El Dios Fragmentado - Capitulo 17-Doble Cara
Caminando por varios pasillos, Gálan llevaba una bandeja opulenta con varios trozos de fruta delicadamente colocada, refunfuñaba cada dos pasos, no quería admitir que estaba nervioso en exceso, sólo sabía las consecuencias si fallaba pero no entendía a que se enfrentaba, respiro hondo varias veces antes de abrir una gran puerta doble, dejo su mano un momento en el pomo de la puerta antes de girarlo y entrar.
─Buenos días se…….─
─Ahhhh─ gritó una voz fina tomando por sorpresa a Gálan, la bandeja se tambaleó en sus manos brevemente, lo cual lo llevó a realizar un esfuerzo absurdo por mantener todo el contenido de la bandeja en su lugar, luego de un par de maniobras rápidamente buscó el origen del grito, cuando dio con este su ceño se frunció más de lo normal, un fornido Draconiano detrás de un gran escritorio se cubría el rostro.
─Disculpe─ dijo incrédulo Gálan─ no quería asustarlo, tenia entendido que este es el despacho del Cacique Ann.
Era lo más normal pensar eso, se decía que Ann era un feroz guerrero que se bañaba en la sangre de sus oponentes, tenía una voz tan gruesa que podía partir el cielo, que era digno del puesto que sustentaba, sin embargo frente a Gálan solo había un llorica que podía asustarse de su propia sombra.
─Tranquilo me pasa con frecuencia─ dijo en un tono muy bajo─ no te has equivocado, soy Ann.
Las cejas de Gálan casi le llegan a los ojos, no entendía qué estaba pasando, tal vez era una broma que Sofía le había preparado, era imposible que Mise se prestara para ese tipo de estupideces.
─Por favor, me puedes servir un poco de fruta, tengo hambre─ dijo Ann casi musitando mientras se sentaba nuevamente en su escritorio.
(No importa si es una broma o no, no puedo arriesgarme)
─Si señor, disculpe me sorprendí un poco─ dijo cortésmente Gálan.
Ann devolvió el gesto con una sonrisa, cuando Gálan puso la bandeja en una esquina del escritorio tan rápido con un rayo Ann comió varios trozos, los devoraba con prisa y al mismo tiempo lo disfrutaba como el más grande manjar.
─Delicioso, la fruta fresca es uno de los milagros de la madre Omi─ parloteaba Ann─ ¿no lo crees asi Gálan?
Escuchar su nombre del supuesto Ann lo puso en alerta máxima, su pulso se aceleró, nadie, estrictamente nadie de la alta posición llamaba a la servidumbre por su nombre, era un protocolo que se seguía como respirar.
─¿De verdad ud es el señor Ann?─ Gálan se dio cuenta de su error demasiado tarde, se llevó las manos a la boca, todos habían sido entrenados para nunca hablar frente a sus amos.
En cambio Ann no dijo nada, solo sonreía, ignorando la expresión de desasosiego del infeliz de Gálan, unos segundos más tarde siguió con el festín de fruta, las devoraba una tras otra sin pausas, Gálan estaba aún parado esperando la orden de que podía retirarse.
─Gálan, ¿qué piensas de las aves?─ dijo Ann con voz tímida.
El Draconiano trago seco, su tez se endureció abruptamente, no sabia que responder, ya habia olvidado si esto era una broma o no, el supuesto Ann lo miraba con una sensibilidad especial, aunque no percibe hostilidad en el, sentia que habia algo en sus ojos capaz de lanzar un ataque furtivo, todos los días se quejó de las aves que arruinaba su sueño y tranquilidad, ahora se entera que el Cacique lo escucho todo el tiempo, (ya no importa que responda, solo me espera las minas o la muerte), pensó Gálan, cuando estaba a punto de responder tocaron la puerta.
─Abre por favor─ dijo Ann con mucha paciencia.
El chico abrió la puerta despacio, aún tenía un ligero temblor en sus manos─ adelante Ministro Boyle─ dijo Gálan cuando lo reconoció.
─Muchas gracias─ dijo─ buenos días Cacique.
─Por favor, deja las formalidades, toma asiento─dijo Ann haciendo señas de que se sentara.
─Claro, Cacique Ann……
─Al grano por favor─ Ann lo interrumpió de una manera muy sutil y sin prisas.
Boyle tomó una pequeña pausa, luego miró a Gálan─ El tema es confidencial Cacique─ Pero contestó con un gesto sacando unos lentes redondos que tapaban la mitad de su cara.
─Gálan puede llegar a ser un poco grosero pero es de confianza─ agregó Ann.
Escalofríos subieron por la espalda del chico, eso confirmaba sus sospechas de que Ann si escuchaba lo que hablaba en las mañanas.
─Entiendo, los planos de la “voz del abismo” fueron robados de la caravana mercante─ dijo Boyle─ paso tal y como ud predijo Cacique.
El Cacique Ann tenía una sonrisa de oreja a oreja, pero no era una sonrisa normal, esta era una siniestra, que podía helar la sangre del más cauto.
(…)
Braulio tuvo que recorrer todo el camino de regreso hasta la cueva donde dejó a Iron y Marcos, Manpo le mandó una carta indicando que se reunirían de regreso en ese lugar, Hamma no tomaría el riesgo de tomar el camino directo a la tribu Ormen, primero tendría que parar ahi, (espero no equivocarme) pensaba Braulio.
Cuando llegó pudo ver a Iron, Marcos y Manpo sentados frente a la cueva, en el centro tenía una pequeña fogata con una olla con té, los tres mirando a Braulio, Manpo suspiró profundamente.
─Ya era hora─ dijo Iron.
─Tenemos dias esperandote, crees que somos tus sirvientes o que?─ dijo enojado Marcos.
─Disculpen, las cosas se complicaron mucho─ dijo Braulio.
Iron se levanto y camino hacía Braulio, lo tomo por los hombros y lo miro a los ojos─ ya no importa, ¿Traes lo que acordaste con Manpo?.
Braulio asintió con la cabeza, hizo un pequeño movimiento y de su pendiente salio una bolsa, en ella restaban los zumos lunares que había comprado en la caravana.
─¿Eso es el zumo…?.─Marcos empezó a reír.
─Tranquilo, tu parte está asegurada─ le interrumpió Manpo.
Braulio a su vez comenzó a buscar con la mirada a Tael o Hamma, no importa quien de los dos, aunque existía la posibilidad de que Hamma lo atacara como la última vez, pero no era momento para pensar en eso, sintió que alguien le halaba su ropa por la espalda.
Cuando miro, su cara cambio de angustia la alegría, Tael estaba frente a él sin un solo rasguño, ya sea por la emoción o por impulso Braulio lo abrazó con fuerza, Tael se sorprendió y empezó a empujarlo, pero el chico estaba aferrado a él, Tael se llenó de vergüenza, mas cuando vio a los otros sonriendo, con un gruñido Tael empujo a Braulio con una fuerza desconcertante, Braulio se vio rodando como unos 10 metros.
─Vaya, esa es la fuerza de quien alcanza el Reino de desechos─ dijo Ron sorprendido.
Marcos se quedó boquiabierto─ Ya veo, eso significa que el zumo funciona─ dijo Manpo.
─ tenemos que irnos aún tenemos que llegar a Ormen, es un largo camino─ siguió Manpo.
─Correcto, gracias por la ayuda de tu tío Manpo, es un milagro que pudiera reparar mi Rumi─ agradeció Iron─ sobre todo gracias Tael, te debo un favor.
Tael frunció el ceño ligeramente, no sabia porque Iron le agradecia, pero seguro tenía que ver con algunas de sus personalidades, tenía que encontrar la forma de tratar su condición, no podia vivir asi por siempre.
─No hay problema Iron, es lo menos que podía hacer─ dijo Manpo ahora en marcha, tenemos que llegar para prepararnos y pasar esa absurda prueba.
El grupo caminó con cautela, no podían cometer el mismo error de llamar la atención de otro oso lunar, aunque ahora tendrán más oportunidades con tres Draconianos en el reino de desechos, para su tranquilidad en las noches decidieron no encender fogatas, lo que garantiza que ningún animal indeseado supiera su ubicación.
Tael había perdido el conteo de los días, llevan un paso tres veces más lento que el tenia cuando iban en la dirección contraria, resultaba un poco tedioso, Tael ya había recolectado una gran cantidad de hierbas, Tael no sabia porque recoge tantas hierbas, solo sentían curiosidad y ansias por hacerlo, era algo que no podía explicar.
Todo era muy silencioso, exceptuando a Braulio que lanzaba una broma sin sentido de vez en cuando para intentar romper el hielo, lo único que ganaba eran unas breves miradas de rostros inexpresivos.
Así pasaron todo el trayecto, cuando estuvieron a medio dia de camino de la Tribu Ormen hicieron su última campaña, Iron se había recuperado enormemente siempre delegaba órdenes, ya sea cazar o buscar agua, cuando disfrutaban de su última cena Iron intentó que fuera diferente.
─Marcos, ¿que hace tu padre en la Gran tribu?─ pregunto Iron.
─A qué viene esta tontería─ dijo Marcos─ tenemos dias caminando, ahora quieren socializar a medio dia de la tribu Ormen.
─No te lo tomes de esa manera, solo quiero que las cosas terminen bien─ contestó iron.
─¿Que termine bien? ¿por qué no le preguntas a Croky que bien se la paso? o mejor aun ¿cuando lleguemos a la Tribu porque no envías tu el mensaje de que Billy fue descuartizado por un enorme oso?
─Se que ellos eran tus mejores amigos─ respondió Braulio─ pero no es justo que nos culpes por sus propias decisiones….
─Quien te pidio opinion en este asunto maldito enclencle─ interrumpió Marcos encolerizado─ ¿Saben que? me largo, no aguantaré esta situación ni un minuto más.
Marcos tomó sus cosas y se fue en dirección a la tribu, echando improperios por doquier, Iron se dispuso a ir detrás de él, pero Manpo lo paro con un gesto ─Yo iré.
─Pero……
─No te preocupes, esta zona es segura, nos veremos en la tribu─dijo Manpo
Luego que Manpo se había ido Iron no tuvo ánimos de hablar, en parte marcos tenía razón,era su responsabilidad como el más apto de protegerlos, sin embargo qué le diría a sus padres si algun dia los tuviera al frente, no la mayor cantidad de los “lo siento” serían suficientes para disculparse, serían muertes que cargaría el resto de su vida.
Ya en la mañana salieron hacia su destino, iban en silencio por algunos metros─ no te lances la culpa iron─ dijo Braulio─ ellos no fueron obligados a venir.
Iron miró por un rato a Braulio─ Me imagino que tienes razón─ dijo este─ quiero convertirme en un protector algun dia, pero con lo que paso mi sueño se ha empañado.
Los protectores eran fieros guerreros que servían al monarca y sólo a él, por ello reciben grandes beneficios, actualmente la Gran Tribu Quetzal contaba solo con uno, por las pruebas que eran sometidos hacía algunos años ninguno había alcanzado ese rango.
(…)
Marcos y Manpo estaban a una hora de camino de la tribu Ormen, Marcos aun estaba enojado y no hablo en toda la noche.
─Marcos, necesito pedirte un favor─
─Que te den maldito gordo, no tienes derecho a pedir nada mas de mi, nuestro trato llega hasta aquí.
─Es importante que mantengas nuestro viaje en secreto, nadie debe saber─ dijo Manpo.
─¿Que mierda me estas diciendo?, mis amigos murieron, sus familias vendrán a mí y tendré que explicar sus desapariciones, eso no está a discusión.
Marcos aceleró su paso dejando atrás a Manpo, no estaba dispuesto a encubrir las muertes de sus amigos, ellos eran un trío desagradable para muchos pero eran muy unidos, lo que pedía Manpo era enterrar a sus amigos sin honor y dignidad.
Marcos no avanzó mucho cuando escucho una tronada, en un cuarto de segundo los gruesos brazos de manpo rodearon el cuello de Marcos privandole del oxígeno, el cuerpo de Marcos quedó suspendido por la altura del atacante, sin embargo Marcos no podía utilizar Ork, porque una poderosa corriente eléctrica en su cuerpo lo impedía.
─ No me mates, accederé a tu demanda─ musito Marcos casi con su último aliento.
─Lo siento, tuviste la oportunidad─ un “Crack” resonó, llevándose todo rastro de vida.