EN OTRO MUNDO - Capítulo 36 – Planes Futuros III
— El lord se ha marchado su majestad.
— ¡Maldición!
Se escuchó un fuerte golpe que retumbo en toda la sala.
— Su… su majestad ¿está bien?, su mano… —preguntaba preocupado un esbelto hombre.
— Estoy bien…, quiero que me digas donde se encuentra ese mercenario de occidente que acaba de mencionar el Lord.
— En este momento está en el calabozo real su majestad, parece ser que primero fue interrogado por el Lord y posteriormente lo trasladaron a las celdas reales.
— Llévame a él — decía mientras se limpiaba suavemente la sangre que fluía de su mano con un pañuelo.
En una celda sucia en el calabozo real.
— Así que es esta persona, muy bien dime todo lo que le dijiste al Lord.
Silencio…
— Así que no quieres hablar ¿qué acaso no sabes quién soy?
— Lo sé, a juzgar por su honorable apariencia, se podría decir que es el rey —contesto el mercenario en tono sarcástico.
— Si lo sabes… ¿por qué no contestas?
— Ya dije todo lo que tenía que decir, qué más quiere saber…
— Así que afirmas que todo lo que has dicho es verdadero.
— “¿Que más podría decir si no es real?”, no tengo más que perder, de cualquier forma me asesinaran, por qué no hacerle un favor ¿sabe algo? mi madre era de Austend así que estoy de su lado en esta última ocasión de mi vida, sus disputas no tienen nada que ver conmigo pero aun así me parecen graciosas. Es verdad, todo lo que le he dicho a ese Lord —contestó en tono cansado.
— Jojojo bueno agradezco el favor pero eso no resuelve como es que has traspasado la frontera.
El mercenario se quedó pensando.
— Oh… te ha mordido la lengua el ratón, ¡contesta!
— Lo siento su majestad pero preferiría morir.
— Esa no es la respuesta correcta…, tortúrenlo expriman cada gota de información que tenga de Ezel y cómo es que ha podido estar tan cerca de la frontera, si esta rata pudo hacer semejante hazaña significa que debe de haber más. Infórmenme después de los detalles — dijo sonriendo.
− ¡Entendido su majestad! —contestaron los guardias del calabozo.
A lo lejos solo se escucharon las risas enloquecidas del mercenario haciendo eco.
…. ⊰❖⊱ ….
— “Gracia a la luz del imperio”, se inclinaba una joven señora.
— Mi reina, pensé que ya se encontraba durmiendo.
— ¡Oh mi querido! supe que el Lord vino tan pronto como le mando la carta para hablar sobre el compromiso de nuestros hijos, espero que no te haya convencido. Aunque a juzgar por tu apariencia parece ser que aceptaste —decía mientras fruncía las cejas.
— Mi reina, me conoces demasiado bien, pero no te preocupes, esa niña nos será de utilidad, mientras tanto la manejare a mi antojo y cuando ya no sirva la desechare, así que nuestro hijo solo estará jugando con ella, no será difícil conseguir alguien mejor después, alguien que esté a su altura, a la altura de un hijo digno mío.