Capitulo 2: Dinero, preocupación y risas
En un edificio de oficinas, situado en un barrio bajo dentro de la gran ciudad de Nueva esperanza, se rentan las oficinas para negocios privados de toda índole, en este destartalado edificio, dentro de una de las oficinas estaba un hombre recostado en una silla detrás de un escritorio mientras encendía un cigarrillo y comenzaba a fumar.
-Esa porquería te va a matar.
dijo, con algo de disgusto en su voz; la mujer que se encontraba en una de las sillas frente al escritorio.
-jajaja, Nadia, creo que la ciudad podría matarme antes que el cáncer.
-Aun así, creo que deberías dejarlo, intenta ser un poco mas saludable, has subido de peso últimamente, deberías salir a correr como antes o conseguirte algún otro hobby, estar sentado aquí todo el día no hará que te lleguen mas casos- dijo la mujer llamada Nadia
-Sabes que no puedo desatender el negocio, gracias a esto podemos sobrevivir.
-Hablando de sobrevivir, necesito algo del dinero que me debes.
-¿Que?
-Ya lo oíste, necesito algo de dinero.
-Vamos Nady…- contesto el hombre comenzando a sonar algo preocupado
-No me digas «Nady», no te lo pediría si no fuera una emergencia, yo también tengo gastos.- dijo Nadia con algo de enojo en u tono
-Esta bien, tratare de conseguirte algo de dinero, no prometo nada.
-Mmm
-ok ok, lo prometo, ¿para cuando lo quieres?
-Antes del fin de semana.- dijo la mujer con autoridad
-Ay, sera difícil, pero esta bien – contesto el hombre con resignación.
-Mas te vale, ah y ya me voy, aun tengo que ir a preparar la cena. No llegues tarde, no quiero cenar sola otra vez.
-Esta bien- dijo el hombre mirándola con una amplia sonrisa en el rostro mientras apagaba el cigarro.
-¿Por que pones esa horrible cara?- pregunto con algo de repulsión la mujer
-Ah por nada, solo pensaba que eres adorable, con esa personalidad de fría secretaria por el día, y de dulce ama de casa por la noche.
-Eres un idiota- la mujer solo pudo contestar esto fríamente mientras se volteaba para irse.
(…)
Unos minutos después de que se fuera Nadia el hombre recogió sus cosas, dispuesto a marcharse. Pero se detuvo súbitamente cuando el teléfono sonó, así que regreso a contestar.
-Fox & Bennet, servicios de investigadores privados…Ahh no recuerdo el resto, solo di lo que quieres- dijo el hombre
-Hola, Sr. Fox? Soy Terald De Capree, llamo para contratar sus servicios.
-si, si, solo vaya al grano, no tengo mucho tiempo.
-esta bien. Vera… Sospecho que mi esposa me esta engañando y necesito…
-Ya, no digas mas, sabes aquí no hacemos ese tipo de investigaciones.- pero se detuvo, al recordar las palabras de Nadia. – Pero por hoy hare una excepción, diga exactamente lo que necesita.
-Solo pruebas de que mi esposa me es infiel, unas fotos bastarían.
-¿Cual es su nombre?
-Terald De Capree
-El de su esposa
-Ah si, perdón Lenna De Capree.
-Esta bien, algún lugar que ella frecuente? y me podría mandar una fotografía suya con su esposa?-
-Si señor, se la enviare a su oficina por la mañana. También le enviare un anticipo.
-Esta bien. Adiós.
Después de colgar el teléfono, Fox tomo su abrigo y salio de la oficina.
(…)
Fox entro a un bloque de apartamentos y subió por las escaleras hasta el 5to piso que es donde estaba el suyo. Al llegar a casa Fox sorprendió al oír dos voces ademas de Nadia, y al entrar se llevo una desagradable sorpresa al encontrar a un hombre mayor y a un joven, bien vestidos y desprendiendo un aura ominosa. El no conocía al hombre mayor pero por algunos rasgos logro intuir que era el padre de Nadia, esto lo hizo estar en alerta máxima.
-Nadia…¿Que esta pasando?- Fox solo pudo formular estas palabras mientras el miedo y el enojo se apoderaban de el. Lentamente camino hacia una rinconera donde tenia guardada una pistola.
-Bueno niña, ya nos vamos, piensa en lo que te dije. Te mereces algo mejor que todo esto- Dijo el hombre mayor mirando con desprecio a Fox.
-Hasta luego Nad- Dijo el mas joven mientras se retiraba.
Cuando solo estaban Fox y Nadia en el Apartamento. Ambos respiraron con alivio.
-¿Estas bien Nadia?
-Si.
-Fox camino hacia el sofá y se dejo caer pesadamente antes de re ordenar sus pensamientos y por fin preguntar:
-¿Que hacían ellos aquí?- pregunto con pesadez Fox.
Nadia se dejo caer junto a Fox y se acurruco en su hombro.
-Era mi padre.
-Lo se.
-El otro era un amigo de mi infancia y con quien mi padre me prometió antes de…bueno… estar contigo.
-Y ¿A que vinieron?
-Me invitaron a volver. Solo eso, pero no le creo, debe ocultar algo, mi padre es muy calculador, no se que trama, pero debemos tener mucho cuidado. Deberíamos irnos de aquí a otra parte, no me siento segura ahora que sabe donde estoy.- Comenzó a decir muy nerviosa.
Fox al ver esto, tomo la mano de Nadia y la apretó, le rompió el corazón ver a la mujer que siempre estaba calmada y fría, ahora con miedo en sus ojos, el sabia que ella no temía por su propia vida, temía por el, esto lo conmovió pero también hizo que su rabia se disparara, solo basto un encuentro para que la mujer que el amaba y admiraba se sumiera en la desesperación. El no lo soporto y le dijo con un tono calmado y dulce a Nadia.
-Escucha, no nos iremos
-pero, respondió Nadia
-pero nada, este es nuestro hogar, no costo muchos años tener todo esto, no es lo mejor de lo mejor, pero nosotros lo ganamos con esfuerzo, juntos. No voy a dejar que ningún hijo de puta tenga planes para ti, te prometo que te voy a proteger. ¿Me crees?
Nadia al oír esto le sonrió y lo vio a los ojos antes de recuperar sus compostura, y contestarle:
-Yo jamas dudare de ti, solo una vez lo hice y gracias a eso termine como tu secretaria hace 8 años.- dijo Nadia con un tono suave.
-jajaja, dejemos esto atrás, si ese viejo se atreve a meterse con nosotros, voy a darle la paliza de su vida, por otro lado, cenemos, huele muy bien y tengo hambre, ademas tengo una buena noticia para ti.
Nadia pronto dejo de lado esta mala experiencia de lado mientras ambos cenaban y reían acerca de como su agencia «seria» de pronto comenzó a aceptar investigar casos de infidelidad.
tunovelaligeras.com