EN OTRO MUNDO - Capítulo 20 – Esto es demasiado confuso III
Me sentí un poco triste por Leo, al final ella no tenía la culpa, todo lo que había hecho siempre fue con la finalidad de protegerme. Así que pensando detenidamente lo que había dicho Barton era una muy buena razón para confiar en él, era beneficioso para mí tener a alguien dispuesto a enseñarme pero eso no resolvía el hecho de que él tenía la misma marca que ese hombre poseía y que pudo ser el que asesino a Giselle.
No había otra forma, mi necesidad le ganaba a mi desconfianza.
—Yo confío en ti Barton —le decía algo dudosa.
Él se emocionó mucho lo podía notar en sus ojos.
— Le agradezco que me permita su confianza mi señorita, le prometo protegerla con mi vida, pero puedo notar que hay algo de lo que no está muy segura, ¿puedo conocer la razón?
Barton no era nada tonto, suspiré.
— ¿Esa marca de espada es de algún lugar en específico?, ¿a qué casa pertenece?
Por un momento el solo se quedó un poco pensativo…
— Mi señorita contestando a sus preguntas, esta marca pertenece al país de Ezel y la casa a la que pertenece es a la familia real de Epheris.
— “¿Familia real, Ezel…?” —me quede completamente atónita que hasta pasaron unos minutos antes de que pudiera reaccionar—. ¿Pero cómo…? solo conozco algunos rumores que decían que mi madre era una simple concubina que tuvo que casarse con mi padre porque lo obligo a hacerlo, así que no comprendo cómo es que un caballero de la familia real de Ezel estaría a su servicio —respondía eso mientras pensaba que esto era algo totalmente desconocido en la historia original, puesto que nunca se sabe el origen ni nada sobre su madre a excepción de que era solo la concubina no amada y odiada del lord.
De pronto la cara de Barton se empezó a oscurecer y apretó sus puños con fuerza.
— Esos son simples rumores que difaman el precioso nombre mi maestra, su madre, no sé dónde escucho eso o quién se lo dijo pero todo es falso —hablaba hirviendo de rabia—. Tú madre era la cuarta en línea de sucesión al trono, era la princesa Alisa de Epheris.
Me quede en shock. Eso era algo que lo cambiaba todo, pero por qué nadie habla de esto, por qué solo dicen que era una despreciable concubina, por qué casi todos me tratan con apatía, estaba demasiado sorprendida e impotente.
— Poco a poco te platicaré más sobre ella y todo lo demás en lo que tengas dudas, solo ten un poco de paciencia, se está haciendo tarde, debo retirarme, espero no haberte causado una gran impresión mi señorita.
Oh claro que no me causaste una gran impresión, solo casi se me sale el corazón con todo esto, me dije a mi misma.
— No te preocupes por mi Barton, estaré bien, puedes irte.
Cuando estuvo a punto de marcharse, de repente se dio la vuelta.
— Mi señorita, sé también que pretende ser fuerte, pero la he visto llorar siempre que duerme, aun es una niña no se cargue con todo sola, realmente puede confiar en mí.
Sus palabras me conmovieron demasiado, a partir de ahora confiaría en él sinceramente.
— ¡Barton espera!, hay algo más que necesito contarte, es algo también muy importante —el volteo afuera de la habitación para asegurarse de que todavía estuviera despejado.
— Dígame mi señorita.
— Esto… el día del incendio había un hombre con la misma marca de espada que tú.
Barton se quedó desconcertado.
— ¡¿Señorita que fue lo que dijo?!…