Emperador de los Cielos - Emperador de los cielos - Capitulo 45 - Contrato de confidencialidad
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Emperador de los cielos – CAPITULO 45 – contrato de confidencialidad
Diez minutos después los más de 20 empleados estaban reunidos en la recepción con expresiones de sorpresa.
Ellos estaban en sus lugares de trabajo como era de costumbre, cuando de repente fueron llamados no entendían por que, pero fueron reunidos aquí en la recepción.
El hombre medio gordo también estaba con ellos, todos estaban formados frente a él hombre de traje negro.
El hombre de traje que estaba mirando a todos estos empleados con miradas de sorpresa en sus rostros les dijo “ algunos de ustedes saben que significa este libro cierto” mostrando el libro que había mostrado antes, después de mostrarlo pronunció “efectivamente somos del gobierno de la capital, les voy a dar dos opciones aquellos que no puedan guardar un secreto de estado bajo la pena de muerte, pues si dicen o divulgan cualquier información de lo que pase en el hotel, serán ejecutados por la pena de condena de máxima traición, si no pueden con esta tarea se pueden ir” después de detenerse miró a los empleados que lo miraban con ojos temor.
“ no se preocupen no serán despedidos solo estarán en descanso por unos días” agregó el hombre.
El hombre de traje de negro de detuvo y se quedó viendo a los empleados del hotel, con la mirada fría pronunció “¿y bien alguien se va?” pero para sorpresa de él nadie se fue, creía que con una amenaza como estas podría hacer que algunos de ellos se fueran pero aún así no lo logro.
“bien como nadie se fue, quiero que dejen sus móviles en esta maleta” haciéndole señas a un hombre para que se acercara con una maleta.
Los empleados del hotel obedecieron las órdenes del hombre y metieron todos sus móviles en el maletín, Crack se escucho el maletín cerrándose frente a los ojos de todos los empleados.
“bien” dijo el hombre con traje “ahora quiero que todos firmen con su huella untada de sangre en este contrato de confidencialidad, formen una fila y empiecen a firmar”. Sacando un pequeño bisturí que tenía con el y poniéndolo junto a él contrato y un lapicero que estaba sobre una mesa no muy lejos.
Los empleados simplemente siguieron las órdenes.
Un par de minutos después todos ya habían firmado el contrato de confidencialidad, el hombre con traje cogió el contrato y asintiendo satisfecho lo enrolló pasándose al hombre con el maletín.
“gerente cual es el piso con menos reservaciones que tiene en estos momentos” pregunto de repente el hombre con traje.
“ es el 10 piso” respondió rápidamente el hombre medio gordo, el había dicho la verdad en este piso tenía las habitaciones más lujosas que tenía este hotel, por lo que muy pocos reservaban habitaciones en ese piso, y hoy no era la excepción.
El hombre de traje mirando a los demás hombres con trajes pronunció “verifiquen piso por piso cualquier rincón, no dejen nada sin revisar. Cuando estén el 10 piso quiero que lo vacíen por completo y en equipos de a dos se queden en las puertas de salida de emergencia, como también los ascensores y escaleras también”
“si” respondieron los 8 hombres que estaban todo este tiempo en la parte de atrás del hombre con traje.
Y se dispersaron a la velocidad de la luz, nadie podría creer que estos hombres solo fueran guardaespaldas pues eran muy rápidos a los ojos de los demás y actuaban con tanta frialdad que hacía parecer que los demás estuvieran siempre con frío.
Veinte minutos después el hombre que se había quedado en la recepción hablo por el comunicador “informe” pronunció con voz profunda.
Rápidamente se escucho la voz de uno de los hombres que habían ido a despejar el hotel “todo esta en orden, ya pueden hacer su llegada”
El hombre en el primer piso, con mirada fría les comunico a los empleados “bien esperen aquí hasta que la señora haya llegado” después decir esas palabras se aparto un poco de los empleados y por medio del intercomunicador se comunico con los demás que estaban a sólo 20 minutos de distancia pues no tendrían que entrar en la ciudad Harbin directamente si no simplemente usar una vía que recorría los alrededores de la ciudad.
Con tono de voz respetuosa dijo “jefe todo esta en orden pueden llegar”
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Mientras tanto aun lado del aeropuerto los vehículos aguardaban pacientemente a un borde de la vía.
Todos los vehículos estaban en completo silencio, nadie estaba pronunciando un solo sonido.
En el interior de una de las limusinas el hombre maduro estaba escuchando el informe de sus hombres por el intercomunicador.
“bien” respondió el hombre maduro después de recibir el informe. El hombre por medio de los altavoces de la limusina habló “señora ya podemos partir”
En la parte trasera de la limosna la mujer joven simplemente respondió casualmente “bien, vamos”. Ella ya estaba acostumbrada a esas largas esperas pues sabía que sus guardaespaldas tenían que hacer su trabajo por lo que no podía hacer nada más que esperar.
El hombre maduro mediante el intercomunicador pronunció “en marcha”
VROM, VROM, VROM se escucharon varios sonidos de motores de vehículos encendiéndose.
El guardia del hotel que en ocasiones miraba los vehículos estaciones a un borde en la vía en el interior del aeropuerto se sorprendió al notar que todos los vehículos estaban encendiendo sus motores con intenciones de partir.
El guardia que vio los vehículos que estaban desapareciendo en el horizonte se preguntó si algún día podría saber quién era la persona en el interior de la limusina.
En el hotel colinas verdes los empleados ya estaban empezando a frustrarse, aunque podían sentarse no podía irse para ningún lado que no fuera la recepción cuando quería preguntarle al hombre por que era todo esto, aquel hombre los ignoraba sin darles más opción que seguir esperando.
De repente notaron que estaban entrando más vehículos Mercedes color negro como los dos primeros en los que habían llegado los primeros hombres.
VROM, se escucho el sonido del motor del primer vehículo, al detenerse se bajaron 3 hombres con trajes negros.
VROM otro vehículo estaba entrando en esos momentos, después de un par de minutos se volvieron a bajar otros 3 hombres con trajes.
Un par de minutos la recepción del hotel estaba redada de hombres con trajes, todos tenían cara de pocos amigos.
El hombre que ya estaba en el hotel antes, habló “dispérsense, quiero hombres en todos los pisos del hotel, como en los elevadores y escaleras. También quiero un perímetro en el 9 y 10 piso del hotel. Nadie puede entrar en esos dos pisos no importa quien sea”.
“si” respondieron los muchos hombres de traje en la recepción.
Los empleados aún con miradas complicadas en sus rostros simplemente miraban todo.