El Dios Fragmentado - Capitulo 5-Un viaje inesperado
Un viaje inesperado
Habían pasado tres días desde la reunión con Arfon, Tael estaba sentado en el suelo de su choza, tenía las piernas cruzadas y respiraba profunda y lentamente, sudores corrían por su cara y brazos, las arterias faciales parecían que estaban en un concurso de belleza, el aire alrededor de Tael estaba distorsionado ligeramente como si estuviera en un círculo borroso.
(Esto es increíble, hace una semana estaba en el “inicio del Reino de Circulación” ¿como es que ahora estoy a la mitad? esa parte que no recuerdo del bosque, desde ahí cambiaron muchas cosas en mi cuerpo, eso es bueno, puedo distribuir el Ork más rápido por mi sangre, mi suerte ha cambiado mucho, gracias a dios ya era hora.)
Tael estaba inmerso en sus pensamientos a pesar de su amnesia su constitución había cambiado, ya no era tan delgado, lucia mas fuerte y vigoroso, eran cambios que Tael no podía explicar, sin embargo, no todo eran buenas noticias, aunque Tael no contaba con su asombroso progreso, llegar a la finalización del Reino de la Circulación en dos meses seguía siendo un sueño imposible.
El entrenamiento de los Draconianos consiste; en aspirar el Ork presente en el aire usando los pulmones como contenedor, el Ork y el oxígeno es distribuido por sus 5 grandes arterias denominadas como “Rumi” , estas arterias eran en comparación con los demás vasos sanguíneos los más importantes, si estos eran obstruidos o cortados la persona quedaría lisiada y no podría entrenar con Ork nunca más, con el Ork en el torrente sanguíneo los Draconianos podían modificar su cuerpo como el caso de la “Garra Dragón” o el famoso “Lanzallamas Dragon” dependiendo de la raza podían dominar distintos elementos, crear fuertes vientos, habilidad de regeneración física, velocidad hipersónica y alteración del espacio y el tiempo.
Los jóvenes que podían aspirar grandes cantidades de Ork y distribuirlas rápidamente eran considerados genios, todo lo contrario de Tael, el Ork que podía absorber y distribuir era poco y fluía de manera lenta, en pocas palabras no tenía un pizca de talento.
El Brebaje de Concentración rango hierro ayudaba con la absorción de Ork y el Brebaje de circulación sanguínea rango bronce facilitaba la distribución del Ork en la sangre, Tael había gastado todos los brebajes pero no había logrado gran cosa, haciendo que caiga en la desesperación y en la amargura.
─¡Tael!─la voz enérgica de Braulio se escuchaba desde afuera─ ¿puedo entrar?
Tael salió y le hizo señas para que subiera, de un solo salto Braulio subió a la choza (wow, al parecer las apariencias engañan, este chico es mas agil y fuerte de lo que parece) pensó Tael con cara de sorprendido, Braulio parecía una calavera pero se las arreglaba para mantener una sonrisa cálida y encantadora, Braulio se quedo viendo el estado deplorable de la choza, lo cual no le tomó mucho tiempo solo había una silla vieja de tres patas, el suelo se había agrietado por el pisotón de Maya además se quedó como un zombie mirando el agujero en el techo.
─Si que eres descuidado─ decía mientras sacudía la cabeza─ tendré que ayudarte más tarde, ahora tengo una propuesta para ti.
Braulio se apresuró a sentarse dando un pequeño salto en la miserable silla, cuando cayó sobre esta una de las patas se incrusto en el suelo generando un agujero, Tael se golpeó la frente con una risita histérica ( ahora si, tengo poco y ahora menos) pensó el mismo.
─¡Uy! lo siento Tael no fue mi intención─ dijo apenado.
El chico avergonzado intento sacar la pata de la silla pero lo hizo con tal fuerza que el agujero fue mayor.
─O dios, te prometo que lo arreglare─ el bochorno se había apoderado de Braulio.
Tael le estaba haciendo ademanes para que no arreglara nada, cuando miro fijamente el agujero se dio cuenta que en el fondo de este había algo anormal, estuvo observando con cautela mientras se acercaba lentamente, Braulio intentó decir algo pero fue privado por Tael con un ademán de silencio, se agachó y apartó las astillas de madera, pudo ver que en la copa del árbol había una especie de compuerta de forma circular, con grabados antiguos e intrincados, en el centro había una extraña cerradura con forma de un dragón que formaba un círculo con su cola.
─Vaya, esto es muy singular─ dijo Braulio mientras tocaba la compuerta─ no sabia que tenias un sótano en el interior del árbol.
Tael le hizo saber por medio de señas que tampoco sabía, la choza la había heredado de su padre, nunca le pasó por la mente que la choza podría tener secretos, la curiosidad golpeó fuerte a los chicos, así que intentaron abrir la trampilla con los métodos que tenían a la mano, pero sólo terminaron cansados y tirados en el suelo.
─Creo que vas a necesitar una llave para abrir eso─ dijo jadeando─ en fin, viene hablarte de algo que te puede interesar.
Tael lo miró extrañado y le hizo un ademán de que se apresurara en hablar.
─¡Bien! ya sabes que la mayoría estamos en la cuerda floja─ decía con voz emocionada─ tenemos muy poco tiempo para aumentar nuestro nivel y no solo eso, debemos dominar la técnica “Gargajo Dragón”, el problema radica en la falta de talento y los recursos.
─Los brebajes que nos han entregado son insuficientes─ continuo Braulio.
Tael le hizo un ademán de que vaya al grano, empezaba a inquietarse y la cara de muerto en vida emocionado de Braulio, no ayudaba en nada.
─Un pequeño grupo ira de expedición a interceptar una caravana mercante de Goblins─ Braulio se quedó en silencio como esperando que Tael se alegrará, tardó unos segundos para darse cuenta que no logró el efecto deseado al verle la cara como de idiota a Tael, Braulio suspiró varias veces─ iremos a conseguir recursos para nuestro entrenamiento, estos mercantes son especiales, tiene un brebaje misterioso llama zumo lunar a la venta, segun la informacion que consegui este asegura el 80% de nuestro avance al “Reino de Desechos” .
La emoción embargó a los chicos y sonreían como si se hubieran salvado de una avalancha, eso era una gran noticia, la falta de talento de Tael podía ser compensada por este misterioso brebaje, así salvaría su pellejo de ir a las minas a trabajar de por vida, ademas tenia grot suficiente para cubrir el viaje, no pudo ser mejor para el.
─jejeje, sabia que esto te iba a encantar─ siguió Braulio─ en la madrugada partiremos, así que organiza lo necesario para el viaje, nos veremos en el límite del claro de caza.
Braulio salió después de un rato de la choza, Tael inmediatamente tapo el agujero en el suelo con una plancha de madera, acto seguido busco entre la paja los grots que le había dado Maya, el brebaje medicinal, y algunas raciones de pollo y hierbas. Atavío su túnica con algunas cuerdas de cuero que había conseguido el dia anterior.
La noche llegó de manera rauda con una grandiosa ópera de grillos, Tael intentaba concentrarse en el entrenamiento pero no fue posible, era la primera vez que se alejaba tanto de la tribu, sería un viaje de varios días y estaba muy emocionado, Tael solo conocía los alrededores y los terrenos de entrenamiento los cuales estaban controlados minuciosamente, aunque no era la hora de partida no pudo aguantar más la ansiedad y salió hacia el lugar de encuentro.
En su camino no encontró mayores problemas salvo algunos adultos que le dijeron que no podía estar fuera tan tarde, lo cual pudo evadir gracias a su trauma, más temprano que tarde llego al sitio de reunión en el límite del claro de caza, recostado en un árbol decidió esperar, era el primero que llegaba, se quedó mirando la luna en todo su esplendor, por motivos que desconocía, estaba más grande de lo normal.
No pasó mucho tiempo antes de que notara la silueta de Braulio y para su sorpresa este llevaba una especie de mochila que triplicaba con intereses su peso corporal, el equipaje eran inmenso, Braulio parecía un hatillo pareciendo él una mera rama, Tael tuvo dolor de estómago tratando de contener las risas.
─Ya veo, ¿o eres muy puntual? o la emoción no abandonó tu cuerpo─ dijo afligido por la cara de Tael.
─No me lo creo, quien invitó a estas mierdas─ dijo una voz misteriosa.
─Tal vez se perdieron, habrá que mostrarles el camino a casa─ otra voz sonó.
─Se equivocan, están preparados con equipaje para el viaje─ dijo una voz ladina─ ¿están ciegos como el maestro Arfon?
─Marcos, ¿aun tienes las tekagi?─ un chico de apariencia ordinaria y pelo negro habla─ Tenemos que sacar a estas ratas de aquí.
Las Tekagi eran las únicas armas que utilizaban los Draconianos, eran garras de metal diseñadas especialmente para matar, podían llegar a medir de 5 a 10 pulgadas de largo, esto depende también de quien la forjaba o los gusto de quien la pedía.
─No es necesario hacer eso, podemos usar los puños─ respondió Marcos con aire de altanería─ Billy encargate de ellos.
Billy era un chico de unos 14 años, era el brabucon de todos los débiles en la tribu, ya se había enfrentado con Tael, pero el chico sabía correr y siempre se le escapaba, esta vez estaba seguro que no tendría a donde correr, Billy tenía un cuerpo robusto y fornido para la edad que sustentaba.
─Croky siempre de cobarde ¿para que solicitar armas?─ bufaba Billy con voz grave─ si soy yo una jajaja.
Braulio al contrario de Tael no tenía miedo, en su mirada se veía la determinación y el coraje, parecía un guerrero esqueleto salido del abismo infernal, listo para enfrentar a sus oponentes.
─¡Alto ahí!─ una voz conocida resonaba en la oscuridad─ Billy, Marcos y Croky no hagan nada en contra de ellos, vienen con nosotros.
─No sabia que te habías convertido en bromista Manpo─ dijo Croky poniéndose de rodillas y colocando su barbilla entre sus manos.
─Esto no era parte del trato─ gruño Marcos.
─Es mejor que expliques la situación,¡rápido!─ decía Billy mientras tronaba los huesos de su cuello.
─Iron, ya es hora de que aparezcas─ vociferó Manpo cuando vio que Billy se acercaba a él.
─¡Como digas!─ una voz sonó desde la copa del árbol del cual estaba recostado Tael, de un salto cayó justo en medio de Billy y Manpo.
Iron era sin lugar a dudas el chico mas fuerte de su generación en la tribu Ormen por lo cual fue exento del mandato de Arfon, lo que quería decir que el estaba en el inicio del Reino de Desechos, no solo eso, Billy siempre se había inflado el pecho de decir que era el más fuerte, eso fue hasta que se enfrentó a Iron, éste le dio tal paliza, que no se vio a Billy por todo un mes.
─Espero que entiendan que yo estoy a cargo─ dijo sonriente Manpo─ Braulio, espero por tu bien que hayas cumplido tu parte del trato.
El esqueleto viviente bajo el equipaje excesivamente abundante y sacó una bolsa de cuero, acto seguido se la dio a Manpo para que este la revise minuciosamente, del interior de la bolsa sacó una especie de semilla del tamaño del puño de un bebé , tenía forma ovalada, de un color rojizo oscuro y con una superficie lisa que era capaz de reflejar la luz, todos se quedaron asombrados principalmente Tael.
─Toma, verifica que esté bien─ Manpo le entrego la bolsa a Iron.
─No hay error, son genuinas─ Iron tocaba las semillas como si se tratara de un tesoro─ solo hay un total de 5 semillas “Ardid sangrientas”
Las “semillas ardid sangrientas” eran semillas de caza muy raras, se le podía inyectar una gran cantidad de Ork y luego lanzarse al suelo, lo cual se convertía en una trampa para osos, sus raíces crecen y se expanden dependiendo la cantidad de Ork que se le inyectara, lo que quería decir, que mientras más Ork, más poderosa era la trampa, ese aspecto era lo que la hacía tan valiosa.
─Esa semilla de caza es muy rara ¿para que la necesitamos?─ dijo Marcos con su mirada llena de curiosidad.
─Es simple, estamos en pleno Otoño, los osos de montaña están buscando comida para invernar, así que aprovecharemos para cazar algunos─ respondió Iron.
─La piel de Oso es muy valiosa en esta época─ continuó Braulio─ Asi que haremos un buen grot.
Todos estuvieron de acuerdo con la idea, hasta Tael, estaba muy emocionado algo totalmente contrario a su personalidad cobarde de siempre, aparte de eso le dolía mucho la cabeza, pero decidió ignorar esto, así que se pusieron en marcha hacia su destino; la caravana mercante Goblin.
Caminaron por varios días, el bosques tenía una niebla espesa y hacia mucho frio, no solo esto inquietaba al grupo, había un silencio sepulcral, aunque tenían varios días caminado no había encontrado ni una señal de un Oso o de cualquier otro animal, Iron estaba inquieto, algo andaba mal, llegó la noche y se dio la orden de no encender fuego, Iron quería evitar atraer visitantes inesperados.
La incertidumbre no dejó conciliar el sueño a nadie, a Tael no se le iba el dolor de cabeza, al contrario, era más fuerte que antes, sin previo aviso el silencioso bosque se hizo más silencioso, los chicos habían formado un círculo acostados en el suelo para combatir el aire helado, Iron escucho el jadeo constante que venía de su alrededor inmediatamente alertó a todos que se pusieran en guardia, Tael a duras penas se pudo levantar la cabeza le daba vueltas, el dolor era realmente insoportable, Braulio noto que los ojos de Tael se intercambiaban de negro a verde, eso no lo asustó tanto como lo que vino después, la luz de la luna había sido descubiertas por las nubes dando bastante claridad a la zona, pero los rostros de los chicos palidecieron ante lo que tenían al frente, un Oso de 2 metros de altura parado en sus 2 patas, ojos rojos y pelaje blanco y plateado los miraba como sus aperitivos.
─Un Oso Lunar─ dijo Iron con voz temblorosa.