Grimgar – Volumen 3 – Capítulo 1
Capitulo 1 – Yo mismo, talento natural, agridulce
“¡Ranta! ¡No te separes tanto de nosotros!” Haruhiro advirtió mientras él rodeaba detrás del kobold capataz que Mogzo estaba enfrentado, buscando por una apertura que explotar.
No es que fuera difícil de encontrar. ¡Allí! ¡De nuevo ahora! La defensa del kobold mayor estaba llena de huecos. Él podía derribarlo fácilmente. Haruhiro observo mientras la cola del kobold mayor tranquilamente se movía alrededor, pero él ahora había comprendido el patrón de sus movimientos.
Si Mogzo atacaba en “A” forma, entonces él reaccionaria con “B”, entonces haría ‘C’ después. Si no era ‘C’, entonces de seguro podría hacer ‘D’. Haruhiro era capaz de predecir sus movimientos. Él estaba confiado de que él podía acabarlo rápidamente con ya sea [Backstab] o [Widow Maker].
Pero él no se acercaba. Él no quería acabarlo. Matándolo simplemente no era su meta.
Él quería que la línea apareciera para él. Esa brumosa, línea indistinta que destellaba como el fuego. Él quería ser capaz de verla. Su maestra Barbara del gremio de ladrones le había dicho una vez, “La línea que tu vez–sientes, quizás, sea una mejor manera de describirlo—le aparece de vez en cuando a cualquiera que haya acumulado suficiente experiencia.”
Ella también dijo, “No es como que nosotros la obliguemos a aparecer al concentrarnos duro ni nada.” Y aunque ella le dijo, “Esa no es una mala señal,” ella también le advirtió. “Pero no te equivoques. No es nada especial.”
Esta aparecía de vez en cuando para cualquiera quien acumulara suficiente experiencia. Pero esta había aparecido más que de vez en cuando para Haruhiro. Y había aparecido para él clara y brillante cuando mató a Deathpatch. Si la línea no hubiera aparecido, no había forma de que Haruhiro pudiera haber sido capaz de matar al jefe kobold.
Deathpatch podría haber dejado a Haruhiro detrás he ido por todos los demás; tal vez incluso los asesinaba. ¿Cuántos podrían haber muerto? La línea había salvado a Haruhiro–había salvado a todos ellos.
Pero esta aparecía por coincidencia. Sólo pasó que apareció para él. Y si ese era el caso, entonces eso había sido pura suerte; Haruhiro sólo había sido suertudo. Si la fortuna no hubiera estado con él, entonces todos podrían haber muerto.
Haruhiro no quería creer que ellos habían sido salvados por nada más que suerte. Él realmente no entendía su propio razonamiento, pero él sabía de seguro que él quería ver la línea. Él quería ser capaz de verla a voluntad. Si él podía hacerla su parte cuando sea que él quisiera, entonces podría ser… ¿Invencible?
No es como que él tenía alguna ambición de volverse divino/como dios ni nada, pero él quería ser fuerte. Él buscaba la fuerza para revertir la marea del combate cuando eso importaba.
“¡Gracias–!” llego él golpe final de Mogzo.
Línea… ¡Vamos aparece! ¡Vamos! ¡Aparece, línea! Haruhiro rogó. Pero el corte diagonal de la espada de Mogzo llegó; detrás de la técnica [Rage Cleave] llegaba toda la terrorífica fuerza física de Mogzo en un solo golpe aplastante.
La espada de Mogzo corto unas buenas 20 pulgadas en el hombro del kobold mayor, desgarrando la cota de malla que vestía como si no existiera. La fuerza de Mogzo era increíble. Aunque no eran sólo sus músculos, también era su nueva espada: The Chopper.
Todos habían dado sugerencias para él nombre de la nueva espada de Mogzo, pero al final la sugerencia de Ranta “The Chopper” fue adoptada. La espada era de aproximadamente 4 pies de longitud, pero su hoja era increíblemente dura. Y aunque tenía un guarda mano, su apariencia en general era la de una cuchilla gigante.
Era la espada previamente usada por Deathpatch, pero Mogzo también estaba haciendo un uso muy efectivo de ella. Él pateó al kobold capataz con un gruñido, entonces llevó su espada abajo en su cabeza, abriéndole el cráneo como un huevo.
“¡SIGUIENTE!” Gritó Mogzo.
Maldición. Asombroso y tremendo, pensó Haruhiro.
“¡Haru!” Mary lo llamó, mientras él era impresionado por la proeza de Mogzo.
“Er… S-si!?” Haruhiro respondió de vuelta.
“¿¡Qué demonios estás haciendo!?” criticó Ranta.
Ranta era la última persona de la que Haruhiro quería escuchar esto, pero él tenía que admitir que había estado un poco distanciado justo ahora.
Últimamente, ellos habían estado cazando kobolds mayores en el tercer estrato de residencias de las Minas Sirena. La mayoría de los talismanes de los kobolds mayores alcanzaban precios altos en el mercado, y después de que ellos eliminaron a Deathpatch, el tercer estrato era un lugar relativamente seguro para hacer su casería. Las ganancias que ellos generaban aquí eran bastante estables.
Sin embargo esto no quería decir que el peligro era nulo. Este era aún territorio enemigo y ellos podrían pagar el precio si ellos se dejaban complacer. Mogzo había eliminado al capataz, dejando solo dos kobolds trabajadores. Ranta se encargó del Kobold A mientras Yume y Mary se unieron para tomar al Kobold B.
Pero justo en ese momento otro mayor liderando tres pequeños cerditos, trabajares que corrieron hacia ellos desde un poco lejos. Justo cuando ellos pensaron que la pelea sería muy fácil porque el más fuerte del montón estaba muerto, el mundo fue y les tiro un balde de agua fría en sus planes.
“¡Seis de ellos!” precisamente como Haruhiro terminó el recuento, Mogzo gritó “¡Gracias!” y aplastó al kobold B oponente de Mary y Yume.
“¡Uh, eso hace cinco!” Haruhiro modificó.
“¡Toma esto!” Ranta chocó espadas con el Kobold A y lo empujó fuerte.
Esta era su nueva técnica de Dread Knight, [Expel Frenzy], en donde él empujaba con su espada para lanzar un oponente quien había estado cerca antes de saltar hacia atrás y poner más distancia entre ellos. Esta no se suponía ser una técnica ostentosa, pero Ranta tenía una manera de sobre exagerar todo lo que él hacía.
Aunque Haruhiro tenía que admitirlo, este [Expel Frenzy] tenía el potencial de combinarse bien con otras técnicas.
“¡[Anger Thrust]!”
Ranta había ejecutado la técnica fuera de rango, pero tomó un paso al frente para hacerlo y llevo su espada a la base de la garganta del kobold A. Esto fue una muerte instantánea para él kobold y Haruhiro de mala gana admitió que Ranta lucía un poco genial por una fracción de segundo allí.
No era sólo que sus técnicas de pelea habían mejorado; Ranta estaba también equipado con un nuevo casco. El casco con forma de bote que él tenía había sido dañado más allá de lo reparable, así que él compró un casco bacinete, completo con una visera. Estaba usado, pero pintado de negro y Ranta había dicho algo tonto sobre que lo hacía parecer como un Dread Knight patea traseros debería.
Bueno, Haruhiro tenía que admitir un poco eso ahora, porque Ranta parecía muy como un Dread Knight en esa fracción de segundo por un momento.
“Uh… ¡Cuatro mas para seguir!” Haruhiro gritó, ligeramente avergonzado mientras él daba ordenes de nuevo. Él era el líder, después de todo. “¡Mogzo, tu te encargas del mayor! ¡Ranta, toma a uno de los trabajadores y acabalo rápido! ¡Yo y Yume tomaremos los otros dos!”
Mogzo se enfrentó al mayor con un gritó. Cuando ellos chocaron espadas, Mogzo ejecutó [Spiral Slash] y presionó el ataque, forzando al capataz a retroceder.
“¡[Hatred’s Cut]! Ranta saltó hacia el Kobold C. Su ataque inicial fue rechazado pero Ranta se mantuvo presionando hacia adelante, desatando una ráfaga ofensiva.
Yume atacó al Kobold D de frente, cuando él contraatacó con un swing de su pala ella realizo una pequeña voltereta para evadirlo; su nuevo skill, [Fox Vault]. Era actualmente considerada una técnica basada en el kukri, aunque Haruhiro no veía el porqué; el arma nunca era usada directamente. Yume se acercó de nuevo al kobold sorprendido y ejecutó su combo [Sweeping Slash] y [Cross Cut], forzándolo a retirarse.
“¡Whoa!” gritó Haruhiro, aunque él no estaba tratando de hacer un lío ni nada.
Enfrentando a un único oponente no era realmente el fuerte de un Clase Ladrón. Kobold E blandió su pala hacia Haruhiro mientras Haruhiro desviaba múltiples veces los ataques con [Swat]. Las palas eran usadas para excavar, pero hechas con metal para agarrarlas de la punta, por lo que ellas también eran efectivas como armas.
[Swat] era más una técnica defensiva, pero si la oportunidad llegaba, Haruhiro podía también usarla para crear una apertura en la defensa del oponente.
Él hizo eso ahora mientras el Kobold E llevaba su pala abajo en un arco profundo. Haruhiro lo esquivo en lugar de desviarlo con [Swat]. El Kobold E se dio cuenta del peligro y rápidamente llevo su arma de vuelta. Él atacó de nuevo, pero esta vez con un swing más pequeño, más compacto, yendo más por velocidad que por fuerza.
¡Ahora! Haruhiro pensó y desvío la pala del Kobold E con [Swat]. Aunque no era el [Swat] usual. Haruhiro puso fuerza detrás de la técnica para forzar que la pala del kobold fuera a un lado y lejos de su cuerpo. El Kobold estaba ahora muy abierto.
Haruhiro pisó hacia adelante, usando su mano izquierda y antebrazo derecho para agarrar y apretar el brazo derecho del Kobold E. El Kobold E gritó cuando su codo quedo inmovilizado, incluso mientras Haruhiro barrio su pie desde debajo de él y lo llevo al suelo.
Esta era la nueva técnica que Barbara Sensei le enseñó, o más bien, con la que lo golpeó: [Arrest]. Y mientras se sentía muy bien cuando él la ejecutaba perfectamente, no era realmente una técnica ostentosa.
Mientras el Kobold E estaba todavía en el suelo, Haruhiro estrello su pie fuerte en su quijada. La cabeza del Kobold tenía la forma como un perro, su mordida era poderosa pero la estructura ósea era delicada. La forma en la que sus quijadas estaba construida los hacia especialmente vulnerables a ataques desde el lado. Kobold E estaba ahora inconsciente, o casi lo suficiente.
“¡Oom rel eckt pram das!” chilló Shihoru.
Un elemental oscuro rizado como alga se disparó desde la punta del bastón de Shihoru, volando a través del aire en una espiral estrecha.
“¡Yume, ten cuidado!” le advirtió Shihoru.
Yume se agachó con un grito mientras el elemental sombra volaba pasando donde su cabeza había estado. Este golpeó al Kobold D directo en la cara y empezó a meterse en su cuerpo a través de sus orejas, boca, y nariz. Los movimientos del Kobold D cesaron, su cuerpo se endureció como una tabla.
La nueva técnica de Shihoru, [Shadow Complex], era un hechizo que literalmente iba a la cabeza de los enemigos para confundirlos. Ella había tomado este hechizo en particular porque quería más habilidades ofensivas y, en efecto, a diferencia de [Phantom Sleep], esta trabajaría incluso en enemigos en alerta y fuertes de voluntad. El hechizo escogido le quedaba a Shihoru bastante y era increíblemente útil en combate también.
Incluso mientras Yume miraba, el Kobold D de repente arrojó a un lado su pala, pareciendo increíblemente confundido. Yume atacó furiosamente con su kukri, asentando cada corte con un grito. Para el momento que el Kobold D recuperó sus sentidos, era demasiado tarde. Yume había hecho trizas su cuerpo tan gravemente que no podía contraatacar.
“¡ARGH!” Ranta acabó al kobold C con su combo [Expel Frenzy]-[Anger Thrust] con el que él se había enamorado tanto recientemente.
El gruñido de Mogzo llego de cerca, y Haruhiro se preguntó si el mayor estaba dando una dura pelea. No, ese no es el caso, Haruhiro se dio cuenta. El mayor parecía haber encontrado una apertura y estaba llevando su espada abajo en el brazo izquierdo de Mogzo. Pero solo porque Mogzo estaba dejándolo a propósito.
Mogzo estaba ahora equipado con fauld (creo que es como una tipo falda) de acero que protegía su cintura y vambraces de acero en ambos brazos. Ambos fueron comprados usados, pero habían sido refinados por un armero. Y Mogzo había también adquirido una nueva técnica de pelea para complementar su armadura pesada.
La espada del capataz mayor llego abajo en el brazo de Mogzo con un fuerte sonido metálico, pero rebotó. Aunque no era simplemente una desviación normal; era la técnica [Steel Guard]. Él no pertenecía al gremio de Guerreros, así que no sabía los detalles detrás de ello, pero era alguna clase de manera especial para reforzar la armadura de uno con la energía de sí mismo por lo que todos los ataques enemigos podrían rebotar.
Y como si esto no fuera suficiente defensa, el equipo entero estaba bajo el hechizo de Mary [Light Of Protection] que aumentaba habilidad física, resistencia, y velocidad de recuperación de uno mismo. El hechizo probablemente tenía algo que ver con el Dios de la Luz Luminous, ya que su símbolo hexagonal flotaba sobre sus muñecas izquierdas mientras ellos estaban bajo los efectos del hechizo. Acorde a Mary, podía ser invocado sobre seis personas y duraba alrededor de treinta minutos. Haruhiro sintió la efectividad del hechizo mientras su cuerpo se volvía notablemente más ligero, lo que aumentaba su habilidad de pelea enormemente.
Y tal vez gracias a [Light Of Protection], Mogzo también se movía suavemente para acabar al mayor.
“¡¡¡Gracias!!!” gritó Mogzo.
Por supuesto Mogzo usaría [Rage Cleave]. No era sólo su movimiento final estándar, era una poderosa, estable y más que nada, una magnífica técnica. La espada de Mogzo aplastó el hombro del ya desbalanceado mayor. Esta era casi exactamente la misma forma en la que él había matado al primer capataz.
La forma y estilo de Mogzo era elegante y, a diferencia de Ranta, él nunca recurrió a hacer cosas extrañas ni trucos baratos solo para intentar lucir genial. Él era una persona simple en el buen sentido de la palabra. Él se atascó en las mismas técnicas básicas, pero practicó tanto con ellas que él les dio su propio diseño, una forma única a su manera.
Tal vez Haruhiro estaba exagerando un poco, pero no había duda que [Rage Cleave] en las manos de Mogzo había ido de una mediocre, común y corriente técnica a un golpe asesino devastador. Por supuesto la efectividad de [Rage Cleave] también podría ser afectada por cosas como la fuerza física del usuario, capacidad, y calidad del arma, entre otros factores, pero lo que la hacía tan efectiva para Mogzo era sin dudas su sincronización.
Cuando fuera que él reconociera una abertura, Mogzo la usaría. La sincronización precisa con la que él usaba [Rage Cleave] hacia a Haruhiro querer darle a Mogzo una ovación de pie cada vez que la veía. De hecho él quería aplaudirle a Mogzo incluso ahora… ¿Debería hacerlo?
Mientras Haruhiro consideraba eso, Ranta atacó al kobold D desde atrás. Yume ya estaba en camino, pero el ataque de Ranta lo acabo.
“¡Haha! ¡SSIIII! ¡Tengo mi Vice!” proclamo Ranta.
“¡Ranta estúpido!” gritó Yume. “¡Yume podía manejarlo sola!”
“¿Qué fue eso? ¿Tu ibas a matarlo con tus propias manos? ¿¡La Señorita lavadero buscando sangre como una bestia salvage!? ¡Ha! ¿También te consagraras a Lord Skulheill?” ofreció Ranta.
“¡No hay forma!” respondió Yume. “Yume es un cazador que ama a la diosa Eldritch. Yume solo pensó que si ella iba a pelear contra los pobres kobos uno y uno, ¡Yume también podría verlo hasta el final! ¡¡¡Y no llames a Yume plana!!!”
“Yume, es uno contra uno…” Haruhiro podía ayudarla más que corregirla pero fue, como esperaba, completamente ignorado.
“¡Pecho plano es pecho plano! ¡Si tu no quieres que que llame plana, entonces has que crezcan mas grandes!” Ranta respondió.
“¡Yume no sabe cómo hacer crecer los pechos más grandes!” dijo formalmente.
“¡Tú lo haces así!” Ranta se volteó hacia Yume e hizo una clase de movimiento masajeando, acariciando su propio pecho.
“¡Acoso sexual!” Shihoru protestó, mirando afilado hacia Ranta mientras Mary suspiraba y murmuraba, “Absolutamente despreciable.”
“¡Soy el mejor!” gritó Ranta, saltando las venas en su frente. “¡El mejor acosador sexual! ¡El absolutamente despreciable mejor! ¡Provócame! ¡Nada de lo que tú digas me perturbara! ¡Yo me convertiré en el mejor rey absolutamente despreciable del acoso sexual!”
“Hm…” Yume reflexionó e imitó a Ranta… o más bien, ella estaba actualmente acariciando sus propios pechos. “¿Ellos realmente se volverán grandes? Porque seguro no los siento creciendo! ¿O es más difícil hacerlos crecer de lo que parece?”
Mogzo hizo una clase de ruido sorprendido mientras Shihoru rápidamente agarro las manos de Yume y dijo, “¡Y-Yume… eso no es algo que deberías hacer en frente de otras personas!”

“Oh, ¿así que solo funciona si lo hago en privado?” preguntó Yume.
“Um, no… no creo que ese sea el caso…” respondió Shihoru.
Ranta se burló. “¿Cuál es la gran cosa? ¡Sigue masajeándolos! ¡Son tan pequeños que nadie mirando vera nada!”
“¡Ranta cretino!” chilló Yume. (N/T: no supe como traducir esa palabra, pero es un insulto fuerte aunque no tanto como hijo de puta)
“¡No soy un cretino! ¡Soy el Mejor Rey Absolutamente Despreciable Del Acoso Sexual! ¡Es mi nuevo título obtenido y no lo olvides o te arrepentirás! ¡Ahora póstrate a mi perversión!”
“Deja de decir eso como si fuera una cosa buena,” dijo Haruhiro mientras él empezaba a buscar las pertenencias de los kobolds.
Ninguno de sus equipos era vendible, así que él se contentó con sus talismanes. Mientras él se agachaba cerca de un cuerpo y cuidadosamente removía una arracada de uno de los kobolds trabajadores, Ranta repentinamente salto ceca de él y arranco un anillo de oro de su nariz (n/t: no soy fanático de las perforaciones, así que no sé cómo se llaman :/) de un kobold muerto cercano.
A Haruhiro le desagradaba profundamente el brusco tratamiento de Ranta a los cuerpos. Había también bastantes otras cosas que a Haruhiro le desagradaban sobre Ranta. De hecho, a él le desagradaba casi todo sobre ese chico.
“¿Qué?” Ranta miró hacia Haruhiro. “¿Tienes algo que quieras decirme?”
“No realmente,” respondió Haruhiro.
“Entonces déjame decirte esto.”
“¿Qué?”
“Haruhiro,” Ranta uso su pulgar para mandar el anillo de oro al aire y lo dejo caer en su palma abierta. “No empieces hacerte con ideas grandes.”
“¿Ideas grandes?” preguntó Haruhiro. “¿Que se supone que significa eso?”
“Tú crees que te convertiste en alguna clase de héroe, ¿O no?” Ranta lo acuso.
“¿Héroe?” repitió Haruhiro.
Solo el estúpido Ranta podría pensar algo retardado como eso, fue la respuesta instintiva de Haruhiro. Pero las palabras rápidamente se volvieron pesadas en su pecho y no respondió directamente. Un héroe, ¿huh? Haruhiro nunca había hospedado algún pensamiento de volverse uno. No del todo. Ni siquiera la más ligera sombre de un pensamiento. Pero…
“Tus movimientos en esa pelea de justo ahora,” Ranta continuo en un tono tan bajo que ninguno de los otros podía escucharlo. Extraño, ya que Ranta no era del tipo considerado. “Eran realmente extraños.”
“De ninguna manera. Era solo el yo usual,” denegó Haruhiro.
“No. Tú estabas actuando extraño,” dijo Ranta. “Como si tu estuvieras un paso más lento de lo usual. O tal vez no más lento… tú estabas tratando de hacer eso, ¿no lo estabas? El movimiento asesino de un golpe.”
Haruhiro no respondió solo encogió sus hombros minuciosamente. Él trato de mantener su expresión neutral, pero se sintió despedazado en un sudor frio. Porque Ranta estaba en lo correcto. ¿Cómo incluso puede un chico como él notarlo en primer lugar?
“Tú no eres material de héroe, Haruhiro[1],” continuo Ranta. “¿Lo entiendes? Conoce tus límites.”
Él le dio un golpecito a Haruhiro en el hombro con simpatía. Haruhiro quería pegarle en respuesta, pero él no se molestó. Nada de lo que Haruhiro pudiera decir a una persona como Ranta podría importar. Ranta, ¿Siquiera entenderías? No, él no lo haría. Ranta no entendía como Haruhiro se sentía.
Haruhiro casi había muerto. A cambio de las vidas de sus compañeros, él había negociado la suya. Pero todos vivieron, incluso asesinaron a Deathpatch, y todo era maravilloso. Todo lo que empieza bien termina bien, como dice el dicho. Pero esto solo termino bien porque ellos habían sido suertudos.
Haruhiro no habría sido capaz de hacerlo si la línea no hubiera aparecido. Él supuso que tal vez él debería estar satisfecho con recibir el favor de la fortuna esta vez y no pensarlo muy profundamente. Pero ¿Qué sobre la próxima vez? ¿Qué si ellos corrían en una situación como esta de nuevo? ¿Él solo debería dejarlo a la suerte también?
No, esa no era una opción. Así que ¿Qué puede hacer él?
Él tenía dos opciones. La primera era apostar por lo que ellos pudieran evadir el entrar en situaciones peligrosas en primer lugar. Y, por supuesto, Haruhiro intentaba hacer su mejor esfuerzo también. La segunda era volver la suerte en algo certero. Todo lo que él tenía que hacer era hacerlo de tal manera que él pudiera ver la línea todo el tiempo.
Pero esto no era así de simple. Su Maestra Barbara le había dicho antes, “Algunas veces aparece, algunas veces no. No es como si nosotros pudiéramos forzarla a aparecer al concentrarnos fuerte ni nada.” No era una técnica confiable y volverse dependiente de ella sería un error. Y Haruhiro se dio cuenta de la sabiduría de sus palabras.
Sin embargo, él no podía resistir distraerse con la posibilidad. Si él pudiera hacer la línea aparecer a voluntad, entonces esto significaría que él nació como un guerrero. Naturalmente talentoso. ¿Y no sería esto asombroso? Él pensó para sí mismo.
“¿Haru?” Mary investigo.
Haruhiro ni siquiera se había dado cuenta que ella se agacho al lado de él.
“Err—pasa algo malo?” él pregunto.
“debo preguntarte lo mismo,” dijo Mary con una sonrisa ligera. “¿Hay algo en tu mente?”
“No… no realmente,” mintió Haruhiro.
Si no estuvieran en el tercer estrato de las minas Siren y si nadie más estuviera alrededor, entonces tal vez él podría haber confiado en ella. O tal vez no, sin tener en cuenta donde y quien estaba allí.
“Estoy bien,” él trato de tranquilizarla.
“En serio… si tú lo dices entonces,” dijo Mary, completamente no convencida.
Y Haruhiro sabia por su expresión que ella no le había creído. El aspecto en su rostro lo hizo sentir como si él le hubiera hecho algo horrible a ella e hizo sufrir su corazón con un dolor punzante.
Esto es… completamente injusto.
[1] Aun así se te quiere Haruhiro, (No Homo)
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