EN OTRO MUNDO - Capítulo 29 – Una noche obscura
Barton se quedó por un largo momento pensando y por supuesto yo no lo presione, solo me quede mirando el mapa que se encontraba sobre la mesita de noche junto a mí, un poco triste por la pobre princesa, que parecidas eran madre e hija, suspiré pesadamente.
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Era como si regresara a aquellos momentos cuando estaba en Ezel, yo me encontraba entrenando con algunos compañeros cuando de repente la vi, una hermosa jovencita de cabellos de plata y ojos como el sol, era como si un hada de hielo hubiera bajado a la tierra, en ese instante sentí como ella me había robado el corazón.
Me había quedado quieto al ver semejante belleza acercarse, y mis compañeros solo me miraban como un tonto aunque rápidamente me incitaron a que saludara a la princesa, así que solo me incline aunque torpemente para recibirla, tal vez ella había notado mi error puesto que solo soltó una dulce risilla.
La princesa se quedó observando como entrenábamos por un rato y después se marchó.
Por mis tareas como aprendiz de caballero no podía verla muy seguido y así el tiempo paso.
Era conocida en el palacio como una dama dulce de gran corazón, era querida por todos a excepción de sus dos hermanos el príncipe heredero y el tercer príncipe.
La segunda vez que la volví a ver fue cuando unos nobles que ya se habían convertido en caballeros me insultaban por mi origen humilde, fue cuando sin notarlo ella apareció, no era que no podía defenderme por mi cuenta sino que con mi bajo estatus si lo hacía sería expulsado de la orden de caballeros, no podía darme ese lujo. Yo era el único proveedor de mi familia, mi madre y mis hermanos me necesitaban.
La princesa lentamente se había acercado junto a mí y severamente había reprendido a los caballeros que me agredían, desde ese momento nadie volvió a siquiera molestarme, aun ahora no podía olvidar su mirada antes de marcharse, ella solo había volteado y me había dicho que “no importaba mi origen si solo demostraba mi capacidad” mientras me mostraba una cálida sonrisa.
Poco tiempo después comenzamos a conversar más seguido, fue demasiado fácil volvernos amigos, y ahí pude notar realmente que no sólo era bella por fuera sino también por dentro.
Aunque todo cambio cuando me convertí oficialmente en un caballero, tuve que alejarme de mi amada princesa puesto que me llevaron a vigilar la frontera.
Pasaron algunos años cuando nos volvimos a encontrar nuevamente, fue cuando el segundo príncipe Dietrich me había pedido a mí y a otros dos caballeros cuidarla pues la princesa se casaría con el rey de Austend y necesitaba que la protegiéramos durante el viaje y estadía.
Con esas palabras pude sentir que me habían presionado el corazón ella había sido mi primer y único amor.
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Regresando al presente miré a esta frágil niña que era el molde exacto de mi querida princesa, me prometí que ahora si haría lo imposible para protegerla y no dejar que tuviera el mismo destino que Alisa.
— Su madre murió envenenada, sospecho que fue Amelia mi señorita —dije un poco pensativo pues era apenas una niña para hablar de la muerte, pero pude notar que ella era demasiado madura así que no tenía más remedio que ser directo con ella.
Fueron unos días antes de que estallara la guerra con Vork la cual comenzó en invierno, estábamos preparados para escaparnos y seguimos intercambiando cartas con Eleonor para fijar los preparativos, a ella no la vigilaban demasiado así que fue un poco sencillo.
Cuando creímos que todo estaba listo nos apresuramos lo antes posible para ejecutar el plan, la princesa no estaba muy dispuesta, pero comprendió que lo mejor para ti era huir, escaparíamos durante la noche, pero cuando estuvimos a punto de irnos no supimos qué había salido mal puesto que una hilera de guardias nos esperaba afuera.
Tratamos de irnos rápidamente solo que eran demasiados, durante todo el camino luchamos y mis compañeros se sacrificaron para lograr escapar, pero uno a uno fueron asesinados. Al ver que no podíamos marcharnos y que solo quedaba yo y Eleonor para protegerlas a su madre y a usted, la princesa no tuvo más remedio que rendirse, y sin que lo notara me empujo con fuerza a un riachuelo cercano, yo estaba mal herido así que fue fácil que la corriente me arrastrara, no tuve más alternativa que mirar impotente como me alejaba de ustedes perdiendo lentamente el conocimiento.
Cuando desperté ya había envejecido, su madre había usado su habilidad especial para cambiar mi aspecto, estuve deambulando durante días como un pordiosero entre las calles y ahí fue donde escuche que la vulgar concubina del Lord había muerto.