El Dios Fragmentado - Capitulo 10-Caravana Mercante parte 2
La guardia del eclipse era muy estricta en cuanto a vigilancia y seguridad, los detalles rara vez se les escapaban, los Goblins en sus filas eran capaces y muy bien entrenados para enfrentar cualquier situación, el inconveniente radica en su poca paciencia con el trato de los clientes, ya que se enojaba por cosas insignificantes.
─¿enanitos verdes?─dijo uno de los Goblins.
El sonido de las cuerdas de las ballestas estirándose fue lo suficiente amenazante, Braulio lanzó un quejido al sentir la presión de su agresor detrás de él.
─ tres niños que desaparezcan no es nada raro por estos lados─ dijo el Goblin detrás de Braulio.
─Estos bosques son muy peligrosos, hay muchas bestias evolutivas últimamente─ finalizó otro Goblin.
El ambiente era tan tenso que se podía contar con un cuchillo, Lian miraba fijamente a los que estaban en la copa de los árboles, elaborando un plan a toda máquina en su mente, sentía que si apartaba la vista estaría muerto, en los Goblin se notaba como tensaban los músculos del hombro y movían lentamente los dedos listos para disparar a más mínimo movimiento.
De pronto el sonido de una descarga eléctrica llenó los oídos de todos, el aire se hizo más delgado de lo normal, un leve resplandor a espaldas de ellos se acercaba, en este punto se habían olvidado las hostilidades entre ellos, su atención estaba puesta en el fenómeno, entonces de entre los árboles una figura emergió con una túnica blanca con bordados gruesos de color negro que hacían juego con la emblemática máscara ovalada que llevaba puesta, pero lo que más llamó la atención es que en la mascara tenia el mismo emblema que Tael y Braulio habían visto en la puerta secreta de su casa.
─No creo que “enanitos verdes” sea una ofensa─ dijo el ser misterioso con voz sublime─ más bien es la descripción de los que son.
Los Goblin ante el argumento del extraño no dijeron nada, en cambio hicieron reverencias nerviosas agachando sus cabezas, Lian y Braulio se quedaron con cara de estúpidos exceptuando a Manpo que camino hacia el extraño.
─Tio Alexis─dijo Manpo con voz familiar─ es un honor que hayas decidido tu venir en persona.
─Es de vital importancia que este aquí─ dijo Alexis─ ¿donde estan los demas?
─Dos de ellos murieron en el viaje─dijo Manpo─ te contaré los detalles luego.
Alexis hizo un ademán de retirarse a los Goblin los cuales hicieron otra reverencia y desaparecieron como habían llegado, se acercó a Braulio y le entró una moneda con el mismo emblema de su máscara; un dragón enroscado.
─Si muestran esta moneda podrán acceder a la caravana sin ningún problema─ dijo Alexis─ por ahora marcharé con Manpo, tendrán tiempo de encontrarse después, adiós.
Antes de marchar Alexis se quedó viendo un rato a Lian, como si quisiera decir algo, sin embargo no dijo nada más y dio media vuelta de forma majestuosa.
(…)
La sede de la guardia del eclipse estaba a mitad de la montaña, era un edificio sobre la misma plataforma de piedra que tenían las tiendas de la caravana, solo que mas grande, de esta manera tenían una vigilancia más amplia gracias a la altura.
Un Goblin obeso devoraba con avidez un pedazo de carne como si fuera el último, en la habitación había tres Goblin, de los cuales dos eran mujeres, ambas miraban con asco como el obeso comía como si fuera un naufrago hambriento, una de ellas tosió ligeramente.
─Señor, aquí traigo el informe de inteligencia─ dijo un poco irritada─ no le va a gustar nada.
El Goblin ni ni siquiera levantó la cabeza en señal de que escucho algo, en cambio tomó otro trozo de carne repitiendo el procedimiento del anterior, la otra Goblin dio un paso al frente.
─Señor, traigo los resultados de las últimas comisiones─ dijo sumisa─ no son buenas noticias.
Mismo tratamiento el Goblin continuó comiendo con la diferencia que metia los dedos a la boca, tratando de sacar algo que se le incrusto en los dientes. Por último el Goblin que no había hablado dio un paso al frente, tenía bastante barba, con una piel cebosa, pareciera que no se había bañado en días.
─Señor, lamento informar que también tengo……
Antes de terminar la oración un trozo de carne golpeó el rostro del Goblin barbudo, dio algunos pasos hacia atrás, las Goblin lo evitaron, no querían tocarlo, simplemente su olor le daba arcadas.
─ Malas, malas, solo malas noticias─ dijo el obeso deprisa─ me molesta, ¿no hay nada bueno, una buena noticia?
El Goblin hablaba tan deprisa y sin pausa, que difícilmente se le podía entender algo, los que estaban en la habitación no tenían problema para descifrar lo que decía, esto definió los años de servicio hacia su amo.
─Este año hemos tenido el mayor flujo de clientes─ Siguió una de las Goblin.
─Tuvimos un bajo porcentaje de detractores en este mes─ dijo la otra Goblin.
─No se ha cometido ni una sola estafa mayor desde hace tres meses─ dijo el Goblin barbudo.
El Goblin obeso tomó varios trozos de carne de considerable tamaño, los lamió despacio, dejando varios hilos de saliva, y sin previo aviso los lanzó contras los Goblins.
─¿Como se supone que eso me da grots, como se supone, como, como?─ decía deprisa y exasperado─ lo que han dicho solo beneficia a los mercaderes, yo, yo, yo, no estoy recibiendo grot, busquen la manera de aumentar las comisiones otra vez.
─Pero señor Malaquías─ dijo una de las Goblin─ es la tercera vez en dos meses, la caravana no se tomara esto…….
─No me importa como se lo tomen, no me importa, no me importa nada─ Interrumpió Malaquías─ ellos me pertenecen, yo los protejo, todos estos años, yo, yo,yo, sacrifique todo, por ellos, mal agradecidos, no quiero escuchar nada, nada, nada, callesen, silencio, silencio─ Malaquias tomo un trozo de carne le dio una gran mordida y amenazó con tirarlo en contra de ellos.
Ellos no dijeron nada más y salieron de inmediato de la habitación, desde afuera se escuchaban los gritos exasperados de las Goblin, estas a su vez se alejaron del Goblin barbudo, cuando estuvieron lo suficiente lejos empezaron a hablar entre ellas.
─Claude, una gran cantidad de grots ha sido desviada quien sabe a donde, tenemos una gran deficit─ dijo en voz grave.
─Comprendo la situación Fina, los exploradores que se enviaron hace tres noches no han vuelto─ dijo Claude.
─Algo malo está pasando─ dijo Fina.
─y algo peor pasara─ finalizó Claude.
(…)
Lian y Braulio estaban entretenidos por los alrededores de la caravana, se dejaban llevar por las voces que promocionan todos tipos de artículos, el colorido de las carpas, sus hermosas chicas Goblin eran un deleite a los ojos de los dos chicos, se quedaban ensimismados, más era Lian que tomaba demasiada confianza, abrazaba a las chicas y susurraba quien sabe que hacia que se sonrojara y lo empujaran, esto no desanimó en absoluto, al contrario se encontraba más entusiasmado.
─Este lugar es un paraíso amigo mío─ le decía Lian─ ¿no lo crees?
─Concuerdo contigo─ respondió Braulio.
─Bien, tenemos todo el dia preguntando por el dichoso zumo lunar, y solo tenemos una pista─ dijo Braulio
─Si, la chica Goblin nos dijo que un mercader llamado Polo tenía información─ dijo Lian.
Los mercaderes apadrinaban a Chamanes que eran los responsables de crear brebajes, cuando eran apadrinados estos no podían vender sus creaciones a otros, sino estarian violando su contrato y deshonrados en el acto, perdiendo toda credibilidad y difícilmente alguien mas firmará contrato con ellos, según la información Polo tenía apadrinado al único Chamán experto en brebajes cognitivos, la tienda de Polo era la única de color rojo y dorado, mientras Braulio caminaba con Lian se paraba de vez en cuando a vender todo lo que habia traido en su gran equipaje, el cual fue disminuyendo conforme iba vendiendo.
Para un chico de la edad de Braulio no había nadie que conociera de precios como el, en el arte del regateo era infalible, hablaba con mucha seguridad y con absoluta certeza de lo que vendía, entre sus existencias habia traido telas, piedras extrañas que Lian no conocía, brebajes, y una gran cantidad de dulces, para lo que llevaba del día había hecho una pequeña fortuna.
Lian se detuvo cuando un fuerte olor golpeó sus sentidos, tan rancio como la comida descompuesta desde hace días, al buscar la fuente de dicho olor detrás de ellos estaba parado un Goblin barbudo, este miraba fijamente el equipaje de Lian.
─Hola, mi nombre es Ambrocio, soy jefe de seguridad de la guardia del eclipse─ dijo formalmente este─ me gustaria ver esa piel de oso que llevas ahi.
Braulio se tapó la nariz con las manos el olor era tan fuerte que le lloraban los ojos, en cuanto a Lian este estaba como si nada estuviera pasando.
─Claro señor, se la puedo mostrar tan pronto se bañe─ dijo Lian con espasmos en la cara, estaba aguantado el poderoso hedor.
Braulio casi se desmaya, se puso blanco como un pan, el olor no ayuda, casi estaba al borde de vomitar, como podía ser Lian tan estupido dos veces en una dia, ahora se le había ocurrido ofender no a un guardia sino al mismísimo jefe de seguridad.
El Goblin al parecer era sordo porque lo único que hizo fue acariciar su abundante barba, pero algo pasó, el hedor que estaba en el aire fue bajando de intensidad hasta que simplemente desapareció.
─¿Así está mejor joven?
─Uff, por supuesto, crei que moriria─ dijo Lian exhalando─ aquí tiene─ Lian presto la piel al Goblin, este no perdió tiempo en analizarla con asombro.
─¿Joven, puedo saber tu nombre?
─Claro, mi nombre es Lian de la Gran tribu Quetzal─ dijo Lian.
─Ya veo, esta piel está impregnada del poder lunar, es excelente para la creación de una armadura de clase B, ¿cuánto quieres por ella?
─¿Cuanto estas dispuesto a ofrecer por ella?─ interrumpió Braulio.
El Goblin miró receloso al flacucho que le hablaba─ deduzco que eres el representante encargado de negociar, si es así,¿qué te parece 10 grots verdes?
Los ojos de Lian casi se salen de sus órbitas, 10 grots verdes era una gran suma, con eso podría forjar las tekagis que deseaba y una gran cantidad de brebajes, Lian ya había planeado todo lo que haría con el grot.
─No hay trato─ dijo secamente Braulio
A Lian se le desencajo la boca, se quedó mirando a Braulio pero este le lanzó una mirada como para tranquilizarlo, Lian luego de ver las habilidades del chico decidió no decir nada, ya habia visto de lo que era capaz.
Ambrocio se quedó pensativo unos segundos─ 20 grots verdes─ dijo.
Braulio suspiró varias veces─ Lian toma tu piel, no hay trato nos vamos─ dijo seriamente.
Lian parecía que le iban a sangrar los ojos en cualquier momento, ciertamente confiaba en su amigo, pero lo que estaba haciendo era absurdo, estaba a punto de tomar el las negociaciones.
─Cual es tu nombre joven─ preguntó Ambrocio.
─Braulio Cuetlachtli─ dijo de inmediato.
Ambrocio se quedó en un estado de estupor por unos segundos, luego riendo a carcajadas─ no sabía que estaba negociando con un lobo, jajaja.
─Ahora señor Ambrocio, ¿cual es su última oferta?
─Te daré 30 grots verdes y un pendiente de almacenamiento─ dijo el Goblin esbozando una sonrisa.
Lian se emocionó tanto que le empezo a doler la cabeza─ Braulio tenemos un problema, Tael estará aquí pronto.