Tu NovelasLigera
  • Inicio
  • Login
  • Biblioteca
    • Mujer como protagonista
  • Novelas Originales
  • Subir capitulos
    • Editar Capitulos
  • Mi panel
    • Marcadores
    • Subir Novela
    • Como subir novela
    • Panel y Crear Novela
    • Mis Novelas Guardadas
    • Editar Perfil
    • Logout
Buscar
  • Inicio
  • Login
  • Registrar Cuenta
  • Mis Marcadores
  • Biblioteca
  • Salir
Prev
Next

EN OTRO MUNDO - Capítulo 23 – Institutriz II

  1. Home
  2. Novelas
  3. EN OTRO MUNDO
  4. Capítulo 23 – Institutriz II
Prev
Next

— Bueno, creo que las dejaré solas, si me disculpan — se retiraba Barton.

— ¿Es así como saludas normalmente? — preguntaba con un tono serio aquella señora.

— Sí… respondía algo avergonzada.

— Entiendo, mira la reverencia que acabas de hacer es para mostrar un mayor respeto y significa que la persona a la que estas saludando o te estas despidiendo tiene un mayor estatus que el tuyo, ese tipo de reverencia va dirigida a la realeza y a nobles de alto rango como lo son tus padres. Yo soy solo una simple institutriz así que para mí no es propio, aunque en todo caso no creo que la mayoría de las veces lo hayas hecho mal, te ha salido muy bien.

Comprendí… no debí comparar sus costumbres con lo que había visto, son completamente diferentes.

— Excelente, estaré más que encantada de enseñarle a una señorita tan “distinguida” como lo es usted, espero que me sigas el ritmo, no me gustan los estudiantes perezosos —decía mientras me seguía mirando fríamente—. Este es el itinerario, trabajaremos toda la semana en modales y etiqueta, los fines de semana trabajaremos en artes y danza, cuando hayamos pulido esos aspectos empezaremos a manejar un poco sobre los protocolos como futura princesa heredera, espero que esté de acuerdo.

 “¡Genial!” no podría ser mejor, dije un poco cansada hacia mis adentros. Que rápido era mi padre, ni siquiera habían anunciado mi compromiso con el príncipe y ya estaban planeando entrenarme para convertirme en Reina, como justamente había dicho convertirme en un “bonito florero”, suspiré.

— De acuerdo —asentí en reconocimiento.

— “Espectacular”, comencemos con las reverencias, parece que debemos comenzar con lo más esencial.  La reverencia general que debe hacer al saludar y despedir a cualquier persona, a excepción de los de mayor estatus, es la siguiente, con ambas manos tome una parte de su vestido flexione un poco las rodillas, pon el pie derecho adelante y el otro hacia atrás e incline ligeramente hacia el frente la cabeza —decía mientras me mostraba como hacerlo—. Repítalo ahora por favor.

Lo repetí como la había visto y creía que lo había hecho bien.

— Está bien, pero sonría mientras lo hace por favor.

Lo volví a hacer pero ahora sonriendo.

— Le falto inclinar ligeramente la cabeza, no la incline demasiado.

No tome tanta tela de su vestido, no flexione tanto las rodillas, no deje de sonreír, muestre un poco más de cortesía, no separe tanto los pies, no esto no aquello, solo la escuchaba parlotear con su voz chillona a cada momento, que termine repitiendo el saludo demasiadas veces por las sugerencias que ella me daba que termine perdiendo la cuenta.

— Cómo es posible que la reverencia para un mayor rango lo haya hecho casi a la perfección y esto simplemente no sepa cómo hacerlo bien —comentaba un poco agotada agarrándose la cien con la mano.

Pues si no hablara demasiado con esa espantosa voz podría concentrarme mejor, pensé exasperada.

Al final lo termine logrando, tan agotador, tanto esfuerzo para un simple saludo, que absurdo…

— Magnífico, parece que lo ha logrado, ahora solo resta practicar la última reverencia, que es hacia el Rey de este país.

¿Esta mujer no se cansa? ya es demasiado tarde…

— Muy bien cuando te encuentres con su alteza el Rey, debes decir “Gracia a la luz del Imperio” tu cara y voz deben mostrar absoluto respeto, debes flexionar la rodilla derecha hasta el suelo, con la espalda ligeramente inclinada hacia el frente y la cabeza mirando el suelo, tu mano derecha debe estar en forma de puño tocando tu hombro izquierdo y tu brazo izquierdo pegado al costado de tu cuerpo, no debes levantarte hasta que el rey te lo permita, igualmente me daba el ejemplo de cómo hacerlo. Repítalo ahora por favor.

Esa odiosa frase, “¡otra vez no por favor!”, pensé desesperada.

Así transcurrió la tarde, aburrida y cansada, que mujer tan irritante…

Prev
Next

Comments for chapter "Capítulo 23 – Institutriz II"

COMENTARIOS

  • DMCA
  • Politica de privacidad
  • Terminos de Servicio y Politica de privacidad
  • Login

© 2026 Tunovela All rights reserved