El Dios Fragmentado - Capitulo 7-Conociendo a Lian
En lo profundo del bosque rodeados de oscuridad y sin ninguna posibilidad de ayuda exterior, en una estrecha cueva se encontraban cuatro conocidos, tres de ellos estaban en confusión absoluta, alguien que supuestamente habían conocido ahora era totalmente desconocido.
─¿Lian? mmm creo que al estar huyendo te golpeaste la cabeza─alivio Braulio─ déjame ver─ el chico tiró el pesado equipaje al suelo mientras se ponía en marcha para revisar al supuesto Lian.
─Si necesito el diagnóstico de un curandero lo pido─ dijo Lian de manera despectiva─ tus servicios serían más precisos en un cementerio.
─Pff….jaja….─Manpo no resistió el impulso de reírse.
─¿Pero que….?─ Braulio decidió omitir el comentario, en cambio se cruzó de brazos para observar la situación.
─Ya veo, la mierdecilla ya cayó en la locura total─ un Marcos enojado se acercó rápidamente al supuesto Lian─ Dime Tael, ¿quien te ayudo a encontrar este lugar? se que una basura como tu no se…….gup….
En un veloz movimiento Marcos fue tomado del cuello y suspendido en el aire, el poderoso agarre lo estaba privando de todo su oxígeno sin posibilidad de mediar palabra.
─Soy Lian─ dijo estas palabras lo más pausado que pudo─ no me vuelvas a llamar Tael─ al segundo, Marcos salió disparado quedando estampado en la pared, la fuerza de Lian estaba muy por encima de la suya.
Braulio fue inmediatamente a ayudar a Marcos que estaba tosiendo con una mano en el cuello, en ese momento confirmaron que Tael ya era no Tael sino alguien totalmente diferente, Iron se disponía a poner en su lugar las cosas, el estaba al mando, no permitiría que las cosas se salieran de su control, otra vez, dos personas habían muerto, dos que estaban bajo su responsabilidad, llevaría esto en su conciencia mientras vida tuviera.
─Iron, lo mejor será seguirle la corriente─ musito Manpo─ tu cuerpo está muy lastimado y cometiste el error de…
─De tomar un “Brebaje Demonio”─ interrumpió Lian desde el otro extremo de la cueva, Iron y Manpo se llenaron de asombro, era una larga distancia para escuchar una conversación en susurros.
─Es de buenos cazadores tener buen oído─ continuo Lian─ También es de conocimiento común el saber de “Brebajes Demonios”.
─Cof cof…¿que son estos “Brebajes Demonios”?─ preguntó Marcos aun de rodillas.
─Son Brebajes incompletos─ respondió Braulio─ estos te pueden dar un gran poder sin embargo sus efectos secundarios…..─este miró a iron con pesadez─son devastadores.
─Son fáciles de conseguir y baratos─prosiguió Lian─ claro, es igual a tomar veneno, es estúpido beber algo asi, a menos que tu vida dependiera de ello ¿verdad Iron?
Iron apretaba fuerte con su mano la herida en su abdomen y con la otra se sostenía del hombro de Manpo, jadeaba, sangre salía de sus ojos, oídos y la comisura de su boca, empezaba a perder el equilibrio, solo Braulio pudo percatarse de cuando Lian se movió y ubico al lado de Iron.
─Ayudame Manpo a estabilizar a este idiota─ dijo Lian apresurado, tomó por el otro brazo al herido y lo apoyó en sus hombros, acto seguido pidió a Braulio que sacara de su equipaje uno de los catres de piel que tenía.
Todos cooperaron sin dudar, este Lian daba instrucciones precisas y hablaba con mucha seguridad, si en realidad se había golpeado la cabeza, fue lo mejor que le paso al desdichado de Tael, el que estaba con ellos tenía la madera de un auténtico líder.
─Braulio, ¿tienes algo que podamos usar como vendaje?
─Si, tengo algunas tiras de cuero por aquí.
Lian sacó de su bolsas unas hierbas de color marrón y se las dio a Marcos, este se quedó mirando estas sin idea de que rayos iba hacer con ellas.
─Masticalas─ dijo secamente Lian mientras preparaba el vendaje.
─¿Que la Mastique?─ dijo extrañado Marcos.
─No, que te la pases por el culo─ respondió Lian de mala gana.
Todos a excepción de Iron y Marcos rieron brevemente (maldita mierda disfruta tu momento de fama, ya me las pagaras) pensó Marcos mientras a regaña dientes mastico las hierbas las cuales no sabían muy bien, Lian sacó unas bayas moradas y las introdujo en la boca de Iron.
─Toma, Trágalas, no te conviene masticarlas son muy amargas─ instruyó Lian.
─Para que utilizaras las “Hierbas Gasoo”─ pregunto Braulio.
─Las personas solo las utilizan para hacer té ─ explicaba Lian mientras terminaba de poner el vendaje─ lo que la gente no sabe es que libera un agente anestésico al masticarse, es una pena que Marcos no podrá sentir la lengua en un buen rato.
─Hijo de…..─Marcos se abstuvo de terminar el insulto cuando vio la mirada intensa de Lian.
─jejeje, las bayas que utilice en Iron lo haran dormir, su Rumi está destrozado─ Finalizó Lian.
─¿Como sabes todo esto?─ preguntó Manpo acariciando su cuerno anormalmente largo.
─Mi padre me enseñó todo lo que necesito para sobrevivir─ respondió Lian.
─Con tu padre te refieres a ¿Marik?
Lian tomó una pequeña piedra del suelo y la disparó usando como catapulta sus dedos, el proyectil fue a parar en la frente de Manpo.
─Ten por seguro que no soy hijo de tu padre jejeje─ dijo Lian riendo por la cara de dolor de Manpo.
─Gracias a ti logramos escapar de esa fatídica bestia─ dijo agradecido Braulio.
─Ya, porque no echas una mirada en la entrada de la cueva─ ordenó Lian a Braulio.
─Oh, claro─ Dijo Braulio.
El chico extremadamente delgado pudo pasar con facilidad por la estrecha entrada de la cueva, cuando logro ver al exterior débilmente iluminado, se llevó tremenda sorpresa, pudo divisar la silueta del enorme Oso Lunar al frente de la entrada, sus ojos casi se salen de sus órbitas , el animal estaba inmóvil, con la vista fijada al frente y en cuclillas, Braulio se deslizó sin mucho esfuerzo al interior de la cueva, el pobre exudaba exaltación.
─Ese maldito Oso nos ha seguido─ dijo Braulio con el pulso acelerado.
Marcos empezó a balbucear y a maldecir, aunque no se le entendía nada porque tenía la lengua anestesiada su cara decía demasiado, Lian tenía una sonrisa maliciosa mientras frotaba sus manos.
─¿Cómo es posible que haya podido encontrarnos? ese Oso….
─Nos está rastreando por el olor─ Lian terminó la frase de manpo─ el aroma de la sangre es fuerte pero ¿saben que es más fuerte? el olor a orina, los osos pueden olerla a kilómetros de distancia─ Lian finalizó mirando a Marcos.
─Tu sabias que ese oso estaba ahí fuera sin embargo me mandaste a revisar─ Braulio miró encolerizado a Lian.
─jejeje relájate, ese oso no tendría oportunidad de atraparte, en la entrada de la cueva te puedes mover como pez en el agua.
─Vete al infierno ¿te estas burlando de mi?
─No, como crees, solo utilice a la persona correcta para la situación correcta─ dijo Lian con ironía y rodando los ojos.
─Eres un……
─Ya fue─ gruño Manpo─ lo mejor es esperar al amanecer, así ese oso no tendrá tanta ventaja.
─Lo siento no esperare al amanecer, cazar ese oso es mi prioridad─ Apuntó Lian.
─Si, ya lo creo, estoy 100% seguro que estas demente─ dijo Manpo.
─Que sabras tu, la piel impregnada del oso lunar es muy valiosa─ explicaba Lían─ su carnes es deliciosa, sus garras gruesas y fuertes se usan para forjar “Tekagi Especiales”, sus ojos se utilizan para crear potentes brebajes─ la cara de Lian tenía una emoción extrema casi a la de un psicópata─ ¿me estas diciendo que deje ir ese tesoro a cuatro patas?
─Me importa una mierda el tesoro, dos han muerto tratando de escapar de esa bestia─ la furia estaba pintada en la cara de Manpo─ y ahora me dices que tenemos que arriesgar nuestras vidas para ayudarte a ti, un loco con delirios de cazador.
─jajaja,¿quien te pidió ayuda?─Lian se burlaba─ solo necesito a mi único amigo, el me ayudara en lo que necesito─ Lian dedicó una flamante sonrisa a Braulio.
Braulio se quedó como si sus sentidos fueran anulados, cuando por fin salió de su estupor, miro a Lian torciendo su cabeza a un lado ─¿he?─ Lian se levantó y se colocó al lado de Braulio.
─Es una oportunidad única, te daré la mitad de las ganancias─ le susurraba Lian al oído.
─E…he. pero el…problema… no es la ganancia─ Braulio intentaba negarse.
─Escucha eres el más rápido de todos, será como comer gusanos de jerez─ le musitaba Lian─ tengo un plan que no va a fallar, te lo aseguro un 90% de éxito.
El chico se encontraba en un dilema por fin había encontrado a un amigo que lo entendía, pero ahora le pedía que arriesgara su vida, por un par de Grots.
─Mira, sera como hacer una inversión─ prosiguió Lian a ver que Braulio aun dudaba─ Soy el mejor cazador que jamas podrás encontrar, no solo cazaremos a esta bestia, sino que un futuro cazare y compartiré un por ciento de las ganancias contigo.
Esa era una oferta tentadora, si este supuesto Lian era tan bueno como decia, podria ayudar a su padre con sus problemas financieros.
─Bien, acepto─ dijo Braulio con firmeza.
─Asi me gusta, esto es lo que haremos─ Lian susurraba su plan a los oídos.
(…)
El Oso Lunar aún estaba inerte mirando sin pestañear la entrada, esperando a que sus bizcochitos salieran del horno, la estrecha entrada no permitía el acceso de la luz, lo cual entorpece mucho la visión del animal, de pronto un ruido metálico resonaba en las paredes, llamó la curiosidad del peludo cazador, este abandonó su cómoda posición para visualizar el origen del ruido, tratando de meter la cabeza en tan angosto lugar el sonido paró, el animal aún tenía la cabeza tratando de ver, luego escuchó el aspirar del aire y luego un breve carraspeo, el oso recordaba ese sonido se alertó sin embargo era muy tarde tenía la cabeza muy metida en el estrecho, como una bala, una sustancia verde impactó su ojo derecho privandolo de su visión por siempre, el oso cayó de espaldas por el dolor agudo.
Una sombra coronó el aire colocandose detras del animal, el mismo gruñía y se revolcaba en el suelo.
─Bestia amistosa, ¿piensas llorar toda la noche?
El oso ubico el ruido y lanzó una zarpazo en esa dirección sin embargo colisionó con el aire.
─ Si quieres darme cariño tendrás que atraparme─
El oso se levantó y vio a Braulio regodeándose de aqui para alla, levantando sus brazos cual ramitas al viento, con la rabia que tenía el animal, rugió ferozmente y se abalanzó en contra de este, pero para desdicha del animal se encontró persiguiendo a un velocista, Braulio era tan rápido y ligero que parecía que flotaba en el aire, el oso le seguía el paso como podía y así estuvieron unos minutos.
─¿Qué rayos estás esperando?¿Que me coma esta bestia?
Un tronco puntiagudo salió de la nada, amarrado con tiras de cuero impactando al infeliz animal, al pobre solo le salio un pequeño gruñido al verse suspendido en aire, todo se le puso negro, fue lanzado por la fuerza de la trampa contra otro árbol quedando inmovil.
─Creeme Braulio, ese oso no se daría ningún festín contigo─ Lian apareció desde la sombras con una gran sonrisa.