Metalord Revolution 314 LA PETICIÓN DE LOS EXILIADOS
La “Competencia Juvenil entre aquelarres” de 1350 seria inolvidable, fue el primer evento en permitir a un “sangre de bruja” participar, y también cuando se desencadeno lo que en el seno de la historia de las brujas fue conocida como “la rebelión de los sangre de bruja”.
Alice Kyte, la más infame Yudaz manipulo los rencorosos sentimientos un grupo marginado como los “sangre de bruja” de la ciudad de Macur, un levantamiento entre armas sanguinario se desato. Dicha rebelión fue aplacada y la Yudaz escapo fácilmente, desde ese día la Eldar del aquelarre Wicau, Carina Svensdotter, proclamaría nuevas leyes que reprimirían las libertades de los ya discriminados descendientes varones de las brujas.
Harold Winsteh, el “sangre de bruja” de mayor edad en Macur y principal proveedor del orfanato “Niños de Astado”, velando por la seguridad de los suyos, convenció a la Eldar Carina de poder llevarse a aquellos “sangre de bruja” que quisieran venir, lejos de la ciudad de las brujas, a un nuevo hogar para TODOS ellos.
Un éxodo se llevó a cabo de “sangre de brujas”, si bien, no todos se marcharon de Macur, la mayoría lo hizo, aquello fue hace ya unos cuatro años, el hogar que aquellos segregados lograron erigir, ahora estaba siendo amenazado por las propias brujas de quienes buscaron alejarse años atrás.
Maira y Nita, brujas del aquelarre Cognitio que residían en Windaz, habían sido tomadas prisioneras de las brujas invasoras de Wicau y siendo llevadas a Macur por un escolta. Por fortuna un grupo de “sangre de brujas” logro interceptarlos en el camino y salvo a las dos brujas, quien les agradeció y dijeron que debían volver cuanto antes a Windaz.
Todos habían escuchado ese nombre, “Windaz” era el aquelarre de Rozuel Drayt, aquellos “sangre de brujas” buscaban contactar con él, enviaron a uno de los suyos, Marcos, para acompañar a las brujas de Cognitio de vuelta al pueblo. Usaron la carreta provista de suministro del grupo de brujas Wicau que fueron eliminadas, y fue así como el “sangre de bruja” Marcos, llego a Windaz para encontrarse con Rozuel Drayt.
—Eres tú, ¿Rozuel Drayt?, ¿el legendario “sangre de bruja”? -Pregunto el tal Marcos conteniendo su emoción.
—¿Qué?, ¿“legendario”?, tienes una visión bastante exagerada sobre mí, yo que tu no me pondría en un altar tan alto como para catalogarme como alguien “legendario” -Fue la sincera opinión del esper.
—Participar en una competencia que fue hecha exclusivamente para brujas por tanto tiempo y lograr llegar lejos con sus propias habilidades de combate, además de que, gracias a usted, que el señor Harold logro convencer a la Eldar de dejarnos marchar de Macur y encontrar nuestro propio hogar -Argumento Marcos —Sería difícil no considerarlo como tal con tales hazañas.
Todos los “sangre de bruja” de Macur vieron a Rozuel Drayt como una figura de admiración, alguien a quien aferrarse como una motivación para ser fuerte. Entonces de un día para otro, su hogar estaba en peligro, su enemigo eran brujas y no cualquieras.
—El aquelarre Wicau nos está atacando, no… más bien, cazándonos -Dijo Marcos.
Eran perfectamente consciente de que no podían luchar contra todo el aquelarre, la ciudad de las brujas, Macur, estaba buscando el asentamiento de los “sangre de brujas” que se habían marchado hace cuatro años.
—Ubicamos nuestro hogar en un sitio lo bastante escondido, recibimos ayuda de una amable tribu de la región, pero no durara mucha, eventualmente lo encontraran y entonces… -Marcos con un rostro intranquilo temía lo peor.
En su mayor momento de necesidad un nombre se le vino a la mente, Rozuel Drayt, si lograban dar con él, podrían enfrentar al aquelarre Wicau.
—¿Cómo saben que estas brujas que los están cazando son del aquelarre “Wicau”?.
—Alguno de los nuestros que lograron escapar al confrontarlas, presenciaron el uso de los “1000 Encantamientos de Astado” en alguna de estas brujas, un arte mágico propio solo de los Wicau.
Algunos ya habían sido capturados por estas brujas que lo estaban cazados, ¿sería cuestión de tiempo para que alguien hable y revele la ubicación del asentamiento?, pero lo que más alarmaba a Rozuel, es que estos “sangre de bruja” no estaban siendo asesinados, sino capturados, y según Marcos los atrapados eran con seguridad llevados a Macur, ¿por qué?.
—Es hora de unas respuestas -Dijo el esper caminando hacia la prisionera Madaleg Vesh —Comienza a hablar, ¿por qué están capturando “sangre de brujas”?, ¿qué hacen con ellos o a donde los llevan en concreto?.
—Jejeje… vete al carajo, fenómeno.
Jhamel estaba dispuesto a seguir con la tortura, pero quizás le tomaría horas o días en lograr alguna respuesta, el Trotamundos no podía esperar tanto, pensó en una manera de conseguir esa información más deprisa. Le pidió a una bruja de afuera del cuarto de celdas que trajera a ciertas prisioneras del otro cuarto. Unos breves minutos después frente a Madaleg se encontraban tres brujas de pie amarradas de los brazos con una serie de marcas de golpe en el cuerpo.
—Voy a explicar cómo va esto -Rozuel hablo situándose en medio de las tres brujas y Madaleg —Nueve brujas enemigas fueron capturadas, tres de ellas fueron identificadas como brujas de Macur, no mercenarias, brujas que pertenecen… ¡a tu aquelarre!, entonces Madaleg con esto explicado, ¿serias tan amable de decirme que hacen con los “sangre de brujas” capturados?.
La capitana Madaleg miro a las brujas prisioneras, corroborando realmente que eran de las suyas y no parte de las mercenarias contratadas.
—Se lo que planeas, engendro idiota, ¡vete al diablo!, ¡jajajaja! -Solo consiguió burlas de ella.
—Hmmm… entiendo, de acuerdo -Dijo el esper calmado con sus brazos en la espalda.
Acto seguido Rozuel tomo la pistola Mauser C96 y coloco el arma sobre el cuello de una de las brujas prisioneras para luego apretar el gatillo, la fémina cae de espalda contra el suelo agonizando con una hemorragia que salía a chorro. Tal fue la impresión de los presentes, que incluso la propia Madaleg se asombró y las brujas prisioneras restante se aterrorizaron.
—«Se que no debería burlarme de esto, pero… “convención de Ginebra”, ¿quién te conoce?» -Bromeo el hombre amazona en sus pensamientos.
Rozuel Drayt estira su cuello haciéndolo crujir, mantenía un comportamiento relajado bastante anormal para lo que acababa de hacer, miro el cuerpo sin vida de la bruja y luego volteo a ver a las otras dos fijamente. Las dos mujeres reaccionaron con intenso miedo, como si vieran al rostro de la propia muerte en persona.
—¡Solo necesito que alguien conteste AMABLEMENTE a mi pregunta!, me da igual quien sea, ¿alguien va a hablar?, ¿eh?, ¿alguien?, vamos no sean tímidas -El Trotamundos les ofrece nuevamente la oportunidad a las prisioneras o a la propia Madaleg de responder a su interrogante —¿Qué hacen con los “sangre de bruja” capturados?, ¿y bien?, ¿alguien me dirá algo?.
Todos estaban en total silencio, las brujas prisioneras no podían evitar temblar notoriamente como si un frio penetrante recorriera cada parte de su ser.
—Je… ¡morirían antes de decir ALGO!, no obtendrás NADA de nosotras -Argumento Madaleg.
—¿Lo ven?, a esta perra, le da igual si ustedes MUEREN, para ELLA, ustedes son DESECHABLES, lo que no los hace diferente de esas mercenarias -Le dijo Rozuel a las dos prisioneras —¿Van a morir en vano por alguien que no se preocupa por ustedes en lo más mínimo y no dudaría con certeza en sacrificarlas por su propia seguridad?.
Las dos no dijeron ni una sola oración, tan solo podían temblar y emitir palabras que delataban el inmenso terror que estaban padeciendo, entonces Rozuel toma la pistola y lo coloca sobre el cuello de otra de las prisioneras, jalando del gatillo. La bruja cae al suelo con una herida del que su esencia vital fluía descontrolado, su vida se apaga y cuando la sangre a presión cesa, su muerta mirada voltea para mirar a su compañera y la última prisionera de pie.
Ella sienta la mirada mortecina de su amiga asesinada, haciendo que su pánico internamente se intensificase, hasta el punto de llegar a derramar lágrimas descontroladamente.
—Los “sangre de bruja” que son capturados, ¿qué hacen con ellos? -Le pregunto Rozuel Drayt con la Mauser C96 en la mano.
El esper le hizo aquella pregunta mirándola detenidamente, ignorando la presencia de Madaleg, esperaba que solo ella contestara, por eso toda su atención estaba enteramente sobre la prisionera de pie.
—¡Morirá si debe ser necesario!, ¡no hablará!, ¡no hablaremos!, ¡no te diremos NADA!, ¡NADA!, ¡NADA! -Repetía Madaleg entre risas como si hubiera perdido la cordura.
—Oh, que pena…
Empezó a levantar el brazo con el que sostenía la pistola, el corazón de la prisionera restante empezó a acelerarse anormalmente, a pesar de que ella y sus dos compañeras estaban entrenadas como guerreras de la “Wixau”. No solo a combatir, sino a resistir el estrés, la angustia y la ansiedad de la vida de una combatiente, tanto en medio de una contienda como en manos del enemigo. Pero incluso con todo ese entrenamiento, ella estaba al límite.
Cuando el Mauser C96 finalmente le estaba apuntando, cuando el arma se asomó a su cuello, cuando observo ese dedo próximo a accionar el mecanismo para disparar que asesino a sus dos compañeras, sus temblores, lloriqueos y gemidos de profundo pavor alcanzaron su mayor pico de pánico.
—¡HABLARE!, ¡HABLARE!, ¡¡¡HABLARE!!!… ¡POR FAVOR NO ME MATE!…
Su voluntad había cedido, rompió en un vehemente llanto suplicando misericordia y que diría todo lo que sabe.
—¡Traidora!, ¿¡piensas darle al enemigo lo que quiere!?, ¿¡es que no tienes orgullo como bruja de la Wixau!? -Exclamo una enfurecida Madaleg.
—¡VÁYASE AL DIABLO! -Le deseo su subalterna a todo pulmón y el rostro de la capitana se tiño de frustración —¡No moriré por una malnacida que solo se preocupa por sí mismo!, yo… yo… ¡ni siquiera pedir ser una Wixau!, ¡me reclutaron “obligatoriamente” como también a mis amigas!, ¡NO ES JUSTO!, ¡no quiero morir aquí!, ¡NO MORIRÉ POR SU CULPA!
Los presentes habían oído un dato interesante, en la sociedad del aquelarre Wicau, alistarse a la “Wixau” la guardia de la ciudad, era por voluntad, pero ahora dicho reclutamiento se había vuelto obligatorio.
—¿Desde cuándo el aquelarre Wicau recluta obligatoriamente a las brujas para la Wixau? -Pregunta Rozuel.
—Desde hace unos… 5 meses… -Contesta sollozando.
Existen linajes de brujas que deben heredar de manera obligatoria su oficio como miembros de la Wixau, pero esto no era suficiente y hace unos meses, la Eldar Carina Svensdotter proclamo un “reclutamiento obligatorio” en la Wixau por “motivos de seguridad” de Macur. Está de más decir, que la inmensa mayoría de la población acepto, incluso lo que no eran brujas o humanos (semihumanos).
Aquellos que se negaban a acatar el reclutamiento obligatorio, serian encarcelados y marcados físicamente con un estigma permanente tanto en la piel como en la sociedad Wicau, donde serian tan marginados como los “sangre de bruja”, ya que por toda Macur serian considerados como “traidores”.
—¡Cierra la boca!, ¡cállate traidora!, ¡no digas una sola…!
Las ruidosas palabras de Madaleg son callada con un trapo que Jhamel venda en su boca con la fuerza suficiente para silenciarla, sus quejidos poco o nada molestaban ahora con el interrogatorio.
—Iré directo al grano, ¿qué hacen con los “sangre de bruja” capturados?.
La bruja prisionera calmándose y secando sus lágrimas, comienza a contar y revelar que todos los “sangre de brujas” de Macur eran llevados hacia una fortaleza situada en medio de la ciudad. Todo “sangre de bruja” que fuera llevado ahí, JAMÁS regresaba y más eran traídos desde afuera.
En esa misma fortaleza se han visto reunirse figuras de autoridad de brujas del aquelarre Grimar, donde parece que se llevando a cabo algo “secreto”, y también se cuentan rumores (sin fundamentos) que trabajan en conjunto con brujas de un tercer aquelarre sin identificar. ¿Pero en qué consistía este “secreto” que se escondía en esa fortaleza?, ¿este trabajo estará ligado al supuesto “proyecto” de colaboración entre estos aquelarres?.
—¡Es todo lo que se!, ¡lo juro!, ¡LO JURO!, ¡por favor no me mate!…
La bruja no parecía mentir, ella era solo una novata reclutada a la fuerza en la Wixau, poco podía saber una soldado del montón, Madaleg quien era una figura de mayor autoridad quizás podría saber algo, pero su terquedad le hacía difícil de quebrantar para que hablase y perder tiempo ya no era opción.
La bruja prisionera fue llevada de vuelta a su celda, bajo la orden de Rozuel pidió que se le tratara un POCO mejor que al resto de las prisioneras, ciertamente el método del esper para obtener información había conseguido resultados, pero la manera en que lo llevo a cabo dejo perplejo a varios, incluido al propio Vigidente. Solo las brujas del aquelarre Cognitio (Maera y Nita), Crok y Anicia se mostraban inmutadas, la Lupian trato de aparentarlo también, pero lo cierto era que estaba anonadada.
—Vaya desastre deje, mis condolencias para quien tenga que limpiar todo esto- Opino el esper en torno a los cuerpos en el suelo.
El “sangre de bruja” Marcos aun con cierta conmoción, estaba sin habla ante tal escena y le costaba formular palabras.
—No estas acostumbrado a este tipo atrocidades, ¿verdad? -Le habla Rozuel —Por eso chico, yo que tu bajaría ese listón de considerarme alguien “legendario”, no siempre se llevas a ser alguien “fuerte” sin mancharse las manos de las formas más inhumanas posibles, bienvenido al derramamiento de sangre por la “autopreservación”.
La forma fría y segura en que el propio Rozuel se lo decía lo asustaba un poco, pero en el fondo ese “Sangre de bruja” admiraba la manera en que lograba someter y quebrantar la fortaleza de aquellas brujas cuyo aquelarre estaban cazando a los suyos y parecían con todas sus capacidades casi invencibles. Era un hecho que ese aquelarre tenia los números, la experiencia de combate, el equipamiento y mejor logísticas que el asentamiento de los “sangre de brujas”. Esta escena de “atrocidad” supuse en el fondo de su ser una leve esperanza.
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—Por favor, Rozuel Drayt, préstanos tu ayuda -Marcos le suplico de rodillas.
Ya fuera de la celda, Rozuel y compañía se encontraban cerca de unas carretas que unas brujas estaban preparando.
—¿Ves esas carretas? -Le señala Rozuel —La respuesta es obvio.
—¡Muchísimas gracias!, le seguiré y haré uso de mis habilidades para ayudarle en todo lo posible, si muero, lo haré luchando junto a usted.
—Preferiría evitar muertes aliadas innecesarias, así que, por favor, no te lances precipitadamente de manera “heroica y suicida” al enemigo.
—¡S-sí, como usted diga!.
La razón de aceptar ayudar al asentamiento de los “sangre de brujas” era que se relacionaba directamente con aquel inminente conflicto entre aquelarres, la Wicau estaba tras individuos de su misma etnia, los cazaba y capturaba con propósitos aun desconocidos y la posible colaboración de un “tercer aquelarre” con Wicau y Grimar, era una señal aún peor de mal augurio.
Sus enemigos eran Wicau y Grimar, y otros posibles aquelarres como colaboradores que les apoyaban, dado a estaban geográficamente muy lejos de Windaz, si debía llevar la lucha a ellos, necesitaba una “base” cercana donde prepararse para esta guerra. Y por supuesto, también necesitaba combatientes que lo apoyasen, ya que él y su grupo, de ninguna forma podrían enfrentar a un enemigo del tamaño de Macur y sus aliados.
—«Esto ya es distintos a la lucha en Quíatar, el elemento de guerrilla no es una opción, un ataque directo, ¿entonces?» -Pensó el Trotamundos.
Entre quienes le seguían estaban Allum, Riha, Crok, Anicia, Maera y Nita, por desgracia Riza y Tayra estaban recuperándose, y Jhamel…
—Ahora que estamos en Gresswold, debo volver con la “organización” -Le susurro el Vigidente al Trotamundos.
—Muchas gracias por todo, Jhamel, mándales mis agradecimientos y saludos a todos, en especial a la “Arkana” -Le dijo Roz —Cuando sea el momento, quisiera reunirme con TODOS para contarles sobre mis descubrimientos de “El Nexus” que encontré estando en el reino de Quíatar.
El Vigidente tenía otros asuntos que atender en “Ordinem Deam” ahora que Rozuel Drayt ha logrado volver a su hogar, reportaría sus acontecimientos vividos junto al chico y Rozuel le aseguro hablar sobre su primer encuentro con la presunta líder (“Madre) de “El Nexus”, y la revelación que descubrió sobre ellos.
—¿Piensas irte sin mí? -Le hablo una mujer de etnia morena y pelo castaño acercándose.
—Una lucha se aproxima, es algo personal, ¿realmente quieres involucrarte? -Pregunto Rozuel.
—Ya estoy en este continente, ¿para qué echarme atrás?, además si vas a un conflicto, ¿no es conveniente contar con la mejor “comunicación”? -Argumenta Aleab con total confianza.
—Je, Touché…
La propia Naya incluso se ofreció para ir y apoyarle, como también algunas otras brujas de Windaz, pero Rozuel declino dichas ayudas, el pueblo no podía mantenerse desprovisto de defensores, dejo las dos pistolas en manos de su madre y hermanita. Solo contaba para este conflicto con quienes los acompañaba y aquel asentamiento al que pronto conocerían.
—Mi señor, como una enviada de Walgis, debo asegurar su supervivencia por encima de la mía, por lo que, si debo lanzarse “heroicamente y suicida” para garantizar su vida, debo hacerlo y no durare en ello, si consigo protegerle -Aseguro con sinceridad Anicia Aimshot.
—Ustedes los de Walgis sin que son bastante “apegados” a sus “Drayt” -Suspira Rozuel con cierta desaprobación —Como sea, trata de no “sacrificarte” muy seguido, gracias.
—No puedo asegurar con certeza que pueda seguir esa orden, mi señor -Afirma la bruja peli azul entre risas.
Las carretas estaban casi preparadas, un viaje les esperaba y un conflicto les aguardaba, uno que decidiría el rumbo que tomaría los “hijos” e “hijas” de Astado y que garantizaría o causaría su supervivencia en el futuro.
Continuará…