Imperio Celestial Hydar - Balrugs (07)
Fecha: 3ºSemana Binaria, 3º Dia Binario Atardecer
Localización: Planeta Hydar
Era: Despertar
Tras haber acabado con el depredador, me tome unos segundos para recuperar la compostura pude sentir como mi espíritu aventurero me ayudó a mantener la calma durante la lucha.
A continuación me deslice hasta el pequeño animal, note que aun se encontraba atrapado, intente con mi delgadas extremidades sin mucha suerte, sin muchas opciones mas se me ocurrió que tal vez aquello serviría [Invocación Psiónica]
Tras haberla usado una especie de bruma violeta se manifestó de mi interior, surgiendo a su vez aquel Eolyto que me había acompañado.
Este en un principio pude sentir que mostró un sonido de asombro ante la escena de ver una gigantesca criatura prácticamente rebanada en dos sobre el suelo.
Hice una especie de intentar retirar el agarre que permanecía en el Balrug para indicarle al Eolyto que me ayuda se. Este se quedó flotando un tiempo como si tratara de decidir que hacer, como si tuviera conciencia propia algo verdaderamente extraño.
Por suerte al final se acercó, liberando una especie de onda psiónica telekinetica que consiguió liberar el agarre. Cuando esto ocurrió el Balrug tenía una expresión de agradecimiento hacia mi. Por alguna extraña razón no podía ver el Eolyto que me acompañaba a mi lado flotando y dando vueltas como si se estuviera estirando luego de haber permanecido tanto tiempo sin salir.
«Gracias por salvarme»
Conseguí oír una voz en mi cabeza, desconcertado gire mi cabeza en busca del origen pero no había nadie mis alrededores.
Pensándolo bien oí como el Balrug me graznaba con sus chillidos pero, me seria imposible saber que trata de decirme.
«De nada» le respondí por cortesía
El animal se quedó sorprendido al parecer fui capaz de comunicarme con el de algún modo, ¿es posible que pueda usar mis poderes para comunicarme con los demás mentalmente?
Sumergidos en esta conversación nuestros alrededores se fueron sumergiendo en la oscuridad de la noche gradualmente tal parece que el ciclo para pasar de dia a noche es corto.
El Balrug miró a sus alrededores algo asustado luego me dijo
«Puedes venir conmigo si quieres, vivo en un lugar seguro»
Sin más opción que aquella o confiar nuevamente en que el Eolyto velaria una noche, había conseguido salvar una vida en este lugar a su vez descubrí algo realmente interesante por lo cual decidí acompañarle.
La curiosidad me presionaba constantemente de igual manera el Eolyto me protegerá si algo pasaba.
Juntos reanudamos la marcha mientras yo le seguía el paso un poco mas atrás, el era mucho más rápido que yo y este se dio cuenta aligerando el paso a su vez.
«Falta poco, estamos muy cerca, te presentare a mi familia cuando lleguemos»
Espero que pueda comunicarme con ellos pensé para mi adentros aun no sabia como podia hacerlo con esta criatura para empezar.
La selva de noche daba verdaderamente miedo mientras miles de sombras se movían a mi alrededor gracias a mi radar puede detectarlas y al parecer el Balrug también puede de cierta manera.
«Es por aquí, ya llegamos»
El Balrug se metió a una especie de madriguera construido bajo el suelo, entre las grandes ramas de un gran árbol según avance oi una especie de conversación en mi cabeza.
«¿Donde te habías metido?, llegué a pensar que habías muerto!
«Lo siento Mamá, había salido a explorar» dijo el Balrug Hijo
«Nunca mas lo vuelvas a hacer, los Balrug debemos movernos juntos» Reprime la Madre Balrug
«Aún no dispones de la suficiente habilidad para detectar a los depredadores cerca de ti» Exclamó la Madre Balrug Enojada
«Hablando de eso, ¿Por que siento una especie de extraña presencia en la entrada de nuestro hogar? dijo la Madre balrug un tanto asustada
«¿Eso? Oh..no te preocupes es un amigo el…me salvó…la vida» murmuró el Balrug
«¿Estuviste a punto de morir? estalló la madre balrug
«¿Que son estos ruidos, qué pasa aquí?
«Amor mío por favor dígale algo a nuestro hijo» exclamó la madre enfadada
«Hijo mío, te daba por muerto, cuando no te vi, me alegro haberme equivocado»
«Solo eso, es mi primer hijo y eso esto lo que dices, maldito» Gritó enfurecida la madre Balrug
«Es el pan de cada dia para nosotros, mujer aunque sea duro de afrontarlo» contestó el padre Balrug
Durante este tiempo pude oir en mi mente todo lo que decían a pesar de que sus extraños gruñidos no los conseguía entender, no sabía si intervenir o tirar la toalla no quería causar más problemas.
Pero de improviso una cabeza de un Balrug más grande salió de la madriguera, este me miró de arriba y abajo pronunciando algunos de esos extraños sonidos.
«¿Tu salvaste a mi hijo?» preguntó el padre Balrug
«Si así fue, señor» respondí siendo cortés
«Entra, no te quedes fuera, es peligroso, hablaremos dentro»
Antes de entrar le dirigí una mirada al Eolyto, creo que este capto la indirecta pero seguía sin hacerme caso. Tras haber ingresado por el pequeño agujero. Este se quedó fuera como un guardián protegiendo la entrada.
«Ven, es por aquí, no te pierdas» Dijo el Padre Balrug
La Madriguera excavada en la tierra era como una especie de laberinto con lleno de diversos túneles, siguiendo al Balrug me adentre por uno de estos hasta llegar con la familia entera.
La Madriguera en la tierra era como una especie de laberinto lleno de diversos túneles excavados, siguiendo al Balrug me adentre por uno de estos hasta llegar con la familia entera.
«Saludos, pequeño te agradezco que hayas salvado a mi hijo» exclamó la madre balrug
«No ha sido nada, solo pasaba por allí y vi como fue atacado por una criatura más grande»
«Es impresionante que hayas podido acabar con ella, ¿De qué especie eres realmente?» preguntó el padre asombrado
«Según tengo entendido soy un Hydar, aunque no he encontrado otros como yo aun»
«¿Hydar? mmm, creo haber visto un asentamiento de aquellas extrañas criaturas hace mucho tiempo»
«¿Donde los vio?» Pregunte rápidamente
«Verdaderamente no lo recuerdo, los balrug solemos viajar mucho siguiendo las estaciones de las hojas»
«¿Estaciones de las hojas?»
«Es verdad no lo sabes, perdon no estoy acostumbrado a ser capaz de comunicarme con otros que no sean de mi especie, las estaciones de las hojas para nosotros es algo que ocurre cada 65 ciclos binarios, la mayor parte de las hojas de los árboles se marchitan y por ello debemos buscar un nuevo hogar más al sur donde estas vuelven a brotar»
Asimile la gran cantidad de información rapidamente, mi fuerza psiquica me permita hacerlo.
«Bueno basta de charlas por el momento, imagino debes tener hambre y estar cansado, se que tu especie es herbívora, nosotros comemos principalmente hojas pero solemos guardar reservas de algunos tipos de verduras o bayas que podemos consumir.
Tras darle las gracias amablemente, di buena cuenta de ellos, estaba bastante hambriento la confrontación de antes, me había dejado físicamente extenuado.
El Balrug me guio por los rincones recónditos de la madriguera hacia una zona donde almacenaban este tipo de alimentos y me ofrecí algunas de ellas.
«También es muy tarde para que te vayas» me dijo la Madre Balrug
Por lo cual ellos me dejaron quedarme durmiendo aquella noche con ellos.