Alma rota - Capitulo 6: El demonio.
Maya estaba muy ocupada en estos momentos, había estado cogiendo las sábanas de las habitaciones del hospital, las había amarrado juntas hasta formar una larga cuerda.
–Oye, no lo hagas, te vas a arrepentir si lo haces–La enfermera trato de persuadirla de hacerlo.
–No puedo quedarme en este lugar, mi familia me necesita, mis amigos me necesitan. Tengo ver que estén bien, entiendes–Maya siguió trabajando en la cuerda, ignorando a la enfermera.
La enfermera ya no trato de persuadirla, solo se quedó ahí, observándola con sus ojos vacíos, en un extraño silencio.
Luego de crear la cuerda, Maya la ato a una de las patas de la cama, antes de lanzar el otro extremo por la ventana.
Maya nunca había hecho algo como eso, pero no sé paró a pensarlo, salto por la ventana, y mirando hacia adentro, le dijo a la enfermera. –Salta después de mí–
Pero la enfermera aún no le respondió…
Muy adentro de ella, Maya sintió miedo al ver que no hablara, tenía la vaga esperanza de no volver a verla jamás.
Mientras bajaba, una sensación de vértigo la ataco, hizo todo lo que pudo para no mirar hacia abajo, pero no pudo evitarlo. Solo un vistazo al suelo y todo el valor en ella desapareció.
Por un instante quiso volver a subir, pero cuando miro hacia arriba, sintió como su corazón daba un saltó, rápidamente, el miedo a las alturas fue superado, por algo mucho peor.
Un monstruo…
Un monstruo de ojos blanco pálido…
Parecía ser un hombre alto con piel azul oscura, y esos ojos blancos, eran exactamente los mismos que vio en el segundo piso.
Sin darle más tiempo a pensar, ese monstruo tomó la cuerda echa de sábanas con sus manos, y empezó a jalarla hacia arriba.
El terror llenó a Maya por completo…
Sin preocuparse por su vida, aumento la velocidad a la que bajaba, pero su descenso no igualaba la velocidad del demonio.
La cuerda ya se estaba acabando, pero ella solo había descendido hasta el segundo piso, si esto seguía así no podría escapar del demonio.
Maya tomo una decisión…
Acercándose a una ventana en el segundo piso, Maya soltó la cuerda y entró por la ventana.
. . .
¡Groaargh!
Escuchando un grito enojado que parecía provenir de un monstruo, el grupo de Aria y los soldados dejaron de dudar, y entraron al hospital.
Estaba vacío completamente, los que aún podían salir lo habían hecho. Mientras que los que no, ya habían muerto o agonizaban.
El grupo avanzaba poco a poco, pero todo lo que veían los horrorizaba, en especial a los chicos. Había un desastre sangriento por todas partes, y un ruido de masticar se escuchaba de alguna parte.
–¿Qué diablos es esa cosa?–Grito espantado uno de los soldados.
Mirando a la dirección del soldado, el grupo pudo ver a esa criatura. Para los chicos no era una extraña, ya la habían visto.
Parecía humano, oh alguna vez lo fue…
Tenía la boca ensangrentada, y sus ojos estaban cubiertos por una capa de oscuridad. Corriendo a cuatro patas, la criatura comenzó a cargar hacia ellos.
–¡Mátenlo! ¿Que están esperando?– Les grito Archer a los soldados.
Solo entonces reaccionaron los soldados, levantaron una M249 cada uno, y empezaron a disparar varias ráfagas hacia la criatura.
La primera ráfaga solo la hizo tambalear, pero la segunda le dio justo en la cabeza, Dándole una muerte instantánea.
Cuando cayó al suelo, los soldados disparo varias ráfagas más para asegurarse de que se quedará muerta.
–¡Sigamos!–Dijo Aria, prácticamente corriendo a las escaleras.
Todos la siguieron rápidamente.
. . .
Al entrar por la ventana, una habitación destrozada entro en el campo de visión de Maya, había sangre por todas partes, pero su atención fue rápidamente atraída por una persona tendida en el suelo.
Parecía ser un doctor, y tenía la arteria del cuello destrozada, se estaba ahogando con su propia sangre.
–Oiga, aguante, si? de seguro alguien vendrá a ayudarnos–Maya trato de consolarlo, mientras tanto, ella puso su mano en la herida tratando de evitar que se desangrase, pero no importa lo que hiciera, la sangre no paraba de salir.
Maya estaba increíblemente nerviosa, nunca había visto a nadie morir, esperaba no tener que verlo ahora.
–señor, por favor. ¡ALGUIEN, AYUDA POR FAVOR!–Maya grito por ayuda con todas sus fuerzas, pero nadie respondió.
–Querida, si sigues gritando así de fuerte, el demonio te encontrará–
Maya escuchó la voz de alguien a sus espaldas, alarmada, se dió la vuelta, solo para ver el rostro macabro de la enfermera.
–¿Qué quieres decir?– Preguntó Maya.
–Date prisa y corre, el demonio no tardará en llegar– insistió la enfermera.
–Pero el…–
–No tienes tiempo de preocuparte por él, el demonio ya bajo al segundo piso, si no te vas ahora, no te podrás ir nunca–Las palabras de la enfermera eran frías y crueles, pero ciertas.
Incluso ella ya podía escuchar los fuertes pasos de algo que se le acercaba.
Más y más…
Poco a poco…
Tan cerca que ya podía oler la sangre en el aire…
La racionalidad desapareció de la mente de Maya en ese momento, dejo de preocuparse por el hombre moribundo y comenzó a correr, corrió por su vida como nunca lo había hecho.
Corrió sin mirar atrás…
Pero aun así, los pasos detrás de ella no se alejaban, solo se acercaban más. Cuando la desesperación cubrió el rostro de la pobre chica, un fuerte golpe que adormeció todo su cuerpo impacto su espalda.
¡Kuhn!
Con su vista completamente nublada, Maya perdió la sensación de todo su cuerpo, pero aún era capaz de sentir como el demonio la tomaba por el cabello y la arrastraba.
No había compasión en los ojos de ese monstruo, solo fría indiferencia. Arrastró a Maya hacia las escaleras por los cabellos.
¡¡¡GROOAAAARGHH!!!
Cuando el demonio estuvo frente a las escaleras al tercer piso, recibió varias ráfagas de balas de alto calibre. Su espalda se convirtió rápidamente en un desastre sangriento.
Pero eso no pudo detenerlo…
Soltó a Maya, y miro al grupo que lo había atacado de manera feroz.
–¡Qué demonios! ¡Es un monstruo!–
Los soldados recién habían llegado al segundo piso, pero rápidamente notaron al demonio al otro lado del pasillo. Le dispararon con todo lo que tenían, pero solo lograron herirlo.
Se habían aturdido por lo que vieron, pero no pararon de disparar contra el demonio, sin embargo, luego de la primera oleada, el demonio había plegado sus alas frente a el, haciendo que todas las balas se quedarán clavadas en ellas.
Los soldados entraron en pánico cuando el demonio empezó a acercarse cada vez más, ellos siguieron disparando, pero no resultaba muy efectivo.
En el momento en que se les acabaron sus balas, el demonio replegó sus alas y se lanzó hacia ellos como una bestia. Mientras tanto, los soldados trataron desesperadamente de cargar sus armas nuevamente.
Cuando estuvo a mitad de camino, el demonio saco una espada corta, y al mismo tiempo, los soldados terminaron de cambiar los cartuchos.
Los sonidos de disparos volvieron a sonar…
El demonio no pudo esquivar y solo pudo recibir los disparos con su cuerpo, haciendo que aparecieran heridas sangrientas en todo su cuerpo.
Pero eso no lo detuvo de acercarse a los soldados. Atacó con brutalidad, decapitando a uno en el acto.
El otro cayó al suelo en pánico, pero aún disparaba contra el demonio. Sin embargo, el demonio siempre cubría sus puntos débiles.
¡Groaargh!
El demonio se enojó por los repetidos ataques, y cargo contra el soldado en el suelo. El soldado siguió disparando con desesperación, pero no logro abatirle, al final, el demonio lo apuñaló en el corazón.
El soldado se ahogó con su propia sangre, y antes de que lo notara, su mirada se puso borrosa, al final, perdió el conocimiento.
Arrastrando una pierna, el demonio camino poco a poco hacia donde había dejado a Maya, solo para notar que ella ya había desaparecido.
Se arrastró al otro lado con todas sus fuerzas tratando de encontrarla, pero a mitad de camino, escuchó algo rodar por el suelo.
Cuando miro, vio varios objetos redondos en el suelo, tres o cuatro. Confundido, volteó la mirada hacia atrás, solo para ver a dos chicos corriendo hacia las escaleras.
Un instante después, la vista del demonio se volvió negra…
. . .
¡¡¡BOOM!!!~~~~~~~
Los cuerpos de Aria y Will se tensaron cuando escucharon la explosión, pero siguieron corriendo hacia abajo con las armas que les habían quitado a los soldados.
Al bajar al primer piso, los chicos se encontraron con Maya y Archer, estaban abrazados entre ellos, como si tuvieran miedo de perderse nuevamente.
–No sabes lo asustado que estaba, pensé que… que tu–Archer la abrazo con más fuerzas mientras hablaba
–No digas nada, todo está bien ahora, verdad?–Maya lo detuvo, lo miro con una dulce sonrisa, la misma que había hecho que se enamorará de ella completamente.
–¡Maya!–
El reencuentro de la pareja fue interrumpido por el grito de Aria. Maya no pudo contenerse luego de ver a su hermana, ambas se abrazaron con fuerza, mientras las lágrimas de felicidad corrían por su rostro.
Archer y Will estaban parados a un lado, con una sonrisa en el rostro.
. . .
«Suspiro»
En una ventana junto a ellos, estaban Chris y Margo. Luego de ver al grupo reunido, Chris empezó a alejarse del lugar. Su rostro, el cual aún estaba sucio por la sangre de aquel hombre al que mató, tenía una mirada con un toque de amargura.
–¡Espera!–Margo se apresuró a alcanzarlo, lo sujeto de un brazo y le dijo –¿No quieres hablar con ellos? Son tus amigos, verdad?–
Chris la miro con una triste sonrisa mientras le decía. –A excepción de ella, no me importan los de más en ese lugar, además, Nunca quise hablar con ella, solo…quería saber que estaba bien–
Margo sintió que el corazón se le rompía al escucharlo…
–Ahora que ya terminamos aquí, ¿Por qué no vamos al sitio al que quieres ir?–Chris cambio el tema, no quería continuar esa conversación.
–Bueno, verás. Sobre eso–Margo no sabía por qué, pero de pronto empezó a dudar de si continuar o no. Ya había recuperado su memoria, y lo que tenía que hacer era muy importante. Y este chico, ya no sabía si podía confiar en el.
La mirada de Chris se volvió algo miserable cuando dijo burlonamente. –Ya no confías en mí, no importa, yo tampoco confiaría en mi si fuera tu–
Luego, se dió la vuelta y empezó a caminar hacia la distancia…
Su espalda, se veía tan desolada…
Margo tuvo ganas de golpearse la cabeza, este chico, solo la había ayudado desde que se habían encontrado, nunca pidió nada a cambio. Pero en el momento en que quiso algo de confianza, se lo había negado.
Una gran cantidad de pensamientos pasaron por la cabeza de Margo…
. . .
Al alejarse del hospital, Chris se detuvo de repente, no porque quisiera volver, es solo que… no tenía idea de que debía hacer.
No tenía una sola persona por la cual preocuparse ahora, no tenía… un lugar adonde ir, y no había nadie que lo esperara en ninguna parte.
–Solo otra vez, eh?–Se burló Chris de sí mismo, antes de comenzar a caminar de nuevo.
Fue entonces cuando notó que Margo caminaba a su lado, frunciendo el ceño, Chris la miro y preguntó. –¿Qué haces?–
Margo solo le dio una sonrisa pícara mientras se encogía de hombros. –Que quieres que te diga, vamos en la misma dirección–
Chris sonrió…
. . . . . . . . . . . . . . . .
–¿Qué hiciste que?–Luego de escuchar lo que Archer había hecho con Chris, Maya entro en pánico, a la vez que se sentía increíblemente disgustada.
–Tranquila, al menos sabemos que él está a salvo, solo debemos ir y sacarlo de ahí, de acuerdo?–Interponiéndose entre ellos, Aria trato de calmarla.
–Pues vamos ahora mismo, en cuanto a ti, ni siquiera quiero mirarte– Dándole a Archer una mirada decepcionada, Maya se marcha junto a su hermana.
Archer trata de decir algo, pero al final se retracta y no dice nada. Will le palmea el hombro para consolarlo, antes de caminar hacia la salida con Aria.