El Dios Fragmentado - Capitulo 41-En lo profundo parte 3
Raptlo no sabía cuánto tiempo había pasado en ese lugar, el ruido era inexistente aunque intentara hablar las palabras no salían, era como estar bajo agua pero sin el agua.
Sus movimientos eran lentos, ni siquiera podía ver su propia mano, era tan oscuro como el manto del eclipse, ¿como se suponía que saldría de allí?, Raptlo forzó su cerebro lo más que pudo, pero era imposible, si su alma no tenía la libertad de moverse , no tendría ningún tipo de esperanza.
«¿Que es este lugar?» tratar de entender su situación lo llevaba a calmarse un poco, si pudo entrar estaba la posibilidad de salir, pero ¿como seria eso?.
Raptlo había perdido la noción del tiempo,¿cuánto ha pasado, 10 minutos, una hora, un año? Todo eso podía ser posible o tal vez no, había algo que él no entendía, era un sentimiento, algo que no había experimentado en mucho tiempo, ¿eso era…..paz?
En el lapso de tiempo que estuvo en ese espacio podía sentir paz y serenidad, ¿como podía ser eso posible? Las almas pueden ser influenciadas y dañadas, pero esto era algo diferente.
De pronto una luz anaranjada surgió debajo de Raptlo, el lugar que hasta el momento era un espacio infinito, revelo paredes arriba, abajo y a los lados.
─¡Estoy en un cubo!─ Raptlo se tapó la boca al darse cuenta de que podía hablar y mas aun pudiendo mover su cuerpo espiritual otra vez.
Su impulso de alegría se vio reducido al ver el lugar donde estaba, no había salida, ¿entonces como entro?, enfoco su vista en la luz, pudo verificar que se trataba de una grieta en la pared, la luz eran llamas. Los ojos de Raptlo rodaron lentamente al ver otra grieta, las llamas naranjas detrás de ellas aumentaban en intensidad.
En un simple parpadeo las paredes se agrietaron e incendiaron, el calor era apabullante, nuevamente Raptlo se preguntó «¿cómo es posible que mi alma sienta calor?» Raptlo sentía que en cualquier momento se derretiría, comenzó a buscar desesperadamente con su vista una salida, entonces lo vio.
Hamma estaba parado en uno de los extremos, su complexión podía compararse a la de un gigante, sus músculos parecían que tenían personalidad propia, de la cintura para arriba no tenía ropa y sus cuernos eran desproporcionadamente enormes.
─¿Quién eres?─ preguntó Raptlo intrigado.
Hamma no se había dado cuenta de que alguien más estaba en ese lugar, cuando fijó su mirada en Raptlo las llamas se avivaron aún más, sus intensos ojos rojos ardía, literalmente.
Raptlo intentaba retorcer su cuerpo por las llamas. Se estaba quemando vivo. Nunca imaginó que su final sería así, de pronto, Hamma grito, más bien era un rugido con la potencia de partir una montaña, los tímpanos de Raptlo estallaron en un chorro de sangre,
La habitación explotó con ambos dentro, la sensación de caída se volvió a repetir.
─¿eh…..el calor desapareció?─ Raptlo sintió alivio extremo, otra vez volvió a caer en la nada, sin embargo, su caída no fue tan larga, cayó en el suelo, a pesar de ser una caída larga no sintió dolor, se sorprendió al ver que podía ponerse de pie y caminar, miro a su alrededor, estaba en lo que parecía una selva tropical, de pronto comenzó a llover.
─Esta fría─ Raptlo extendió sus manos, podía sentirla en cada fibra de su cuerpo.
─Por supuesto que lo está─ Una voz resoplo cerca de Raptlo, este se giro en su búsqueda, pero no logro encontrar a nadie.
─¿quién está ahí, quién eres?─ pregunto nervioso.
─¿No es irónico?.
─¿Eres Tael?
La lluvia que hasta ahora era pacífica, aumentó su intensidad, tanto que sentía que eran agujas penetrando en su piel.
─¡No soy Tael!
Raptlo se distrajo con lo que estaba pasando, no pudo darse cuenta, un jabalí salvaje salió de entre los arbusto y lo golpeó en una de sus rodillas, Raptlo grito de dolor, aun mas cuando vio que su peroné estaba afuera, como si le estuviera saludando.
─Maldición, hijo de perra─ Raptlo se retorcía de dolor.
Aveces es mejor no quejarse del mal que te aflige, como comprobaría Raptlo en esta circunstancia, detrás de un árbol apareció un oso lunar , estaba olfateando la sangre proveniente de Raptlo, este se quedó sin habla, el terror había llenado cada espacio de su alma.
El verifico la dirección de la sangre y arremetió en contra de Raptlo, él a su vez intentó arrastrarse para esconderse , pero era demasiado tarde, el oso mordió la pierna herida, mantuvo sus mandíbulas ahí, y comenzó a zarandear de un lado a otro a Raptlo que gritaba como una niña.
Luego, el oso aún con la pierna en la boca, comenzó a correr como si estuviera jugando, Raptlo le lanzaba golpes, pero de nada le valían, sus manos se desvanecen como si fuera un fantasma, lo único que pasaba por su mente era; que quería morir.
─¿Qué te pasa, estás llorando?
Otra vez la misma voz que lo había acechado, ahora se estaba burlando de él, es más, no era una burla lo estaban torturando, en su agonía miro arriba, una sombras que se funcionaba con el ambiente, con sus ojos aguados por las lágrimas y la sangre pudo difuminar unos ojos verdes como esmeraldas, era como si un demonio salido del mismísimo Mictlan lo viniera a buscar.
─No…por favor─ Grito desesperado.
La sombra que lo perseguía se convirtió en una bandada de cuervos con los ojos verdes y el plumaje característicamente negro, Raptlo fue lanzado al aire por el oso utilizando la inercia, no sin antes perder la pierna en la boca del oso que la saboreaba como cualquier filete. En pleno vuelo los cuervos comenzaron a perforar con sus afilados picos, Raptlo intentaba defenderse moviendo sus brazos como loco. Gritar era la única forma de aliviar el infierno que estaba viviendo, su cuerpo estaba todo mutilado, dos de los cuervos había cavado en su estómago y estaban sacando todos sus órganos de adentro hacia afuera.
No podía ver a dónde se dirige puesto que sus ojos fueron devorados. En un instante dejo de escuchar el aletear de los cuervos, solo silencio, una luz dorada se asomo en su cara.
─¡Mis ojos!─ exclamó. Sus ojos se había regenerados incluida su pierna, Raptlo parmo su cuerpo verificando que todo estuviera en su lugar, ya su mente se había acostumbrado que tenía un cuerpo real.
La zona había vuelto a cambiar, estaba en un bosque de robles blancos o eso pensaba Raptlo, tenían unas lustrosas frutas que no lograba identificar, intentó tomar una.
─No toques mis frutos con tus asquerosas manos─ las voz provenía de un Tael muy diferente al que Raptlo conocía, este tenía una larga cabellera blanca como la leche, sus ojos azul profundo, con un cuerpo muy delgado, vestía un túnica larga inmaculadamente blanca.
Estaba sentando en lo que parecía un trono hecho con árboles, era tan majestuoso como el que lo ocupaba, por último sus cuernos eran dorados mostrando cierta divinidad, y en sus manos sostenía el libro que su madre le había dejado.
─¿Donde estoy?─ pregunto.
─Arrodilla, estas frente a un Dios─ dijo con arrogancia.
Dudo un poco antes de acatar la orden ¿que más podía hacer? Se arrodilló lentamente, no podía apartar sus vista de los hermosos cuernos que poseía Tael, era como si una voz lo sedujera.
─No se donde estamos─ respondió sin apartar la mirada de su libro.
Raptlo sintió como un vaso capilar estallaba─ ¿Me estas jodiendo? Eres un Dios, son cosas que deberías saber ¿no?.
─Hay cosas en Umi que no han sido descubiertas aún, plantas, bestias, minerales e imbéciles como tu. La sabiduría se adquiere por el conjunto de conocimientos y experiencias vividas, no lo pongas en contexto como si la divinidad tuviera que ver con eso.
─Me suena a una excusa bien elaborada─ Raptlo quería sacar toda la información posible.
─Es fácil para un perdido querer saber dónde está su casa.
─¿A qué te refieres?
─No seguiré gastando mi precioso tiempo con ignorantes, si quieres respuestas te enviare con aquel que las tiene─ Tael cerró su libro, y se puso en una posicion mas comoda.
─Espera, no me vayas a enviar con los otros dos…..
─Descuida, no nos volverás a ver.
Las raíces de los árboles emergieron y envolvieron a Raptlo aprisionando y llevándolo bajo tierra.
Nuevamente estuvo en un trance de oscuridad, al poco tiempo cayó nuevamente en el puente de cristal, pero era diferente, era una zona amplia, por las paredes recorren múltiples raíces de luz, Raptlo lo sabía, había llegado al Atlas.
─No lo puedo creer, algo debió salir muy mal en el ritual─ dijo Raptlo aliviado, camino con algo de cautela por el puente, al ver que era seguro tomó paso despreocupado, el puente era bastante largo en comparación con el primero, por lo que tuvo que acelerar su paso.
Mientras se acercaba a su meta pudo ver a los lejos una figura, era alguien con una capa negra, Raptlo espero acercarse más para hablarle.
─Ya no se que decir, ¿me puedes decir como salir de este lugar?
El Draconiano estaba frente a él, la capucha le tapaba la mitad de la cara, inclinó su cuello de un lado y luego del otro, todo esto mientras se veía el dorso de la mano. Raptlo no quería tentar su suerte, por lo que se abstuvo de cualquier comentario venenoso.
─Hay una salida─ contestó al fin.
─jeje….¿y podrias indicarme donde esta?.
─Lo siento mucho, si te dejo salir, me asesinaras.
─¿Eh?….oye…..te daré mi palabra….no haré nada contra ti─Raptlo comenzó a retroceder, la hostilidad del sujeto frente a él se podía parpar.
─Aquellos que hablan con honor, hablan con la verdad, y tu, no tienes honor.
(…)
Baramut había visto muchas veces el ritual, todo iba normal, solo habían pasado uno o dos minutos, lo que estaba a punto de presencial quedaría grabado en los anales de su mente por siempre.
Las cuatro antorchas cambiaron el color de sus llamas, azul, rojo, verde y negro, aquellos que se dedicaban a servir a Raptlo gimieron de asombro, Baramut tuvo que descartar cualquier pregunta.
De pronto Raptlo se prendio en fuego, comenzó a gritar, uno de los ayudantes tomo un cubo con agua y lo lanzó a Raptlo, para su sorpresa las llamas ni siquiera se inmutaron, incluso Baramut llegó a pensar que se avivaron aún más. Uno de los sirvientes intentó apartar a Raptlo de las llamadas, sin embargo, otro de ellos lo detuvo.
─¿Qué crees que está haciendo? si intentas alejar el cuerpo del jefe morirá, y su alma quedara atrapada en el cuerpo de ese chico─Grito este.
Asi como habian aparecido las llamas, así desaparecieron, su alivio no duró mucho, Raptlo gritó aún con más fuerza, todos presenciaron cómo su pierna era despedazada, y como si se tratara de una fuerza invisible, fue arrancada de cuajo y lanzada al aire.
Baramut se llevó la mano a la boca, no podía creerlo, era un sueño, solo debería tratarse de una alucinación o algo asi. Un concierto de gritos fue orquestado por Raptlo, su cuerpo comenzó a llenarse de heridas, sus ojos explotaron y sus intestinos de desparramaron por el suelo, al final, su cabeza explotó como si fuera una sandía.
Como si no tuvieran suficientes emociones, Tael se levantó, activo garra dragón, estaba listo para atacar, solo que sus ojos estaban firmemente cerrados.