hechizo que ella recitó antes.
“¡Corre!” gritó Haruhiro.
Él esquivo a la izquierda mientras Yume fue a la derecha, corriendo con todo lo que tenían.
“…Rig… alev…”
¿Qué? Fuego. Llamas. Actualmente, flamas reales. Una cortina ardiendo justo enfrente de Mutsumi.
“¡Esto es [Wall of Fire]!” gritó Shihoru con sorpresa. Ella levanto su propio bastón y cantó, “¡Oom rel eckt nem das!”
Este era el hechizo de Shihoru [Shadow Bind]. El elementos de sombras se colocó a si mismo exactamente en el suelo donde Ogg estaba a punto de pisar. El ladrón esqueleto piso en él y se encontró incapaz de moverse.
“Muy bien hecho, Shihoruuuuu!” dijo Ranta, extendiendo la última silaba mientras él cargaba directamente hacia el atascado Ogg. Ranta desató una ráfaga de ataques.
Ogg, sin embargo, era la misma clase que Haruhiro. Él simplemente usó [Swat] para desviar, desviar, desviar la long sword de Ranta. Si él ataque hubiera sido un poco pesado como [Rage Cleave] de Mogzo lo técnica no habría funcionado, pero desde que este era Ranta, incluso Haruhiro probablemente podría ser capaz de desviar sus ataques. No parecía como que Ranta podría ser capaz de derrotar a Ogg por su cuenta.
Alejado a una distancia corta, Mogzo gruñó mientras él chocaba espadas con Michiki. Ellos presionaron el uno contra el otro con una fuerza terrible. Mogzo intentó doblar su espada alrededor de Michiki y siguió con [Spiral Slash], pero Michiki también era un guerrero y sabía las mismas técnicas. Esto no iba a ser fácil para quitarlos de sí mismos. Significa que en el estado presente de las cosas, Mogzo tenía una dura pelea en sus manos.
“¿Q-qué hacemos ahora?” preguntó Yume, deteniéndose en frente de la pared de fuego.
Mutsumi estaba en el otro lado, pero ellos no podían verla detrás de las flamas.
“¡No estoy segu–whoa!” Haruhiro se dobló hacia atrás, tratando de evadir un rayo de luz lanzado desde detrás de la pared.
Esto lo golpeó directo en la cara. Por un segundo allí, él actualmente pensó que estaba muerte. Pero él no lo estaba. Esto lo sintió como él tomando un gancho a la quijada, y aunque dolía como el demonio, él no estaba herido críticamente. ¿Era esto… [Magic Missile]?
“¡Ahh!” chilló Yume. Ella había sido golpeada por el hechizo también.
Los rayos de luz de [Magic Missile] fueron volando a todas partes. Haruhiro saltó lejos de la pared de fuego, incapaz de hacer nada más que evadir ser golpeado por un hechizo. Él incluso no sabía que los hechizos podían ser combinados de esta manera.
De repente, Mogzo gritó. ¿Mogzo cayó? Fue la primera cosa que llegó a la mente de Haruhiro. No, parece como si Mogzo fue capaz de apenas esquivar ser golpeado. Michiki. Y esta técnica. Haruhiro solo atrapó un pequeño vislumbró de ella, pero parecía como que Michiki había realizado un corto frontal mientras llevaba su espada abajo al mismo tiempo. Debe haber sido una habilidad de guerrero, pero Haruhiro no sabía que los guerreros podían poseer tales técnicas acrobáticas.
Mogzo inmediatamente se movió para contraatacar pero Michiki salto hacia atrás ligeramente, y los dos estaban chocando a muerte otra vez. Michiki. Tan fuerte. Él era más ágil y sus técnicas eran mejores que las de Mogzo, aunque en términos de fuerza ellos se veían bastante parejo.
Si la pelea permanecía uno a uno, Mogzo eventualmente estaría en una desventaja. Él ya estaba empezando a ser empujado hacia atrás. Si Mogzo caía, nadie más podía ser capaz de tomar a Michiki. Seguro, ellos tenían la ventaja en números, pero esto significaba nada si sus oponentes se las arreglaban para derribarlos uno a uno. Ellos necesitaban apoyar a Mogzo.
El momento que Haruhiro llegó a esta conclusión, Shihoru lanzó otro hechizo.
“¡Oom rel eckt vel das!”
[Shadow Echo]. El elemental oscuro como alga golpeó a Michiki en el hombro. Pero esto no era suficiente. El hechizo debía haber hecho a Michiki temblar sobre todo, pero esto seguro no lucia como que esto hizo algo significante. Tal vez [Shadow Echo] era menos efectivo en skeletons.
“¡Shihoru, usa [Shadow Bind]!” dijo Haruhiro.
Al mismo tiempo Ranta gritó, “¡El hechizo se está desgastando!”
Haruhiro miró y vio que Ranta estaba en lo correcto. Ogg se estaba moviendo casi libremente de nuevo, moviéndose alrededor de Ranta, pareciendo jugar con él. La duración de [Shadow Bing] era alrededor de 25 segundos. ¿Había sido tanto tiempo ya? No, Haruhiro tenía el sentimiento de que había sido menos que eso. Él no era realmente un experto en magia, pero tanto como él sabía, la magia trabajaba mejor en ciertos tipos de oponentes que en otros. Dependiendo de la fuerza de voluntad del caster, entre otros factores, un hechizo podía ser algunas veces menos efectivo.
“¡A-ahora! ¡Oom rel eckt vel das!” Shihoru lanzó [Shadow Bind] una vez más, de nuevo en el lugar donde Ogg estaba por pisar.
Aunque esta vez, él vio justo a través de ella. Él pisó arriba del punto donde el elemental oscuro se había armado y presionó el ataque en Ranta.
Mientras todo esto estaba pasando, rayos de [Magic Missile] nunca se detuvieron lanzados desde la pared de fuego. Haruhiro fue forzado a continuar esquivándolos. ¿Qué vamos a hacer?
“¡Mutsumi!” grito Mary el nombre de su amigo.
“¡Espera, Mary!” chillo Haruhiro en incredulidad. “Qué estas-”
¿Qué estaba ella haciendo? ¿Qué demonios estaba pensando? Mary había saltado directo en la pared de fuego. ¡No hay manera! Ella iba a ser quemada crujiente. Ella iba a morir, haciendo algo tan loco como eso. Haruhiro quería detenerla pero no había forma que él pudiera alcanzarla a tiempo. Ella desapareció detrás de las flamas.
“O luz, bajo la divina gracia de Lord Luminous… ¡[Purify]!”
Haruhiro escucho la voz de Mary y momentos después las llamas empezaron a cesar, entonces desaparecieron completamente. Mary se agachó. A sus pies rodó un bastón de mago en el piso cerca de una túnica, sombrero, y… Una pila de cenizas.
La voz de Haruhiro se atoro en su garganta. Él no tenía palabras para esto.
“Está bien,” dijo Mary, poniéndose de pie.
¿Bien? Haruhiro pensó para sí mismo. ¿Qué estaba bien aquí? Nada. Nada está del todo bien justo ahora. Su cabello había sido chamuscado, su rostro y otros lugares ardían rojo vivo. Pero no era solo esto. Mutsumi era su compañero de equipo, tal vez ellos habían sido incluso amigos, y con sus propias manos, Mary había… Ella había… ¿Cómo esta esto bien? ¿Cómo podía alguien decir que lo estaba?
Pero cualquier clase de consuelo podría venir después.
“¡Yume, Shihoru, vayan con Mogzo!” dijo Haruhiro.
“¡Lo tengo!” respondió Yume.
“¡O-okay!” Shihoru dijo.
Dejando a ellas dos apoyando a Mogzo, Haruhiro se concentró en tomar posición detrás de Ogg. Pero Ogg era un ladrón también; él se movía ágilmente, manteniendo a Ranta en jaque (n/t: como en ajedrez) mientras cuidaba de no dejar a Haruhiro detrás de él. Él es más habilidoso que yo, se dio cuenta Haruhiro. A pesar de ser un skeleton, las habilidades motoras de Ogg eran muy superiores. Los Skeletons debían retener las mis habilidades que ellos tenían antes de transformarse en muertos vivientes.
Haruhiro podía perder, tal vez incluso bastante fácil, si ellos iban cara a cara. Odio hacer esto a ti, Ogg, ya que tú eres el viejo amigo de Mary y todo. Su, soy más débil que tú, pero lo siento chico, ¡Yo no estoy peleando solo!
“¡Ranta!” chillo Haruhiro.
“¡Vamos!” dijo Ranta bruscamente.
Ranta y Haruhiro intercambiaron lugares. Ellos dos estaban sorpresivamente en sintonía con el otro en tiempos cono este. Los instintos de Ranta eran buenos.
Ogg parecía confuso por un momento mientras él intentaba encontrar a Ranta otra vez. Encontrando su apertura, Haruhiro atacó. Ogg lo desvío con [Swat], entonces contraatacó, y esta vez fue el turno de Haruhiro para [Swat]. Cuando Ogg atacaba, Haruhiro usaba [Swat]. Cuando Haruhiro atacaba, Ogg usaba [Swat].
Alrededor de la cuarta vez que ellos intercambiaron [Swat], Ogg hizo algo que hizo correr la sangre de Haruhiro correr fría. Poco a poco, Ogg había estado modificando su técnica [Swat] de modo que en la cuarta vez que ellos chocaron, Ogg vino peligrosamente cerca para hacer a Haruhiro soltar su arma.
Tenía razón, Haruhiro pensó. No puedo ganar contra él. Pero él no tenía que hacerlo. Haruhiro de repente pisó hacia adelante y empujó su daga fuera. [Swat] era, a lo mejor, una técnica defensiva hecha para bloquear el ataque del oponente. En orden de ejecutarla, tu tenías que dedicar tu entera concentración en los movimientos del oponente por al menos un momento. La técnica se volvía casi una segunda naturaleza una vez que te acostumbrabas a usarla, y ejecutarla se volvía algo habitual.
En otras palabras, tú terminabas usándola automáticamente, así esto fuera una cosa buena o no.
Ogg lo uso ahora contra el repentino ataque de Haruhiro.
“¡Toma esto!” Ranta llego desde detrás, su ataque cortando diagonalmente medido impecablemente. Su espada larga conecto con la pierna derecha de Ogg.
Para ser honesto, escalofríos bajaron por la columna de Haruhiro. Él y Ranta no habían coordinado nada de antemano, pero aún… Ranta, tu sabias exactamente que estaba pensando. Actualmente esto hizo sentir a Haruhiro un poco sucio.
“¡Ogg!” llamó Mary.
Con una pierna rota, el skeleton Ogg no era más capaz de levantarse. Mary se acercó a él ahora.
“O luz, bajo la divina gracia de Lord Luminous… [Purify]¡”
Haruhiro no estaba seguro si era bueno o malo que él fue testigo de lo que se desarrolló ante él.
Una luz cegadora rodeó a Ogg y momentos después, su cuerpo–O en su lugar, sus huesos– temblaron lentamente en polvo. La vista hizo sufrir el corazón de Haruhiro y casi llevo lágrimas a sus ojos. Quizás esto era un alivio para Ogg, ser liberado de la maleficio por su compañera. Pero para Haruhiro, esto no era nada sobre que sentirse alegre, porque para Mary, este debe haber sido casi insoportablemente cruel.
Mary se agachó cerca del montón de cenizas que habían sido una vez Ogg y levanto un puñado. Aunque no importando que tan fuerte apretó ella su puño, ceniza continuaba derramándose desde las aperturas entre sus dedos. Sin mirar arriba, ella asintió.
“Solo Michiki ahora,” dijo ella.
“¡Oy!” Ranta apunto la punta de su espada hacia Mary. Haruhiro no tenía idea de porque él haría una cosa así. Ranta continuó, “¡Tú nos tienes a todos nosotros ahora! ¡No olvides eso!”
Oh. Haruhiro entendió el punto que Ranta estaba tratando de señalar, él tenía el sentimiento de que había formas más gentiles, más apropiadas de ponerlo. Y ¿porque él tenía que apuntar su espada a ella también?
Aunque Haruhiro no lo persiguió, porque Mary lucia animada hacia Ranta. “Tienes razón,” dijo ella con una ligera sonrisa.
“¡Haruhiro!” gritó Shihoru.
“¡Terminemos esto!” respondió Haruhiro, volteando hacia Michiki.
Mogzo se retiraba continuamente de los ataques de Michiki mientras Yume y Shihoru trababan de apoyarlo, pero esto era en vano. Incluso si Shihoru trataba de invocar [Shadow Bind] podía fallar si Mogzo era atrapado en cambio.
“¡Ahora es mi momento!” Ranta ataco a Michiki desde el lado.
Michiki bloqueo con facilidad, pero esto dio al exhausto Mogzo una oportunidad de tomar un respiro. Haruhiro puso su vista en la espalda de Michiki. El guerrero esqueleto era ágil, pero no tanto como Ogg. Ranta estaba atacando con todo lo que él tenía. Mogzo poseía una cierta gracia cuando peleaba en tándem con el equipo; él era bastante habilidoso al coordinarse con todos los demás. Ellos podían hacer esto.
¡Ahora! Haruhiro se pegó en la espalda de Michiki. Ya que Michiki era un Skeleton, era inútil apuñalarlo, así que Haruhiro fue por su cuello en cambio. Él agarro el cráneo de Michiki con una mano y la vértebra de su cuello con la otra y las retorció en direcciones opuestas. Mogzo lo siguió golpeando el brazo derecho de Michiki con su espada bastarda, forzando a Michiki soltar su arma.
“O luz, bajo la divina gracia de Lord Luminous,” invoco Mary.
Ella apoyo los dedos de una mano, formándolos en un pentágono, en su frente y presiono su dedo medio entre sus cejas para completar un hexágono; el símbolo de Lord Luminous. Ella entonces llevo su palma fuera hacia Michiki.
“¡[PURIFY]!”

A pesar de que tan brillante esta era, era una luz triste. Michiki empezó a derrumbarse en los brazos de Haruhiro. Esto era extraño, cómo nada más que cenizas quedaban de su cuerpo. Pero esto había sido lo mismo para Manato. Era lo mismo para todos, una vez ellos murieran. Esto es lo que al final significaba la muerte.
La luz cesó y Haruhiro se desplomo en el suelo. Él no podía decir nada, él no podía pensar, ni una sola cosa llegaba a su mente. Mary se agacho en frente de los restos de Michiki. Mogzo y Ranta estaban aun de pie, como Yume lo estaba, Shihoru llevo su sombrero abajo con una mano, respirando pesado.
“Esta hecho,” dijo Ranta simplemente.
“Si,” Mary recogió un puñado de las cenizas de Michiki y cerro sus ojos. “Con esto, esta terminado de una vez por todas. Hizo lo que tenía que hacer. Y fui capaz de hacerlo por todos ustedes. Gracias.”
“Él era fuerte, Michiki.” Suspiro Mogzo. “Tengo que volverme más fuerte también.”
Shihoru asintió enfáticamente. “Yo quiero más hechizos ofensivos. Aprenderé magia ofensiva… tengo que.”
Ranta resoplo de nuevo y sacó su barbilla, con expresión pensativa. “Tal vez hare una técnica asesina secreta, eso es perfecto para mí.”
Aquí va él de nuevo, diciendo cosas estúpidas. Esta era fácil de dejarla pasar.
“Yume quiere un compañero lobo,” dijo Yume. “Un lobo cachorro cuesta un oro pero me tomare mi tiempo haciéndolo crecer grande…”
“¿Qué planeas hacer hasta entonces?” Haruhiro se aventuró provisionalmente.
“Mmmmm…” Yume ladeo su cabeza a un lado. “Debe estar conmigo, o sino no nos uniremos. Creo que solo debo cargarlo en mi bolsa.”
“¿Entrara allí?” pregunto Mary.
Yume golpeo el bolsillo de su camisa. “Hmm, no lo sé… tal vez es un poco pequeño después de todo. O tal vez compre una bolsa para perros…”
Ranta, como es usual, arruino el ambiente interviniendo. “Esa es una gran bolsa para llevarla alrededor.”
“Yume la cargara por su misma así que ¿porque le importa a Ranta?” dijo Yume. “Y Yume nunca, jamás, jamás, JAMAS dejara a Ranta tocarlo.”
“¿Por qué no?” preguntó Ranta. “Yo acariciándolo no lo lastimara. En cualquier caso, ¡lo hará más fuerte de seguro!”
“¡No, no lo hará!” dijo Yume.
“Si lo hará.”
“No. No. Lo. Hará.”
“Lo hará.”
“¡De ninguna forma en tarnation (?) lo hará!”
“Maldita sea que lo hará, ¡Tonta!”
“Sabes,” Haruhiro los interrumpió con una sonrisa torcida. “Dicen, ‘No cuentes tus gallinas antes de que ellas hallan eclosionado (nazcan).” Dejo escapar un suspiro y lo dejo de esta forma, “pero lo que sea.”
Volverse más fuerte, huh. Más fuerte. ¿Qué significaba esto para él? Seguro, él tenía varias habilidades en mente que le gustaría aprender, pero él no pensaba que estas podrían de repente hacerlo dramáticamente más fuerte. Trabajando en refinar [Backstab] y [Widow Maker] tenía sus límites también. En todo caso, elevando sus habilidades de combate era importante para su propio bien, pero si él se volvía un mejor líder, esto podría resultar en incrementar el nivel del equipo como un conjunto.
Él tenía el sentimiento de que tales avances no eran visibles para el ojo. Pero esto estaba bien; Haruhiro era más adecuado para roles tras bastidores después de todo.
“Mary…” Haruhiro empezó.
“¿Si?” respondió Mary.
“¿Esta esto realmente bien? Quiero decir, no tomar un presente (recuerdo) o algo. Para llevar contigo.”
“Ah—” dijo ella, parpadeando rápidamente como si fuera atrapada con la guardia baja por la pregunta. “No había pensado en ello. Tienes razón. Creo que hare eso. Cuando nosotros regresemos a Altana, tengo que hacérselo saber a Hayashi también…”
“Si.” Asintió Haruhiro. “Correcto. Estoy seguro que él estará aliviado para escuchar las nuevas.”
“Eso espero…”
Mary empezó mirando a través del equipo restante de Michiki. Haruhiro estaba tentado a preguntarle que curara a estos quienes lo necesitaran, pero se detuvo a sí mismo. Era probablemente mejor no interrumpirla mientras ella estaba con los últimos restos de sus preciados amigos, Michiki, Ogg, y Mutsumi.
“Ha sido un día pesado,” susurro Shihoru.
“De acuerdo,” dijo Yume, rotando sus hombros lentamente.
“Nosotros aun no estamos fuera de aquí,” Haruhiro les recordó, cuidando de no hacerlo sonar como un regaño. “Es mejor no bajar la guardia hasta que nosotros estemos de vuelta en Altana… no es que piense que correremos en más problemas.”
“Podríamos,” Ranta se rió desagradablemente. “Quien sabe…”
Haruhiro deseo que Ranta lo dejara. Es porque él dice cosas como esta que los problemas siempre los encuentran. Un escalofrió bajo por la columna de Haruhiro. Él volteo para ver detrás de él.
“De–” empezó Haruhiro.
“¿Huh?” Ranta volteo también. “Whoa…”
“No es bueno…” dijo Mogzo.
“¿Eh?” Yume parecía estupefacta.
Shihoru dejó escapar un pequeño jadeo.
“No puede ser…” Mary susurro.
¿Por qué ahora? De todos los tiempos, ¿Por qué ahora? No es que pudiera haber un buen momento para esto.
“¡C-corran!” Haruhiro no podía pensar en nada más que decir.
Él estaba viniendo. Él estaba aquí. ¿Que? Vamos, no hagas esto. Qué demonios… Pelaje manchado en negro y blanco, tan grande que era difícil de creer que él era un kobold, sosteniendo una gran, espada de hoja gruesa que recordaba un cuchillo de carnicero… Deathpatch. El kobold monstruo respiraba en rabietas (jadeos) mientras corría, saliva corriendo bajo su barbilla en torrentes, y sus ojos rojo sangre brillaban mientras se acercaba.
Deathpatch tenía tres kobolds mayores secuaces con él, cada uno equipado con armadura de placas y cascos completos, espadas y escudos circulares. No había forma de que ellos pudieran ganar contra estos. Pero ¿Podían ellos dar vuelta y correr? No. Si ellos volteaban sus espaldas, ellos podrían solo ser cortados, uno por uno.
Haruhiro no quería que esto pasara, pero él no veía otra alternativa. Y si quedarse para pelear era la única opción, entonces él no podía dejarse a sí mismo ser mentalmente derrotado antes de que la batalla empezara. Ellos tenían que ganar, y para ganar, ellos tenían que…
“Mogzo, lo siento, ¡Mantén a Deathpatch ocupado! ¡Todos los demás, los Elders!” dijo Haruhiro.
En su estado de pánico, Haruhiro no escucho sus respuestas. Él no podía evitarlo. Aunque esto no cambiaba el hecho de que ellos tenían que eliminar a los secuaces tan rápido como ellos pudieran. Después de que los kobolds mayores cayeran, la batalla real empezaría.
“¡Oom rel eckt nem das!” Shihoru invoco [Shadow Bind], deteniendo a un Elder en su camino.
Gracias a esto, Haruhiro era capaz de calmarse a sí mismo un poco.
“¡Ranta, toma a uno por tu cuenta! ¡Yume y yo tomaremos al otro!” dijo Haruhiro.
Ambos gritaron su consentimiento.
“¡Ayudare también!” Mary llevo su bastón lista, siguiendo cerca detrás de Haruhiro y Yume.
Haruhiro estaba a punto de detenerla, pero decidió en contra de ello. Hasta que los secuaces estuvieran abajo, tal vez era mejor tener a Mary peleando activamente también. Después de que ellos derrotaran a los Elder, ella podía retirarse atrás de nuevo. Si, esto era bueno.
“¡¡¡Thank You!!!” Mogzo libero [Rage Cleave] con toda su fuerza.
Deathpatch, agarrando su espada de carnicero (n/t: meat – carne, Cleaver – cuchilla de carnicero) como si estuviera hecha de papel, desviando el ataque de Mogzo con facilidad y contraatacando inmediatamente. La fuerza detrás del golpe era monstruosa. Deathpatch entonces continúo lloviendo golpes, y Mogzo apenas se las arregló para boquearlo. Si incluso uno de estos golpes iba a través de su guardia, podría ser fatal para Mogzo, con o sin armadura.
Esto espantaba lo profundo de Haruhiro (cambie esto), pero Mogzo debía haber estado incluso más aterrado. Aunque él no podía pensar sobre Mogzo justo ahora, él tenía que encontrar la manera del miedo de Mogzo. Pero ¿era esto algo que él tenía que hacer? No, esto no era incluso una pregunta. Él tenía otro trabajo justo ahora…
Los dos secuaces Elders ignoraron a Deathpatch y Mogzo, su atención se enfocó enteramente en Haruhiro y el resto de miembros del equipo.
“¡[Hatred’s Cut]!” Ranta salto hacia el secuaz C, y este retrocedió.
“¡Yo voy!” dijo Haruhiro, corriendo pasando a Yume y cargando directamente hacia el Secuaz B.
Sin embargo, él no tenía la intención de actualmente atacarlo. Secuaz B blandió su espada hacia él repetidamente, y Haruhiro uso [Swat] para desviar, desviar y desviar de nuevo. Mientras tanto, mientras el Secuaz B tenía su atención en Haruhiro, Yume y Mary lo flanquearon por ambos lados y atacaron simultáneamente.
“¡[Cross Cut]!”
“¡[Smash]!”
Secuaz B bloqueo uno con su espada y otro con su escudo, pero fue sacado de balance no obstante. ¡Ahora! Haruhiro pensó. Él hábilmente se maniobro detrás del Secuaz B y uso [Widow Maker]. Adhiriéndose a su espalda, él levanto el visor de su casco, inserto su daga en el ojo derecho, la retorció, y entonces la saco de vuelta antes de saltar lejos.
No estaba muerto aun, así que Mary lo golpeo con su bastón mientras Yume lo pateo al suelo. No se levantó. Dos más para continuar. Sus opciones era terminar al Secuaz A, quien estaba aún amarrado en el lugar por [Shadow Bind] de Shihoru, o ayudar a Ranta con el Secuaz C. Haruhiro no vacilo para ir por el secuaz A, y Yume y Mary siguieron su liderato. Este no podía moverse, así que la pelea debería ser fácil.
Yume y Mary estaban justo detrás de él mientras él rodeaba alrededor de la espalda del Secuaz A y ejecutaba [Widow Maker]. Ellos tres lo mataron de la misma manera que mataron al Secuaz B, entonces era enfocarse en el Minion C.
¿Cómo lo estaba haciendo Mogzo? Él estaba probablemente teniendo el momento más difícil de todos. Cada golpe de la espada de carnicero de Deathpatch estaba llevando abajo a Mogzo sobre su rodilla. Él estaba de alguna forma encontrado la manera de volver a pararse sobre sus pies entre los ataques, pero Haruhiro sabía que él no podría ser capaz de mantenerse por mucho a sí mismo.
“¡Terminare a este por mi cuenta!” Grito Ranta.
Haruhiro vacilo por un momento, antes de responder. “¡Gracias!” Él confiaba en sus compañeros. Él creía en Ranta. “¡Mary, retrocede!” Él ordeno, mientras él y Yume se movían para encarar a Deathpatch por la espalda y un lado.
La pregunta era, incluso con ellos dos ayudando, ¿podrían ser capaces de mantener a Deathpatch refrenado? ¿Por qué él estaba sintiéndose tan intimidado? Deathpatch tenía su espalda hacia Haruhiro ahora y no estaba incluso pensando en lanzar un vistazo a su espalda. A pesar de esto, Haruhiro no tenía la mínima idea de que él podría hacer para hacer su ataque. Parecía para él que cualquier cosa que él pudiera lanzarle al monstruo no sería efectiva.
Eso no importaba. Efectiva o no, él tenía que intentarlo. No había nada por ello ahora. Ellos estaban comprometidos para ello.
Él intentaría [Backstab] primero… él lo debería intentar al menos. La siguiente cosa que él sabía, él estaba en el suelo ahora, abatido patas arriba. ¿Huh? ¿Había sido golpeado por Deathpatch tan pronto él estaba cerca para atacar? Él vagamente recordaba algo como esto, pero no estaba realmente seguro.
¿Estaba él herido? Él intento ponerse de pie. Su cuerpo estaba todo adolorido y su cabeza estaba girando aun un poco, pero de otra manera él se sentía bien. Probablemente. Él no podía realmente decirlo.
“¡Toma esto y esto y esto y esto!” Ranta ataco con una sucesión de golpes rápidos como el rayo, despojando espada y escudo de las manos del Secuaz C. Con un grito, él se estrelló con su hombro, llevándolo al suelo.
Esto no era nada más que una exhibición de fuerza bruta, pero funcionaba. Ranta uso su espada para quitar el casco de la cabeza del Secuaz C y la empujo profundo en la garganta del kobold.
“¡Haha! ¡Otra Vice para mí!” declaro él.
Haruhiro no podía creer que Ranta pensara sobre recolectar Vices en tiempos como este. Pero aunque había mucho por decir sobre su falta de carácter, Haruhiro tenía que admitir que Ranta era bastante confiable.
“¡Solo queda Deathpatch ahora!” gritó Haruhiro tan fuertemente como él pudo, tratando de incrementar la moral.
Pero una parte de él sabía que esto era inútil. Haruhiro escucho el grito gutural de Deathpatch, ¡Wro-ga-huah! ¡Wro-ga-huah! ¡Wro-ga-huah! Y en ese momento, Mogzo fue completamente abrumado.
Por su puesto Haruhiro, Yume, y Ranta querían ir en la ayuda de Mogzo, pero había algo manteniéndolos atrás. Un aire de intimidación… o algo. ¿Era realmente por una incierta, no clara razón?
No. Era la forma en la que Deathpatch se movía; dinámica y rápida. Él se abalanzo y salto como si él tuviera resortes instalados en sus piernas, todo mientras hábilmente agarrando esa espada corta carne suya. Y él nunca se detuvo moviéndose, así que era difícil encontrar una abertura para atacar.
Debería haber algún patrón o habito que ellos pudieran explotar. Haruhiro y los otros sólo tenían que encontrarlo. Pero nadie tenía el tiempo para analizar cuidadosamente y separar sus movimientos.
“¡Oom rel eckt vel das!” llego [Shadow Echo] de Shihoru con un hermoso tiempo, pero esto no era suficiente.
Deathpatch blandió su espada con un rugido y diestramente partió al elemental de sombras como algas a la mitad, haciéndolo desaparecer. Fue entonces. Era casi tan pequeña para llamarla apertura, pero fue entonces que Mogzo golpeo. Por primera vez desde que la pelea empezó, él fue a la ofensiva.
Él estaba completamente sin aliento y herido por todas partes, pero Mogzo debía saber que él podría ser cortado a lo seguro si él tomaba más maltrato. Él no tenía opción sino tomar una oportunidad e ir con todo. Mogzo había hecho una decisión calculada y Haruhiro pensó que estaba bien. Ninguna otra conclusión era posible. Pero justo como esta conclusión cruzo por su mente…
¡Gro-huah! Deathpatch grito y bloqueo la espada bastarda de Mogzo no con su espada, sino con su brazo izquierdo.
¡Que de—! ¡¿Es eso incluso posible?! Pensó Haruhiro. Él estaba completamente y absolutamente choqueado; Mogzo probablemente incluso más. Sorprendido o no, esto no cambiaría lo que sucedió después.
Deathpatch llevo su espada abajo cruelmente en el hombro izquierdo de Mogzo. La hoja desgarro entre la armadura de placas, la cota de malla de debajo, y bajo y bajo y bajo.
“¡MOGZOOO!” Ranta se lanzó hacia Deathpatch.
¡Mierda! Ranta no estaba listo para tomar un oponente como Deathpatch. El gran Kobold blandió su espada hacia Ranta con suficiente fuerza para aplastarlo y cortarlo por la mitad. De alguna forma, Ranta se agacho a tiempo para evadir el golpe. Buen movimiento. Y gracias a la intervención de Ranta, Mogzo fue capaz de rodar lejos y tomar distancia en él mismo y Deatpatch.
Sin embargo, su herido lucia horrible y estaba sangrando fuertemente.
“¡Mary, sana a Mogzo!” Haruhiro no tenía que decirlo; Mary ya estaba en ello.
Ella invoco un hechizo de curación en él inmediatamente, pero tomaría tiempo para funcionar. Ellos tenían que comprar más tiempo para ella. Yume había sacado su arco en algún punto y ahora lanzo una flecha hacia Deathpatch. A tal rango corto, era imposible fallar. La flecha en clavo en un lado del ombligo/joroba (Boss ¿concejos?) del kobold, Deathpatch gruño y volteo su atención hacia Yume.
“¡Tú no tienes el tiempo para mirar a otro lado!” grito Ranta, atacando de nuevo.
Deathpatch bloqueo la espada larga de Ranta con facilidad y entonces fue por Yume violentamente. Yume, por supuesto, corrió de él.
“¡Wah! ¡Espantoso espantoso espantoso…!” Yume grito, arrojando su arco lejos y usando su habilidad para rodar de pit rat para alejarse.
Haruhiro siguió a Deathpatch, pero no podía atraparlo. No era solo ahora, también, Haruhiro no había sido capaz de ponerse en posición desde el principio.
“¡Mierda!” gruño Haruhiro.
“O Oscuridad, O Señor de la Corrupción…” Ranta canto un hechizo. “¡[Dark Invitation[1]]!”
Un oscuro purpura, torso sin cabeza apareció desde ningún lugar. Tenía dos ranuras como ojos y una apertura para la boca. Un demonio. Zodiak.
“¡Atrápalo! ¡Zodiak!” comando Ranta.
{¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero! Keehehehehe… ¡Heehehehe!}
“Lo sabía…” suspiro Ranta.
Haruhiro no podían incluso empezar a expresar que tan disgustado estaba. Por todo lo estúpido, flojo… él ni siquiera tenía palabras. Yume chillo mientras Deathpatch la pateo. Fue fuerte, y esto la mando volando.
“¡Demonio Estúpido! ¡Ven aquí!” Ranta atrapo a Zodial por el brazo y lo acerco a él.
Haruhiro ni siquiera sabía que los demonios podían ser agarrados de esa manera. Ranta entonces salto hacia Deathpatch y lanzo a Zodiak hacia Deathpatch con toda su fuerza.
{¡Púdrete! ¡Púdrete! ¡Púdrete! ¡PÚUUUUUUUDREEEEEEEETEEEE!}, chillo el demonio.
El demonio golpeo a Deathpatch directo en la cara. Excepto que no era realmente un golpe cuando mucho “se atascó en él.” Deathpatch inmediatamente se quitó al demonio y lo lanzo lejos, pero este momento de inatención le dio a Ranta la oportunidad de acercase de nuevo con [Anger Thrust].
El ataque fue apuntado directo hacia joroba del kobold, pero Deathpatch se dobló lejos solo lo suficiente para que la espada de Ranta solo afeitara unas pulgadas del pelaje a un lado de su cuello y cortara un poco de piel. Anqué la sangre no estaba rociándose sobre todo el lugar, Deathpatch estaba sangrando un poco.
¡Si! Pensó Haruhiro. Ellos habían finalmente anotado un golpe. Deathpatch no era invencible y esto no era una pelea perdida después de todo. Ellos podían hacer esto. Él era un oponente con el que podían pelear si ellos hacían las cosas a su manera. Haruhiro tenía el sentimiento que tal vez ellos podían incluso ganar. Este sentimiento se evaporo en el siguiente momento.
Deathpatch dejos salir un chillido horrible. El color de sus ojos había cambiado; hasta solo un momento antes la luz que brillaba de sus ojos era de alguna forma diferente. De repente, en menos de una fracción de segundo, Ranta estaba abajo e inmóvil en el suelo.
¿Qué ha pasado? Haruhiro no podía verlo. Todo lo que él vio fue la forma de Ranta boca abajo en el suelo, su cuerpo en una piscina de sangre, y Deathpatch levantando su espada más alto que su cabeza para mandar el golpe definitivo. Sin embargo algo se agarró del brazo de su arma… un forma oscura purpura. Haruhiro no podía creer en sus ojos.
“¿Zodiak?” murmuró Haruhiro.
{Keehehehe… Eehehehe… ¡Heehehehehehe!} Se rió el demonio.
Deathpatch medio gruñendo, medio burlándose como si dijera “estas en mi camino,” agarro al demonio como un águila a su presa, y lo golpeo en el suelo. Con un silbido, el demonio se evaporo como levantando vapor y desapareciendo. Gracias a la intervención de Zodiak, la vida de Ranta había sido salvada.
Cuando Deathpatch levanto su espada una vez más y volteo su atención de vuelta para terminar a Ranta, Mogzo salto y bloque la espada corta carne del Kobold, precisamente como Deathpatch estaba llevándola abajo. ¿Qué habría pasado si Zodiak no obstruía a Deathpatch cuando lo hizo? Mogzo no lo habría hecho a tiempo. Zodiak había solo salvado la vida de Ranta.
Shihoru estaba ayudando a Yume a levantarse, pero ella tenía una mano presionada en su parte media y estaba claramente adolorida. Mogzo, incluso mientras él estaba siendo lentamente golpeado atrás por Deathpatch, se aseguraba que él estaba llevando al kobold lejos de Ranta.
“¡Deathpatch se vuelve más fuerte mientras más lo lastiman!” dijo Mary, mientras ella corría hacia Ranta. “¡Haru! ¡Ya estoy casi en mi límite! ¡Solo puedo invocar dos hechizos más, tal vez tres si me esfuerzo, pero eso es todo!”
Haruhiro mantuvo su respiración, con la mandíbula apretada fuerte. Mogzo. Incluso si Mary le había sanado las heridas, ella no podía recuperar el aguante /agotamiento físico/, y él estaba ya mostrando señales de fatiga. Deathpatch. Entre más era herido, ¿más fuerte se volvía? Esto significaba que entre más golpes ellos asestaban en él, más fuerte se volvería la pelea. ¿Qué demonios es esto? ¿Cómo se supone que ellos enfrentaran algo como esto? Ellos no podían.
Ellos tenían que correr. Si el kobold decidía darles caza, ellos no serían capaces de correr más rápido que él. Si ellos fueran atacados desde la espalda mientras ellos corrían, ellos estarían acabados. Ellos podrían ser cortados en una fracción de segundo. Una fracción, una persona. Dos fracciones, dos personas. Tres… y sí. Sin opción. Haruhiro había esperado que todos pudieran retirarse juntos, pero la realidad no permitiría eso.
Si todos ellos corrían, entonces una cantidad de ellos podrían ser asesinados de seguro. Si ellos tenían suerte, tal vez unos cuantos de ellos podrían hacer su camino afuera. Si ellos no tenían suerte, todos ellos podrían morir.
Uno. Al menos, uno de ellos tenía que quedarse atrás. Uno de ellos tenía que mantener a Deathpatch ocupado. Sería una pelea a muerte. Quien se quede atrás podría morir. Uno podría morir, los otros cinco podrían vivir.
Esta era su única opción ahora. Haruhiro entendía esto. Nada había nada por ello. Incluso mientras él debatía con sigo mismo, Deathpatch podría asesinar a Mogzo en cualquier momento. Si Mogzo caía, entonces estaba todo terminado para ellos. Si Mogzo moría, todos podrían seguirle. Ese era el peor resultado posible. Tenía que ser evitado a cualquier costo.
Deja a Deathpatch matar a una persona así los cinco restantes podrán vivir. ¿Quién entonces? ¿Quién permanecería detrás? ¿Y tenía Haruhiro que preguntarle a uno? ¿Tenía él que decirle a uno de los otros, “todos van a correr ahora, así que mantenlo ocupado mientras nosotros hacemos esto”? ¿Tenía él que preguntarle a uno de los otros para que muriera pro ellos? Tal vez alguien como… como… Mogzo.
Ranta, con su hechizo curador resuelto, se sentó con un gruñido.
Haruhiro cerró sus ojos. “Todos, Lo siento…”
Lo siento por ser un líder tan patético… Pero hacer lo imposible era solo eso, Imposible. Haruhiro salto en la espalda de Deathpatch precisamente como el kobold estaba a punto de golpear a Mogzo al suelo. La maniobra no saco el aire del jefe kobold, pero Haruhiro fue capaz de aferrarse en el con inesperada facilidad. Su decisión estaba hecha, él no tenía más miedo. O esa era la forma en la que él lo sentía, en todo caso. Lo que sea que fuera—seria…
Deathpatch giro, tratando de tirar lejos a Haruhiro. ¡No te dejare! No había forma que él se dejara lanzar fuera. Haruhiro se agarró con una fuerza desesperada, golpeando a Deathpatch una y otra y otra vez en lo alto de su cabeza con el pomo de su daga.
Mientras él continuaba golpeando al Kobold, grito, “¡Mogzo, Ranta, Mary, Yume, Shihoru…! ¡Ahora, mientras él esta distraído…! ¡CORRAN!”
“¡P-p-pero!” Haruhiro pensó que era Mogzo quien estaba hablando, pero él no podía estar seguro.
“¡Estará bien!” dijo Haruhiro, pero toda su concentración estaba enteramente en golpear a la distancia con su daga.
Golpea, golpea, golpea. Golpea Continuamente. Deathpatch era un kobold, y como tal, su cuerpo estaba construido diferente al de un humano. Un kobold podía alcanzar su espalda con más rango que un humano, y Deathpatch tomo ventaja de esto para golpear a Haruhiro. Incluso aunque él no podía alcanzar tan lejos con su espada, Deathpatch aun asesto golpes por toda la espalda y cabeza de Haruhiro con su codo.
Mierda. Haruhiro quiera lloriquear en dolor, pero sentía que toda su fuerza abandonaría su cuerpo antes de que él tuviera la oportunidad. Pero su fuerza no lo dejaba.
“¡No hagan tirar mi vida por nada!” Haruhiro grito en cambio. “¡Ya estoy muy golpeado! ¡No tengo salvación ahora! ¡Estoy acabado así que solo VAYAN! Por favor, ¡corran! ¡POR FAVOR!”
¡Vámonos!” grito Ranta.
Ah, Ranta. Bien. Esto era bueno. Esto era lo que hacía a Ranta ser quien era. Ellos necesitaban a alguien como él, o el equipo podría haber estado en verdaderos problemas. Él podía persuadir a los demás de ir. Solo Ranta podía hacerlo. Cuento contigo, Ranta… En la esquina de su ojo, Haruhiro vio a Yume volteando su cabeza para mirar atrás hacia él. Pero su cuerpo estaba encarando el otro lado. Ella se estaba yendo también, lo que lo tranquilizaba un poco.
Si Yume iba, entonces también lo haría. Yume. Él recordó que tan bien se sintió cuando Yume acaricio su cabeza. Shihoru… el esperaba que ella no se mantuviera viviendo por Manato.
“¡Haru!” llamo Mary.
Ve. Solo corre por ello… Él estaba solo empezando a querer a Mary un poco, así que él quería que ella sobreviviera y viviera. Por lo que sigue adelante, sal de aquí… Él podía escuchar el grito de Mogzo y corría distante. Si, está bien, pensó Haruhiro. Corre, Mogzo. Tú eres fuerte y tú puedes volverte incluso más fuerte. Vuélvete más fuerte… Mogzo era el núcleo del equipo. Nosotros no somos nada sin ti.
Excepto que ya no era “nosotros” mas. Haruhiro no podría ser parte del equipo más. Era solo él ahora atrás. No había nada para él. Él hizo la decisión porque no había otra forma. Él no podía decirle a uno de los otros que murieran por ellos. Él moriría en lugar de preguntarle a alguien más.
Aunque podría ser difícil para todos; nadie podría sentirse bien sobre esta vivo, porque Haruhiro se había sacrificado a sí mismo. Él no quería que ellos pensaran en esa forma, pero ellos probablemente lo harían. Él esperaba que ellos pudieran al menos ser capaces de sobre ponerse eventualmente. Si ellos no lo hacían, entonces hacer una cosa tan locamente estúpida como esta no podría funcionar.
Michiki. Ogg. Mutsumi… Si él moría, ¿podría Haruhiro convertirse como ellos? Si eso, él deseaba que Mary pudiera regresar y [Purificarlo]. Por favor, vuélveme cenizas… Para ese momento, ¿podría el equipo encontrar un remplazo para él? El pensamiento hacia a Haruhiro sentir sin esperanza solitario y deprimido.
Era bueno entonces que él no tuviera que pensar sobre ello más lejos, porque él estaba en su límite. Él sentía como si él fuera lanzado y sacado fuera de su cuerpo en cualquier momento. Mierda. Él había sido lanzado. Deathpatch lo había finalmente arrojado.
Haruhiro golpeo el suelo y Deathpatch se volteo para correr tras los otros. ¿Él no iba a matar a Haruhiro? ¿Deathpatch dejaría ir a Haruhiro y Haruhiro podría escapar de la muerte mientras el kobold perseguía a sus compañeros? No. No, no, no, ¡NO!
¿Cuánto tiempo había Haruhiro comprado? ¿Qué tan lejos todos los demás había sido capaces de llegar? Su reloj interno le dijo que una buena cantidad de tiempo había pasado, pero tal vez él solo lo sentía de esa manera. Tal vez no había pasado mucho tiempo del todo. Él no lo sabía.
“¡Hey! ¡Por aquí!” grito Haruhiro.
Haruhiro se puso de pie, pero Deathpatch no miro en su dirección. No puedo dejarlo escapar, ¡No puedo dejarlo escapar! Fue entonces, en ese momento—gracias a dios—la línea apareció. No era la brumosa, indistinta línea que él usualmente ve, esta era aguda (marcada), definida y brillaba brillante. Haruhiro se sintió a si mismo moverse.
Tan lento, él pensó para sí mismo. ¿Por qué me estoy moviendo tan lentamente? Pero no era solo sus propios movimientos; Deathpatch se movía también como si el aire fuera melaza. Tal vez esto era una cosa buena. Más fácil para él acercarse a la apertura de esta forma. Él estaba cerca ahora. ¡Allí!

Haruhiro salto hacia adelante hacia Deathpatch. Allí, un punto en la espalda del kobold, un órgano vital o algo. La daga de Haruhiro cortó suavemente sin resistencia alguna para golpear ese punto vital.
Haruhiro no tenía la más mínima duda. Estaba terminado. Deathpatch se inclinó hacia adelante y se desplomo en el suelo. Por un momento, la cabeza de Haruhiro estaba enterrada en el pelaje manchado y sucio, mientras ellos caían hacia adelante juntos, pero él rápidamente rodo fuera y a un lado. Él quería decir algo, pero todo lo que pudo salir fuera de la base de su garganta fue un sonido como gruñido fuerte.
Él sintió su cabeza y cuello y se dio cuenta que estaban cubiertos con sangre. Le dolía por todas partes también. Un pensamiento de repente le ocurrió. ¿Que si soy dejado aquí tirado de esta forma? Mierda, no es bueno, Pero él no creía que pudiera moverse justo ahora.
“¡H-hey! ¡Chicos! ¡Todos, regresen!” Él finalmente se las arregló para llamar a los otros, creyendo, sin una duda, que ellos podrían regresar por él.
Y ellos lo hicieron.
[1] Invitación oscura
tunovelaligeras.com